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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2017

La engaosa y falsa oposicin

Revista Insurreccin


El pasado primero de abril miles de colombianos en las principales ciudades del pas acudieron al llamado del senador lvaro Uribe Velez a marchar en contra del gobierno de Juan Manuel Santos.

Uribe seal: "Defendamos nuestra democracia (...) Santos desconoci nuestro plebiscito (...) cambi la Constitucin, sustituy la justicia al amao de las FARC (...) los impuestos asfixian a los empresarios y ciudadanos. Santos no enfrenta la corrupcin, sino que la promueve".

Histricamente las peleas intestinas entre la clase dominante se han tratado de hacer pasar como si fueran del pueblo a partir de discursos amaados cuyo principal fin es jugar con las emociones de rabia y desesperanza que en la sociedad han generado los gobernantes de Colombia, haciendo que la responsabilidad de stas recaigan sobre una parte y no sobre el conjunto de la oligarqua.

Es un engao creer que el Senador Uribe est en contra del presidente Santos porque le preocupen los impuestos, la corrupcin o la justicia. Hay que recordarle a los colombianos que en su gobierno, bajo la mentira de la confianza inversionista, se le redujeron los impuestos a las empresas extranjeras mientras el pueblo colombiano tena que sufrir las consecuencias de la ley 100, la terminacin de las horas extras y de la estabilidad laboral. Adems, hay que recordar que los escndalos de Reficar, Odebrecht y Agroingreso Seguro, los mayores actos de corrupcin actuales, son responsabilidad de su gobierno y hoy tienen investigados a los miembros de su partido.

Uribe no tiene autoridad moral para hablar de buen gobierno, cuando el suyo fue el de mayor violacin a los DDHH de la historia de Colombia. Bajo su mando se realiz un altsimo nmero de asesinatos en personas protegidas (los llamados falsos positivos), se conoci que mas del 40% del Congreso tena nexos con el paramilitarismo y haba jugado un papel clave en su reeleccin; parapoltica y yidispoltica han sido su sello. No es ejemplo de gobierno quien ha realizado y protegido el asesinato y desplazamiento de la poblacin y lderes sociales a lo ancho y largo del pas.

La marcha del primero de abril realmente utiliz a la sociedad colombiana para realizar el primer acto de campaa presidencial del Uribismo. Detrs del discurso anticorrupcin de uno de los presidentes mas corruptos, est la intencin de convencer al pueblo que esta es la nica opcin ante la crisis de legitimidad del gobierno actual.

En un momento poltico donde los acuerdos de la Habana y la amplia movilizacin ciudadana en contra de los estragos del plan de desarrollo y la corrupcin, abren posibilidades para conseguir los cambios que requiere Colombia oponindose a la clase dirigente, las lites vuelven a jugar sucio a travs del cinismo y la mentira, para unificar al pueblo bajo falsas banderas, "decir lo que el pueblo quiera or" invocando la mxima del populismo de las derechas que Mussolini, Franco y Hitler utilizaron y que hoy retoma Uribe.

El Uribismo repite sin cesar que se le entreg el pas a las Farc, se desconoci la voluntad del plebiscito, se destruy la familia y que Colombia ser la prxima Venezuela, frases que han generado adeptos a partir de la mentira y el miedo. Se moviliz realmente el odio entre colombianos, la discriminacin a la poblacin lgbti y la salida militar al conflicto. A esta Colombia le decimos que como ELN estamos abiertos al dilogo nacional para debatir sus ideas sobre el pas, porque necesitamos cambios y no continuidades.

Es mas que lgica la gran convocatoria que tiene una marcha en contra del gobierno de Santos. La reforma tributaria, la crisis de la salud, la esencia corrupta de la lite colombiana y la poca participacin del pueblo en la toma de decisiones del pas, incluso en el proceso de paz, son razones suficientes para oponerse a Santos.

Pero los colombianos y colombianas no deben confundir esta oposicin con el apoyo a la misma lite en cabeza de Uribe, este no representar alternativa alguna para las mayoras de Colombia, porque l es parte de la misma clase en el poder. El pueblo por si mismo debe consolidar una alternativa a la mala gobernabilidad de las lites, defender la posibilidad de vivir en un pas en paz y construir los cambios que este necesita.

Llamamos a la sociedad colombiana a expresar su descontento con la oligarqua consolidando una fuerza poltica y social organizada que realmente ponga a las lites contra la pared. Apropiarse de las emociones del pueblo de manera cnica para hacer campaa, no evidencia ningn cambio en la forma histrica de hacer poltica sino que lo reafirma. La nueva poltica existe con el concurso de una sociedad consciente y organizada en bsqueda de una paz justa y verdadera.

Ese es el objetivo de la Colombia de a pi y los sectores medio del pas al igual que el de todos los demcratas y patriotas desencantados de una oligarqua que solo gobierna para si y no para la sociedad entera.


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