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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2017

Radiografa del fracking: una tcnica que se resiste a morir

Santiago Sez
La Marea

Recientes victorias legales en Estados Unidos contra esta prctica vuelven a poner sobre la mesa los riesgos ambientales y sanitarios. Es el colmo porque supone usar tcnicas agresivas para obtener algo que debemos abandonar totalmente, opina el presidente de la Fundacin Renovables.


Activistas antifracking protestan en las oficinas de Bell Pottinger en Londres, en agosto de 2013

El pasado 23 de marzo, un tribunal de Colorado dio la razn a seis adolescentes en su lucha contra la industria del fracking: a partir de ahora, los administradores del Estado norteamericano debern tener en cuenta la salud de sus habitantes y el medio ambiente antes de otorgar permisos para la explotacin de combustibles fsiles. A pesar de que la sentencia es parcial (la Comisin debe ahora considerar si incorpora la norma) y recurrible, la noticia ha sido recibida como agua de mayo por los ecologistas del pas norteamericano, que han visto cmo la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ha supuesto un revs en la lucha contra el cambio climtico.

Cuatro das despus de la sentencia de Colorado, la cmara legislativa de Maryland tambin prohiba el fracking, sumndose a Vermont y Nueva York como Estados libre de fractura hidrulica. En pases como Brasil, la lucha contra el uso de esta tcnica extractiva se ha peleado en los ayuntamientos en lugar de hacerlo en los gobiernos estatales: en Paran, al sur del pas, ms de 60 municipios ya han prohibido la exploracin, prospeccin y explotacin de hidrocarburos por esta tcnica. En Europa, Francia, Bulgaria y Alemania optaron hace aos por prohibir el fracking ante los riesgos para la salud y el medio ambiente que supone. El fantasma, no obstante, an permanece.

1. Qu es el fracking y por qu es tan polmico?

La fractura hidrulica, o fracking, es una tcnica de extraccin de gas o petrleo, que utiliza grandes cantidades de agua a presin para romper las rocas en las que se encuentra atrapado el combustible. Para mantener las fracturas abiertas, el agua suele mezclarse con arena u otras sustancias qumicas.

Esta forma de extraccin de hidrocarburos se conoce desde el siglo XIX, pero no se us de forma habitual hasta mediados de los aos 40. A principios de este siglo, la tcnica se actualiz permitiendo fracturar rocas de pizarra, lo que convirti a Estados Unidos en el mayor productor mundial de petrleo (puesto que volvi a perder frente a Arabia Saud y Rusia) y generaliz esta forma de extraccin en pases como Canad, China y Reino Unido.

El fracking es una de las tcnicas de extraccin de hidrocarburos que ms preocupacin ha suscitado en los ltimos aos. La utilizacin de grandes cantidades de agua, productos potencialmente txicos o cancergenos y la infraestructura necesaria para extraer el combustible, as como las emisiones de gases de efecto invernadero inherentes al uso de cualquier combustible fsil, han provocado protestas en las comunidades afectadas y grupos ecologistas. Adems, ha abierto a la explotacin petrolera zonas que antes no se consideraban productivas.

2. Amenazas para la salud

Segn David Rojas-Rueda, epidemilogo e investigador en el Instituto de Salud Global de Barcelona, una de las posibles amenazas para la salud es el uso de sustancias carcinognicas en la mezcla que se usa para fracturar las rocas: No sabemos exactamente qu compuestos usa cada empresa, porque no es obligatorio presentar su composicin, pero s sabemos que algunas de las mezclas que se usan comercialmente contienen sustancias que estn relacionadas con el cncer, confirm el investigador a La Marea. Entre tales sustancias se encuentran el benceno, el etilbenceno y el 1,3-butadieno. De igual manera, segn Rojas-Rueda, los residuos resultantes de la operacin podran contener radioistopos relacionados con la aparicin de cnceres, como el radn, aunque esto depende de la zona del planeta en la que se encuentre la explotacin.

Adems, el aumento de los niveles de contaminacin del aire en las inmediaciones de una explotacin petrolera, asociados tanto a la propia explotacin como el transporte de materiales, est asociado con la aparicin de problemas respiratorios, alergias, sensibilidad, inmunolgicos y metablicos.

La relativa modernidad de la tcnica, no obstante, no permite establecer una conexin definitiva entre su uso y la aparicin de patologas: No hay ningn estudio, por el momento, que pruebe que el fracking haya producido un solo caso de cncer, pero s sabemos que los patrones de exposicin asociados a esta tcnica estn relacionados con el incremento de casos de enfermedades, entre ellas, el cncer, concluy el epidemilogo.

3. En Espaa

En este momento no existen proyectos de fracking activos en Espaa. Sin embargo, zonas del norte de la pennsula, como Cantabria, Burgos y Palencia, tienen permisos de exploracin en vigor. Se calcula que Espaa tiene unos 700.000 millones de euros en reservas de hidrocarburos. Recientemente se ha otorgado un nuevo permiso de exploracin en Asturias.

Carmen Gonzlez, de la Asamblea Contra la Fractura Hidrulica de Cantabria, denuncia que los permisos cntabros han caducado, pero que el Ministerio de Industria an no ha cambiado su estado oficial, lo que podra abrir la puerta para que las empresas petroleras retomen su actividad una vez el precio del petrleo alcanzase niveles de rentabilidad. Vamos a tener que estar pendientes siempre, porque aunque se consigan pequeas victorias o se extinga algn permiso, es un problema que puede volver de formas mucho peores en cualquier momento, afirma.

4. Fracking contra renovables

Adems de las amenazas que el fracking supone para el medio ambiente y la salud, la expansin de esta tcnica supondra alargar la dependencia energtica de los combustibles fsiles. Domingo Jimnez, presidente de la Fundacin Renovables, cree que el fracking, as como el resto de tecnologas basadas en combustibles fsiles, estn condenadas a la obsolescencia: El fracking es el colmo de la locura de los combustibles fsiles, porque supone usar tcnicas agresivas para obtener algo que debemos abandonar totalmente. La edad de los combustibles fsiles se ha acabado, pero no porque se haya acabado el petrleo, sino porque hay una alternativa mejor.

Para Jimnez, tan solo el poder econmico de sectores empresariales interesados mantiene vivas las inversiones en fractura hidrulica: Existen grupos poderosos cuyos activos en estas tcnicas decaeran de no continuarse con su exploracin y explotacin. La situacin no cambia por la presin poltica de los grupos energticos y algunos elctricos, finaliz.

Fuente: http://www.lamarea.com/2017/04/18/radiografia-del-fracking-una-tecnica-se-resiste-morir/



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