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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2017

Crear dos, tres, muchos cheranes

Carlos Fazio
Rebelin

Palabras ante el Concejo Mayor de la comunidad indgena de San Francisco Chern, con motivo del VI aniversario de la lucha por la Defensa de Nuestros Bosques. Explanada comunal, 15 de abril de 2017.


Vaya un saludo respetuoso y fraterno a los ancianos de la comunidad de Chern Keri, referentes imprescindibles en la toma de decisiones de este pueblo purpecha en resistencia y construccin autonmica permanente, y depositarios de la memoria colectiva y la cultura de las y los cheranenses.

Un saludo y nuestro acompaamiento solidario a las mujeres de Chern, que en la madrugada del 15 de abril de 2011supieron espantar el miedo y tras repiquetear las campanas del templo El Calvario tuvieron el coraje de gritar su Ya Basta! a los talamontes y grupos de delincuentes armados que operaban impunemente y asolaban la comunidad, y la valenta de encender el fuego de la lucha y la conciencia poltica colectiva.

Vaya tambin un guio carioso a las nias y los nios de Chern, que a la luz de las fogatas escucharon a sus mayores y a partir de entonces con sus globos de cantoya han venido alumbrando los cielos de toda la meseta purpecha y an ms all, con mensajes emancipatorios, de rebelda, justicia y dignidad.

Compaeras y compaeros de los consejos menores, instituciones educativas, integrantes de Radio Fogata, de la montada y de la ronda comunitarias, reciban nuestro agradecimiento por su hospitalidad y por permitirnos decir unas palabras en esta explanada comunal, en el sexto aniversario del inicio de la rebelin del Pueblo de Chern Keri y de la lucha por la defensa de los bosques y los manantiales, por una seguridad y una justicia propias, por la reconstitucin de vuestro territorio y el restablecimiento de una democracia popular campesino-indgena, sin la intervencin de las corruptas autoridades convencionales y los partidos polticos.

Comuneras y comuneros de Chern, no necesito decirles que una democracia participativa, directa, horizontal y asamblearia como la que ustedes han venido practicando desde 2011, implica otra forma de hacer poltica, lo que a su vez entraa retos y contradicciones. Con apego al artculo 39 constitucional, al asumir que la soberana reside esencial y originariamente en el pueblo y autodeterminarse, ustedes han abierto el camino para una nueva forma de poder popular, plasmada a travs de la figura del municipio o la comuna indgena administrada por la ley de usos y costumbres como forma de autogobierno.

En ese sentido, no est de ms recordar a propios y extraos que en la comunidad de Chern se est gobernando no slo legtimamente sino legalmente. Adems, al conjuntar la lucha poltica y la jurdica con estricto apego a la Constitucin y las leyes, ustedes han dado una leccin de democracia directa al Estado mexicano y demostrado que el ejercicio de la participacin poltica no se ejerce solamente en las urnas. Chern es un referente para la lucha indgena actual en Michoacn. Pero adems, ahora, el modelo de la libre determinacin como otra va de acceso a la autonoma, podr ser instaurado en otras regiones del pas bajo la consigna de crear dos, tres, muchos cheranes.

Desde el inicio de la rebelin y en estos seis aos transcurridos, el nuevo poder de los de abajo ejercido aqu en Chern por su Concejo Mayor y los concejos operativos, ha venido desmontando el modelo poltico y burocrtico-administrativo que la partidocracia y el sistema institucional mexicano han impuesto, salvo contadas excepciones, en el resto de Mxico.

Ms all de las contradicciones y los riesgos, de los intentos de intromisin constante de los agentes de diversas instituciones del Estado a nivel federal y estatal y de la perseverante seduccin de los partidos polticos clientelares que pugnan por regresarlos al antiguo estado de cosas, ustedes han venido desmantelando un modelo de dominacin violento, inhumano y depredador, que est al servicio de los dueos del dinero; al servicio de una clase capitalista transnacional integrada, entre otros, por personajes como Carlos Slim, titular vitalicio del Grupo Carso (Telmex, Amrica Mvil, Grupo Financiero Inbursa, Compaa Minera Frisco, etc. ) y accionista mayoritario del diario estadunidense The New York Times, cuya fortuna, junto con la de los multimillonarios Germn Larrea (Grupo Mxico), Alberto Bailleres (Grupo Peoles) y Ricardo Salinas Pliego (TV Azteca) representa el 9 por ciento del PIB mexicano.

Es por eso que el ejemplo de Chern es peligroso para el mal gobierno. Y para muestra un botn: todava resuenan en la meseta purpecha las palabras que el racista Silvano Aureoles dirigi a los pobladores del municipio de Nahuatzen hace apenas unos das, tras ordenar a traicin la represin policiaco-militar en Arantepacua, con saldo de tres indgenas desarmados muertos a tiros y 10 heridos. Cito: Hay quienes suean con emular a Chern, pero no creo que eso sea posible.1

El criminal Aureoles no aprende todava que no hay poder sin resistencia. Teme una cherenizacin en la meseta purpecha y otras latitudes del estado. Por eso declar a Televisa que los amigos de Chern han andado muy crecidos y hay que regresarlos a la tierra.

He aqu, pues, uno de los retos de la comunidad: para el gobernador de Michoacn, hay reglas y mecanismos, y la autonoma (de Chern) es relativa. Al respecto, amenaz: Esto no est acabado. Y asever que est dispuesto a revisar el tema de la forma autogobierno en Chern con los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nacin.2

Sobre el hecho en s, llama la atencin que como en el caso de Nochixtln de Oaxaca, en el de Arantepacua de Michoacn hay narrativas oficiales muy parecidas: la coartada de la emboscada a policas inermes que tuvieron que reaccionar en defensa propia; lo que podra encubrir una operacin federal/estatal en el marco de una guerra asimtrica contra el campesinado indgena en un rea de importancia geopoltica.

De all que frente al empleo de una maquinaria policial-militarizada con su orden violento coercitivo, desproporcionado y al margen de los protocolos internacionales; de las amenazas demaggicas y discriminatorias y los artificios caciquiles de un gobernador que pretende defender a los indgenas de su propia cultura −y de los ataques de los enemigos de la autonoma en las distintas instancias gubernamentales y partidistas, signados histricamente por la cadena corrupcin-impunidad-simulacin−, pensemos que hay que consolidar y profundizar esta forma de organizacin barrial-comunitaria y fortalecer la asamblea como rgano mximo de decisin colectiva.

Y sobre la base de lo que est plasmado en el programa de estos tres das de lucha festiva, en un mundo y un Mxico caracterizados por la mercantilizacin de la vida colectiva, por la sujecin del hombre y la mujer de a pie al dios dinero y por un individualismo exacerbado y la ineficacia de los modos de representacin pblica, pensamos que hay que profundizar, tambin, la participacin activa de la comunidad en actividades que siempre han estado all y que afianzan la cohesin social rescato aqu el concepto de tradicin como un continuum, como un proceso de creacin permanente− que han venido recuperando principios polticos antes avasallados por la va de la violencia del actual sistema de dominacin capitalista, como la vida colectiva, la asociacin, la ayuda mutua, el cooperativismo, la solidaridad, el respeto a la palabra, la escucha activa, la negociacin, el acuerdo consensuado y la resolucin de conflictos con eje en una justicia alternativa, una forma de justicia restaurativa que busca poner el acento en las vctimas y la verdad, y diferente por tanto a la justicia retributiva, concepcin medieval punitiva y carcelaria basada en la venganza.

Otro elemento del proceso de resistencia y construccin autogestionaria, que result clave en los das iniciales de la revuelta contra la tala clandestina, la extorsin, el derecho de piso y el terror delincuencial −segn pude desprender de la lectura de la tesis de esta aprendiz y maestra de la memoria que es Tania Guadalupe Gonzlez Escalona,3 gran amiga de los nios y las nias de esta comunidad que est hoy entre nosotros−, es la fogata. La fogata como extensin de la cocina y lugar de encuentro inter-generacional en las barricadas, donde ancianos, mujeres, hombres, jvenes y nios, en medio de la tensin del momento, supieron alimentar un fuego nuevo que sirvi para recuperar la memoria histrica

La fogata como espacio de convivencia −y a la vez educativo− para recuperar la historia oral y los saberes locales ancestrales narrados al calor de la lumbre por los ancianos; como lugar para reconstruir en colectivo principios, valores y obligaciones, y como sitio de carcter formativo para la vida en comunidad. Para pensar en comunidad.

La fogata como espacio para un dilogo creativo entre los mayores, los jvenes y los nios, para la transmisin de experiencias y la recuperacin de formas ancestrales de relacin con la naturaleza, de la lengua purpecha, los conceptos y para la integracin de un hbrido que incorpora lo tradicional con lo moderno; donde la tradicin y la historia no apuntan hacia el pasado sino antes bien actan como motores de simbolizacin, de agenciamientos que posibilitan los encuentros.4 Como le dijo en 2012 un joven de la comunidad a Javier Dosil, vamos hacia adelante, no hacia atrs, pero con el sistema de usos y costumbres.5

La fogata para la resignificacin, en definitiva, de lo que es ser purpecha a partir de un largo proceso de lucha indgena y con el antecedente de un sistema organizativo. Retomando las palabras de Tania, en estos tiempos globales Chern se hace vigente como una forma de hacer comunidad a travs de un revolucionario Nosotros o tal vez, de una sorprendente apropiacin conceptual del Yo cartesiano o el Yo hegeliano a un Yo comunitario, como clula para conformar una nueva sociedad,6 para conformar una nueva y real ciudadana.

Otro de los retos que vemos en la coyuntura, es la presin de las fuerzas gubernamentales, polticas y empresariales, locales y federales, y en particular la insistencia del gobernador de Michoacn, Aureoles, por someter a las agrupaciones de seguridad comunitarias a la estructura del mando policial nico, a travs de una intensa campaa de intoxicacin meditica.

La adopcin del mando nico significara la adopcin lisa y llana del modelo de polica militarizada, represiva, reactiva y provista con armas de alto poder de fuego y letalidad, alejada de la poblacin a la que se deben y en clara contradiccin con el artculo 21 de la Constitucin.7

S que por votacin mayoritaria los cuatro barrios de San Francisco Chern rechazaron la propuesta del gobernador Aureoles de integrarse al convenio de mando nico y decidieron continuar con un sistema de seguridad de acuerdo con las rondas comunitarias.

De all que frente a los renovados intentos por imponer desde arriba el modelo de mando policial nico, como vertiente del proceso de militarizacin de la seguridad pblica, pensamos que hay que fortalecer la ronda civil comunitaria, que aqu, en Chern, atiende problemas cotidianos de violencia domstica y delincuencia situacional u ocasional, y que con eje en la prevencin pone en el centro el servicio a la gente como va para construir apoyo y legitimidad social.

Como seala el especialista Ernesto Lpez Portillo, para los partidos polticos y sus gobiernos el modelo de mando nico policial tiene mucho ms que ver con la lucha por el poder y el control de recursos, y mucho menos con el servicio de proteccin ciudadana.8

El modelo de mando nico descansa en la unificacin de las policas municipales y estatales para garantizar la unidad de mando. Es decir, se busca imponer un solo mando policial por entidad federativa, lo que llevara a una centralizacin policial, en detrimento del pacto federal y de la figura del municipio libre.

Eso significa, adems, la desaparicin de los cuerpos de seguridad pblica municipales, lo que quebrantara la voluntad del constituyente permanente, plasmada −como deca antes−, en el artculo 21 constitucional que establece que la institucin policial ser profesional, disciplinada y civil (resalto la palabra civil). Con el riesgo adicional de que al adoptarse el modelo de polica militarizada, la funcin policiaca como responsabilidad civil podra extinguirse.

En ese contexto cabe preguntar a qu intereses responde el modelo de mando nico. La respuesta a esa interrogante tiene que ver con su funcionalidad en el marco de las contrarreformas constitucionales y legales, que a iniciativa de Enrique Pea Nieto y el autollamado Pacto por Mxico aprobaron los legisladores de los tres partidos mayoritarios en el Congreso de la Unin: el Revolucionario Institucional (PRI), Accin Nacional (PAN) y de la Revolucin Democrtica (PRD).

Pero en particular tiene que ver con la contrarreforma energtica y con el capitalismo criminal y militarizado de nuestros das, que responde a la nueva fase de acumulacin por desposesin o despojo neocolonial que se abri a partir de la aprobacin y puesta en marcha de la Ley Federal de Zonas Econmicas Especiales (ZEE), publicada en el Diario Oficial de la Federacin el 1 de junio de 2016, cuyos escenarios principales sern el puerto de Lzaro Crdenas, abarcando los municipios colindantes de Michoacn y Guerrero; Puerto Chiapas (antes puerto Madero), en el municipio de Tapachula; el corredor industrial interocenico Coatzacoalcos-Salinas Cruz en el istmo de Tehuantepec, que unir el estado de Veracruz sobre el golfo de Mxico con el Pacfico oaxaqueo, y el corredor petrolero que ir desde Coatzacoalcos hasta Ciudad del Carmen, Campeche, pasando por Tabasco.9

En esos estados del sur-sureste mexicano donde predomina la propiedad colectiva de la tierra, y que han sido destinados a sufrir profundas reconfiguraciones territoriales, econmicas y poblacionales va un despojo neocolonial al servicio de las corporaciones gaseras, petroleras, elctricas y mineras, existen distintas formas organizadas de resistencias antihegemnicas (como la que encarnan ustedes aqu) y antisistmicas (como por ejemplo los caracoles zapatistas en Chiapas).

Es precisamente por ello, que esos espacios autonmicos, donde es fundamental el papel de las maestras y los maestros como formadores de una identidad nacional e impulsores de una pedagoga comunitaria, autogestionaria, solidaria y emancipadora, se han convertido en un obstculo para el capital transnacional; de all la guerra irregular y asimtrica de tipo contrainsurgente y meditica de Pea Nieto y el pequeo dspota perfumado Nuo contra la CNTE, incluida la criminalizacin de la protesta y la detencin y persecucin de sus dirigentes.

No est de ms recordar que desde 1992, con la contrarreforma al artculo 27 constitucional de Carlos Salinas de Gortari en materia de tenencia de la tierra, junto con la financiarizacin y reprimarizacin de la economa (con eje en la minera), el proceso de despojo capitalista ha venido implicando una mercantilizacin   y privatizacin de territorios.

En ese contexto cabe reiterar que las leyes secundarias de la contrarreforma energtica (la letra chiquita, pues) debilitan la certidumbre sobre la tenencia de la tierra y abren margen al despojo de comunidades, ejidos y poblaciones por consorcios petroleros, gaseros y elctricos nacionales o internacionales. En la ley desapareci el trmino expropiacin pero se le sustituy por ocupacin temporal de predios, y en otros artculos se mantiene la disposicin por lo que habr expropiaciones.

Las nuevas leyes permitirn a las corporaciones disponer de tierras, bosques y aguas, las que podrn comprar o rentar. Tambin se estableci la obligacin de ejidatarios, comuneros y propietarios privados, de entregar sus tierras y bosques a transnacionales a travs de la figura denominada servidumbre legal, lo que por causa de utilidad pblica se convertir en otra va para el despojo.

En su fase actual, la contrarreforma energtica recupera tambin la nocin de dominio pleno, instrumento utilizado desde las instancias gubernamentales para erosionar y privatizar bienes comunales o del rgimen ejidal.10 En la actualidad, en Michoacn y Oaxaca, funcionarios del FANAR ( programa Fondo de Apoyo para Ncleos Agrarios sin Regularizar)11 −que en 2007 sustituy al PROCEDE (Programa de Certificacin de Derechos Ejidales y Titulacin de Solares Urbanos)−12 y de la Secretara de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), han venido incrementando las presiones para que los campesinos enajenen sus tierras bajo propiedad ejidal o comunal.

En ese marco, l a designacin de Gerardo Gutirrez Candiani como titular de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Econmicas Especiales (AFDZEE), el 8 de julio del ao pasado, confirma la pretensin de privatizar buena parte del sur-sureste de Mxico. El ex presidente e idelogo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE, el principal sindicato de las grandes corporaciones de Mxico), contar con autonoma tcnica, operativa y de gestin, y desde all tendr oportunidad de servir a los nuevos zares energticos mexicanos, que compartirn los negocios con las megapetroleras mundiales. Entre ellos destacan los ya mencionados Carlos Slim (Grupo Carso Oil&Gas), Germn Larrea (Grupo Mxico), Alberto Bailleres (Petrobal) y Ricardo Salinas Pliego (Grupo Salinas, Typhoon), y otros como Bernardo Quintana (Grupo ICA), Armando Garza Sada (Grupo Monterrey, Alfa), Pedro Aspe (Evercore) y Luis Tllez (Monterra Energy/KKR).

Termino. Pero antes quiero mencionar un importante antecedente: despus de los atentados contra las torres gemelas de Nueva York en septiembre de 2001, la Secretara de Defensa, en Washington, le asign a Mxico un papel subordinado dentro del permetro de seguridad de la superpotencia militar, con lo cual se impuso una redefinicin de facto de las fronteras nacionales y la expansin territorial del ejercicio del poder de Estados Unidos como hegemn del sistema capitalista mundial.

Desde entonces, a travs de una serie de instrumentos y medidas anticonstitucionales como la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de Amrica del Norte (ASPAN, 2005) y la Iniciativa Mrida (2008), se produjo una militarizacin acelerada de la seguridad pblica en Mxico. La Iniciativa Mrida implica un nuevo modelo de seguridad impuesto por Washington sin la supervisin del Senado mexicano, para forzar una readecuacin de las distintas policas y las Fuerzas Armadas (para que operen como un ejrcito de ocupacin en su propio pas), con el objetivo de proteger la infraestructura crtica de Pemex y la CFE y disuadir o controlar a los movimientos de resistencia social que, en zonas indgenas y rurales apetecidas por el inters corporativo privado transnacional, se oponen a una nueva fase de despojo de territorios, recursos geoestratgicos y bienes pblicos y comunales.

El diseo y la imposicin de un rgimen de seguridad jurdico-policiaco de corte militar en Mxico, que incluye el mando nico, y cuyo objetivo, repito, es garantizar inversiones extranjeras en rubros estratgicos que eran exclusivos de la Nacin por disposicin constitucional, se ha dado en el marco de las directrices de la secretara a cargo de la Seguridad de la Patria (o del suelo patrio) de EU y cuenta con consenso bipartidista (republicano/demcrata).

Ms recientemente, dicho proceso incluye la militarizacin de las 103 capitanas de puertos del pas por la Marina de Guerra, lo que ha derivado a su vez en la conformacin en ciernes de un Estado autoritario de nuevo tipo.

En la coyuntura, sendas iniciativas del PAN y del PRI sobre la Ley de Seguridad Interior (concepto nunca antes regulado y que hace referencia a la seguridad del Estado y no de las personas), urgidas e impelidas por los mandos de las Fuerzas Armadas (por el titular de la Sedena, general Salvador Cienfuegos y el almirante Francisco Sobern, de la Marina de guerra), buscan facultar a las FF.AA. para realizar tareas de seguridad pblica propias de las policas (como la prevencin e investigacin del delito, detenciones en cualquier delito o peritajes penales), bajo una lgica de seguridad nacional (sin posibilidad de escrutinio pblico, transparencia o rendicin de cuentas).13

Asimismo, est en la congeladora, en espera para su discusin parlamentaria, la Ley Reglamentaria del artculo 29 Constitucional, la cual permitira que a solicitud del presidente de la Repblica, el Congreso podra aprobar la suspensin de garantas o un estado de excepcin ante una situacin de emergencia en el pas.

Con el nuevo Sistema Nacional de Seguridad Pblica, que concentra de manera autoritaria el mando total de las fuerzas policiales del pas en el Ejecutivo federal, estaramos asistiendo al fin del federalismo. A nivel externo, la centralizacin del poder en materia de seguridad en la presidencia de la Repblica, responde al objetivo estadunidense de crear una zona de seguridad en Amrica del Norte como espacio geopoltico, bajo control militar y policial del Pentgono, en desmedro de la soberana nacional, el federalismo y el municipio libre establecidos en la Constitucin, debido a que desde la ptica imperial dificultan la materializacin de sus planes de dominacin, en particular, reitero, en los mbitos de la energa, las telecomunicaciones, la seguridad, la cultura y la educacin.

Es en ese contexto, pues, que se inscriben las reglas, los mecanismos y las amenazas del cnico y autoritario Aureoles de llevar a revisin ante la Suprema Corte lo que defini como autonoma relativa de esta comuna rebelde.

Como dijo el Keri Pedro Chvez en esta misma explanada en el quinto aniversario de la rebelin, el objetivo y propsito central del evento que nos congrega esta tarde, no es tanto festejar sino refrendar una memoria histrica que no se debe perder; reavivar entre el crepitar de las fogatas de los cuatro barrios la conciencia de lucha y resistencia de las y los comuneros de Chern, y hermanar vuestra lucha con las dems luchas en toda la meseta purpecha, en el territorio michoacano y a nivel nacional.

La alegra de este pueblo que se siente sujeto de su historia, de este movimiento que es baluarte de la resistencia popular y smbolo de una lucha que ha trascendido lo local, la regional y lo nacional, nos hace prever que pese a las presiones del mal gobierno y los partidos polticos este proceso autonmico es irreversible; que en su seno la comuna de Chern lleva tambin la simiente de otro mundo donde caben muchos mundos.

Como seala la Declaracin del V Congreso Nacional Indgena de enero de este ao,14 es el momento de los pueblos, de sembrarnos y reconstruirnos desde abajo y a la izquierda; es el momento de sacudir la conciencia de la nacin exhibiendo los principios que configuran una tica de lucha donde caben todos los pueblos originarios de Mxico; esos principios que se sintetizan en obedecer y no mandar, representar y no suplantar, servir y no servirse, convencer y no vencer, bajar y no subir, proponer y no imponer, construir y no destruir.

Porque es el tiempo de la dignidad rebelde, larga vida a la comuna de Chern! Crear dos, tres, muchos cheranes!

Notas:

1 "Ni sueen con convertirse en otro Chern": Silvano Aureoles a Nahuatzen, publicado el 5 de diciembre de 2017 en http://www.youtube.com/watch?v=vZEP9HIHyHE

2 Chern, a seis aos del levantamiento contra el crimen organizado. Noticieros Televisa, con informacin de Claudio Ochoa. 16 de marzo de 2017.

3 Ver Tania Guadalupe Gonzlez Escalona, Participacin poltica infantil desde la experiencia de la comunidad purpecha de Chern, Michoacn. Tesis de Maestra en Defensa y Promocin de los Derechos Humanos, Universidad Auntnoma de la Ciudad de Mxico (UACM), Febrero de 2017.

4 Ver Javier Dosil, Rescatados por la tradicin. La construccin del pasado en los procesos de lucha social de tres comunidades michoacanas. En-claves del pensamiento, vol. 8, nro. 16, Mxico, julio/diciembre de 2014.

5 Ibid.

6 Ver Tania Guadalupe Gonzlez Escalona, op. cit.

7 Ver Marcos Pablo Moloeznik, Qu es realmente el modelo de mando policial nico?, Derecho en accin, 11 de enero de 2016 y Reflexiones sobre el proceso de militarizacin de la seguridad pblica en Mxico, 10 de diciembre de 2015.

8 Ernesto Lpez Portillo, Mando nico policial: la confianza no aparece en el tablero. www.animalpolitico.com El Plumaje Ruta Crtica 20 de enero 2016.

9 Ver Carlos Fazio, Pea, Nuo, la CNTE y las ZEE. Peridico La Jornada, 20 de junio de 2016.

10 Dominio pleno significa que, si el ejidatario quiere, puede ir a tramitar su certificado de propiedad de dominio pleno, y su parcela se convierte en propiedad privada, lo cual implica que sale de los bienes comunales o del rgimen ejidal. Ese procedimiento lo hace cada comunero o ejidatario en particular y a veces ni el comisario se entera. As, muchos particulares adquieren tierras comunales o ejidales sin que nadie sepa hasta tiempo despus.

11 En la actualidad su denominacin es Programa de Regularizacin y Registro de Actos Jurdicos Agrarios, pero se identifica como FANAR. Desde 2007, el FANAR se ha aplicado a varios ejidos, y se han sealado algunos estados del pas como prioritarios, entre ellos Chiapas y Michoacn. Aun cuando el FANAR tambin es un programa voluntario, se est presionando a ejidos y comunidades para que entren en l, se certifique el ncleo agrario y adquieran dominio pleno. Los argumentos legales es que es la nica manera de que se regularice la propiedad y posesin agraria y adquieran certeza jurdica. Argumentos que son los mismos que se encontraban en las exposiciones oficiales del Procede.

12 Con el fundamento de la Fraccin IX del artculo 23, el Procede, que se dej de aplicar en 2006, autorizaba a los ejidatarios y comuneros para que adoptaran, una vez que el ejido estuviera certificado, el dominio pleno sobre sus parcelas, es decir, para que las conviertan en propiedad privada. Para que los Ejidatarios pudieran adquirir dominio pleno se tena que hacer una Asamblea General de Ejidatarios, en la cual se aprobaba la adopcin de domino pleno por parte del Ejido. En esa Asamblea se autorizaba a que los ejidatarios adquirieran dicho dominio.

13 Ver Catalina Prez Correa, Un barniz de legalidad a costa de la Constitucin, El Universal, 10 de enero de 2017.

14 Ver Declaracin del V Congreso Nacional Indgena Y retembl!, informe desde el epicentro. Congreso Nacional Indgena y Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional, Oventik, Territorio Zapatista, Chiapas, 01 de enero de 2017.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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