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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2017

Fraude, fraude!

Juan J. Paz y Mio C.
El Telgrafo


El referndum del 15 de enero de 1978, en el que triunf el proyecto de Nueva Constitucin; y enseguida, las elecciones de doble vuelta para la presidencia, mecanismo utilizado por primera vez en la historia ecuatoriana, marcaron el inicio de la fase ms larga de gobiernos constitucionales en la vida poltica nacional. La inaugur el progresista Jaime Rolds (1979-1981) quien triunf frente al derechista Sixto Durn Balln, quien fue el primero en levantar la idea de fraude electoral, para deslegitimar al comunista Rolds.

Desde 1979 los sucesivos presidentes se originaron en el voto ciudadano, exceptuando las sucesiones gubernamentales decididas por el Congreso, a raz de los derrocamientos de Abdal Bucaram (1997), Jamil Mahuad (2000) y Lucio Gutirrez (2005). La acumulacin de experiencias afirmaron los procesos electorales y hay suficientes estudios sobre ellos. Comprueban que permanentemente se garantiz la transparencia, a pesar de que los perdedores presidenciales, en distintos momentos, intentaron posicionar la idea de fraude.

Las inconsistencias, errores numricos o actas confusas, que resultaron normales en todas las elecciones, siempre fueron incidentes marginales; de modo que por sobre las calenturas del fraude, desde 1979 han sido respetados los resultados electorales.

Solo las elecciones de 2017 han roto con la historia pasada. Sobre la experiencia histrica de dcadas, las juntas receptoras de votos se integraron con ciudadanos (muchos universitarios) y con delegados de los partidos; all se efectu el conteo de votos; hubo controles y verificaciones que incluyeron el sistema informtico; presencia de observadores internacionales; las actas fueron escaneadas y subidas al internet; hasta el Secretario General de la OEA sostuvo que se monitore el proceso e incluso se realiz un conteo rpido. Es imposible realizar un fraude bajo esas condiciones.

Pero el estrecho margen del triunfo de Lenn Moreno frente a Guillermo Lasso ha servido de pretexto para tratar de incendiar al pas con la idea del fraude. Y entre quienes la auspician se ha llegado a tal grado de irracionalidad, que tampoco importan la democracia, las leyes, los procedimientos jurdicos, ni las instituciones. Es, simplemente, la prepotencia de la ultraderecha al servicio de una elite bancario-empresarial.

En las calles hubo expresiones de violencia, clasismo y racismo, heredados del antiguo sistema oligrquico, que an pervive en su imaginario social. Y tambin se ha cumplido con la estrategia de los golpes blandos, que es bien conocida y estudiada en Amrica Latina.

En lo de fondo, se ha evidenciado que el sector progresista y democrtico de la sociedad, cuyo voto (51.15% de los electores) se expres en la candidatura de Lenn Moreno, representa un peligro de ascenso popular, capaz de alcanzar una hegemona histrica que impedira el retorno al poder del Estado de la elite otrora dominante en el pas.

Las elecciones de 2017 han marcado as un momento decisivo de polarizacin y confrontacin poltica entre dos proyectos diferentes de economa y sociedad.

Fuente: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/1/fraude-fraude



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