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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-04-2017

La UE: expresin del dominio de clase

Juan Rivera Reyes
Rebelin


Cuando James Carville, asesor de Bill Clinton en la campaa de las presidenciales estadounidenses del 92, populariz la famosa y lapidaria- frase La Economa, estpido (ms tarde se aadi el verbo Es, ausente al principio) como mantra con fuerza para derrotar al guerrero victorioso Bush, estaba poniendo sobre la mesa,seguramente sin pretenderlo, una idea que bebe del marxismo clsico: la de la Economa como motor de la Historia.

Obviamente al estpido se le intenta convencer desde todos los frentes de lo irremediable de unas acciones a m me duelen ms que a ti (que sufres el paro, recortes, desahucios... mientras que yo me enriquezco) que no dejan de ser decisiones polticas que plasman en leyes la ideologa impuesta por las buenas (triunfo electoral) o cuando la plebe viene levantisca por las malas (coercin, represin, leyes mordazas de todo tipo).

Si debisemos sealar un monumento erigido al triunfo de la clase dominante sin duda este sera la Unin Monetaria y se representara con la forma del Euro. La moneda nica plasma a la perfeccin ese concepto de hegemona gramsciana en el que la cosmovisin de la Oligarqua (moral, creencias, valores, estructura social e institucional...) se convierte en norma aceptada por todos, dominados incluidos y de propina sin apenas contestacin social hasta hace unos aos.

Pese a las evidencias que deberan hacernos salir corriendo (salir del euro mejor) cuando una casa amenaza ruina o un fuego nos rodea, en 2017 seguimos instalados en el muy hispano sostenella y no enmendalla,

No importa que suframos las atrocidades de la Troika o la defensa numantina que Gobiernos -los espaoles del Bipartito siempre a la cabeza- y Banco Central Europeo hacen de de los intereses de Banca y Oligarcas. Siguen vendindonos una Europa mitificada que nunca existi, an dibujada con el halo de pureza virginal democrtica

Da igual que sepamos con certeza que el diseo original nunca tuvo que ver con una Europa de los pueblos, porque estos fueron expulsados desde el minuto uno en beneficio del Capital o que el armazn no tuvo en cuenta a las personas porque lo que se trataba era de, como los trileros, mover el dinero para disimular movimientos ilcitos. Siempre contaron, adems del lgico apoyo de los beneficiados, con el de los crdulos de fe de carbonero.

Que se lo pregunten a la IU del 92 y la inquina sufrida por Julio Anguita encabezada por los tericamente compaeros- por oponerse a Maastricht!. All estaban los Sartorius de turno, jaleados por las cpulas de CC.OO y UGT de la poca para dar un s crtico al Tratado. O a los palmeros del proyecto de Constitucin Europea de 2004 que ya anunciaba la tormenta, por el diseo neoliberal (ergo capitalista puro y duro, siglo XIX) que auspiciaba. An retumban en nuestros odos los sarcasmos con los que reciban a los miembros del Colectivo Prometeo los paladines de la izquierda caviar cuando coincidamos en algn debate. Siempre vendiendo como coartada los derechos sociales, que vendran despus, cual Godot, una vez firmado los tratados. Pese a que en stos el nico rgano elegido por la Ciudadana, el Parlamento Europeo, no tuviese competencias, se blindase la hegemona de las multinacionales o la independencia -sin control democrtico- del Banco Central. Mientras las puertas giratorias amenazaban caerse por tanto uso.

Siempre ha estado claro que con el Euro y la posibilidad de movimientos sin limitacin para capitales nunca se intent construir Europa sino hegemona de clase. Y ese desprecio a los derechos humanos y a las conquistas sociales duramente conseguidas, se aquilatan en un hbrido digno de los peores sueos de Frankestein al mezclar lo peor de la revuelta de los privilegiados de la Francia prerrevolucionaria (Trumps del mundo al poder, indecente exhibicin de riqueza de los poderosos en un paisaje empobrecido, concentracin de los bienes en unas pocas manos) y de los movimientos nazi-fascistas del XX alimentados por la xenofobia y el miedo al distinto.

Sin embargo no podemos objetar nada a quienes en la otra orilla, defienden a ultranza la Unin Monetaria/ Euro pues se benefician de ello.Lo tienen claro y comparten al dedillo el pensamiento del multimillonario estadounidense Buffet, de los primeros de la lista Forbes (Hay una guerra de clases, de acuerdo, pero es la ma, la de los ricos,la que est haciendo esa guerra y la vamos ganando) para aplicarlo a la mal llamada Unin Europea. Saben que el actual diseo nunca cuestionar sus privilegios.

Si podemos poner muchos peros a las actuaciones de muchos tericamente antisistema y objetivamente perjudicados. Miedo da la ingenuidad con la que compran el discurso oficial.

Juan Rivera Reyes. Miembro del Colectivo Prometeo. Coordinador de la Mesa Estatal del FCSM.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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