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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2017

El golpe de Estado en miniatura de cada da

Carlos Carcione
Rebelin




Acosado por las exigencias contradictorias de su situacin y al mismo tiempo obligado como un prestidigitador a atraer hacia s, mediante sorpresas constantes, las miradas del pblico, como hacia el sustituto de Napolen, y por tanto a ejecutar todos los das un golpe de Estado en miniatura, Bonaparte lleva el caos a toda la economa burguesa, atenta contra todo lo que a la revolucin de 1848 haba parecido intangible, () () y engendra una verdadera anarqua en nombre del orden, despojando al mismo tiempo la mquina del Estado del halo de santidad, profanndola, hacindola a la par asquerosa y ridcula () ()Pero si por ltimo el manto imperial cae sobre los hombros de Luis Bonaparte, la estatua de bronce de Napolen se vendr a tierra desde lo alto de la Columna de Vendme.1
Karl Marx, 18 Brumario de Luis Bonaparte. Escrito entre diciembre 1851 y marzo de 1852.

Las palabras de la Fiscal General, Luisa Ortega, le dieron luz a lo que vena ocurriendo en las sombras cotidianamente, denunciado por una parte de la sociedad que no fue escuchada. La ruptura del hilo constitucional sealada por la Fiscal no fue la primera, ni la nica, tampoco fue la ltima. Perdido el apoyo popular necesario para ganar elecciones, Maduro eligi el camino del mini golpe cotidiano. Expresando una voluntad totalitaria a la que la Fiscal le arranc la mscara con cuatro palabras, que vale la pena repetir contra toda norma de estilo: ruptura del hilo constitucional.

Zonas Econmicas Especiales donde no aplica la ley de la Repblica Bolivariana de Venezuela, Estados de Excepcin renovados inconstitucionalmente, detenciones arbitrarias sin orden, amedrentamiento y amenazas desde los medios pblicos, ataques constantes para eliminar los medios de comunicacin que se atreven a contrariar la lnea. Eliminacin de elecciones pautadas constitucionalmente, maniobras para evitar el referendo revocatorio, y convertir al TSJ, mximo tribunal del pas, en una oficina notarial del ejecutivo, saltndose la obligacin que dicta la Constitucin de pasar por la Asamblea Nacional. Ms una fiscala cuyas rdenes no son acatadas por las fuerzas policiales subalternas, la puesta en subasta de 110.000 km cuadrados de territorio con el Arco Minero del Orinoco, la entrega del patrimonio nacional de la Faja petrolfera, y un largo etctera imposible de resear en estas pocas lneas, es el camino elegido para desmantelar el proceso bolivariano.

Todo esto sin nombrar los centenares de homicidios sumarios de supuestos delincuentes, ocurridos en el ltimo ao sin juicio previo y eliminando todo procedimiento legal, con la Operacin de Liberacin del Pueblo, un engendro totalitario con sus enmascarados incluidos.

La Contrarrevolucin Econmica puesta en marcha para enfrentar la cada de los precios del petrleo, ampliar la tasa de ganancia del gran Capital, garantizar la reproduccin de los dlares desfalcados a la nacin, y pagar una deuda externa sospechada de ilegtima, es contraria a la participacin democrtica de la ciudadana que paga esa crisis con hambre, desatencin y miseria. La expansin de la frontera extractivista y la extensin de un mundo de oportunidades de negocios, actan como un narctico para una nomenclatura dedicada a raspar la olla de los bienes pblicos, que necesita de estos mini golpes cotidianos hasta que les sea posible cortar de un tajo todo resquicio de libertades pblicas y derechos ciudadanos. Y enterrar tres metros bajo tierra la hoja de ruta que para Chvez significaba la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela.

Pero la cpula neoliberal de la MUD, en su esquizofrenia poltica, grita que hay que tumbar a la dictadura y mientras tanto hace todas sus apuestas a una salida electoral negociada, controlada por un CNE (poder electoral), espurio y deslegitimado, donde solo ellos y el PSUV participen. Las movilizaciones que convoca la MUD operan como un anesteciante para su propia base social, que sale a la calle a respaldar un reclamo que considera legtimo pero que volver a ser traicionado como ha ocurrido a lo largo del ltimo ao y ms. Porque sus dirigentes no quieren, no saben cmo, ni buscan una solucin verdaderamente democrtica a la crisis poltica. Una crisis que va tomando forma de viento huracanado y que amenaza con llevase al demonio este experimento que por ms de una dcada emocion a los pueblos en lucha en Latinoamrica.

En la medida que la calle la continen ganando los grupos armados de un lado y del otro, con una mini guerra civil de bolsillo, se desarrollarn las condiciones para una intervencin militar clsica. La activacin del plan Zamora 200 por parte del gobierno del presidente Maduro es el marco de la declaracin del Estado de Conmocin que liquidar los restos que an sobreviven a duras penas, de la Constitucin. En este caso, como hasta ahora, el primer damnificado ser el pueblo que vive de su trabajo. Porque en el fondo las dos cpulas disputan el gerenciamiento de las inversiones del gran capital a partir del control de un Estado rentista, mafioso y corrupto. No es necesaria ninguna intervencin militar extranjera, porque un rgimen de esa naturaleza slo se sostiene con sus dirigentes de rodillas frente a las corporaciones transnacionales. Ms all del discurso, eso prueba la historia de nuestro continente. Este es, si se quiere, el crimen mayor de la nomenclatura gobernante, cuando transforma el sueo de independencia del proyecto bolivariano e una caricatura nauseabunda, entregada y entreguista.
En esta situacin es triste el papel de los dirigentes de una vieja izquierda anquilosada y senil, atrapada por la lgica burocrtica de defender los espacios que obtuvieron en el Estado mafioso. Una izquierda que no reacciona cabalmente ni siquiera a la maniobra antidemocrtica de eliminarles su propia legalidad electoral. Esa izquierda del GPP o toma nota de lo dramtico de la situacin y acta de acuerdo a la defensa de los derechos constitucionales y del pueblo trabajador, o pasar a la historia manchada de indignidad.

Sin embargo, todava no ha sido dicha la ltima palabra, no ha hablado con toda su fuerza en la calle el pueblo llano, maltratado, hambreado, castigado y reprimido. Las penurias de la vida cotidiana que por momentos se vuelve insoportable, la manipulacin poltica y cnica de ambas cpulas, cubren con un manto de confusin y polarizacin tan forzada como irreal, la conciencia popular. La tarea urgente, inmediata, ms importante del momento, es develar esta situacin.

Explicar pacientemente al decir de Lenin, la verdadera naturaleza de la coyuntura actual, ayudar a despejar la niebla generada por los discursos y el humo de la violencia funcional a las cpulas, para encontrar el camino hacia la lucha independiente y autnoma de las direcciones polticas hegemnicas.

Esto podr hacerse si aparece en el juego un tercer actor poltico. Superando la dispersin actual es necesaria la construccin de ese actor poltico, que recupere las claves del sueo: anticapitalista, ecologista, feminista y de los movimientos sociales verdaderos. En esta lucha est el compromiso de Marea Socialista.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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