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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2017

La sharia catlica o el Estado dentro del Estado

Christine Delphy
Le blog de Christine Delphy


Ni Mlenchon ni Macron saben qu es la laicidad. Y tampoco los periodistas. As, Mlenchon cree que la escuela est sometida a la laicidad. No: los profesores lo estn porque son funcionarios, pero no los usuarios que son los alumnos. Por eso la ley de 2004 que prohbe el pauelo no es conforme a la ley de 1905 1 . Macron parece ignorar que el Consejo de Estado declar no vlidos los decretos antiburkini dictados el verano pasado por varios ayuntamientos. Macron pretende que algunos de estos decretos estn justificados porque su objetivo no es un asunto cultural, sino un asunto de orden pblico. Qu orden pblico? Las mujeres que llevan un burkini alteran el orden pblico? No. Quienes lo alteran son aquellos y aquellas que las insultan: no es a las vctimas a quien hay que penalizar.

Por lo que se refiere a Mlenchon, le parece que el velo (se refiere al pauelo, pero no importa, se dir que es un velo) es un smbolo de sumisin de LA mujer. Como Valls. Conocen a LA mujer y quieren emanciparla. Nosotros, no. Nosotros solo conocemos a UNAS mujeres. Y no hablamos de smbolos, sino de los sueldos ms bajos de las mujeres, de su trabajo extra, de las violencias sexuales, cosas todas ellas que no son el absoluto simblicas, sino muy materiales y muy fsicas. As pues, dejen ustedes, seores, de pretender saber mejor que nosotras lo que queremos. No queremos ser emancipadas por ustedes, sino liberarnos de su poder, sobre todo del de hablar en nuestro lugar.

Y nosotras no queremos que ustedes utilicen este poder para oprimir a las musulmanas. Desde hace aos ustedes multiplican las leyes, los decretos y las circulares que impiden a las mujeres que llevan pauelo trabajar en los servicios pblicos y ahora en las empresas privadas, les prohben acompaar a sus hijos a la salida de la escuela. Ustedes las llaman sumisas y pretenden quererlas libres. Qu hipocresa! Ustedes son quienes al obligarlas a quedarse en casa y quitarles los medios de autonoma econmica las hacen dependientes de su cnyuge. Hoy pretenden ustedes prohibirles la universidad e incluso la calle! Pero ellas tienen tanto derecho como ustedes a estar ah.

Es a nuestras compatriotas y a nuestras hermanas a quienes ustedes quitan uno a uno todos los derechos que les corresponden, despreciando la Constitucin, la ley de 1905, las convenciones internacionales, la Declaracin Universal de los Derechos Humanos que garantizan el derecho no solo a pensar lo que se quiera (lo que sigue siendo posible) sino, sobre todo, a decir lo que se piensa. Cundo llegar la prohibicin de repartir panfletos, de gritar consignas o, simplemente, de expresar las opiniones polticas? Ah, s, pero el pauelo es religioso. Hace falta recordar que en ninguno de los textos fundadores (antes citados) se hace diferencia alguna entre las opiniones, ya sean polticas, estticas, religiosas u otras? Ninguna. La libertad de opinin es la libertad de todas las opiniones.

La jerarqua catlica: un Estado dentro del Estado

Fillon quiere cerrar las mezquitas salafistas. Pero la ley de 1905 prohbe cualquier injerencia del Estado en las religiones y a la inversa. El Estado no gestiona ni debe gestionar los cultos. Estn separados, una palabra que a ustedes les cuesta entender porque es cierto que ustedes aceptan de una religin lo que denuncian en las otras.

Ustedes aceptan la injerencia de la Iglesia catlica en las polticas del Estado y alarmantemente en un dominio clave: la proteccin de las personas contra las agresiones sexuales. Fillon quiere luchar contra el totalitarismo islmico ah donde est y nos predice una guerra de 20 aos en Pakistn, en Afganistn, en Oriente Prximo, en el Sahel, (por supuesto, ya se est ah) y en Francia. Ahora bien, aunque es cierto que hoy las tendencias religiosas integristas se desarrollan en pases de mayora musulmana, tambin lo hacen en pases de mayora cristiana, juda, hind (y probablemente otras que ignoro). En Estados Unidos, donde Trump se ha beneficiado del apoyo de los protestantes evangelistas. En Europa, o en Francia, Fillon se beneficia del apoyo de Sens commun, esta organizacin poltica de los integristas que organizaron la Manif pout tous 2 . Por miedo a esta franja tradicionalista el gobierno de Hollande suprimi los Abc de igualdad 3 . Pero, es justo confundir este movimiento global hacia el integrismo religioso con la radicalizacin que hoy en Francia designa a la propensin a cometer atentados?

Y, si se habla de integrismo, cul es la religin que en Francia amenaza verdaderamente la separacin entre Iglesia y Estado? Es la ms antigua en el territorio francs, la ms numerosa, la ms organizada: la Iglesia catlica. Desde 2004 se nos asusta con la amenaza de un islam conquistador que tratara de sustituir el derecho comn por la sharia: la ley de Dios. Si unos musulmanes tienen verdaderamente este objetivo, estn lejos de tener los medios. Despus de un sondeo se nos dice que un 20 o 30 % de los musulmanes considera que la ley de Dios est por encima de la ley del Estado. Este sondeo hace pensar a los lectores que ninguna otra religin hace esta eleccin. Sin embargo, es una regla de la iglesia de los Testigos de Jehov: la ley de Dios antes que la ley de Csar. Por lo que se refiere a la Iglesia catlica, sigue queriendo ocuparse no solo de los asuntos religiosos, que pertenecen a su dominio, sino tambin de delitos y crmenes que no pertenecen a sus dominios, a lo interno, y sin tener en cuenta la ley comn.

Esto se ve bien en el trato dado a los sacerdotes que violan nios de ambos sexos. La jerarqua catlico se niega a denunciarlos ante la justicia y los protege de mil maneras. Cash investigations y Mdiapart han hecho un documental abrumador sobre este tema. He aqu, por tanto, toda una poblacin de personas de la Iglesia y de nios que no est sometida a las mismas leyes que el resto del pas: no se escucha a las vctimas y los criminales quedan impunes. Y la jerarqua catlica afirma abiertamente que la ley que ella aplica no es la ley del Estado sino la ley cannica la ley del canon, es decir, de la regla de la Iglesia. Monseor Barbarin, cuyas palabras recogieron varios medios sin comentarios de los periodistas, lo expres cndidamente en 2016: Por qu no lo denunci? Porque haba prescripcin cannica. Y aade una mentira: Tampoco hubo denuncias de las vctimas.

Esta ley de Dios parece dictar a la jerarqua catlica no solo seguir los plazos de prescripcin cannicos sino tambin enviar a los sacerdotes criminales a frica o Amrica del Sur donde podrn abusar de otros nios que tienen menos valor que los nuestros, en vez de castigarlos, y dejarles despus volver a Francia.

En 2001 el papa de entonces impuso la obligatoriedad para todos los catlicos de denunciar a los pedfilos ante la justicia, no a la justicia de la Iglesia, sino a la del Estado. Teniendo en cuenta la cantidad de escndalos denunciados por la prensa, este pronunciamiento del papa no fue sino letra muerta.

Y, qu hace el Estado ante esto? Nada. El Estado, que en principio debe proteger a todos los nios, no aplica a todos el derecho comn: deja a los nios catlicos a disposicin de la sharia catlica a la que, hay que decirlo, le parece que la pedofilia no es un crimen muy grave o, quiz, no es un crimen en absoluto.

En otras palabras, el Estado, tan celoso de su preeminencia en otras materias, deja a la Iglesia catlica solucionar cuestiones que competen a los tribunales y le concede de facto un estatuto de Estado dentro del Estado.


Fuente: Le blog de Christine Delphy

[Traducido del francs para Boltxe Kolektiboa por Beatriz Morales Bastos.]


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