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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-04-2017

Aportaciones al XX Congreso del PCE ltima oportunidad?

Alonso Gallardo
Rebelin


Que despus del abandono ideolgico de la clase obrera por el PCE realizado, durante el proceso de transicin al capitalismo democrtico por los apoyos dados a la Ley de Amnista del 1976 que legitimaba el genocidio del pueblo por el franquismo, a los Pactos de la Moncloa de 1978 que ceda el testigo de lucha por el poder a la burguesa y a la socialdemocracia neoliberal hasta hoy, a la monrquica Constitucin espaola de 1978 que legitim la propiedad privada por encima de los derechos sociales, al Estatuto de los Trabajadores de 1980 por encima de la dimisin de Marcelino Camacho como diputado obrero, por el despido libre que legalizaba y por la divisin y derrota ideolgica que provoc en el movimiento obrero y popular por los pactos con la burguesa dominante, que an hoy despus de cuarenta aos, perduran con una clase sin memoria histrica y sin conciencia poltica. Pero que ahora traigamos a colacin este titular, no es por mrito del PCE, es ms bien por demrito del resto de destacamentos comunistas (anexo 1) que bajo el mantra de un leninismo sectario y dogmtico, esquivan una y otra vez sus responsabilidades ante las masas y como resistir tambin tiene su mrito, meritorio es en este caso que en principio para el debate, recuperemos al Partido Comunista de Espaa.

En la convocatoria de la segunda fase del XX Congreso del PCE, en nuestro anlisis, los crculos comunistas por la confluencia, partimos de los criterios planteados en la carta dirigida a la militancia (anexo 2) por el Secretario General del PCE Jos Luis Centella, que como costumbre por nuestra parte en los procesos de recuperacin no sectaria del marxismo y de su relacin histrica con la clase obrera, saludamos lo que vemos ms sobresalientes en los objetivos de este congreso de elaboracin del manifiesto programa, que entre otros los situamos, en la superacin del proyecto de Izquierda Unida y la recuperacin de la soberana del PCE bajo criterios leninistas, para la construccin de un nuevo Bloque Histrico Alternativo que dispute la hegemona a la oligarqua dominante. Sin olvidarnos de la ya histrica crisis de la militancia comunista por su revisionismo dogmatico y sectario, que ha fructificado en la hegemona entre las masas de un populismo nacional revolucionario de izquierdas y de las aportaciones que el actual Coordinador de IU Alberto Garzn, dirigente del PCE y diputado por Unidos Podemos, expuso en varias entrevistas pblicas recogidas por los crculos en puntorojo (anexo 3)

Teniendo solo de partida la carta de intenciones del Secretario General enviada a la militancia, no ocultamos las limitaciones de nuestras aportaciones en este debate, pero an as por nuestra propia experiencia, las vemos necesarias ante las dificultades internas del PCE en este proceso que vendrn de su propio aparato, muy dependiente del sindicalismo burocratizado y subvencionado de CC.OO y de los ayuntamientos y parlamentos, a travs de una IU que vive econmicamente de los acuerdos en las instituciones con el PSOE. No son los primeros intentos de regeneracin en el interior del PCE, mucha militancia nos integramos en sus filas a partir del proceso de unidad abierto con la construccin del movimiento poltico de IU en 1986 y especialmente a partir de 1989, bajo la direccin poltica de Julio Anguita, bloqueada al poco tiempo por el aparato de un partido, que segua dependiendo de la burocracia sindical, que mova la militancia a base de la chequera de las horas sindicales y de una nueva izquierda enquistada en las instituciones, que movilizaba cobrando los favores por los empleos y cargos pblicos obtenidos, en las distintos administraciones con las pactos con el PSOE. Aqu solo queda decir como dato positivo, que la nueva apuesta del debate en el PCE no pasa por su disolucin, pasa por la superacin de IU, donde la mayor oposicin se encuentra entre los sectores liquidacionista del PCE, ahora neoliberales contra la confluencia, en coincidencia con los errejonistas de Podemos.

El primer aspecto que tocamos, lo relacionamos con la realidad econmica, poltica y social de la que debemos partir. Como no se trata de aportar la totalidad que valoramos de esa realidad, la situamos de forma esquemtica, en una situacin histrica nica de crisis y colapso global del sistema capitalista por sobreproduccin, bajo el dominio del sector financiarizado oligrquico neoliberal internacional como imperialismo dominante y agresivo, que con su hegemona ideolgica meditica y los instrumentos financieros como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional y militares como la OTAN, liderados polticamente por un bipartidismo entre conservadores como Reagan, Bush, Aznar o Rajoy y progresistas como Felipe Gonzlez, Zapatero, Clinton o Obama, intervienen econmica y militarmente provocando la desestabilizacin internacional, situndose as como el enemigo principal a batir (anexo 4). Donde en la actual etapa, la divisin provocada entre neoliberales y proteccionistas por la gestin poltica de la crisis global del sistema capitalista, aconseja con toda claridad acabar con la visin de bloques compactos y nos obliga a analizar, las distintas contradicciones nacionales e internacionales entre los distintos sectores de la oligarqua entre s y con el resto de la burguesa dominante nacional, para el desarrollo de tcticas de aislamiento poltico y social, que visualicen al enemigo principal.

El segundo que palo que tocamos, es la relacin entre la realidad econmica, la correlacin de fuerza institucional y la capacidad de organizacin social y de lucha de nuestra clase, ya que todo objetivo que tcticamente no corresponda, nos desva de la movilizacin y organizacin de las masas en la lucha contra la austeridad como principal poltica a batir, al sintetizar sta, la poltica de la oligarqua neoliberal de recortes en derechos econmicos, sociales y libertades que sufrimos, para su objetivo de acumulacin de fuerzas y poder, para mantener la hegemona mundial en su confrontacin con las potencias emergentes, principalmente China y Rusia. Seamos conscientes de que la capacidad de movilizacin social actualmente es escasa, ya que toda la movilizacin generada desde los decretazos del gobierno neoliberal del socialista Zapatero, fueron fruto de la movilizacin espontanea contra los recortes, ante la inexistencia de referentes polticos sindicales y de partidos obreros que defendieran sus intereses inmediatos, los cuales estn situados hoy da en la defensa del pacto social de estado de bienestar, roto con toda dureza por el gobierno del PSOE en diciembre del 2011. La ejecucin de la poltica austericida contra la clase obrera, son la nica manera que hoy da tienen para abaratar el coste de la mano de obra de produccin, que bajo el estado de bienestar, haba alcanzado niveles de difcil competitividad ante las condiciones de explotacin en las economas emergentes.

Por el escaso nivel de desarrollo de la conciencia poltica y de organizacin social, una vez alcanzado el objetivo del rompimiento del bipartidismo en las elecciones europeas del 2013, la movilizacin espontanea de las masas, cedieron el protagonismo al movimiento institucional de Podemos y las confluencias polticas, donde podemos insertar al PCE-IU. Las masas en su conciencia poltica no van ms all de la defensa del estado de bienestar, por eso la tctica reivindicativa y programtica de todos los sectores revolucionarios en la movilizacin social e institucional en esta primera fase, como lnea de demarcacin, tiene que estar centrada en la denuncia de las polticas de austeridad y de recortes de lo pblico y las libertades, porque es lo nico que choca frontalmente contra el principal objetivo poltico de la oligarqua neoliberal imperialista, para su acumulacin de poder y que el pueblo pague sus deudas y sus guerras. La crtica al euro, a la construccin europea, si tenemos que salir o no, si la poltica de defensa de Europa pasa por la pertenencia o no a la OTAN, dejmoslo para el debate con la movilizacin concreta y la denuncia de los actos imperialistas, para que con la elevacin de la conciencia poltica de las masas, abramos el camino a una propuesta colectiva de construccin de una Europa de las clases trabajadoras y pueblos, de una poltica econmica y de una defensa al servicio de la ciudadana, para as no confundir el objetivo tctico fundamental, de romper con las polticas genocidas de la austeridad.

Como tercer punto, situamos la recuperacin de la hegemona en el mbito de la clase obrera y en la construccin de organizaciones independientes propias de las masas obreras, para conformar el futuro poder popular en la construccin de una democracia participativa socialista. El PCE si lo desea recuperar, tiene la suficiente experiencia histrica vivida durante la repblica, con la poltica de frente nico proletario y frente popular y con la lucha clandestina bajo la dictadura franquista, organizando el movimiento poltico de las comisiones obreras en fbricas y sectores de produccin dentro y fuera del sindicato vertical, en pueblos y barrios actualmente como movimiento vecinal. Luchas desde la clandestinidad, que naca de la experiencia unitaria de lucha de masas del PCE de la repblica y que fue anulada por la revisionista y dogmtica apuesta por la reconciliacin de clases y los pactos con la burguesa dominante de la direccin exiliada, bajo la influencia del XX Congreso del PCUS en 1956.

Recuperar esta experiencia histrica de lucha adaptndola a la realidad actual, implica la recuperacin de los conceptos y principios a desarrollar en la prctica sindical de masas, entre ellos el ms urgente haciendo realidad un tpico en el PCE, el de subordinacin del trabajo institucional al de masas, donde la contradiccin siga siendo capital-trabajo. Esto debe implicar para el PCE, si quiere realmente situarse en el plano de reconstruccin de un partido comunista al servicio de las masas obreras, poner la batalla poltica institucional actualmente en segundo plano, sin dejar de aportar, pero trabajando para poner a los cargos institucionales elegidos bajo las candidaturas populares, al servicio de los intereses generales de las clases trabajadoras. No hay poltica ms revolucionaria que aquella que se vuelca en transformar el conocimiento poltico de las masas trabajadoras, para elevarlo desde la defensa intuitiva de sus intereses concretos a los generales de la clase obrera. La superacin del economicismo corporativo solo puede venir de la mano de la intervencin sociopoltica de los revolucionarios, por eso un partido comunista tiene que tener claro qu tipo de sindicato quiere construir y para qu, como parte del poder popular y para esos parmetros la actual CC.OO, no puede ser el referente del partido y menos el nico, porque guste o no guste, los recortes austericidas volvern tras la etapa actual de transicin.

La experiencia histrica ms avanzada del movimiento obrero en Espaa en la construccin de una lnea poltica de masas desde dentro de las masas, se construy con la creacin del movimiento sociopoltico de las comisiones obreras, con su funcionamiento asambleario de base. Su fuerza como instrumento del poder popular que era y debe ser recuperado, estaba en la asamblea de centro de trabajo y sector, siendo la comisin obrera (hoy Comit de Empresa) su nico representante ante la patronal. Recuperar este principio de unidad de la clase obrera y poder obrero de base, implica tambin dar el poder de decisin sindical en el mbito de su intervencin, a las secciones sindicales y asambleas sectoriales, donde nunca ms las direcciones de los sindicatos, usurpen la capacidad de decisin y representacin directa de los derechos y reivindicaciones de la clase obrera. Incluyendo en el sindicato la salvaguarda del principio de solidaridad de clase obligatorio, por ejemplo, que ninguna seccin sindical o asamblea de sector del sindicato, puede firmar despidos o aceptar el cierre de empresas con despidos, aunque el corporativismo economicista y la falta de solidaridad de una asamblea de centro de trabajo por mayora lo acepten. Al servicio de estos principios tienen que esta basada la accin sindical y la construccin en el estado espaol del objetivo de un nico sindicato de clase. Lo mismo podamos decir en el desarrollo de un amplio movimiento vecinal de barrio y pueblo de base, democrtico, participativo y sociopoltico.

Como cuarto punto, vemos la necesidad de tener un discurso global y transversal en nuestra lnea de intervencin poltica entre las masas desde el trabajo de masas y cuando sea necesario, desde la octavilla o la conferencia. El partido tiene la obligacin de superar el discurso y estructura movimentista sectorializada e incorporar la visin global en el debate general del partido, sindicato y del movimiento vecinal para elevar la conciencia poltica del pueblo. Cuando hablamos por ejemplo de la precariedad y el paro, como principal problema de la clase obrera all donde trabajamos y donde vivimos, vemos como ste, atraviesa el corazn de los sectores ms dbiles y desestructurados de la clase trabajadora. La mentalidad patriarcal que nos inculcan desde la religin, la enseanza y los medios de comunicacin para la defensa de su propiedad privada, perjudican en especial los derechos de las mujeres, pero fundamentalmente son la falta de libertades democrticas y de derechos laborales en las fbricas y centros de trabajo y de una enseanza laica, cientfica y democrtica, los que impiden la superacin de la desigualdad de gnero. Solo la anulacin de la libre contratacin empresarial, dejndola en manos de los organismos pblicos, anulando el despido libre y recuperando el derecho a la negociacin colectiva por encima de la individual empresarial, se incorporar la mujer con los mismos derechos y salarios al mundo laboral, sentndose as la base legal para su propia lucha personal por su independencia econmica y social para la igualdad total poltica en la casa, en la calle y en el trabajo. Esto tambin afecta a la juventud que sin un trabajo fijo y con derechos, jams podr organizar su vida independiente y como las mujeres, tener derecho a una pensin digna en la dependencia de su vejez.

La conquista de un trabajo como derecho y obligacin para todo el mundo es una necesidad vital, porque solo as podremos optar por un socialismo que pueda construir un futuro desde la lucha de clases, donde de cada uno segn su capacidad y a cada uno segn sus necesidades. Por ello es fundamental tener una idea del tipo de socialismo por el que luchamos, proyectando los realmente hoy existentes desde el apoyo y la crtica, siempre desde dentro de los procesos revolucionarios, conscientes de que la nica manera del desarrollo pacfico de la humanidad est en la construccin de una sociedad socialista, donde el adelanto cientificotcnico con la telemtica y la robtica, no sea para un mundo futuro de una mayora marginal, sino que sea, para que todas las personas trabajen y cada vez menos, hasta la liberacin total de la esclavitud del trabajo.

La ltima aportacin la sintetizamos en un concepto muy sencillo, como marxistas, seremos leninistas si somos capaces de hacer un anlisis serio de la realidad que vivimos y no nos la inventamos, adaptando la realidad a nuestra experiencia y deseos. Si captamos las principales contradicciones y diferenciamos las principales de las secundarias en cada momento y no nos perdemos en la multitud de puntos de vista, aristas y contradicciones que tiene cada cosa material o pensamiento. Si damos como respuesta una estructura organizativa al partido y a las organizaciones de masas, acorde con las tareas y objetivos de su mbito de decisin, de forma que permita la prctica con aciertos y errores, base de la crtica y la autocrtica como rectificacin y como criterio de funcionamiento democrtico y de corresponsabilidad con las decisiones mayoritarias. Es decir, si elaboramos esa teora revolucionaria desde la lgica y la dialctica con criterios democrticos y participativos. Esto es ser revolucionarios marxistas, leninistas y el nico mtodo de encontrarnos todos en la misma lucha y trinchera.

Anexos

(1) http://epuntorojo.blogspot.com.es/2015/06/iii-asamblea-de-la-plataforma-comunista.html y Asturbulla

(2) El lder del PCE enva una carta a los afiliados donde invita a superar la etapa IU

Madrid, 9 de marzo de 2017

Estimada camarada, estimado camarada:

El pasado domingo el Comit Federal acord convocar la 2 fase del XX Congreso del PCE para los prximos 24, 25 y 26 de Noviembre y lo hizo acompaado de una serie de propuestas de trabajo que debe desarrollar el Partido a la vez que se realiza el debate congresual. El reto es que en estos meses no estemos encerrados en las sedes sino que al contrario estemos ms volcados que nunca en la lucha contra las injusticias que comete el Gobierno del PP con el apoyo parlamentario de Ciudadanos y del PSOE contra la mayora de la clase trabajadora y capas populares del Estado Espaol. Los objetivos de este Congreso son dos, por una parte elaborar el Manifiesto Programa del Partido Comunista de Espaa para el actual momento de la lucha de clases y por otro adecuar nuestra estructura organizativa y nuestra forma de trabajar para hacer del partido una herramienta til para la lucha social, para el trabajo poltico y para la batalla ideolgica. En estos momentos de convocatoria de la fase final del XX Congreso considero necesario trasladaros las ideas que para el mejor desarrollo del proceso congresual se acordaron en el Pleno del Comit Federal:

1. Un debate congresual que concrete y desarrolle los acuerdos alcanzados en la primera fase, de forma especial los que se tomaron en referencia a nuestra propuesta de salida de la Unin Europea y el Euro, nuestra lucha contra el Patriarcado, nuestra apuesta por la superacin de la Izquierda Unida Partido Poltico y el papel de un PCE soberano en la construccin de un nuevo Movimiento Poltico y Social, desde el desarrollo de una poltica de convergencia que tenga por objetivo avanzar hacia la configuracin de un Bloque Histrico Alternativo que dispute la hegemona al bloque dominante.

2. Afrontar esta segunda fase, con un mtodo que permita conjugar la clarificacin poltica, con la mxima unidad, procurando que el resultado sean unas tesis equilibradas fruto de la sntesis y no de refritos o yuxtaposiciones de una posicin y la contraria.

3. Construir un Partido que sea un instrumento til para la defensa de la clase trabajadora y las capas populares, que plantee propuestas valientes que sepan situar al PCE en las mejores condiciones polticas y organizativas para conseguir que nuestros planteamientos avancen en el debate abierto en el seno de las fuerzas de izquierdas y progreso. Para ello la actualizacin de Nuestro Manifiesto Programa es una necesidad inaplazable.

4. Adecuar nuestra estructura organizativa y nuestra prctica militante, tanto los rganos de direccin como de las propias organizaciones de base. El objetivo es hacer del Partido un instrumento para la accin, de manera que tengamos una estructura gil, en la que cada militante tenga una tarea concreta y revisable. El debate sobre modelo de Partido debe ser una de las centralidades del Congreso. La recuperacin del carcter Leninista del Partido no puede ser una cuestin meramente nominal, sino la consecuencia del desarrollo de la lnea emprendida en el XVII Congreso para situar al Partido en las mejores condiciones de dar respuesta a los retos que nos presenta la actual fase imperialista del capitalismo. Tenemos que tener muy claro que la forma de organizarnos no es un fin en s mismo sino un instrumento al servicio de los objetivos polticos que el Partido se plantea en cada momento.

En definitiva se trata de conjugar, debate poltico, voluntad de sntesis y trabajo por la mxima unidad, con la mxima dedicacin a la actividad poltica, a desarrollar las campaas por el trabajo y la vida digna, contra el fraude de las elctricas y por su nacionalizacin. A partir de esta determinacin, creo que el conjunto del Partido, militantes y direcciones, debemos trabajar colectivamente para que este XX Congreso lance el mensaje de un PCE unido y fuerte, un PCE que acte hacia fuera como una sola voz en defensa de los intereses de la clase obrera y las capas populares para construir una sociedad socialista.

Un abrazo y buen debate. Jos L. Centella Gmez

(3) http://epuntorojo.blogspot.com.es/2016/11/como-apoyo-alberto-garzon-en-su-apuesta.html

(4) http://epuntorojo.blogspot.com.es/2017/03/notas-para-romper-ideologicamente-con.html

Alonso Gallardo, militante comunista por la confluencia

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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