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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2017

Resea de Fascismo en Espaa (El Viejo Topo), coordinado por Ferran Gallego y Francisco Morente
Mitos, retrica y lucha de clases

Enric Llopis
Rebelin


El falangista de primera hora y recopilador de la obra joseantoniana, Agustn del Ro Cisneros, escribi en 1954: Al fundar Falange Espaola, Jos Antonio levant la bandera de un Movimiento de Salvacin Nacional; predic el reencuentro de las autnticas venas de Espaa para el cumplimiento de su misin universal. Se trataba del prlogo a los Textos de Doctrina Poltica de Jos Antonio Primo de Rivera, editados por la Seccin Femenina de Falange Espaola Tradicionalista (FET) y de las JONS que por ejemplo estudiaban los alumnos de segundo de Magisterio. En el prlogo a la primera edicin de los discursos, del Ro Cisneros ponderaba que la Falange encendiera una fe espaola, que vio la victoria a travs de una guerra de liberacin bajo el caudillaje de Francisco Franco. Adems de la subversin marxista y separatista en 1934, en la tercera edicin del libro, de 1964, resuma el conflicto esencial del periodo 1933-36 desde la perspectiva falangista: La concepcin espaola, occidental y cristiana que proclamara Jos Antonio; frente a la marxista, asitica, deshumanizada del comunismo occidental.

Pero con el paso de los aos, la historiografa rebati e insert en su contexto las interpretaciones fervorosas que haban proliferado durante el franquismo. El anlisis crtico se abri camino entre las hagiografas. Entre los muchos textos que se publicaron, la obra colectiva de 450 pginas Fascismo en Espaa, publicada en 2005 por El Viejo Topo y coordinada por los historiadores Ferran Gallego y Francisco Morente. Se trata de un ensayo integrado por diez artculos en el que se aborda el proceso constituyente del fascismo espaol, su esttica, propuesta utpica, accin poltica durante la II Repblica y el mito de la revolucin pendiente durante el franquismo. La segunda parte del libro se dedica a la figura de Ramiro Ledesma Ramos, promotor del semanario La Conquista del Estado en marzo de 1931 y lder de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS). Ledesma Ramos es un dirigente fascista habitualmente marginado o manipulado en la historiografa de propios y ajenos, explican los coordinadores del libro.

El profesor de Historia Contempornea en la Universidad Autnoma de Barcelona, Ferran Gallego, destaca el crecimiento de Falange Espaola tras las elecciones de febrero de 1936. De tal manera que en las elecciones parciales celebradas en mayo en Cuenca, slo en esta provincia Primo de Rivera consigui tantos votos como Falange en todo el pas en los comicios del 16 de febrero. Cmo se explica el sbito aumento de los apoyos? Gallego, quien antes de la coordinacin del libro de El Viejo Topo public otros como De Auschwitz a Berln. Alemania y la extrema derecha. 1945-2004 o Ramiro Ledesma Ramos y el fascismo espaol, apunta tres factores: la radicalizacin del proceso que sigui a la victoria electoral del Frente Popular; las primeras medidas del gobierno de coalicin republicana y el relieve creciente de Primo de Rivera en un ambiente de persecucin gubernativa.

Cuando se convocaron las elecciones de febrero, los jefes de Falange intentaron que el partido formara parte de las candidaturas derechistas. Despus del triunfo de los partidos marxistas aliados a las izquierdas burguesas (el Frente Popular, en el lenguaje de la Falange), el partido fascista hispano hizo un anlisis pesimista: en teora se aventuraban tiempos muy difciles. Sin embargo, ms bien se trataba de todo lo contrario, fue una victoria en la derrota, sostiene Ferran Gallego. Falange pudo aparecer, a falta de su carcter parlamentario, como la nica fuerza espaola en el exilio institucional; exaltaba su autenticidad por la va de la represin gubernativa o del asesinato callejero.

Un Decreto con fecha de 19 de abril de 1937 constitua la Falange Espaola Tradicionalista (FET) y de las JONS. Esto significaba la fusin de falangistas y carlistas, al tiempo que desaparecan el resto de partidos en la zona sublevada. En la nueva organizacin se daba un predominio del falangismo sobre el carlismo, destaca el historiador Francisco Morente, quien ha investigado entre otras materias las polticas educativas y sobre la juventud en las dictaduras fascistas. Configuraban el programa poltico de FET y de las JONS 26 de los 27 puntos del ideario de Falange (el ltimo, referido a posibles pactos, fue suprimido). Sin embargo, ms all de documentos y organizaciones, todo quedaba subordinado a los designios del nuevo jefe del Estado, Franco, y a los militares. Aprobados por Decreto el cuatro de agosto de 1937, los Estatutos del partido reservaban a Franco el cargo de Jefe Nacional. Con qu contrapesos? El dictador sera nicamente responsable ante Dios y ante la Historia, apunta Morente. Del da a da del partido se hara cargo un camisa vieja, Raimundo Fernndez Cuesta. Uno de los hechos resaltados por los historiadores en esta fase inicial fue la detencin del dirigente fascista Manuel Hedilla, junto a varias decenas de falangistas. Procesado, acusado de rebelda ante la Unificacin del partido y de enfrentarse a Franco, Hedilla fue condenado a muerte e indultado en 1941.

La cacareada victoria fascista de abril de 1939 dio paso a los primeros gobiernos del dictador. Se poda apreciar un predominio del sector falangista, encarnado principalmente en la figura de Serrano Ser. Adems de la jefatura de la Junta Poltica de FET y de las JONS, el cuadsimo acumul importantes competencias ministeriales: Gobernacin, Orden Pblico y Asuntos Exteriores. Sin embargo, Francisco Morente introduce matices contra las interpretaciones errneas: No fueron las convicciones de Franco, sino el triunfo de los aliados en la segunda guerra mundial lo que dio al traste y slo parcialmente- con los objetivos falangistas; y lo que permiti que los sectores catlicos y monrquicos pudiesen compartir con los falangistas los resortes del poder en el Nuevo Estado. Esta afirmacin es compatible con el hecho de que Franco limitara desde el primer momento el peso de Falange en el nuevo rgimen, de lo que se deduce que no se produjo una hegemona poltica del partido fascista.

En el artculo Un asunto de fe: fascismo en Espaa, el fillogo Marcos Maurel seala algunas de las contradicciones que afectaban a los falangistas: el purismo nacionalista espaol, frente a la tentacin de mmesis con el partido fascista italiano; una cpula del partido que provena muchas veces de la alta burguesa, en contraposicin a una base universitaria y proletaria; y los pactos con las derechas, que convivan con una voluntad pseudoizquierdista. Un cmulo de disyuntivas que no tuvieron tiempo ni capacidad de neutralizar. Adems, sostiene Marcos Maurel, la radicalizacin poltica que se vivi en 1935 y 1936 con la entrada en el juego de militares golpistas, hizo imposible cualquier posibilidad de triunfo poltico fascista. Falange Espaola obtuvo financiacin de Mussolini, y se sum al golpe de estado de julio de 1936. Condujo a esta opcin el inters por frenar al marxismo, liquidar una Repblica burguesa y parlamentaria y, sobre todo, mantener unos privilegios de clase. Pero antes de la guerra, Falange Espaola fue un partido insignificante. Toda su dialctica y pompa discursiva otorgaban un barniz de modernidad a posiciones polticas claramente ultramontanas. El artculo caracteriza del siguiente modo a los fascistas espaoles: forjadores de imperios de papel, creadores de una retrica de quincalla que incitaba al fanatismo y con alucinante desmesura de sus objetivos.

El historiador Ricardo Martn de la Guardia resalta en el libro El fascismo en Espaa algunos mitos fundacionales del falangismo. Por ejemplo el tradicional campesino de Castilla, que quintaesencia la raza hispana. Arraigado directamente a la tierra, Primo de Rivera se refera en sus discursos al campesino como el hombre nuevo. Es ms, de los 27 puntos de la doctrina falangista (noviembre de 1934), seis apelaban a este estrato social. Pero tambin el espaol es, segn los textos de Falange, naturalmente catlico. De toda esta retrica se desprende la unidad inextricable entre la Falange y el pueblo espaol, resume Martn de la Guardia en el artculo Jos Antonio Primo de Rivera o el estilo como idea de la existencia.

El estilo no supona para el fascismo hispano una mera cuestin ornamental o de formas. Todo cobraba su sentido: camisas azules bordadas con el yugo y las flechas, los gritos de Arriba Espaa!, la bandera rojinegra en actos paramilitares, los mrtires En la revista F.E., dirigida por Primo de Rivera y cuyo primer nmero vio la luz en noviembre de 1933, el escritor Snchez Mazas se haca cargo de la seccin Consignas de normas y estilo, donde se trasladaba a los militantes los fundamentos del nacionalsindicalismo: austeridad, servicio, mando y jerarqua. Siempre con un fuerte lirismo, ya que, en palabras del dirigente mximo de Falange Espaola: A los pueblos no los han movido nunca ms que los poetas.

Un ao antes de la publicacin del libro, el profesor de Literatura Espaola Jordi Gracia recibi el Premio Anagrama de Ensayo por La resistencia silenciosa. Fascismo y cultura en Espaa. El crtico literario distingue autores como Gimnez Caballero, Snchez Mazas o Agustn de Fox de otros muy inferiores, por ejemplo Samuel Ros o Toms Borrs. Pero a casi todos los escritores falangistas los une un elemento comn: La fe y en ocasiones la exaltacin de la fe en lo irracional. En la ficcin o en la reflexin terica se basaron en el idealismo burdo y la fantasa delirante, enemigos de las ganas de comprender, dogmticos en la formulacin y autoritarios en las conclusiones. Los motivos literarios de los autores fascistas son, adems, bien simples: Dios, Nacin, Tradicin, Estado, Jefe y Orden. As, Eugenio Montes defenda que los ideales por los que luchar en el siglo XX no diferan de los vigentes en el siglo XVI: La unidad metafsica del mundo. Ante la intemperie y la afliccin no hay ms que un cobijo: la Iglesia. Un claro ejemplo de desprecio por el racionalismo es el texto La nueva catolicidad. Teora del fascismo, de Gimnez Caballero, que Gracia califica de autntico programa de locos. Fundador en 1927 de La Gaceta Literaria, una de las revistas capitales del movimiento de vanguardia espaol, Ernesto Gimnez Caballero fue el autntico animal fascista de las letras espaolas.

El ensayo se completa con los artculos Trabajo y empresa en el Nacionalsindicalismo, de Alejandro Andreassi; El proyecto de sindicalismo falangista: de los sindicatos autnomos a la creacin de centrales obreras y de empresarios Nacional Sindicalistas (1931-1938), de Mara Silva Lpez; y Gimnez Caballero y la Va esttica al fascismo en Espaa, de Enrique Selva. Sin embargo, en la poca se difundan otro tipo de publicaciones. El Libro de Espaa de la Coleccin de Textos Escolares de la Editorial Luis Vives de Zaragoza recordaba que el Movimiento sorprendi a Jos Antonio Primo de Rivera en la prisin de Alicante, sin que el odio de los rojos se olvidase de l un instante. Adems, fue condenado por aquellos salvajes. El libro ilustrado calificaba de da memorable el 29 de octubre de 1933, fecha en que Primo de Rivera fund Falange Espaola. Junto a Onsimo Redondo y Ledesma Ramos, fueron los tres grandes profetas del resurgir de Espaa. Y sus tres mrtires, que contribuyeron a levantar el espritu nacional. El texto para escolares se refera, asimismo, al mpetu con el que Espaa se levant, dirigida por el generalsimo Franco, para sacudir el yugo de la dominacin extranjera.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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