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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2017

Salida del euro... en Francia

Jacques Sapir
Russeurope


Con la aparicin de Jean-Luc Mlenchon entre los tres primeros lugares (en la primera vuelta de la eleccin presidencial francesa) la cuestin de una posible salida del euro empieza a preocupar a los mercados financieros. Crece la brecha de los diferenciales entre Francia y Alemania y aumenta la volatilidad de los mercados, sobre todo en torno a la deuda francesa.

Ahora hay dos candidatos (Le Pen y Mlenchon) que ponderan una posible salida de la moneda nica. As que tenemos que ponernos a pensar que pasara en los primeros das de la presidencia de algunos de estos candidatos.

Antes de resolver la salida del euro, ambos candidatos proponen un nuevo escenario poltico, un referndum para la Marine Le Pen y negociaciones por medio del "plan A" en el caso de Jean-Luc Mlenchon. Estos escenarios son polticamente equilibrados. Respetan las convenciones de la democracia formal, pero ignoran realidades econmicas y, sobre todo, no dan cuenta que los tiempos econmicos y financieros son muy diferentes a los tiempos de la poltica.

Un imposible referndum

Supongamos que Marine Le Pen gana en la segunda vuelta o se encuentra en una buena posicin tras la primera. Es incontestable que la especulacin se desatar, aunque slo sea para tratar de influir en el voto de los electores.

Concretamente aumentaran las tasas de inters y se producira una fuga masiva de capitales. Sera imposible para Le Pen, suponiendo que resultara elegida, controlar una situacin que colocara ala economa de Francia en peligro.

 Se conocen las soluciones: para evitar la fuga de capitales hay que implementar controles que impidan cualquier operacin especulativa hacindolas muy costosas, pero NO se debern penalizar los movimientos de capital normales no especulativos (importacin y exportacin y turismo).

Frente al aumento de las tasas de inters, el Banco de Francia debera refinanciar, a una tasa preferencial, la deuda pblica y una parte de la deuda privada. Estas dos posibles medidas (que obviamente no son las nicas ) requieren:

Una ruptura, aunque slo sea temporal, con los tratados y normas de la Unin Europea para controlar las fugas de capital.

Una ruptura con las normas de la Unin Econmica y Monetaria, la denominada "zona euro", para permitir que el Banco de Francia juegue su papel.

Cuando la presidencia del nuevo Gobierno haya decidido recuperar el control (aunque sea temporalmente) del Banco de Francia (que es parte del "sistema europeo") deber suspender su dependencia del Banco Central Europeo o declarar que el "euro" que circula en Francia ya no forma parte de la "zona euro". Tendramos entonces, por necesidad, que salir de la zona euro, salida que podra ocurrir muy rpidamente.

La alternativa es que Le Pen incumpliera inmediatamente los compromisos anunciados en campaa y declarase que no tiene la menor intencin de dejar la zona euro. Sin embargo para los mercados y para los accionistas europeos (sobre todo para Alemania) este tipo de garantas no son suficientes. Ellos quieren compromisos concretos y vinculantes.

Por lo tanto, en una hipottica primera semana de presidencia, Le Pen tendra que elegir entre retractarse en un punto crucial de su programa (lo que indudablemente la desprestigiara) oactuar con la legitimidad de una presidenta electa, tomando las decisiones necesarias para salvaguardar los intereses franceses sin esperar al referndum. A continuacin tendra que echar mano de las medidas de emergencia establecidas en nuestra Constitucin. 

Un ilusorio "plan A"

Supongamos ahora que es Mlenchonel elegido. Tratara de abrir una negociacin (denominada plan "A"). Este plan tendra las mismas dificultades que el referndum de Le Pen. Puede que algo disminuidas, pero esto en absoluto es algo seguro. Adems debera obligatoriamente afrontar la financiacin de las medidas sociales que quiere aplicar. Esto exigira acciones unilaterales y soberanas (de financiacin) por parte del Banco de Francia provocando de inmediato una reaccin violenta del Banco Central Europeo. Esta reaccin tomara la forma de una ruptura entre Francia y la zona euro y el no reconocimiento del "euro francs".

Hoy es ms pertinente que nunca recordar el chantaje que el BCE aplic con xito contra Grecia. El Banco Central Europeo producira en Francia un corralito haciendo que el dinero fuera rpidamente insuficiente ycolocando la economa en un punto muerto. Al Banco de Francia no le quedara otra alternativa que convertirse en el nico "prestamista de ltima instancia" para la economa francesa. Entonces, de hecho, estaramos saliendo del euro.

En un momento econmicamente tan complicado y voltil llamar a una asamblea constituyente ser imposible o suicida. Jean-Luc Mlenchon se enfrentara a la siguiente disyuntiva: retroceder sabiendo que su destino ser el de Tsipras (compartiendo su vergenza) o por el contrario hacer frente a sus compromisos y comportarse como el legtimo presidente de la V Repblica utilizando las prerrogativas del cargo y de la Constitucin.

Tambin, estara enfrentado a otro dilema igualmente doloroso: abandonar la mayor parte de su programa y "entregarse" a Alemania y al Eurogrupo o aplicarel llamado "plan B". Sin embargo, para desgracia de sus promotores, dicho plan B producira los mismos desastrosos efectos en la economa que explicamos en el caso de Le Pen.

Si queremos preservar los intereses del pueblo francs no hay dos maneras de salir del euro, hay slo una. Todas las dems polticas conduciran al desastre.

El momento post-euro

La idea de "negociar" durante meses antes de tomar una decisin parece completamente utpica y descabellada. La decisin estar en las manos de la presidencia en los das siguientes a su eleccin. No habr espacio para la "finura" que enunci el canciller Stresemann en 1920. Al revs, los lderes del Eurogrupo y los lderes alemanes exigirn una capitulacin total de la presidencia francesa.

En las "negociaciones" de julio de 2015 con Grecia hubo voces (en el entorno de Le Pen y de Jean-Luc Mlenchon) que apoyaban la capitulacin como un mal menor, evitando as una ruptura franca y clara con los socios europeos.

Estas voces,mutatis mutandis, son las mismas que soplaron en los odos de Paul Reynaud en junio de 1940 aconsejndole que no combatiera, allanando de esta manera el camino a Ptain para la capitulacin de Francia seguida de un armisticio vergonzoso.

Si esta rendicin se llevase a cabo sera el final de la soberana del pueblo francs traicionado una vez ms por sus lderes. Ms trgico sera en el caso de Jean-Luc Mlenchon que en el de Marine Le Pen. Una renuncia de Mlenchon (que inteligentemente ha dejado atrs a la "gauche liberal") significara la destruccin de toda la izquierda en Francia.

La nica alternativa sera una revolucin violenta. Ahora, si la presidencia decide hacer frente a la Unin Europea, tendr que hacerlo con el respaldo de los poderes de emergencia contenidos en la Constitucin francesa. Recalcamos esto porque la Constitucin tiene disposiciones presidencialistas que permiten tomar medidas de emergencia. Por eso sostenemos que querer cambiar la Constitucin rpidamente sera contraproducente.

El choque que tendra lugar no significara necesariamente que no hubiera negociaciones. Estas podran realizarse ms tarde. Pero para abrir un espacio de negociacin es necesario que nuestros socios estn convencidos de que para Francia la salida del euro es un asunto irrevocable. Habr que implementar un mecanismo que haga imposible el retorno al euro. La salida del euro debe ser un hecho.

Por otra parte esta claro que una vez que Francia decidiera salirse del euro Italia nos acompaara, seguida rpidamente por Espaa, Portugal y Grecia. Este podra ser el escenario para la negociacin de la disolucin de la zona euro y de los contornos de la Unin Europea incluso despus de su disolucin. En ese momento la cuestin de las alianzas sera primordial.

Los franceses y sus lderes tendrn entonces un claro panorama de la forma de coordinacin y cooperacin que quieren promover en Europa. Una cosa es hablar de la "Europa de las naciones" yotra cosa es imaginar las instituciones que conduzcan a su creacin.

Atrapados en la campaa electoral, Marine Le Pen y Jean-Luc Mlenchon no han tenido tiempo de imaginar realmente lo que ocurrir en unos hipotticos primeros das de su mandato. Ms que cualquier otra cosa el pueblo francs y sus dirigentes necesitan claridad en este punto.


Traduccin: Emilio Pizocaro

Fuente: https://russeurope.hypotheses.org/5906

 



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