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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-04-2017

El Dante es un nio de pecho

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


S que podran hacerse palpitante carne de la realidad las tan llevadas y tradas visiones infernales del Dante, si no se ataja a tiempo el antropognico cambio climtico pocos dudan ya de que el mayor culpable es el bpedo pensante- aunque una buena interrogante sera si queda algn resquicio para la salvacin (ojal lo suponga el recin ratificado Acuerdo de Pars).

Y no es que pequemos de alarmistas. Las noticias que calzan el prrafo anterior se arraciman. No en balde, como resea Prensa Latina, entre otras agencias, la Administracin Nacional de Ocanos y Atmsfera (NOAA) de los Estados Unidos confirm que 2016 sobrepas a 2015 y 2014 como el perodo ms caluroso de los registrados desde mediados del siglo XIX: aproximadamente 0,83 grados centgrados por encima de la media de 14 grados del lapso 1961-1990.

Esto obedeci a una combinacin de calentamiento global a largo plazo y uno de los fenmenos ms fuertes desde 1950: El Nio. Segn la Organizacin Mundial de la Meteorologa (OMM), la cantidad media de CO2 acumulado en la atmsfera ha sobrepujado ya la barrera simblica de las 400 partes por milln (ppm).

Por su lado, la NOAA coincide en que los gases de efecto invernadero resultan los ms altos de la historia. Un ejemplo a la mano: la concentracin de CO2 mundial en 2015 fue de 399,4 ppm, que supone un aumento de 2,2 ppm en comparacin con los niveles reportados en los 12 meses anteriores.

Asimismo, la temperatura oficial global (TSG) y la de la superficie del mar devinieron las ms ardientes desde que se guarda memoria. Con la ayuda de El Nio, ampla PL, los termmetros que miden la TSG anual de 2105 subieron 0,42 grados Celsius por encima de la media de 1981 a 2010, excediendo la marca precedente, establecida en 2014. En las aguas, vari entre 0,33 y 0,39 por sobre el promedio, rompiendo tambin la de hace dos aos. Pero, como alguien aseveraba, las penas se agolpan cuando deciden arremeter. El informe apunta que el rtico contina en fase de caldeamiento y se mantuvo baja su extensin de hielo marino, as como el ascenso del nivel del pilago tuvo un mximo en 2015, con unos 70 milmetros ms que lo observado en 1993.

A todo ello, sumemos el que los ciclones tropicales se comportaron muy por arriba de la media. Conforme al medio citado, se formaron 101 en todas las cuencas ocenicas en 2015, dejando detrs el promedio del lapso entre 1981 y 2010, de 82 tormentas

Agoreros

Mas los perjuicios no permanecen varados en lo anterior. Conforme a la digital Ecologa Verde, 22 prestigiosos cientficos acaban de anunciar, en la revista Nature, la debacle planetaria en un futuro estremecedoramente cercano. Tres seran las principales causas: nuestro desmedido consumo de recursos y la consiguiente destruccin de hbitats naturales, el cambio climtico y la imparable superpoblacin.

Si no se remedia in extremis, la Tierra acabar cayendo al fondo de un abismo del que ya nunca podr salir. Traducido a cosas concretas, esto significa que si no se detiene la atroz actividad humana, en cuestin de varias dcadas nos veremos abocados a un colapso inminente e irreversible de los ecosistemas naturales. Resultado: la humanidad se las ver negras ante un nuevo rgimen para el que no estamos preparados, con una bestial inseguridad alimentaria y de agua potable, tremendas sequas, ms enfermedades infecciosas, una pandmica extincin de especies y poblaciones desplazadas que abandonarn sus hogares y deambularn en cantidades ingentes, como nunca hemos visto en la historia. Nada comparable con las cinco extinciones masivas relacionadas con metamorfosis del clima.

Como nos recuerdan los expertos, en esta ocasin, el tremendismo que conlleva anunciar un prximo colapso planetario viene acompaado de medidas preventivas que le dan verosimilitud. Entre otras cosas, la solucin exigira reducir la poblacin humana y dejar de expoliar los recursos del planeta. El plan de emergencia que proponen los cientficos intenta evitar que lleguemos a ese punto de no retorno que alcanzaramos en breve de seguir como hasta ahora. En este plan, por lo tanto, no slo hay que controlar la superpoblacin mundial, sino que tambin habra que apostar por una doble eficiencia, en lo energtico (fuentes renovables) y en la produccin alimentaria. Y, evidente, habra que cuidar los ecosistemas naturales, sobre todo evitando el deterioro de los parajes que todava no ha pisoteado el ser humano.

Causas ms puntuales

Empero, no todos los estudiosos refieren las razones de la probable hecatombe a la actividad humana en general. Para analistas tales Luciano Andrs Valencia (Rebelin), si bien es cierto que la Tierra ha sufrido ciclos de calentamiento y enfriamiento a lo largo de su historia geolgica producidos por causas naturales, los actuales procesos de cambio climtico y fomento global del calor hallan su origen en el siglo XVIII, como secuela de la Revolucin Industrial, que no solo increment la cantidad de gases de invernadero (dixido de carbono, metano, xido nitroso) en la atmsfera, sino que tambin aceler la destruccin de ecosistemas a fin de contar con materias primas y suelos para la conquista colonial. Es decir, que el cambio climtico comenz junto con la expansin del capitalismo industrial.

A partir de los setenta del siglo pasado, el entuerto empez a ser debatido, tmidamente, en diferentes foros. En 1977 el estadounidense Roger Revelle encabez un panel, en la Academia Nacional de Ciencias de su pas, que encontr que el 40 por ciento del CO2 producido por la accin del homo sapiens permanece en la atmsfera. Dos tercios de ese CO2 constituyen corolario de la quema de combustibles fsiles (carbn, petroleo), en tanto un tercio proviene de la tala de bosques. El pronstico era desalentador: si el calentamiento global continuaba el aumento de la temperatura producira el derretimiento de los glaciares causando inundacin y elevacin del nivel del mar. En 1988 la Organizacin Meteorolgica Mundial y el Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas crearon el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climtico.

Pero ipso facto, ampla Valencia, surgi toda una industria de la negacin interesada en posicionar este tema como una teora ms que como un hecho. Corporaciones petroleras, automotrices, metalrgicas y empresas de servicios pblicos -que son las principales responsables del aumento de la temperatura que estamos padeciendo- crearon grupos de presin, tales como la Global Climate Coalition y el Consejo de Informacin del Ambiente, que rpidamente contrataron cientficos y especialistas en relaciones pblicas para convencer a periodistas, gobernantes y al pblico en general de que los riesgos del cambio climtico son muy inexactos como para justificar polticas de regulacin sobre los gases de invernadero.

Y mientras continan los reacios al reconocimiento clasista del asunto, el resto del orbe sufre los embates de este. En 2003, acota el articulista, el Banco Mundial, a quien nadie puede acusar de simpatas ecologistas o progresistas, reconoci que anualmente moran 150 mil personas como consecuencia de la crisis climtica. Desde entonces ese nmero se ha incrementado como consecuencia de la multiplicacin de los desastres climticos: el huracn Katrina que asol New Orleans en 2005, los incendios forestales en Australia y Bolivia en 2010, la inundacin en Birmania ese mismo ao, la sequa que en Somalia mat a 100 mil personas en 2011, las diversas inundaciones que se registraron en Argentina entre 2007 y 2013, y el reciente tifn Haiyan en Filipinas, que en diciembre de 2013 caus la muerte de 10 mil personas, son un ejemplo de las consecuencias.

Exactamente el 9 de mayo de 2013 se rebas la cifra de 400 ppm de CO2 en la atmsfera y, en palabras de Renn Vega Cantor, aludidas por nuestro observador, en ese instante la humanidad da un salto hacia lo desconocido, a un punto de no retorno. Sin embargo, la exigua cobertura de esta informacin muestra el poder que los negadores tienen en los grandes medios concentrados. Al mismo tiempo el capitalismo contina incentivando la produccin y el consumo de necesidades ficticias creadas con nimo de lucro, la explotacin de minerales y combustibles fsiles con tcnicas cada vez mas contaminantes (minera a cielo abierto, hidrofractura o fracking, uso de cianuro, explotaciones en el fondo marino), la tala de bosques, el consumo de carne, y la agricultura intensiva con agrotxicos y transgnicos.

Coincidamos en que, en definitiva, la impugnacin del cambio climtico tiene como objetivo salvar la formacin socioeconmica que lo ocasiona. A diferencia de lo que sostienen algunos movimientos ecologistas, ambientalistas o seguidores de Al Gore, no es posible pensar un capitalismo verde. [] el respeto a los ciclos de la naturaleza generara un enlentecimiento de las ganancias que la burguesa no est dispuesta a tolerar. Como es el capitalismo el culpable del cambio climtico, la prdida de biodiversidad y el agotamiento de los bienes comunes, la solucin a los problemas ambientales no va a venir de adentro de sus entraas.

A no dudarlo, la lucha contra la catstrofe implicara (implica) que, tal como Valencia expone, solo a travs de un nuevo sistema basado en la solidaridad y la igualdad podremos llevar adelante la reconversin hacia fuentes de energa limpias y renovables, una forma de produccin que respete los ciclos naturales, y un estilo de vida que no est basado en el lucro y el consumismo desmedido. nica manera en que quedaran como mera literatura las imgenes del Dante.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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