Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-04-2017

Gaseosas azucaradas: lo que hay que saber

Ecoportal

Las bebidas azucaradas estn siendo el centro de discusiones legislativas en todo el mundo debido a la epidemia de obesidad con la que se las vincula. Cul es el dao que causan a la salud? Y qu podemos hacer para bajar su consumo?


La animacin es bastante elocuente. Cuatro simpticos osos miran hacia el mar mientras beben cada uno una gaseosa y suena el tema Sugar ( azcar ) de Jason Mraz. Los animales siguen haciendo su vida -siempre botellas en mano- en tanto van sucedindose los avisos publicitarios que hablan de felicidad y comienza tambin a tener lugar una serie de imprevistos: a uno se le rompe la ropa por el exceso de peso, otro se agarra diabetes y uno ms parece tener un problema erctil. Para peor se les caen algunos dientes hasta que el diabtico termina perdiendo la pierna y solo entonces, ya en silla de ruedas, se dirige hacia la heladera, toma una botella y vuelve a pararse frente al mar, pero esta vez para verter ah mismo todo su contenido.

San Francisco discute desde hace aos la posibilidad de que los envases de bebidas azucaradas incluyan advertencias sobre los riesgos de obesidad y diabetes que puede acarrear su consumo; en tanto Mxico grav con un impuesto a los refrescos ya en 2014 y en Francia qued recientemente prohibido el refill (relleno ilimitado) de estas bebidas en restaurantes, hoteles y servicios de catering en general. Acaso estn convirtindose las gaseosas en el prximo tabaco?

Los alimentos ultraprocesados y las bebidas industriales azucaradas representan una parte cada vez mayor de lo que las personas ingieren en Amrica Latina. Y los resultados son muy negativos. El asesor sobre Nutricin y Actividad Fsica de la OPS/OMS Enrique Jacoby explic que el problema es que estos productos no estn diseados para satisfacer las necesidades nutricionales de las personas, sino para que se conserven por mucho tiempo y sean consumidos incluso contra el deseo racional de dejar de comer o beber. En otras palabras: responden a los intereses de la industria ms que a los de los consumidores. Por eso resultan doblemente perjudiciales: son casi adictivos, lo que lleva a aumentar el sobrepeso y la obesidad, al tiempo que sustituyen los alimentos frescos, que son la base de una dieta natural rica en nutrientes", marca el especialista.

Sin embargo y por esas vueltas del mercado el consumo de gaseosas no para de crecer en estas latitudes: la Encuesta Mundial de Salud Escolar mostr que en nuestro pas la mitad de los adolescentes de 13 a 15 aos consume dos o ms bebidas azucaradas por da, mientras que un informe difundido en 2013 por la consultora Euromonitor Internacional aseguraba que la Argentina, con 131 litros por cpita por ao, es el principal consumidor de gaseosas del mundo, generando a sus fabricantes unas ganancias fabulosas y a la poblacin un problema sanitario serio.

La era de los excesos

Son muchos los estudios que sugieren que el consumo de bebidas azucaradas incrementa el riesgo de obesidad, diabetes mellitus, sndrome metablico, algunos tipos de cncer y tambin osteoporosis. La fructosa presente en estas bebidas es el monosacrido que est atrayendo ms la atencin por sus efectos perjudiciales en trminos de ganancia de peso y trastornos metablicos, explica Vernica Risso Patrn, presidenta de la Federacin Argentina de Graduados en Nutricin (FAGRAN). Segn la especialista los jugos tienen algo menos de azcar que las gaseosas (3 cucharaditas por vaso contra 5,5 de las ltimas), aunque siempre hay que atender a la cantidad consumida y particularmente a la presencia de fructosa en forma de jarabe de maz de alta fructosa y/o de sacarosa, que es el que por la va metablica genera la no sensacin de saciedad. En sntesis concluye- el problema central est en la cantidad de azcar que tienen estos productos.

Sucede que al cuerpo le cuesta ms reconocer las caloras que ingresan por la bebida que aquellas que vienen de los alimentos slidos, frente a los cuales responde con las conocidas seales de saciedad. Pero como en la naturaleza prcticamente no existen bebidas que tengan tantas caloras, entonces el organismo carece de estos mecanismos para darse cuenta si las consumi en exceso. En el caso de los chicos y adolescentes se agrega otro factor importante, y es que las bebidas azucaradas estn para ellos demasiado disponibles en los ambientes de encuentro, lo que suele dar lugar a una ingesta desproporcionada.

Estamos comiendo mucho, y tambin bebiendo mucho. Las presentaciones de los productos son cada vez ms grandes, pero los consumidores no estamos preparados para ingerir todo eso que nos ponen delante. Las gaseosas que antes se consuman solo en ocasiones especiales ahora se beben todos los das y casi a cualquier hora. Quin se encarga entonces de poner el lmite?

Los especialistas repiten que a la par de combatir el consumo de gaseosas hace falta promover que se beba ms agua. Risso Patrn es clara al respecto: Agua y ms agua dice-. Podra pensarse en bebidas caseras sin agregado de azcar como limonada, mate endulzado con cscara de frutas, ts endulzados con especias. Pero no hay mejor costumbre que incorporar el agua. De acuerdo a la nutricionista el consumo de gaseosas puede, llegado el caso, ser algo excepcional, pero no hay algo as como una recomendacin mnima y mxima para su consumo. Depende de los otros alimentos que se ingieran en el da, del momento, las caractersticas de esa persona. Lo que s existen son consumos mximos diarios de azcares libres, que en adultos es de 50 gramos: el equivalente a 12 cucharaditas en total. Y si dijimos que un vaso de gaseosa provee 5 cucharaditas y media podemos sacar rpidamente las cuentas, advierte.

Qu podemos hacer?

Para los consumidores se trata de atender a la ingesta de lquidos, transformar el agua en una bebida ms disponible, dejar las bebidas azucaradas para un consumo ocasional y tambin limitar la exposicin de los nios a la publicidad de la industria de alimentos.

Pero la epidemia de obesidad no es solo una responsabilidad individual sino tambin una cuestin de salud pblica y un problema social. Por eso existe una serie de tareas que competen a los gobiernos, a la comunidad cientfica y a las organizaciones de la sociedad civil, como implementar polticas para promover la eleccin de alimentos saludables, crear campaas de educacin, aprobar nuevas normativas sobre precios, brindar incentivos a la agricultura familiar, incluir alimentos frescos en los programas de almuerzo escolar y promover las habilidades en la preparacin de alimentos, adems de establecer lmites estrictos a la comercializacin de comida y bebida chatarra para los ms chicos, todas recomendaciones de la OMC.

Desde FAGRAN apuntan tambin a que se prohba la publicidad de alimentos no saludables y el expendio de bebidas azucaradas en las escuelas (asegurando el acceso al agua segura en todas ellas), as como la sancin de leyes que graven con impuestos a las gaseosas y otras bebidas azucaradas.

Una de estas bebidas cada tanto puede ser refrescante y sabrosa, pero si se vuelve un hbito se convierte en un problema. Sin la necesidad de volverse radical, todava queda la opcin de informarse, reflexionar y saber que la felicidad podr encontrarse en los ms recnditos lugares, pero nunca al destapar una gaseosa.

Fuente: http://www.ecoportal.net/Temas-Especiales/Salud/Gaseosas-azucaradas-lo-que-hay-que-saber

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter