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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2017

Periodismo cubano: edicin contra cierre

Jess Arencibia Lorenzo
Cuba Posible


Decir que el periodismo cubano debe transformarse es un lugar comn en la Isla. Tan comn ya como referirse a los baches en las calles, la mala calidad del pan, las angustias del transporte o la insoportable incongruencia entre el salario estatal real y el costo de la vida.

Sin embargo, no huelgan los comentarios y anlisis al respecto, porque si de algo se trata en la hora actual del pas, es de sumar. Como para la muralla que quera el poeta, todas las manos, todas las voces, todo el pensamiento.

Cmo se fue gestando, a lo largo de dcadas, este ineficiente y, por momentos anti-periodstico, modelo de prensa? Qu vnculos ha mantenido con el sistema poltico del pas y cules debera sostener? Qu aportara al funcionamiento del periodismo nacional la concepcin y aprobacin de una Ley de Prensa/ Medios/ Derecho ciudadano a la informacin? Cmo deberan de interpretar y reflejar los rganos informativos los retos que ahora mismo (y en el futuro inmediato) se abren ante nuestra sociedad?

Estas y otras preguntas similares o derivadas marcan con fuerza los debates en torno al llevado y trado tema. Buscar respuestas, en clave reflexiva, de quienes han formado parte y/o investigado el modelo actuante de prensa nacional, resulta un ejercicio de creciente inters.

Pero antes valdra la pena establecer ciertas ideas o premisas sobre el terreno movedizo en el que andamos [1]:

1. El evidente divorcio entre realidad y prensa, mediado por el control frreo de la informacin o, incluso, la ms daina desinformacin. Al punto de que, como apuntara el periodista y Decano de la Facultad de Comunicacin de la Universidad de La Habana, Ral Garcs Corra, hemos suplido, frecuentemente, el juicio razonado por la propaganda, la interpretacin por las cifras, la noticia por los eventos, el argumento por el adjetivo, la riqueza de los procesos por la sntesis caricaturesca de sus resultados (2013:10).

2. La paulatina gnesis de una uniformidad (unanimidad) en el discurso periodstico marcada por la intervencin reguladora del Partido Comunista de Cuba (PCC), entidad que a juicio del periodista y catedrtico cubano Julio Garca Luis, desde 1965, aunque no se declarara formalmente ni fuera tal vez su propsito, sustrajo atribuciones propias de la prensa y sus direcciones (2014:150).

3. La lamentable presencia de sndromes como el secretismo, el misterio, la autocensura, la nocin de plaza sitiada reconocidos y atacados pblicamente por la Unin de Periodistas de Cuba (UPEC) o el propio PCC, pero que lejos de disminuir han seguido gozando de muy buena salud.

4. El contrasentido de que el PCC se autoproclame mxima expresin de la conciencia crtica de la sociedad (En Del Valle y Bacallao, 2006:288) y, al mismo tiempo, enarbole su responsabilidad de trazar, dirigir y controlar la poltica informativa en los medios de comunicacin (En Legaoa, 2007:303).

5. La funesta influencia en la Isla del modelo sovitico, que lleg, en el contexto estalinista, a considerar a la prensa, un apndice de la burocracia del Partido, sujeta a un sistema vertical de direccin poltica e ideolgica, en la que esta cumple ante todo un papel de agitacin y reiteracin, dentro de un marco de atribuciones muy cerrado (Garca Luis, 2014: 65-66).

6. La certeza de que el ineficiente funcionamiento de los medios de comunicacin no es una partcula aislada, sino que forma parte de procesos y carencias mayores en la vida del pas. Lo cual remite a conceptos clave como: democracia, participacin, ciudadana que deben revisitarse con urgencia. La periodista y profesora cubana Rosa Miriam Elizalde, actual vicepresidenta de la UPEC, lo apuntaba as en su tesis doctoral: la recuperacin de las funciones de los medios depende de la mayor participacin de la sociedad en la toma de decisiones, y no al contrario; y esto se decide en el Sistema Poltico, no en el Sistema de Comunicacin (2013: 87).

7. El vaco tremendo en cuanto a regulaciones jurdicas para el trabajo de la prensa. El Sistema de Comunicacin cubano ha funcionado desde el no law, es decir, desde la ausencia de legislacin positiva. La ltima ley de prensa vigente en Cuba haba sido instituida por el gobierno colonial espaol, que fue derogada pocos aos despus de la intervencin norteamericana en la Isla a principios del Siglo XX (Marrero, 2003). () Desde entonces hasta hoy, los marcos legales referidos al trabajo de la prensa y la comunicacin se contrajeron fundamentalmente a un enunciado constitucional y a algunas tipicidades aplicables a esta en la legislacin penal (Elizalde, 2013: 103-104).

8. La emergencia pujante de nuevas voces mediticas alternativas, independientes, contracorriente, sobre todo respaldadas por la embrionaria, pero ya notable e irreversible penetracin en el pas de las nuevas tecnologas de la informacin y la comunicacin, especialmente, Internet. De tal suerte que la amplsima e incontrolable capilaridad de los canales de comunicacin, y el quiebre, aunque sea mnimo, del control monoplico de la informacin ha de tenerse en cuenta en toda su magnitud (Batista, 2013).

El maestro Garca Luis, tal vez el mayor terico sobre temas periodsticos que ha dado Cuba, se preguntaba en 2011: Es viable una alternativa revolucionaria y socialista al modelo de prensa liberal, que no encaje a su vez en un patrn ideolgico decimonnico o en uno de tipo sovitico o de prensa de Estado? (2014: 18). Y se responda que s, que s deba ser viable si es que el socialismo va a brindarnos una sociedad realmente superior (2014: 22-23). No obstante, el ex-presidente de la UPEC no desconoca el abrumador efecto acumulativo de ms de 40 aos sobre la poltica, la cultura y la sicologa social de un modelo de prensa que mira menos hacia la opinin pblica que hacia otros lados (2014: 20).

Desafiando fraternamente a sus colegas a que no esperasen ms cambios en el periodismo insular que cayeran desde arriba, el acadmico sealaba unos meses antes de morir: nadie va a llegar un da a decirnos: hasta ayer, llegaron hasta aqu; a partir de hoy, van a llegar hasta ac. Eso no existe y nunca existir. Nadie hablar por nosotros. Nadie har lo que nos toca hacer a nosotros. Tendremos lo que nos ganemos, lograremos lo que nos merezcamos, dispondremos del espacio que sepamos ocupar. En el mundo del poder no se regala nada y nada viene por aadidura. Ideas, prcticas y hechos son los nicos que pueden movernos hacia delante (Garca Luis, 2011: web). Sin embargo, experiencias como la detencin de un grupo de periodistas cubanos, en octubre de 2016, mientras cubran los desastres provocados por el huracn Matthew en Baracoa, Guantnamo, hecho que desat reacciones de todo tipo en redes sociales y blogs dentro y fuera de Cuba, fundamentalmente entre el gremio de la Comunicacin (Redaccin OnCuba, 2016: web), recuerdan, con el peso abrumador de la realidad, que apostar y defender una forma/sistema/modelo diferente de hacer periodismo, no es tarea fcil en el contexto isleo.

Aunque para algunos intelectuales y especialistas, el momento para dar un giro al tipo de prensa en la nacin caribea pas de largo irremediablemente, otros, como el investigador Daro Machado Rodrguez, piensan que la sociedad cubana mantiene la oportunidad de desarrollar un modelo de comunicacin social amplio, flexible, participativo y socialmente responsable en el que quepan formas no estatales de gestin de los medios de comunicacin, junto a los medios gestionados estatalmente, pero unos y otros dentro de la ley (2016: web).

De ah que, en su sistemtica aproximacin a este controversial y urgente asunto, Cuba Posible contine dialogando con quienes, desde las filas de los medios de comunicacin o de la academia, piensan, crean y recrean, el ejercicio periodstico en la Antilla Mayor.

Esta vez, responden la Dra.C. Miriam Rodrguez Betancourt, Profesora Titular y Consultante de la Universidad de La Habana y Premio Nacional de Periodismo Jos Mart; el Lic. Yuris Nrido Ruiz Cabrera, cronista, fotgrafo, director informativo del Noticiero Cultural de la Televisin Cubana y colaborador de mltiples espacios oficiales y alternativos de prensa, y la MSc. Elaine Daz Rodrguez, periodista, profesora, activista social y Directora del medio independiente Periodismo de Barrio.

Escuchndolos, este redactor ratifica su visin de que el periodismo cubano, a estas horas, tiene su edicin contra cierre.

Referencias bibliogrficas

1. BATISTA, Julio (2013), Por una prensa al derecho, Tesis de Licenciatura en Periodismo, Facultad de Comunicacin, Universidad de La Habana, La Habana.

2. ELIZALDE, Rosa Miriam (2013), El consenso de lo posible. Principios para una poltica de comunicacin social cubana socialmente consistente y tecnolgicamente sustentable en los escenarios perspectivos de regulaciones externas e internas, Tesis de Doctorado, Facultad de Comunicacin, Universidad de La Habana, La Habana.

3. GARCS CORRA, Ral (2013), Siete tesis sobre la prensa cubana, en Enfoque, La Habana, Unin de Periodistas de Cuba, Edicin extraordinaria, agosto.

4. GARCA LUIS, Julio (2014), Revolucin, Socialismo, Periodismo. La prensa y los periodistas cubanos ante el siglo XXI, La Habana, Editorial Pablo de la Torriente, 2da edicin.

5. GARCA LUIS, Julio (2011), El discurso de los periodistas en Cuba hoy, [en lnea] Cubadebate, 23 de enero de 2012, Direccin URL: http://www.cubadebate.cu/opinion/2012/01/23/julio-garcia-luis-el-discurso-de-los-periodistas-en-cuba-hoy/, (consulta: 22 de marzo de 2012).

6. MACHADO RODRGUEZ, Daro (2016), Democracia, medios de comunicacin y realidades, [en lnea] Cubadebate, 18 de agosto de 2016, Direccin URL: http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/08/18/democracia-medios-de-comunicacion-y-realidades/#.V7xqi26efCM, (consulta: 5 de septiembre de 2016).

7. PARTIDO COMUNISTA DE CUBA (PCC) (1979), Sobre el fortalecimiento del ejercicio de la crtica en los medios de difusin masiva. Resolucin aprobada en el IX pleno del Comit Central del Partido, en Amaury E. DEL VALLE, y Lzaro BACALLAO PINO (2006), (compiladores), La palabra audaz. Seleccin de lecturas de periodismo de investigacin en Cuba, La Habana, Editorial Pablo de la Torriente.

8. PARTIDO COMUNISTA DE CUBA (PCC) (2007), Orientaciones del Bur Poltico del Comit Central del Partido Comunista de Cuba para incrementar la eficacia informativa de los medios de comunicacin masiva del pas, en Jorge LEGAOA ALONSO (2007), Por las venas de la poltica editorial de Juventud Rebelde, Tesis de Licenciatura en Periodismo, Facultad de Comunicacin, Universidad de La Habana, La Habana.

9. REDACCIN ONCUBA, (2016) Periodismo en Cuba: el contexto y la (des)regulacin, [en lnea] OnCuba, 14 de octubre de 2016, Direccin URL: http://oncubamagazine.com/ecos/periodismo-en-cuba-el-contexto-y-la-desregulacion/, (consulta: 20 de Octubre

Nota

[1] Una reflexin ms extensa del autor sobre estas premisas y otras de las ideas condensadas en este texto puede verse en su ensayo: Periodismo cubano: un callejn sin salida?. Revista ESTUDIOS LATINOAMERICANOS, NUEVA POCA, NM. 39, ENERO-JUNIO, 2017, PP. 51-75.

Fuente: http://cubaposible.com/periodismo-cubano-edicion-contra-cierre/


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