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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2017

La Repblica es posible

Vctor Arrogante
Rebelin


Poneos al Servicio de la Repblica. Por un nuevo Abril en el que el pueblo tome su destino en sus propias manos! Viva la Repblica! As termina el comunicado del Colectivo Al Servicio de la Repblica que retomo como propio y amplio. No solo se abrieron las alamedas para construir una nueva sociedad democrtica, sino que las voluntades se comprometieron en promover la justicia social, la igualdad y la solidaridad. Slo el fascismo asesino, que desde el principio puso todo su podero con la ayuda internacional y el Vaticano, truncaron tantas vidas, ilusiones y esperanza, como el pueblo puso aquel 14 de abril hace 86 aos. Ahora los claveles rojos, amarillos y malvas, vuelven a soltar su fragancia y con ella nuevos bros para recuperar la Repblica, por dignidad y decencia.

Abril es un smbolo. El triunfo de un pueblo sobre la oligarqua, una maana en la que las amplias avenidas se llenaron de ilusin y esperanza en el futuro. El rgimen franquista, que todava vemos como colea, pretendi eliminar, a su etilo, el 14 de abril, ignorar la fecha, apartarla del imaginario colectivo; pero ha llegado la hora de que en las Cortes y en las calles atruene la voz de la Repblica. La que nos arrebataron, la del pueblo, la que se construye da a da con el esfuerzo y el trabajo; la que representa simblicamente el triunfo popular, la independencia de poderes ajenos, la soberana plena sobre nuestro destino como pueblo y los lmites de nuestros sueos, la Repblica, la que slo puede construirse sobre la derrota de la impunidad franquista que es la base de todo el tinglado actual. El actual rgimen es ilegtimo de origen y la repblica un proyecto de convivencia irrenunciable.

El lder de Podemos, Pablo Iglesias, defiende, la pervivencia de los valores como democracia, soberana, plurinacionalidad e igualdad. La vigencia de los valores del rgimen poltico que puso fin a la monarqua de Alfonso XIII. Iglesias defiende recuperar aquel espritu republicano no desde la nostalgia o los smbolos, sino como una caja de herramientas para pensar un pas mejor, con instituciones libres de la trama corrupta, que se ocupen de la gente. La visin republicana de Podemos que sostiene su secretario general, no se limita a pretender cambiar una bandera por otra o querer que el Jefe o Jefa del Estado lo elija la gente. Somos republicanos, dice, porque somos demcratas y patriotas y porque entendemos que nuestra patria no es ni una bandera ni una marca ni una sola nacin, sino la res publica, el bien comn, el procumn. Todo es vlido, pero con una Repblica como aquella Segunda fusilada.

Es cierto que la defensa de la Repblica no debe implicar solo una mirada al pasado, sino una apuesta por un futuro en una sociedad democrtica; y no hay democracia sin repblica: sin soberana, plurinacionalidad, igualdad entre mujeres y hombres, educacin pblica, sanidad pblica, tribunales independientes, poltica exterior de paz, progreso, re-industrializacin, desarrollo sostenible, defensa del mundo rural, derechos sociales y laborales, una Repblica federal y laica.

Alberto Garzn prefiere una repblica de derechas a una monarqua que no puedo elegir; cree que en Espaa hay una democracia procedimental, pero no real, y que la abdicacin del rey se aceler para salvar a la troika y reforzar el capitalismo. Lo cierto es que el pecado original qued grabado en la Constitucin y sellado por un pacto de las lites para perpetuar el espritu nacional del franquismo. En Espaa no hubo ruptura, no tuvimos nuestra Revolucin de los claveles y todo result ser una Transicin controlada por las fuerzas vivas del rgimen, con la aquiescencia del PSOE, el PCE y otras fuerzas nacionalistas.

Reclamamos la Repblica como el modelo de Estado ms democrtico, ya que la Monarqua, por mucho que sus defensores afirmen que fue legitimada en el Referndum de 1978, no fue votada por los espaoles, fue un trgala, revestido de legalizacin de derechos civiles y ciudadanos constitucionales, hoy de nuevo en peligro. Los espaoles votamos el texto constitucional, no el modelo de Estado. O monarqua o no haba Constitucin. Se acept la voluntad de Franco en la Jefatura del Estado, no se puso en cuestin su testamento. Ha llegado el momento en que la ciudadana espaola ejerzamos el derecho de eleccin de modelo de Estado que queremos, que se nos hurt en pos de la paz de los muertos que siguen en las cunetas.

Podemos no participa decididamente en la implantacin de la Repblica e Izquierda Unida, compartiendo el objetivo y los valores de izquierda y republicanos, no est abiertamente por la labor. El PSOE ni esta ni se le espera. Frente a esta situacin, la ruptura, la que no fue posible en 1975, construida sobre bases claras. Hemos de reagruparnos en torno a la Repblica como objetivo irrenunciable y construir la estrategia de accin sobre las debilidades del rgimen actual que son muchas.

Los republicanos y republicanas, debemos agruparnos. Forzar una alianza por la ruptura y eso slo se logra polticamente luchando en todos los frentes posibles. El principal problema que encontramos en esta lucha es la falta de visibilidad pblica en los medios de comunicacin, al servicio del Sistema, algo previsible por que el republicanismo democrtico y la lucha contra la impunidad del franquismo y la monarqua su heredera. Hay ideas, objetivos y estrategia, falta organizacin, recursos y medios de comunicacin que sirvan de altavoz para difundir el compromiso republicano.

Soy republicano, por una cuestin de racionalidad y de comunin con los ideales republicanos de Libertad (de expresin, de culto, de sindicacin y de todo aquello que no perjudique a los otros), de Igualdad (ante la ley, de voto, por sexo y de oportunidades) y de Fraternidad (solidaridad, ayuda mutua y familiar) y la Laicidad que tambin comparto.

El sistema neoliberal que gobierna en Espaa, tiene pnico a la Tercera Repblica, a la Memoria Histrica y a dar la palabra a la ciudadana, a que el pueblo hable, a que el pueblo decida, que ensanchemos la democracia y pongamos fin a la monarqua impuesta por el dictador en la persona de Juan Carlos I, sustituido por la herencia de sangre por su hijo Felipe VI, todo un atentado contra la razn humana, que nos retrotrae al feudalismo y vasallaje ms rancio de nuestra historia.

La lucha por la Tercera Repblica la lanz Fernando Valera, ltimo presidente del gobierno republicano en el exilio, en julio de 1977 en su ltimo mensaje: hasta aqu hemos resistido sin renunciar nunca, la Segunda ha cado, Viva la Tercera!. La lucha sigue siendo necesaria, sin renuncias. La Repblica es posible.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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