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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-04-2017

Amrica Latina a la hora de Siria

Adrin Sotelo Valencia
Rebelin


A estas alturas de la historia mundial para nadie es un secreto que lo que figura en la esencia de la estrategia blica de Estados Unidos que, incluso se puede advertir desde el siglo XIX es la balcanizacin del territorio sirio, la construccin de un gobierno conservador pro-occidental como los que erigi durante las dcadas de los sesenta y setenta del siglo pasado a travs de golpes militares; anti-islmico y pro-norteamericano en la regin, as como, adems, apropiarse de sus recursos para entregarlos a las trasnacionales a travs del control del Mar Mediterrneo que es una salida estratgica del petrleo por el mar con rumbo a Europa y a Estados Unidos.

El 7 de abril dos buques de guerra estadounidenses en el Mediterrneo oriental lanzaron 59 misiles tipo crucero Tomahawk a una base area del gobierno sirio derrochando 832 mil dlares por unidad o 49 millones de dlares en esa irracional operacin. Este ataque ordenado por Trump tena como objetivos los sealados, ms uno adicional: desviar la atencin de la opinin pblica centrada en los intensos conflictos internos de Estados Unidos desde que el magnate asumi la Presidencia Imperial para ponerla al servicio de su clase dominante y de las grandes empresas transnacionales, as como para satisfacer los intereses econmicos y geo-estratgicos del complejo industrial-nuclear-militar norteamericano.

En el contexto del ataque norteamericano a Siria, adems, un da despus, el 8 de abril, envalentonado Trump orden dirigir el portaaviones US Carl Vinson a aguas de la pennsula coreana con el supuesto objetivo de disuadir a Corea del Norte de lanzar msiles al mar de Japn y obligarlo a cesar su programa nuclear. Ambas acciones unilaterales contra Corea del Norte y Siria del imperialismo norteamericano se dieron al margen del Consejo de Seguridad de la ONU y, por supuesto, del mismo Congreso estadounidense que, al parecer ha quedado convertido en una pieza de museo de la familia del magnate norteamericano.

Estos juegos guerreristas que potencialmente pueden amenazar la existencia misma de la humanidad constituyen un negocio de familia: cmo un individuo que perdi las elecciones por el voto popular, pero que lo gan en el elitista Colegio Electoral, cual emperador absoluto ataca a cualquier pas o comunidad del mundo al capricho de sus intereses y de sus "intuiciones" racistas, xenfobas y fascistas, bajo premisas enteramente falsas, pero justificadoras de sus acciones, de la supuesta lucha contra el terrorismo alentado y subsidiado por el propio imperio del norte en nombre y en defensa del llamado e inexistente "mundo libre y civilizado"?

La misma estrategia se extiende a otros pases como Afganistn, Yemen y, ahora, en Amrica Latina, en particular, contra Venezuela como demuestran los ltimos acontecimientos ocurridos en ese pas donde nuevamente el gobierno bolivariano volvi a desactivar, el 8 de abril, un intento de golpe de Estado coordinado desde Washington y el Comando Sur con elementos contrainsurgentes y de la derecha venezolana acantonados en la denominada Mesa de Unidad Democrtica (MUD) y en la Asamblea Nacional donde la oposicin de derecha ostenta la mayora. Un ejemplo reciente es la denuncia del mandatario bolivariano que solicit investigar al alcalde del municipio El Hatillo del Estado Miranda, sr. David Smonlansky, por la falsa acusacin que ste hizo respecto al supuesto uso de armas qumicas por parte del gobierno bolivariano contra los manifestantes de la oposicin, segn lo revel Telesur, coincidiendo, de este modo, con la estrategia de Estados Unidos y del Comando Sur de utilizar estos falsos argumentos para incitar a una intervencin armada en ese pas.

Por su parte el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, revel a los medios de comunicacin los objetivos que su gobierno persigue en Siria:

Obviamente que tenemos que revelar lo que significan esos objetivos, sobre todo, desde una perspectiva estratgica de intento de ataque y de desencadenamiento de la guerra como un medio no slo para intentar recuperar la parte de la hegemona perdida del imperialismo norteamericano en el concierto internacional, sino, tambin, para aumentar la acumulacin de capital y la tasa de ganancia en beneficio de la burguesa norteamericana y del capital financiero internacional.

Es hipcrita afirmar por parte de Estados Unidos que el escenario de la lucha manifiesta es "contra" el Estado Islmico cuando ha quedado claro y demostrado como la luz del da que es justamente este pas, a raz de su intervencin en Irak, lo que orill la creacin del Estado Islmico (EI) como producto de las distintas escisiones operadas en el entorno del grupo terrorista de Al Qaeda encabezado por Bin Laden.

El ataque desde el mediterrneo de Estados Unidos contra Siria, por ms que se quiera justificar que se realiz debido al uso de armas qumicas por parte del ejrcito sirio se habla del gas sarn que es un neurotxico que ataca el sistema nervioso central se debe interpretar como un intento desesperado del grupo de lite que asesora al sr. Trump por recuperar un papel protagnico en el sistema internacional de naciones y de afirmar, al mismo tiempo, su tradicional "unilateralismo" que "muestre" al mundo, como en el pasado, el slogan del "excepcionalismo norteamericano" en el que muchos intelectuales, conservadores y liberales, y an algunos marxistas, inspiraron sus tesis e ideologas para sustentar el "carcter indestructible" (There is no alternative -TINA- dixit Margaret Thatcher) del capitalismo y el imperialismo comandados por Estados Unidos, particularmente durante el perodo posterior a la segunda guerra mundial. En esta misma lnea trazada por el <Pentgono se inscriben Estados y gobiernos occidentales como los de Francia, Alemania y Gran Bretaa, es decir, potencias colonialistas que han hecho presa de innumerables pases y naciones del mundo dependiente y subdesarrollado a lo largo de su historia.

Unos das antes del ataque a Siria ocurrieron sendas manifestaciones violentas, tanto en Venezuela como en Ecuador (aqu en el contexto de la coyuntura electoral en la que el candidato de la derecha perdi la segunda vuelta presidencial en favor del candidato oficial de Alianza Pas, Lenn Moreno, que ahora se convirti en presidente electo de ese pas). El objetivo, en el primer caso, es la destitucin del presidente constitucional, la celebracin de elecciones anticipadas, la renuncia de los ministros de justicia, la liberacin de supuestos "presos polticos" que, en realidad son polticos presos que han cometido crmenes del orden comn, incluyendo traicin a la patria, como es el caso del condenado a purgar 19 aos de prisin, Leopoldo Lpez, lder de la ultraderechista organizacin Voluntad Popular. En el caso de Ecuador, el candidato de derecha opositor desconoci los comicios electorales por supuestamente "fraudulentos", segn l, y ha demandado el recuento total de votos sin presentar ninguna prueba fehaciente del supuesto "fraude electoral".

Es evidente que en ambos casos, en los que estn inmiscuidos presidentes de derecha como el argentino Macri, el golpista brasileo Temer, el mexicano Pea Nieto que incluso tuvo el atrevimiento de recibir a la seora Tintori esposa de Leopoldo Lpez dndole trato de "jefe de Estado, como en su momento tambin lo hizo con Donald Trump cuando ste era apenas candidato del partido republicano; entes siniestros como el ex-presidente espaol Jos Mara Aznar y otros involucrados en actividades golpistas y desestabilizadoras. El activismo de los primeros junto con los presidentes de Paraguay y de Uruguay los ha llevado a promover sin empacho la expulsin de Venezuela del Mercosur y del ministerio de colonias que es la OEA encabezada por el ultraderechista sr. Almagro ahora fiel representante de la derecha continental.

Todos estos hechos marcan una reedicin de los mejores momentos del macartismo anticomunista y de la guerra fra entre las principales potencias del orbe que hoy, alrededor de la cuestin de Siria, pudieran desencadenar una conflagracin nuclear. El momento slo es comparable con la Crisis de los misiles en Cuba que fue un conflicto entre Estados Unidos, la Unin Sovitica y Cuba en octubre de 1962 y que estuvo a punto de desencadenar la tercera guerra mundial. Slo un acuerdo de ltima hora entre Nikita Jrushchov y Kennedy lo impidi.

Si la estrategia del magnate norteamericano fracasa en sus objetivos externos, como apunta el hecho de que, como resultado del ataque a Siria, sta inmediatamente reconstruy la base militar destruida por los msiles crucero Tomahawk y, junto con Rusia, anunci un incremento sustancial de las defensas estratgicas del pas, al lado de que el objetivo de Trump, esperanzado en dividir al pueblo sirio como era su estrategia, fue un rotundo fracaso al aumentar, por el contrario, significativamente la moral del ejrcito rabe y la dignidad y unidad nacional del pueblo en torno a Siria como una nica nacin no divisible. Adems dicho ataque caus un comunicado conjunto de Siria, Irn y Rusia respecto al hecho de que en el caso de que Estados Unidos volviera a atacar a Siria al cruzar la lnea roja, se reservaban el derecho de repelerlo con medios militares, cuestin que, evidentemente, alarm al conjunto de la humanidad al verse en las postrimeras de un virtual escenario de guerra nuclear. Por su parte China desminti la versin del gobierno norteamericano que asegur que ese pas "entenda" las acciones blicas de Estados Unidos. Por el contrario, el portavoz de la Cancillera, Hua Chunying, manifest la postura oficial de su gobierno:

"China siempre se opuso y contina oponindose al uso de la fuerza militar en las relaciones internacionales, aboga por el respeto a la soberana e integridad territorial de otros Estados, consideramos que la solucin poltica es la nica va de solucionar la crisis siria."

En cuanto a sus objetivos internos del magnate republicano, lo mismo ocurre con el incremento de los movimientos sociales que estn en contra de la guerra y contra el ataque militar de su gobierno, as como en contra de sus polticas anti-inmigrantes, xenfobas y racistas en que ha sustentado sus acciones tanto durante su campaa presidencial que como presidente, destacando la amenaza de retirar los fondos pblicos a las ciudades santuario y construir los oleoductos en las tierra sagradas de los grupos de las tribus Sioux de Standing Rock en Dakota del Sur, Estados Unidos.

La incontrastable hegemona-supremaca que en el sistema internacional mantuvo este ltimo pas despus de la segunda guerra mundial, contrasta hoy con su actual activismo imperialista burdo que se despliega en un marco caracterizado por la prdida relativa de dicha hegemona, junto al ascenso de nuevas potencias nucleares del porte de Rusia, China, Irn y Corea del Norte, entre otras, que le ponen de algn modo coto a sus intentos expansionistas, belicistas y de dominacin. Tal vez estemos presenciando un momento histrico transicional del traspaso de Estados Unidos a un status de segunda potencia pero que, sin embargo, hay que aclarar, no disminuye ni un pice su carcter imperialista, como no ocurri tampoco con las antiguas potencias como Gran Bretaa, Alemania, Francia o Italia.

Es en este contexto poltico e histrico que se desarrolla el actual proceso latinoamericano que hasta hace algunas semanas los medios de comunicacin dominantes y sus intelectuales orgnicos festinaban alegremente como el "fin del ciclo de los gobiernos progresistas" luego del triunfo de la derecha en la Asamblea Nacional de Venezuela, del estrecho triunfo en Argentina del neoliberal-conservador Mauricio Macri y del golpe de Estado perpetrado por el tucanato (PSDB) y el pemedebismo (PSDB) al que pertenece el actual presidente golpista Michel Temer tambin investigado en la Operacin Lava Jato en Brasil.

Consideramos que el reciente triunfo de Lenin Moreno y de la Revolucin Ciudadana en Ecuador por conducto de Alianza Pas significa el re-despliegue de los gobiernos progresistas de Amrica Latina que frena, al mismo tiempo y de algn modo, la tendencia a su declive frente al auge que haban tenido los gobiernos y las fuerzas de la derecha militante articulada con la estrategia norteamericana en la regin.

Si quieren no solamente subsistir esos gobiernos y fuerzas progresistas en Amrica Latina, sino, adems, desarrollarse cuantitativa y cualitativamente y afirmarse como pueblos-nacin soberanos en las inmediaciones de las contradicciones interimperialistas y de la crisis del capitalismo global, debern profundizar una estrategia anticapitalista y antiimperialista de desarrollo econmico, social y poltico-cultural capaz de resolver las necesidades de las grandes masas populares y de los trabajadores utilizando y potenciando con ese fin sus recursos naturales y el conjunto de sus fuerzas sociales y productivas para construir un nuevo modo de produccin, de vida y de trabajo en el contorno de una nueva formacin econmico-social y cultural. Slo de esta forma se podrn vencer a las fuerzas de la derecha cada vez ms rabiosa y desesperada para lo que no duda en utilizar la violencia y, en caso extremo, en auspiciar la intervencin extranjera con el fin de restituir y/o preservar el (des) orden burgus fondomonetarista en el conjunto de la regin.


Adrin Sotelo Valencia, Socilogo e investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) de la FCPyS de la UNAM.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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