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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2017

Uruguay es una perla del collar sionista en el mundo.
Histadrut y PIT-CNT, un solo cuore

Luis E. Sabini Fernndez
Rebelin


Un poco de historia

Uruguay ha recibido judos desde tiempo atrs, s. XIX. Pero es con la primera posguerra, dcada del 20 que la inmigracin juda se hace ms significativa: entre 1925 y 1933 se registra el ingreso de 9000 judos (se estima un nmero no mayor de italianos).

Hacia mediados del s. XX, cuando el nazismo persigue judos cada vez con ms peligro de vida, aunque Uruguay luego del golpe de estado de Gabriel Terra haba endurecido los permisos de ingreso al pas (por ejemplo, para republicanos espaoles fugitivos y justamente judos perseguidos), la sociedad uruguaya tuvo un comportamiento, llamado de puertas entornadas, que se traduce en que entre 1933 y 1942 ingresen 7000 judos. Como se ve, un ingreso relativamente similar al perodo de puertas abiertas. Pero con una diferencia en el carcter de los judos arribados al pas: antes de la Gran Guerra, haban sido sobre todo inmigrantes, los posteriores a 1933 son refugiados. Entonces, el senador batllista Enrique Rodrguez Fabregat fue adalid de esta solidaridad para con los perseguidos.

No es lo mismo judo y sionista

Como pasa tan a menudo, las cartas se entreveraron con facilidad y presteza.

Porque cuando el Imperio Britnico extendiera la declaracin de auspicio a un Hogar Judo en Palestina (2 nov. 1917), llevada adelante por Arthur J. Balfour, canciller imperial y encarnizado racista que se dedic a establecer la Sudfrica del apartheid y el hogar sionista en Palestina, significativamente el flamante Uruguay batllista en la persona de su canciller Alberto Guani, la apoyar calurosamente en el mbito de la Sociedad de las Naciones.

Dato peculiar, por cuanto el batllismo, en plena dcada del 20, bregar por separarse y hasta romper con el colonialismo britnico, asegurndose un papel satlite del imperio joven, pujante y americano, EE.UU.1

Iniciando la dcada de los 40 y a la vista del auge nazi, EE. UU. trat de asegurarse el control continental americano. Como dice el historiador Luis Dellanegra Pedraza, hacer eje en el monrosmo arrinconando al alicado bolivarismo. Creando instancias de coordinacin (y control) poltico-militar. La preocupacin que desde EE.UU. se calificaba de hemisfrica era entonces la sostenida neutralidad argentina, que no quera plegarse a la estrategia estadounidense.

El relevante papel del Uruguay para ser hospitalarios con los refugiados (algo que ya haba sido muy importante en el Uruguay durante el siglo XIX, con franceses, por ejemplo) se confundi con el fomento de la colonizacin, ya no juda sino sionista, en Asia, en Palestina.

En el conocimiento vulgar estos dos fenmenos son apenas dos etapas de una misma, sencilla secuencia: nazis persiguen judos; judos (sobrevivientes) viajan y se establecen en Palestina forjando el pas de los judos.

Pero la historia no es sa. Ben Gurion, figura clave del Estado de Israel, lo aclara: "Ya he tratado exhaustivamente la razn por la que estamos aqu, razones que yo, como un pionero de 1906, puedo afirmar que no tienen nada que ver con los nazis![]. 2

La superposicin de esos dos elementos se traducir, por indicacin de fuerzas ajenas al pas, en la formacin de la Comisin Especial de la Organizacin de las Naciones Unidas para Palestina3 conocida por su sigla en ingls UNSCOP, una comisin de la flamante ONU, de 1947, amanuense al servicio de la poltica continental y mundial de EE.UU.4

La UNSCOP sellar nuestra relacin ya no con los judos, como en el pasado uruguayo, sino con los sionistas fundadores de Israel, que son algo muy distinto. 5

Pasamos de simpatizar con poblacin perseguida a tambin simpatizar con poblacin colonialista, abusadora, racista que despoj por las armas de su tierra a un pueblo all instalado milenariamente.

Aspectos identitarios y problemticos

No hay tanto de qu extraarse. En la UNSCOP, tanto la India (del recin asesinado Gandhi, crtico radical de los empujes sionistas a costa de los pueblos oriundos de Palestina), como Irn con su poblacin persa milenaria, como Yugoeslavia, que era entonces una federacin recin constituida, comunista, de pueblos eslavos (del sur), advirtieron la gravedad del despojo en Palestina para congraciarse con la demanda colonialista e imperial, sionista. En cambio, Per, la Repblica Dominicana, Uruguay, Guatemala, Australia, Canad eran tambin sociedades creadas mediante colonizacin sobre poblaciones originarias en algunos casos eliminadas o radiadas por completo, como en Australia, Canad, Uruguay. Y EE.UU., el forjador de los nombramientos de la UNSCOP, era tambin un estado creado sobre los restos de naciones indias norteamericanas.

El Estado de Israel procuraba tambin aduearse de un territorio a pesar de sus habitantes.

A mi modo de ver esta identidad originaria guarda mucha relacin con nuestra propia identidad e historia (como la de unos cuantos estados representados en la UNSCOP). Un rpido paseo por nuestro pas.

En marzo de 1945, cuando todava no haba acabado formalmente la GM II, aunque el Eje nazifascista ya estaba en las ltimas, Uruguay se convierte en anfitrin, primero en la Amrica al sur del ro Bravo, del Primer Congreso Sionista Latinoamericano (porque entonces en el Nuevo Mundo lo afro y lo indo no tenan entidad y Amrica Lapobre era para sus lites latinoamericana).

El 14 de mayo de 1948, el mismo da que el sionismo proclama el Estado de Israel, es Uruguay el primer pas sudamericano que lo reconoce diplomticamente.

No hay que extraarse que un miembro de la estructura institucional sionista de primer nivel como Jos Luis Piczenik perciba como profundo el lazo de hermandad que une a Israel con un pas que comparte los mismos principios ticos y jurdicos de justicia, paz y bienestar nacional. Prescindiendo de las dos timas palabras, porque el bienestar nacional en un pas perifrico no alcanza a todos sus habitantes ni a su mayora, Piczenik describe algo cierto.

Y bien: aquellos polvos trajeron estos lodos. Dirigentes del PIT-CNT aceptan un viaje dirigido a Israel y son digeridos por la mquina de Public Relations que funciona tan lubricadamente con apparatchiks como Ana Jerozolimski y toda la plana mayor de la Histadrut una organizacin sionista histrica, constructora primordial del Estado de Israel, organizacin patronal por excelencia pero que, al mejor estilo de los sindicatos verticalistas del fascismo representa (tambin) a los obreros.

Penoso el papel de los que se reclaman de izquierda, socialistas, comunistas, y membretes por el estilo. Hablando de la modernizacin del Uruguay y de puestos de trabajo que requieren determinados niveles de conocimiento nuestros viajeros se refieren a ellos mismos como dirigentes sindicales que se amolden a ese nuevo modelo de trabajador: la clase de dirigentes sindicales ya es una entidad en s, un estrato social por s mismo, diferenciado, por ejemplo, de los trabajadores.6

Revelador juego de la verdad.

El Uruguay oficial tiene un potencial de sumisin mental y dependencia imperial que a los uruguayos cualquiera, del llano, debera rebelarnos, no congratularnos.


Notas

1 El batllismo enfrent resistencia a esa identificacin; tanto desde un coloradismo tradicional y ms hispnico, como el arielismo de J. E. Rod como desde el Partido Nacional, con acentos nacionalistas como el de Luis A. de Herrera o antiimperialista como el de Carlos Quijano.

2 Memorias. Cit. p. Judos por la Justicia en el Oriente Prximo, El Origen del Conflicto Palestino-Israel (y II), Z-net en Espaol, 2001.

3 Integrada por Australia, Canad Checoeslovaquia, Guatemala, Holanda, India, Irn, Per, Suecia, Uruguay, Yugoeslavia.

4 "En esa poca [nov. 1947] los EE.UU. haban emergido como el partidario ms agresivo de la particin... Los EE.UU. lograron que la Asamblea General demorara una votacin 'para ganar tiempo hasta conseguir que ciertas repblicas latinoamericanas se alinearan con sus propios puntos de vista.'... Algunos delegados acusaron a los funcionarios estadounidenses de 'intimidacin diplomtica.' Sin la 'terrible presin' de los EE.UU. sobre 'gobiernos que no se podan permitir el riesgo de represalias estadounidenses,' dijo un editorialista annimo, la resolucin 'jams hubiera sido aprobada.'" John Quigley, "Palestina e Israel: Un desafo a la justicia.". Cit. p. Judos por la Justicia en el Oriente Prximo, El Origen del Conflicto Palestino-Israel (I), Znet, 2001.

5 Vase p. ej. Contra el Estado de Israel del rabino canadiense Yakov Rabkin.

6 Citas de la entrevista de dirigentes de PIT-CNT, Ana Jerozolimski, 9 abr 2017.

Blog del autor: http://www.revistafuturos.noblogs.org

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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