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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-04-2017

Armas de ETA entregadas al Estado francs
Ganadores y perdedores

lvaro Hilario Prez de San Romn
Brecha


El sbado 8 los artesanos de la paz revelaron al Estado francs la geolocalizacin de ocho depsitos de armas de ETA. El desarme, saludado con alborozo por la sociedad civil vasca, fue calificado de insuficiente por el gobierno espaol, mientras que el francs seal que se trata de una etapa decisiva hacia el fin del terrorismo. Tanto unos como otros se consideran ganadores de un conflicto que an no est cerrado.

Desde las primeras horas de la maana del sbado, 172 voluntarios, los llamados artesanos de la paz (entre los que se encontraban el lder de Va Campesina Jos Bov, la diputada socialista francesa Sylviane Alaux, los ex intendentes de Hendaya y San Juan de Luz, Battit Salaberry y Paul Badiola, y la escritora Marie Cosnay) se dirigieron a los puntos donde se encontraban las armas de Eta. Todos estaban situados en el departamento de los Pirineos Atlnticos (que rene al Pas Vasco francs y al Bearn); en las localidades de Barcus, Araujuzon, Viellenave de Navarrenx, Castetbon, Etcharry, Maslacq, Lahonton y Saint Pe sur Nivelle. En seis de ellos se encontraba el armamento inventariado y sellado desde 2014. En los restantes, el material pas directamente a la fase de entrega.

El arsenal entregado se compona de 98 armas cortas (pistolas y revlveres), ocho armas largas (tres subfusiles Uzi, cuatro fusiles G-3, una AK-47), tres toneladas de explosivos y miles de balas y detonadores.

No aparecieron, sin embargo, 40 de las 350 pistolas y revlveres sustrados por Eta de la empresa Sidam, en la localidad de Vauvert, en 2006. Tampoco se encontr la maquinaria para falsificar documentos y fabricar patentes de autos.

Acto en Bayona

En paralelo al despliegue de los voluntarios, a las ocho de la maana, en la Intendencia de Bayona, la ciudad ms importante del Pas Vasco francs, los artesanos de la paz, representados por Jean Nol Txetx Etcheverry, entregaron la geolocalizacin de los ocho depsitos y de los inventarios de armas, fechados en 2015 y 2016, al arzobispo de Bolonia, Matteo Maria Zuppi, y al pastor metodista Harold Good (mediadores en conflictos como los de Mozambique e Irlanda, as como en los contactos entre Eta y el gobierno espaol en anteriores ocasiones), que oficiaron de notarios en el acto. Ellos, a su vez, entregaron la documentacin a Ram Manikkalingam, coordinador de la Comisin Internacional de Verificacin (Civ), quien se la hizo llegar a la fiscala francesa, representada por el fiscal de Bayona, Samuel Vuelta Simn. Trasmitida la informacin a las autoridades competentes, 180 miembros de las fuerzas de seguridad francesas acudieron a recoger el armamento a los lugares sealados, custodiados por los artesanos de la paz, quienes aseguraron que no haban manipulado el arsenal.

Notorias ausencias

El acto de la Intendencia, lleno de reminiscencias de otros similares en Irlanda y Colombia, espejos en los que la izquierda nacionalista gusta verse reflejada, cont tambin con la presencia de Jean-Ren Etchegaray, alcalde de Bayona y presidente de la recientemente creada Mancomunidad Vasca. No comparecieron, sin embargo, los presidentes de las comunidades autnomas del Pas Vasco y Navarra, Iigo Urkullu y Uxue Barkos, respectivamente, quienes das antes se haban reunido con Etchegaray, haciendo que se diera por segura su presencia en Bayona. Michel Tubiana, presidente honorario de la Liga de los Derechos Humanos del Estado francs y promotor de los artesanos de la paz, seal el mismo sbado que tanto Barkos como Urkullu haban tenido la puerta abierta hasta el final.

En declaraciones a la cadena Ser (10-IV-17), Josu Erkoreka, portavoz del gobierno vasco, no disimul su malestar con el desarrollo del acto de Bayona, sealando: Nosotros lo hubisemos hecho de otra manera. Dijo que, por ejemplo, en el gobierno no eran partidarios de anunciar la fecha del desarme con tanta antelacin, aunque admiti que no es el momento de hacer reproches. Los directores del diario Gara y su publicacin hermana en la red, Naiz, Iaki Soto e Iaki Altuna, voceros oficiosos de la izquierda nacionalista, apuntaban en Gara (9-IV-17) algunas razones posibles de la ausencia de Barkos y Urkullu: La intervencin directa en el desarme de los artesanos de la paz, las dudas sobre su legalidad, las cuotas de protagonismo y el hecho de que la responsabilidad en la relacin con las autoridades francesas recayera en otros habran motivado que Urkullu eligiera hacer su propia comparecencia en Donostia (San Sebastin), y arrastrara tambin a Barkos, que opt por pronunciarse simplemente con una nota del gobierno navarro.

La humillacin

Jornada histrica que cambia el modo de afrontar el conflicto vasco, fue el titular con que Gara abri su edicin del domingo 9. En su editorial el diario independentista sealaba que el del sbado fue un da en el que quienes luchan por una resolucin del conflicto vasco sin vencedores ni vencidos ganaron. Aada tambin: La humillacin es la tentacin natural del poder establecido, y esa era la manera en que el gobierno del Partido Popular (PP) imaginaba un desarme.

Desde la izquierda independentista se present el desarme de la misma manera que cuando, hace cinco aos, la organizacin vasca anunci el cese de la lucha armada, es decir, como una nueva apuesta por la paz y comienzo de un nuevo escenario de dilogo. Segn las palabras de Arnaldo Otegi, lder del independentismo: Se deja la lucha armada, pero se sigue luchando por lo mismo.

La prensa de Madrid eligi sus titulares en consonancia con esa tentacin de humillar a la que se refera la editorial de Gara: Burla de Eta en Bayona: slo desvela ocho zulos con 120 armas, titul el diario ABC; Eta se rinde, fue la frase que escogi el diario El Mundo; Eta certifica su derrota, escribi El Pas; Sin justicia no hay fin, dijo La Razn. En las notas y en los editoriales de todos estos peridicos se insiste en el tema de la rendicin, en que el relato debe especificar que hay vencedores y vencidos, que no debe haber contraprestaciones, que urge solucionar ms de 200 actos violentos de Eta an sin esclarecer, y que Eta debe disolverse.

Este habitual guin de mano dura fue el que tambin sigui el gobierno espaol, calificando el desarme de insuficiente. El primer ministro francs, Bernard Cazeneuve, por su parte, seal que el desarme supone una etapa decisiva hacia el fin del terrorismo.

Los presos

Entrevistado en la cadena Ser, el portavoz del gobierno vasco, Josu Erkoreka, declar que esto no acaba con el desarme, dibujando las lneas que los gobiernos y la clase poltica debieran seguir en adelante. Un escenario que, ms all de los gestos y las declaraciones altisonantes, parece acordado por todas las partes involucradas en el conflicto.

Para Erkoreka no es el momento de jerarquizar objetivos, de fijar qu medidas deben tomarse antes y cules despus, en materia de la poltica penitenciaria espaola y francesa, sino el momento de trabajar consensos que faciliten una nueva convivencia normalizada. Estos consensos tendran como objeto tambin acabar con la dispersin de los 342 presos de Eta, algo que no debe interpretarse como consecuencia del desarme, insisti, ya que una de las condiciones fijadas para ste era que no hubiera contraprestaciones. En cuanto a la propuesta lanzada por el gobierno vasco (acercar a los presos a crceles situadas en un radio de 250 quilmetros del Pas Vasco), el portavoz gubernamental dijo que es posible y viable y est contemplada por la legislacin vigente, coherente con los principios de la legislacin penitenciaria, que debe ser gestionada de otro modo.

Erkoreka seal que la elaboracin de un relato compartido, propio de una sociedad plural como la vasca, es otro de los desafos que necesita amplios consensos.

Interrogado sobre la disposicin del gobierno de Mariano Rajoy a aceptar su propuesta de acercar a los presos y de encarar una nueva gestin de la poltica penitenciaria que sea acorde con los nuevos tiempos, Erkoreka dijo que el gobierno vasco haba sido leal con el espaol, trasladndole a ste toda novedad, todo dato, relacionado con el desarme. Aadi que muchos y diferentes agentes haban participado en esta entrega de arsenales: unos lo haban hecho de forma activa, otros a modo de facilitadores y un tercer grupo haba participado colaborando de forma pasiva (e incluy en ste al gobierno espaol, que no ha tomado medidas para impedirlo, que no ha puesto trabas): Cada uno ha contribuido desde donde poda. A nadie se le poda exigir ms de lo que ha hecho. Vamos a mirar hacia el futuro.

El 8 de abril, en la plaza Paul Bert, Arnaldo Otegi, el presidente del partido de izquierda nacionalista Sortu, manifest que desde maana procuraremos poner en el centro del debate poltico el tema de los presos. Se quiera o no, el asunto ya est sobre el tablero.

Fuente: http://brecha.com.uy/ 


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