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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2017

Posconflicto
La ilegalidad de las drogas amenaza la paz

Fernando Guerra Rincn
Rebelin


De la piel para adentro empieza mi exclusiva jurisdiccin. Elijo yo aquello que puede o no cruzar esa frontera. Soy un estado soberano, y los lindes de mi piel me resultan mucho ms sagradas que los confines polticos de cualquier pas. Annimo [1].

Toda adiccin es mala, ya sea la droga, el alcohol, la morfina o el idealismo Carl Jung [2].

La economa ilegal del narcotrfico ha tenido notoria incidencia en la vida colombiana, alterando el tranquilo discurrir de la repblica, constituyndose, de forma muy importante, en el determinador principal de nuestra poltica exterior: El problema de las drogas ilegales ha tenido un papel central en la poltica exterior colombiana durante las ltimas tres dcadas. El narcotrfico fue el elemento dominante de las relaciones internacionales del pas a finales del siglo pasado, hasta que a comienzos de esta dcada ese lugar fue ocupado por la seguridad. Sin embargo, en la medida en que el narcotrfico alimenta las distintas dimensiones de la inseguridad, sigue teniendo un papel protagnico en la vida nacional y en las relaciones de Colombia con el mundo [3]. El eje de las relaciones de Colombia con Washington ha sido el narcotrfico y con Venezuela y Ecuador nos ha llevado a niveles de confrontacin casi blicas [4]. Con Venezuela, el tema persiste y puede adquirir ribetes dramticos. La invasin de tropas venezolanas al territorio nacional en Arauca es una abierta y peligrosa provocacin. Que puede repetirse. La excusa, el narcotrfico. [5]

Esta actividad ilcita activ y distorsion sectores claves de la actividad econmica nacional, se convirti en el mayor combustible de la violencia en campos y ciudades; descompuso la actividad poltica [6]; capt y coopt las instituciones del Estado a todos los niveles, por parte de actores armados y de particulares legales e ilegales [7] disparando la corrupcin de consuno con el auge de las economas extractivas; propici la emergencia de ejrcitos privados paramilitares que ensangrentaron el pas en nombre del bien [8]; se inmiscuy en el deporte, especialmente en el ftbol, como fuente de lavado de activos, jugadores convertidos en sicarios y rbitros asesinados [9]; incit el trnsito de los grupos guerrilleros hacia la actividad del narcotrfico como fuente de ingresos, circunstancias todas que obligaron a la nacin a tener una fuerza pblica de 480.000 hombres y a dedicar un elevado porcentaje del gasto pblico a su sostenimiento, en sacrifico de inversiones en campos estratgicos para el desarrollo del pas y para el bienestar de la poblacin [10]. Todas las armas de la repblica han sido tocadas por la influencia perversa del narcotrfico [11]. La produccin y exportacin de cocana no solo transform la realidad interna, tambin distorsion las percepciones del mundo sobre Colombia [12].

Los distintos gobiernos nacionales han diseado la poltica contra el narcotrfico y las drogas ilcitas siguiendo los lineamientos de las instituciones multilaterales, [13] donde ha imperado el criterio del prohibicionismo [14] que ha convertido a estas agencias en un slido instrumento de intervencin internacional. La DEA, por ejemplo, desempea un papel nico en la poltica internacional. Como organizacin es un hibrido entre una agencia nacional de polica y una organizacin internacional de mantenimiento del orden. [15] La lucha contra las drogas ha reemplazado a la lucha contra los comunistas como el principal imperativo moral de la poltica exterior de los Estados Unidos [16]. El Plan Colombia obedece a esa filosofa. En general, todas las administraciones nacionales, con distinto nfasis, le han apostado a este juicio. Las dos administraciones Uribe fueron especialmente paradigmticas en suscribirlo: cero tolerancia frente al consumo [17], profunda criminalizacin y guerra contra las drogas. Sin embargo, el gobierno Uribe I y II no pudo cumplir su promesa de extirpar del territorio nacional cualquier vestigio de una mata de coca y de rematar a las FARC. Entre 2004-2007, en pleno auge de la poltica de seguridad democrtica, el rea sembrada de coca pas de 120.000 a 160.000 hectreas [18] y las FARC estn en trnsito de convertirse en partido poltico porque no pudieron ser exterminadas.

Lo nico que se ha conseguido en Colombia con la poltica de guerra contra las drogas [19] es lograr la transformacin de los carteles de la droga en organizaciones fragmentadas, agiles, que confirman al pas como el mayor productor de hoja de coca del mundo y el cuarto pas mayor consumidor en Amrica latina de sustancias como cocana, marihuana, bazuco [20]. Hasta ahora, ningn programa puesto en prctica por el gobierno nacional ha dado resultados tangibles en la eliminacin y erradicacin de estos cultivos. Despus de asperjar con glifosato 1.800.000 hectreas de sembrados de coca, de los cuales solo 38.5 mil hectreas han resultado en una reduccin efectiva; de los US$ 17.000 millones invertido en el Plan Colombia (2000-2016), el negocio de la droga se expande al ritmo de la demanda del mercado externo e interno y del dlar a USS 3.400-3.000 de los ltimos aos. [21]

El problema con el narcotrfico en Colombia es que a pesar de los miles de muertos y desaparecidos, de los millones de desplazados, de los falsos positivos, de haber matado a todos los jefes de las grandes carteles o enjaularlos, dentro o fuera del pas, de la estupidez de la mata que mata, de la devastacin ambiental [22], de las aspersiones areas, de la fumigacin y erradicacin manual y de la erradicacin forzosa, de la sustitucin de cultivos; del desarrollo alternativo, el rea sembrada de matas de coca no para de crecer [23] y el negocio sigue siendo una formidable fuente de dinero para los carteles [24] y para los sectores olvidados de la poblacin, migajas salpicadas de violencia ya que la economa ilegal es su nica fuente de sus escasos ingresos.

A pesar de tanta sangre, de tanto dolor, de tanto dinero desperdiciado, de tanta desinstitucionalizacin, el negocio del narcotrfico sigue imperturbable y con rentabilidades extraordinarias en toda su estructura de produccin y comercializacin y de la cual los campesinos son el eslabn ms dbil de la cadena. El volumen del negocio se estima en 3.8% del PIB, es decir $ 20.5 billones de pesos anuales. De eso, el narco menudeo representa el 0.75% del PIB, la bicoca de $ 6 billones de pesos, que es el registro vivo y dramtico de la violencia en las calles y barrios de Bogot, Medelln, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Pereira, Santa Marta, donde lo consumen 1.480.000 adictos, incluidas las zonas rurales en las cuales el fenmeno se est incrementando [25]. Para el primer mercado las ganancias son del 260% y para el narcomenudeo de 346.2% [26]. Ante ese botn y dada la ilegalidad de la actividad, la nica ley que los empresarios de la coca no violan es la ley de la oferta y la demanda. Un negocio del que se obtiene tan extraordinarios mrgenes tendr siempre quien satisfaga las necesidades de los consumidores del mercado interno y externo. Simplemente interiorizan los costos que la actividad requiera, incluida la violencia. En las lgicas del capitalismo, esta ha sido una prctica consuetudinaria.

En la actual coyuntura del proceso de paz, cuando el mundo mira esperanzado el esfuerzo, la persistencia y la seriedad con que las FARC hacen trnsito hacia la vida civil y hacia el ejercicio de la poltica sin armas a pesar de las difciles condiciones de su incorporacin [27], la ilegalidad del narcotrfico se yergue como la mayor amenaza para la consolidacin de la paz y de la posibilidad de que la implementacin de esos acuerdos ayuden a desbrozar el desarrollo de las regiones y a cerrar.


Notas

[1] En: Antonio Escohotado, Historia general de las drogas, Espasa, Madrid, 1998, Apndice, pg.1173

[2] En: Davenport-Hunes Richard, La bsqueda del olvido, Fondo Cultura Econmica, Madrid, 2001, Pg. 183.

[3] Misin poltica exterior de Colombia, Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, Fedesarrollo, BID, CAF, Bogot, 2010, Pg.35.  

[4] Ver: Ecuador rompe relaciones con Colombia, La Nacin, 4 de marzo de 2008, http://www.lanacion.com.ar/992535-ecuador-rompio-relaciones-diplomaticas-con-colombia; Chvez ordena envo de tropas y tanques a la frontera con Colombia, 3 de marzo de 2008, http://www.clarin.com/ediciones-anteriores/chavez-ordena-enviar-tropas-tanques-frontera-colombia,La agenda con EE.UU, muy cerca de volver a narcotizarse, El Tiempo, 5 de marzo de 2017, pg.2. 

[5] Recientemente, cuando Washington vincul en la lista Clinton al Vicepresidente de Venezuela Tarack El Aissame, Maduro afirm en alocucin presidencial que el problema del narcotrfico venezolano es culpa de Colombia. Ver: EE.UU. incluyen al vicepresidente de Venezuela en la Lista Clinton. El Tiempo, 14 de febrero de 2017,http://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/sanciones-financieras-al-vicepresidente-de-venezuela-por-estados-unidos-59565

[6] El paramilitarismo masacra, se expande, coopta y transforma la poltica, Basta ya! Centro de memoria histrica, Pg.143

[7] Garay Jorge Luis y Salcedo-Albarn Eduardo, Narcotrfico, corrupcin y Estados, Random House Mondadori, Debate, Bogot, 2012.

[8] Alonso Snchez Baute, Lbranos del Bien. Alfaguara, 2011.

[9] Meja, lvarez Ivn, Americano hasta la muerte, El Tiempo, debes leer, 13 de marzo de 2017, pg. 14.

[10] Segn la revista Semana, el ejrcito tiene 300.000 efectivos y la polica 180.000. Ver: Riesgo inminente, Semana, No 1815, febrero 12-19 de 2017, Pgs. 28-29. Defensa y seguridad se tragaron en el 2014, el 13.8% del total del gasto pblico nacional que representa el 29.4% del PIB. A salud y proteccin social se le dedica el 6.3% y a transporte 3.9%. Ver: En 10 meses, nueve sabios plantearn revolcn del gasto. El Tiempo, economa y negocios, 17 de febrero de 2017, pg.1.

[11] Ver: Oh Gloria inmarcesible, revista Semana, abril 4 de 2004, http://www.semana.com/nacion/articulo/oh-gloria-inmarcesible/64879-3, Hallan herona en avin de la FAC, El Tiempo, 14 de noviembre de 1998,http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-824654, La inslita parbola del general Santoyo, Revista Semana, 3 de junio de 2012, http://www.semana.com/nacion/articulo/la-insolita-parabola-del-general-santoyo/259975-3

[12] Alejandro Gaviria y Daniel Meja, Compiladores, Poltica antidrogas: xitos, fracasos y extravos, Universidad de los Andes, 2011, Pg.5

[13] Borda, Sandra. La poltica multilateral colombiana de drogas durante las dos administraciones Uribe: hacia el activismo prohibicionista en una era de distencin. En Poltica antidrogas en Colombia: xitos, fracasos y extravos, obra citada.

[14] Para la Junta Internacional de Fiscalizacin de Estupefacientes (JIFE), las medidas tendientes a despenalizar el consumo de marihuana, autorizar su uso mdico lo mismo que la dosis personal y a cultivar privadamente la cannabis, constituye una severa contravencin al orden internacional. Alerta por pases que permiten cultivos personales de marihuana, El Tiempo, 5 de marzo de 2017, primer plano, pg.3.

[15] La bsqueda del olvido, obra citada, pg.414.

[16] Ibid, Pg.416.

[17] Un mundo sin drogas es una utopa. El hombre ha vivido con drogas desde el momento en que sus conocimientos prcticos del mundo vegetal le permitieron utilizar para su beneficio el universo de las plantas. En este lado del mundo hace parte del saber ancestral la siembra y el uso de la mata de coca. Nuestros aborgenes usaban cohoba, un cierto polvo que ellos toman para purgarse. Esta la toman con una caa de medio brazo de largo y ponen un extremo en la nariz y otro en el polvo; as lo aspiran por la nariz, y esto le hace purgar grandemente. En: Dolmatoff G. Reichel, El caimn y el jaguar, Siglo XXI editores, Bogot, 1978. Eric, S. Thompson, Historia y religin de los mayas, Siglo XXI editores, Mxico, 1975, Pgs. 231-232; Mara Mercedes Moreno, La coca nuestra, 10 de junio de 2016.

[18] Neira, Armando, Mitos y verdades de la bonaza de la coca, El Tiempo, debes leer, 22 de marzo de 2017, pg. 7.

[19] La llamada guerra contra las drogas empez en 1971, cuando Richard Nixon, presidente de Estados Unidos, alarmado por el consumo de marihuana de sus tropas en el Vietnam y de los jvenes en su pas que no compartan su cruzada anticomunista (contracultura) decret una emergencia nacional contra las drogas. El objetivo no era la coca sino la marihuana. Bajo ese mandato aqu acabamos con los cultivos de marihuana que producan una de las mejores del mundo, la Santa Marta Golden que gener la bonanza marimbera que le produca al pas ingresos del orden de US$ 2.200 millones anuales, ms que el caf. Posteriormente, con el declive de la bonanza, se origin el negocio de la coca. Ver: Puente, ngela Mara, La bonanza marimbera, Verdad abierta, 2008.

[20] Boris Salazar, Violencia despus de la FARC, Razn pblica, febrero 20 de 2017.

[21] Ramrez Montero Juan Manuel, Narcotrfico: economistas o polticos?, Portafolio, 7 de marzo de 2017, Pg.30.

[22] En 15 aos, Colombia perdi por la actividad del narcotrfico 608.000 hectreas de bosque hmedo tropical, lo que significa 40.500 hectreas anuales de bosque, es decir, 111 hectreas diarias. Igualmente se encuentran amenazados y en vas de extincin, 35 especies de mamferos por la siembra de cultivos de coca. El Espectador 3 Mar 2015.

[23] Los cultivos de hoja de coca alcanzaron al cierre de 2015, 96.000 hectreas, un 39% ms con respecto al 2014,  cuando el rea cultivada fue de 36.000 hectreas, concentradas en los departamentos de Cauca, Caquet, Nario, Putumayo y Norte de Santander. Para el Departamento de Estado en Washington, las cifras son otras: 159.000 hectreas en el 2015 y 188.000 hectreas en el 2016. Igualmente, la produccin potencial de alcaloide puro aument en un 37%. Ver: EE.UU. confirma que coca alcanz rcord histrico en Colombia, El Tiempo, debes saber, 15 de marzo de 2017, pg.12.

[24] Narcomenudeo, un lucrativo negocio que mueve $6 billones anuales , Departamento Nacional de Planeacin, Noviembre de 2016.

[25] La tasa de homicidios en Colombia fue de 12.000 en 2016, una tasa de 24 por cada 100.000 habitantes, la menor en 32 aos. Esta tasa es cuatro veces mayor que el promedio mundial y ocho veces la de Chile. Una cifra escandalosa. La mayor parte de la violencia sistemtica que hoy golpea a Colombia es resultado de procesos y negocios que no tienen nada que ver con las FARC. Ver: Boris Salazar, Violencia despus de la FARC , artculo citado.

[26] Narcomenudeo, un lucrativo negocio que mueve $6 billones anuales. Estudio citado; Un dealer habla del negocio de las drogas sintticas, El Tiempo, debes leer, 20 de febrero de 2013, pg.18

[27] Ver: La ltima marcha, revista Semana, 5-12 de 2017, edicin 1814, Pgs. 18-23. Segn las FARC, el incumplimiento del gobierno en las zonas veredales es del 87%. http://www.larepublica.co/incumplimiento-de-lo-acordado-en-las-zonas-veredales-es-de-87-farc_480301


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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