Portada :: Feminismos :: Derechos de la mujer
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2017

Mujer, frica & Resistencia
La mujer etope: una esperanza de futuro

Irene Sotelo
Rebelin

Sobre signos de esperanza y alternativa en frica. Visibilizando la resistencia colectiva de las mujeres en Etiopa.


Etiopa es un pas de contrastes. Cuando paseas por su capital, Ads Abeba, con ms de tres millones de habitantes, puedes encontrar a jvenes modernos, vestidos segn las ltimas tendencias americana de colores, jeans ajustados, gafas de sol, disfrutando de la terraza de un emblemtico hostal de Piazza y compartiendo una relajada tarde rodeados de colegas.

Pero, justo en la acera de enfrente, apoyados en las vallas amarillas y verdes que empapelan las obras de media ciudad, yacen los desvanecidos, los invisibles, etopes de mirada ausente, desesperanzada, rendida, perdida e ida, sin aliento para buscar ni encontrar sentido, carentes de todo y de nada. Y, en medio de esta fotografa se encuentran las mujeres, sometidas a una carrera de fondo repleta de retos, que las convierte en la revelacin y en la esperanza de futuro.

En Etiopa, la tasa de morbilidad entre las mujeres es del 75%, muy lejos del 25% que afecta a la poblacin masculina. Pero este dato fro es solo la punta del iceberg de la situacin de la mujer etope, que se encuentra abocada a una serie de dificultades a las que tiene que enfrentarse desde que nace, como la pobreza, ciertas tradiciones y costumbres propias del pas, el matrimonio precoz, los numerosos embarazos durante la adolescencia, as como la evidente falta de proteccin de los DDHH.

Un conjunto de despropsitos que amenazan con hacer descarrilar sus ambiciones y sueos, que suelen verse truncados en edades muy tempranas. Al igual que en muchas culturas, en las mujeres etopes recaen las responsabilidades del cuidado domstico familiar, as como la mitad de las tareas del trabajo agrcola. No es extrao verlas por senderos polvorientos y abruptos, recorriendo largas distancias, cargadas con bidones amarillos en busca de agua, o en medio de los cultivos, con faldas largas y pauelo rodeando la cintura, recogiendo el cereal, sin permitirse doblar un centmetro las rodillas, y en muchos casos con un rostro asomado en sus espaldas. Pero eso s, sin desprender ningn sntoma de cansancio, debilidad o resignacin.

Se estima que el 85% de la poblacin del pas depende de la agricultura, especialmente del cultivo del caf, convertido en modo de subsistencia del 25% de los etopes. En los extensos campos de caf y te, situados a pocos kilmetros de la capital, se puede percibir la dureza de la vida. Sorprende ver, las herramientas con las que se cultiva, cuyas caractersticas son muy similares a los instrumentos utilizados en la Edad Media. Por estos mismos caminos rurales, quien recorra el pas posiblemente se cruzar con nios y nias de no ms de 5 aos, con la piel castigada por el clima, dirigiendo rebaos de vacas con bastones que les sacan tres cabezas, sandalias de goma, y vestidos que se deshacen a tiras. Los pequeos etopes recorren largas distancias repletas de soledad. Otra escena habitual al girar cualquier esquina es la de un grupo de nios y nias dirigindose a sus escuelas, vestidos con uniforme, y agrupndose por colores a medida que llegan a su destino, sin desprenderse de su libro debajo del brazo.

Segn UNESCO, Etiopa cuenta con un analfabetismo de cerca del 30%, que sacude de manera significativa a las mujeres: si bien la tasa de alfabetismo de los hombres representa el 71,13%, en las mujeres es del 6782%. Aunque la escolarizacin es obligatoria y gratuita hasta los 15 aos, el absentismo es muy elevado debido a un conjunto de factores: el hecho de no reconocer la educacin cmo prioritaria, las dificultades para afrontar los costes indirectos de la escolarizacin de todos los hijos e hijas, as como la prdida de mano de obra en beneficio de la economa familiar; factores a los que, en el caso de las nias, se aade el matrimonio precoz.

Los Derechos Humanos, amenazados


Aunque desde 2011 Etiopa dispone de un nuevo Cdigo de la Familia, que garantiza la igualdad de las mujeres en el matrimonio y establece la edad legal para casarse en los 18 aos, segn Unicef, el 40% de nias etopes se casan antes de cumplir los 18 y cerca del 20% se casa antes de los 15. Estas cifras, aunque varan mucho en funcin de cada regin, son alarmantes. Su existencia nos revela una prctica ms de discriminacin contra las mujeres, que saca a la luz el escaso valor otorgado al gnero femenino. Amparado en tradiciones culturales propias de la comunidad, el matrimonio precoz se defiende como una estrategia de seguridad hacia las mujeres frente a posibles violaciones, o como proteccin para las familias ante la deshonra que provocan los embarazos extramatrimoniales o la mera existencia de relaciones sexuales prematrimoniales. Sin embargo, los enlaces precoces a menudo desembocan en problemas de salud, violencia dentro del matrimonio y desescolarizacin.

Otro dato importante, en la radiografa de los Derechos Humanos y las mujeres etopes, tiene relacin con la mutilacin genital femenina. Segn datos estadsticos de UNICEF, en 2013 Etiopa se situaba en la onceava posicin de los pases con mayor nmero de prcticas de mutilacin genital. Este mismo organismo estima que el 74% de las mujeres etopes han sido sometidas a esta prctica, que fue declarada ilegal por el Cdigo Penal etope en 2004, pero que no ha cesado, especialmente en las zonas rurales del pas. A esta lacra debemos sumar los efectos que padecen las mujeres etopes en relacin a la violencia sexual. Etiopa se encuentra entre los tres pases con ms casos de agresin sexual, segn el informe Worlds Woman 2015 de la ONU. El 60% de las mujeres afirman que han sufrido algn tipo de abuso y cerca del 20% de las mujeres que respondieron una encuesta promovida por ONU Mujeres reconocieron que su primera relacin sexual fue fruto de una violacin.

Pero no slo las mujeres, sino tambin los menores (sean nios o nias), son vctimas de formas extremas de violencia. Etiopa es considerado un pas de origen, trnsito y destino para las vctimas de la trata. Adems de la trata hacia el exterior, el pas destaca por un elevado porcentaje de trata interna, es decir, aquella en la que el proceso de reclutamiento, traslado y explotacin de las vctimas se produce dentro de las propias fronteras. Segn el Informe de la Organizacin Internacional para las Migraciones de 2011, el trfico de seres humanos ha aumentado en el pas africano: se calcula que cada ao son vendidos 20.000 nios por uno o dos euros (entre 10 y 20 birr), generalmente procedentes de zonas rurales y con edades comprendidas entre los 10 y 18 aos.

Las nias se venden para ser explotadas sexualmente o en el servicio domstico mientras que a los nios se les fuerza a trabajar en fbricas textiles en condiciones de esclavitud.

Una esperanza de futuro


Como hemos visto, la mujer etope debe enfrentarse a complicadas situaciones de discriminacin a lo largo de su vida. La falta de oportunidades laborales, en muchos casos como consecuencia de la educacin deficitaria, la dependencia econmica causada por la carga social del cuidado familiar, y las ganas de cambiar los roles y las responsabilidades de gnero son circunstancias que exponen a las mujeres etopes a situaciones de vulnerabilidad. Para romper la inercia y las sumisiones promovidas por el sistema patriarcal, muchas se arriesgan a embarcarse en procesos migratorios que las alejan de una sociedad empeada en no escuchar su voz.

Son muchas, pues, las que sucumben a las promesas de una vida mejor tanto a ellas como para sus familias, y se embarcan en una aventura que les permita salir del umbral de la pobreza y acceder a aquellos derechos y oportunidades hasta ahora impensables en Etiopa. No obstante, otras tantas mujeres permanecen en el pas y escriben sus historias de resistencia.

Cansadas de esta constante vulneracin de derechos, algunas de ellas tomaron conciencia de su situacin y comenzaron a reivindicar la igualdad en torno a problemticas econmicas, sociales y polticas, tanto en derechos como en oportunidades. Ejemplo paradigmtico de ello es el movimiento feminista Setaweet (palabra cuyo significado en amhrico es de la mujer), que desafa las normas sociales y pretende combatir el sexismo en todas sus esferas, a travs de encuentros y reuniones dnde se discuten posicionamientos y se exponen las desigualdades a las que ha de hacer frente la mujer etope.

Entre las preocupaciones principales de Setaweet figura la educacin, concebida como herramienta para derribar normas sociales y culturales y forjar un futuro mejor. Las mujeres etopes abuelas, madres, hijas son autnticas heronas que se enfrentan a mltiples episodios de violencia a lo largo de la vida y buscan la fuerza en las entraas para ofrecer la mejor de sus versiones.

Son mujeres impregnadas por el instinto de libertad del que habla Chomsky, luchadoras cada una desde su posicin, y unidas por el convencimiento de que deben crear redes de solidaridad para convertirse en agentes de transformacin. Como dice el pensador norteamericano: Si asumes que no hay esperanza, garantizas que no habr esperanza. Si asumes que hay un instinto de libertad, que hay oportunidades para cambiar las cosas, entonces hay una posibilidad de que puedas contribuir para hacer un mundo mejor. Esa es tu alternativa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter