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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2017

En el ncleo de la economa agrcola italiana hay un sistema de "esclavitud moderna"

Gaia Pianigiani
New York Times


Un viedo durante la temporada baja en San Giorgio Ionico, Italia. La muerte de una trabajadora en un viedo al sur de Italia llev a una investigacin de lo que se ha denominado un sistema de esclavitud moderna. Credit Nadia Shira Cohen para The New York Times

SAN GIORGIO IONICO, Italia.- Su marido todava recuerda cmo Paola Clemente sola poner dos alarmas para asegurarse de despertar en medio de la noche, diez minutos antes de las dos de la madrugada, para alcanzar el autobs privado que la llevaba a ella y a decenas de mujeres a los viedos.

All, recoga y separaba uvas de mesa hasta por 12 horas; tan solo ganaba 27 euros al da (cerca de 29 dlares) despus de que intermediarios disminuyeron su sueldo. A veces terminaba tan cansada que se quedaba dormida mientras conversaba.

Su muerte, causada por un paro cardiaco a los 49 aos, ha resultado en un examen de conciencia de casi dos aos en Italia acerca de lo que autoridades, expertos laborales y lderes sindicales describieron como un complejo sistema de esclavitud moderna involucra a ms de 40.000 mujeres italianas, as como a trabajadores migrantes y estacionales que sigue formando parte del ncleo de la economa agrcola de Italia, sobre todo en el sur del pas.

Despus de meses de investigacin, las autoridades arrestaron este ao a seis personas, a las que acusaron de usar sus agencias de reclutamiento y transporte para quitarle parte de su salario a mujeres tan pobres y desesperadas que no se atrevan a hablar y que trabajaban bajo condiciones extremas.

La muerte de Clemente en julio de 2015 hizo que los legisladores italianos promulgaran una ley el ao pasado para combatir la explotacin de los trabajadores agrcolas. Sin embargo, segn los expertos, la virtual esclavitud de estos sigue siendo inquietantemente generalizada en un pas reconocido por sus productos en todo el mundo. Segn algunos parmetros, Italia es el segundo peor Estado de la Unin Europea en cuanto a esclavitud, detrs de Polonia.

Estamos de nuevo en la situacin que se viva en la dcada de 1950: los derechos adquiridos por los trabajadores a travs de la reforma agraria han sido afectados, si no es que eliminados, dijo Leonardo Palmisano, autor de varios libros acerca de los trabajadores agrcolas y nativo de Apulia. Este es un fenmeno omnipresente; no solo ocurre en Apulia, y afecta tanto a los italianos como a los trabajadores extranjeros.

En el caso de Clemente, los dueos de la granja les pagaban regularmente a intermediarios para recoger y transportarlas a ella y otras mujeres. A veces, los intermediarios se embolsaban dos tercios del salario de las mujeres y deducan los costos de transporte. Los viajes de cinco horas no se consideraban parte de la jornada.

Si las mujeres se quejaban, el reclutador amenazaba con no llamarlas ms. Otra mujer puede ocupar tu lugar, le dijeron a una de ellas, segn un documento judicial.

Incluso ahora, ninguna mujer que haya trabajado a travs de un reclutador estuvo dispuesta a hablar por temor a perder su trabajo. Los investigadores se enfrentaron al mismo desafo.

Cuando empezamos a entrevistar a las colegas de Clemente, nos topamos con un muro de silencio, dijo Nicola Altiero, comandante provincial de la polica financiera italiana en Bari. Consideramos que este sistema es explotacin, pero los trabajadores lo ven como una oportunidad que temen perder.

En efecto, en los registros judiciales, varias mujeres declararon que sus reclutadores eran bienhechores y que se consideraban afortunadas de tener ese empleo, por difcil que fuera.