Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2017

Sobre El siglo sovitico,de Moshe Lewin
Sobre el estalinismo, primera aproximacin (VI)

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


En la primera de esas fases el pensamiento de Lenin se caracteriza especialmente por hacer de la necesidad virtud. En su opinin, si bien el poder de los soviets no cumpla cannicamente con la idea de la dictadura proletaria como fase de transicin al comunismo se acercaba a ella. Incluso en el reconocimiento de aquellas medidas, instituciones o situaciones concretas que evidentemente se apartaban del modelo esbozado por la comuna de Pars en 1871. Este reconocimiento explcito de la desviacin temporal respecto de los principios, al hacer de necesidad virtud, es lo que diferencia sustancialmente el talento intelectual y poltico de Lenin de lo que luego sera norma bajo el poder de Stalin: la glorificacin de todas las necesidades como virtudes. Por ejemplo, Lenin no dice -como se har luego- que tenga que haber varias fases o etapas previas a la construccin del socialismo porque los rusos las estn pasando, sino que argumenta ms sencillamente y con ms verdad: los rusos se encuentran forzadamente en la primera etapa de la construccin del socialismo y probablemente tendrn que pasar por otra en las que no puede hablarse todava de socialismo propiamente dicho.

Francisco Fernndez Buey (1977)

Me alejo momentneamente del libro de Moshe Lewin que estamos comentando y doy cuenta de una conferencia impartida a finales de los aos setenta del pasado siglo por el traductor de El Capital, del Anti-Dhring y de Historia y consciencia de clase. 

El 23 de febrero de 1978 Manuel Sacristn particip, junto con Manuel Vzquez Montalbn , en una mesa redonda sobre el estalinismo celebrada en el saln de actos del convento de los padres Caputxins de Sarri (donde se fund 12 aos atrs el SDEUB). Su intervencin central fue transcrita por J.R.Capella y publicada con el ttulo "Sobre el stalinismo" en mientras tanto 1990; 49:147-157.

En carta poco citada de 1949, dirigida a Victoria Ocampo (Juan Ramn Jimnez, Cartas. Antologa, Espasa Calpe, Madrid, 1992, p. 298. Edicin de Francisco Garfias), el autor de Eternidades comentaba:

(...) Yo he hablado mucho con Henry A. Wallace cuando l era vicepresidente y despus. S bien que no es un estalinista. Wallace abog siempre y sigue abogando por un entendimiento de los Estados Unidos con Rusia, antes de una guerra que, segn cree l y muchos que, como yo creen lo mismo que l, vendr inevitablemente sin ese entendimiento; porque despus de esa guerra inminente quedaran ya pocos hombres en el mundo para entenderse. Wallace no piensa, ni yo tampoco, que el estalinismo sea un ejemplo que deben seguir los Estados Unidos ni el mundo en general; pero s piensa, y yo tambin, que el proceso social sucesivo del mundo anda ms cerca de muchos de los sentidos del comunismo que de los de cualquiera otra ideoloja actual; y que es necesario que la democracia, tan anticuada, se renueve ms deprisa, ya que el jiro del mundo no se cuenta hoy por aos sino por siglos...

Sacristn prepar el siguiente esquema, que le sirvi de guin, para la conferencia:

1. Leninismo y estalinismo, a: rasgos comunes

1.1. A menudo se oye hablar de estalinismo como de algo distinguible sin dificultad y situado en un tiempo bien delimitado.

1.2. Pero quienes se interesan por la cuestin saben que no es as

1.2.1. Por ejemplo, el primer da de este ciclo alguien record hechos despticos bajo Lenin: Majno, Kronstadt, X Congreso, todo en 1920, hasta la primavera de 1921.

1.2.2. Por lo dems, si se quiere buscar ms lejos se encuentra la clebre frase de Engels y, sobre todo, los hechos histricos que ella recoge

1.2.2.1. Claro que se puede decir que Lenin no habra seguido as mucho tiempo.

1.3. Pero, de todos modos, todo eso debe impedir contentarse con el cuadro ingenuo de un leninismo bueno y un estalinismo malo.

2. Leninismo y estalinismo, b: diferencias muy visibles

2.1. Por otro lado, no faltan diferencias muy visibles.

2.2. La cantidad de poder acumulada en el centro del sistema estalinista: economa estatalizada fundida con poder estatal centralizado y con poder de partido nico.

2.2.1. Lenin no tuvo nunca tanto poder.

2.3. La orientacin fundamental del terror contra la vieja guardia bolchevique y

2.4. El apoyo en el nacionalismo ruso. Todo relacionado con

2.5. El cinismo ideolgico.

3. Leninismo y estalinismo, c: la diferencia principal.

3.1. Hay que decir que tambin esos rasgos nuevos del perodo de Stalin tienen races, y hasta precedentes, anteriores.

3.2. No slo ruso-zaristas, ''orientales" (Lenin)

3.3. Sino tambin aparecidos bajo Lenin, p.e.:

3.3.1. Concentracin de poder por el militarismo subsiguiente a las guerras.

3.3.2. Incluso la tendencia a la deformacin ideolgica, porque aquello no era lo que entendan por socialismo ni revolucin socialista.

3.3.2.1. Es verdad que en Marx haba otra concepcin posible, pero los leninistas lo ignoraban.

3.3.2.2. Lo dijeron muchos, y con tres tendencias Kautsky, Gramsci, Pannekoek.

3.4. Pero ste es precisamente el punto de la diferencia

3.4.1. Lenin espera la revolucin mundial, ve la novedad como desfase e incluso tal vez fracaso (despus de error gordo). Al final:

3.4.1.1. Intenta una nueva concepcin (Bujarin?)

3.4.1.2. Y se hunde en una enfermedad (muda)

3.4.2. Stalin canoniza el estado de necesidad forzndolo en las viejas palabras, que quedan violadas

3.4.2.1. "Comunismo en un solo pas" (chiste Zinoviev); el socialfascismo x; el pan no-mercanca; reduccin de "socialismo"

3.4.2.2. En suma, pragmatismo, falsedad como teora.

3.4.2.3. Falta de principios que explica tambin la diferencia de crueldad.

4. Sobre las races del estalinismo.

4.1. El viejo tema del atraso: verdad sustancial que se puede precisar.

4.2. La acumulacin originaria "socialista" (Preobrashenski) no es socialista en el sentido de Marx ni tradicional.

4.2.1. En esto llevaba razn la vieja izquierda de los veinte.

4.3. Sin embargo, la acumulacin originaria no se produca bajo la vieja clase dominante, sino bajo un nuevo grupo dominante que se va constituyendo.

4.3.1. En esto se equivocaba la vieja izquierda de los Veinte, y aciertan crticos contemporneos: Bettelheim, Martinet.

5. Sobre actualidad del estalinismo.

5.1. El anlisis de Martinet para pases tercermundistas.

5.1.1. Somalia es un ejemplo estupendo.

5.1.2. Tiene algo dbil: la estatalizacin.

5.2. En Occidente, sus restos son ideolgicos , de dos tipos:

5.2.1. Alucinados

5.2.2. Pragmatistas. Pues el socialismo sin destruccin del poder del capital y del estado es tan ideolgico como el comunismo en un solo pas.

5.3. La esperanza es que la revisin crtica del estalinismo haya sido el punto de partida de una revisin crtica de toda la tradicin obrera marxista, recordando el dicho de Marx y el ltimo Lenin.

Escribi tambin una "Cronologa de inters" para la ocasin. La siguiente:

20.12.1917 Decreto de constitucin de la Cheka.

11.04.1918 Operacin de la Cheka contra los anarquistas de Mosc Claro que todo en plena intervencin.

30.08.1918 Atentado de Fanny Kaplan.

04.09.1918 El Comisario del Interior Petrovsky proclama el "terror de masas" contra la burguesa.

20.09.1918 Los blancos fusilan a 26 comisarios prisioneros en Bak

30.09.1918 Trotski manda arrestar a los familiares de desertores.

04.06.1919 Majno rompe, Denikin triunfa.

25.09.1919 Bombas anarquistas contra la sede del PC en Mosc

11.03.1921 Rebelin de Kronstadt (ya terminada la guerra civil y la intervencin)

8-16.03.1921 X Congreso.

16-17.03.1921 Final de la insurreccin de Kronstadt.

21.01.1924 Muerte de Lenin

dic/1924 Stalin:"el socialismo en un solo pas".

2-9.12.1927 XV Congreso, expulsin de Trotski, Zinoviev, Kamenev y 93 ms.

01.10. 1928 Comienzo del I Plan.

15.12.1930 Prohibicin a las empresas industriales de dar trabajo a personas que hayan abandonado sin permiso su empleo anterior.

11.02.1931 Libreta de trabajo en transportes etc

27.12.1932 Pasaportes interiores.

01.12.1934 Asesinato de Kirov

16.01.1935 Condenas de Zinoviev y Kamenev.

25.05.1935 Disolucin de la asociacin de veteranos bolcheviques.

19.08.1936 1er proceso pblico y condena a muerte por terrorismo y ejecucin de 16 viejos bolcheviques, Zinoviev, Kamenev, Eudokimov, Smirnov.

23.08.1936 Suicidio de Tomski.

enero 1937 2 gran proceso ("centro trotskista antisovitico") Piatakov etc. ejecutados, Radek y Sokolnikov crcel.

18.2.1937 Suicidio de Orzonikidze.

11.6.1937 Ejecucin secreta de Tujachevski etc.

marzo 1938 3 gran proceso: "bloque antisovitico de...

20.12. 1938 Generalizacin de la cartilla de trabajo.

21.8. 1940 Asesinato de Trotski

22.5.1943 Disolucin de la IC

26.8.1948 Resolucin del Presidium de la Academia de Ciencias "Sobre el estatuto y los problemas de la biologa".

31.8.1948 Muerte de Zdanov y ejecucin de los suyos: Voznesenski, Kuznetov, Rodinov, Popkov.

nov. 1952 Proceso Slansky-Clementis en Praga.

13.1.1953 "Complot de los mdicos judos".

5.3.1953 Muerte de Stalin.

17.6.1953 Insurreccin de Berlin.

26.6.1953 Ejecucin de Beria

20.7.1953 Huelgas en el campo de trabajo de Vorkuta

Nota manuscritas de Sacristn tomadas probablemente durante el coloquio: - El estalinismo no es slo Stalin ni slo la URSS. Historia universal. - Los que endiosaron a Stalin y luego lo defenestraron.

Algunas de las principales ideas de la conferencia:

1. Complejidad. "En el rato que dedicamos al tema cada uno de nosotros [Manuel Vzquez Montalbn y l] es claro que es imposible intentar una caracterizacin muy completa de un hecho histrico tan complicado como ha sido el estalinismo, porque aunque a menudo se oye hablar de estalinismo como si fuera un hecho fcil de delimitar, fcil de definir, del que se pudieran dar con exactitud o con aproximacin fechas, de todo modos me parece a m que toda persona interesada de verdad en el tema sabe, a poco que se haya ocupado de l, que las cosas no son as: que ni es fcil una delimitacin del concepto de qu fue o qu es estalinismo ni tampoco es fcil dar fechas. Esto en el primer da del ciclo ya sali a colacin. Uno de los que estaban intervino para recordar por ejemplo hechos despticos, hechos digamos "estalinistas", de los que se suelen calificar de estalinistas, bajo el gobierno directo de Lenin. Y se pueden recordar otros. Incluso alguien de la mesa record algunos: los problemas con el movimiento de Majno los record Sol Barber, si no me equivoco, y personas que estaban abajo, me parece, recordaron hechos como el de Kronstadt y tambin, en cierto sentido, el X Congreso del partido bolchevique, es decir, la prohibicin de la organizacin de fracciones y tendencias".

2. Revolucin y autoritarismo: "Vale la pena decir que todo esto ocurri -los tres ejemplos que salieron el otro da y que yo repito ahora- pues ocurrieron en un lapso de meses bastante corto: todo a lo largo del ao veinte hasta la primavera del veintiuno haban pasado todas estas cosas. Y, por lo dems, no es nada difcil buscar tambin ms lejos. Cualquiera que quiera buscar incluso ms lejos de estos primeros aos de gobierno sovitico se puede encontrar, en la generacin anterior de clsicos del marxismo, con la clebre frase de Engels segn la cual no hay nada ms autoritario que una revolucin. Y lo que es ms serio: uno encuentra los hechos que hay debajo de esta frase de Engels. No slo es su frase, sino que est bien documentada histricamente por todas las revoluciones que conocemos".

3. Matices a la contraposicin excluyente estalinismo-leninismo: "Es verdad que se puede argumentar que todo este complejo de hechos que caen bajo el gobierno directo de Lenin, y del viejo equipo bolchevique, y que reproducen esa especie de sntesis histrica que puede ser la frase de Engels acerca de que toda revolucin es un hecho sumamente autoritario, se puede decir: pero, de haber seguido Lenin y los viejos bolcheviques en el poder sovitico, eso habran sido slo fenmenos de la poca revolucionaria, no se habran eternizado como se eternizaron hasta muy cerca de nuestros das bajo el gobierno de Stalin y de su equipo. Y eso es verdad, pero de todos modos el recuerdo, que ya se hizo ayer, de todos estos hechos de tipo desptico, y hasta en algunos casos crueles, antes de lo que con cierto sentido comn se puede llamar estalinismo, debera por lo menos ensearnos a no dibujar un cuadro ingenuo, contraponiendo por un lado una cosa perversa que sera el estalinismo, por otro una muy pura e inocente que sera el leninismo histrico".

4. Diferencias muy visibles: 1. La concentracin del poder: "Dicho esto, de todas maneras hay que aadir en seguida que no faltan diferencias muy visibles entre el leninismo histrico y el estalinismo histrico, entre el leninismo real, digamos, que existi y el estalinismo tambin real. Por limitarme tambin en este breve repaso a cosas que todos tenemos seguramente ms o menos presente, concentrara las diferencias ms visibles en torno a stas: por una parte, la cantidad de poder acumulado en el sistema estalinista. Cuando se puede considerar que el sistema estalinista est ya cuajado, es decir, al final de los aos treinta, poco antes de que estalle la Segunda Guerra Mundial, el sistema estaliniano es, visto socialmente, una economa muy estatalizada, que al mismo tiempo est fundida indisolublemente con un aparato de estado muy centralizado a su vez. Y para acabarlo de arreglar, adems, ese aparato de estado muy centralizado est prcticamente fundido con las instancias directoras del partido poltico nico. La concentracin de poder que sale de eso, cuando ya la economa est funcionando, es algo desde luego muy superior a lo que conoci Lenin en su vida. En la poca leninista en sentido estricto nunca se ha concentrado en manos del poder central una cantidad de fuerza semejante. se sera el primer rasgo diferenciador de los muy visibles, de los que se aprecian ya a primera vista: la diferente concentracin de poder".

5. Segundo rasgo diferenciador: el terror. "El segundo que me interesara subrayar, sin perjuicio de que se podra hacer con otros, lo que hago es abreviar y de modo que pueda recoger el mayor nmero posible de detalles. Dira que otro rasgo diferencial es que aunque sin duda la Cheka se haya fundado bajo Lenin, aunque sin duda haya habido ya bajo Lenin, en el leninismo clsico, fenmenos tan dolorosos como el de Kronstadt, por ejemplo, y muchos otros, sin embargo el terror bajo la poca de Stalin se diferencia en que tiene como principal orientacin el ser un terror contra la vieja guardia bolchevique, contra el mismo partido. No quiero decir con eso que me vaya a olvidar de los millones de simples ciudadanos soviticos que sufrieron ese terror y que han vivido y muerto en los campos de trabajo de la poca estaliniana, pero lo que s quiero subrayar es que lo radicalmente nuevo del perodo estaliniano es que se puede apreciar claramente que todo ese terror tiene como punta ms definida la liquidacin de la vieja guardia bolchevique. Esto los hombres de la poca lo vivieron muy bien. La gente que se sala asustada de alguno de los partidos comunistas en la poca ha dejado recuerdos e imgenes muy impresionantes acerca de los nuevos funcionarios, de una temible joven guardia "con correajes de cuero nuevo", segn la frase de un clebre escritor de la poca, cuya principal tarea en el seno del partido comunista ruso ha sido el asesinato de los viejos bolcheviques, de los viejos bolcheviques o de la vieja direccin sovitica, incluido Trotski, naturalmente, y muy destacadamente. Este sera el segundo rasgo: la represin, hasta llegar al terror, se ha ejercido adems contra el mismo partido y sealadamente contra el equipo de los viejos bolcheviques".

6. Tercer rasgo: el nacionalismo. "El tercer rasgo sera, en mi opinin, el apoyo del estalinismo en el nacionalismo ruso. Al mismo tiempo que, en medio de una campaa de desprestigio, mueren bajo el estalinismo los miembros de la vieja guardia bolchevique, al mismo tiempo, sin embargo, el rgimen busca y obtiene un apoyo en un elemento hasta entonces inverosmil en un partido marxista, a saber: en el patriotismo, en el nacionalismo de las masas no comunistas.

7. Cuarto rasgo, el cinismo ideolgico: "Todo ello est relacionado con un ltimo rasgo que yo dara muy diferenciador de cualesquiera que hayan podido ser las durezas y violencias de la poca del poder sovitico en vida de Lenin. Ese cuarto rasgo se desprende un poco de los anteriores: es el cinismo ideolgico. La completa despreocupacin del equipo director estaliniano respecto de las cosas que dice. Esto lo detallar un poco ms adelante. Para l, la ideologa y la teora es una pura cobertura de cada momento de las necesidades prcticas, con un desprecio por la teora que el equipo leninista jams haba sentido. Ms bien el equipo leninista si en algo haba pecado en eso era de todo lo contrario: de una costumbre, muy de intelectuales por lo dems, de estarse siempre fijando en todos los detalles de la teora".

Seguimos con las otras tesis de la conferencia de Sacristn de 1978, del 232 de febrero.

PS: Un texto de Rafael Chirles en el centenario de la Revolucin: "Lenin: un retrato". Ha aparecido en la revista electrnica de Viento Sur http://www.vientosur.info/spip.php?article12456#sthash.zwitxxE3.dpuf La nota de presentacin es de la redaccin de la revista. Es esta:

En el nmero 5 de la coleccin en fascculos que con el ttulo "Historia del Comunismo" editaba el recin creado diario El Mundo durante los aos 1990-1991 el conocido escritor Rafael Chirbes, fallecido el 15 de agosto de 2015, public el artculo que reproducimos a continuacin. Pese a su brevedad, creemos que tiene inters, ya que ayuda a entender la especial mirada que tena el autor de la figura de Lenin y de tantos condenados a la hoguera por el triunfalismo neoliberal de entonces; nos ha parecido tambin oportuno, ya que recuerda el famoso viaje en tren que llevara al dirigente bolchevique de Finlandia a Petrogrado a comienzos de un mes de abril hace ahora 100 aos. Ndr].

Cierta maana Lenin se puso a dar saltos como un loco en el nevado patio del Kremlin, mientras le gritaba a Trotski: "Hoy cumplimos un da ms que la Comuna de Pars". No parece la actitud de un burcrata que hubiese tomado el poder como un latifundio andaluz. Le interesaba el que la revolucin rusa se hubiera convertido en la experiencia de gobierno obrero ms larga de la historia. Despus, ya se sabe o ms o menos se saba- lo que pas.

La ancdota viene al caso en estos tiempos. La cada del domin burocrtico [SLA: recurdese la fecha de publicacin, 1991] conocido como el socialismo real, ha encendido una hoguera en la que casi todo el mundo se apresura a lanzar, con el jaleo de los pensadores neoliberales, cualquier tipo de lea. Juntos y revueltos en el mismo fuego, arden Breznev, Trotski, Stalin, Castro, Lenin y, ms abajo, Danton y hasta Espartaco. Cualquier utopa de justicia que en el mundo ha sido se representa como una alambrada con las pas manchadas de sangre.

Por eso quiero rescatar de las brasas esos ojos inteligentes de Lenin, esa sonrisa socarrona y sus orejas afiladas y atentas. Me gusta ese Lenin vido que traza, con sus idas y venidas, una madeja sobre el mapa de Europa sin fronteras avant la lettre, la de los que no tienen patria.

"Yendo de Viena a Copenhague para asistir al Congreso, en una estacin en que haba que transbordar me encontr casualmente con Lenin, que vena de Pars. Tenamos que esperar una hora", cuenta Trotski en su autobiografa. Aprovecharon la hora de transbordo para charlar de una forma muy afectuosa al principio y, al parecer, luego bastante agria.

Encuentro casual, que no lo era, entre dos hombres que se pasaban la vida de un lugar a otro, no slo perseguidos por la polica, sino escuchando la msica de los tiempos.

Hay un tren blindado que cruza espectral Alemania y deja a Lenin en un andn de la estacin de Finlandia, en Petrogrado un 3 de abril de 1917. No es se el tren que me gusta. Me gusta el que deja ver tras los cristales de las ventanillas los campos europeos y huele a carbonilla.

El que lo lleva a Viena. Lenin pasa por Berln. Hace su peridico en Leipzig y Munich. Recorre toda Italia para tomar el sol en Capri, a donde acude para entrevistarse con Mximo Gorki. Lenin en Niza, en Ginebra, en Zrich.

Mientras tanto -nadie puede ser entendido sin su contrapunto-, los socialdemcratas, a quienes hoy los filsofos parecen salvar, cerraban las fronteras a la voz de su amo y empuaban los fusiles para defender las patrias de los otros. Yo s que no ha debido existir un solo poltico bueno; en cualquier caso, Lenin debe ser de los mejores. Se puede aprender hasta de los errores, pero no conviene echar a la hoguera sus aciertos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter