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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-04-2017

Ms all de Stalin

Gyrgy Lukcs
El Viejo Topo


Narro de manera subjetiva y autobiogrfica la historia de mi relacin con Stalin y su forma de gobierno. En las disputas partidarias inmediatamente posteriores a la muerte de Lenin, me encontr del lado de Stalin en algunas cuestiones esenciales, aunque todava no me hubiera presentado con esta posicin en forma pblica y polmica. El problema principal consista en el socialismo en un solo pas. Concretamente, cedi la ola revolucionaria que se haba desatado en 1917. Por eso, consider en este punto que la argumentacin de Stalin era ms convincente que la de sus oponentes. Sumado a esto que ya antes me haba encontrado en dura oposicin con la conduccin de la Komintern ( 1) por parte de Zinoviev ( 2) conduccin cuya ndole se me hizo ms clara a travs de la poltica hngara de Bla Kun ( 3) . An hoy estoy convencido de que algunos factores de la burocratizacin reaccionaria, que todava debemos superar, han logrado aqu su primera gestacin. Son totalmente distintos los motivos diversos en cada caso de mi desconfianza, igualmente fuerte, hacia Trotski y Bujarin. No dud en absoluto de la integridad personal de ambos, a diferencia de lo que ocurra con Zinoviev; antes bien rechac, en Trotski, las caractersticas que recordaban a Lassalle ( 4) ; en Bujarin, su posicin terica proclive al positivismo.

Las primeras discusiones puramente ideolgicas no lograron debilitar dichas convicciones. En el debate filosfico de los aos 1930- 31, me resultaban igualmente simpticos tanto el alejamiento, por parte de Stalin, de la Ortodoxia de Plejanov, como su insistencia con respecto a lo revolucionariamente nuevo, cuya evolucin se encontraba profundamente enlazada con el mismo Marx. Asimismo, me encontr, a comienzos de los aos treinta, del lado de Stalin en la crtica al RAPP ( 5) , en la lucha contra el sectarismo estrecho y en la exigencia de una base ms amplia, en lo ideolgico y en lo organizativo, para la literatura socialista. Naturalmente, hoy s que todo haba sido, en su mayor medida, solo un pretexto para eliminar la antigua conduccin del RAPP, que era afn a Trotski; puesto que, bajo Fadeiev, la conduccin de la por entonces recin fundada Liga de Escritores ha continuado consecuentemente, en lo esencial, la vieja lnea ideolgica y organizativa. Sin embargo, en aquel tiempo crea, junto con otras personas ideolgicamente afines, en un verdadero cambio ideolgico, admitido, al menos, por Stalin. Mi lucha por una concepcin marxista del realismo, tambin por el realismo socialista, que fue combatida en la revista Literaturni Kritik [Crtica literaria], se opona categrica y objetivamente a las teoras oficiales dominantes entonces en la Unin Sovitica, aunque yo combata, simultneamente, a cualquier corriente que se considerara hostil al realismo dentro de la literatura burguesa. A pesar de todo, incluso despus de que dicha oposicin ideolgica se extendiera a la filosofa por eso mi libro, escrito en 1937-38, El joven Hegel, no pudo ser publicado en la Unin Sovitica, y se edit diez aos despus en Suiza, no surgi ninguna rebelin ideolgica abierta contra el sistema staliniano, considerado como un todo.

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