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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-04-2017

El misterioso escenario del neoliberalismo

Paul Walder
Punto Final


A m no me interesa para nada un crecimiento econmico brutal por s solo; el crecimiento econmico tiene que expresarse en una mejora en la vida de las personas, dijo la presidenta Michelle Bachelet durante una entrevista el 7 de abril, tras conocerse las estadsticas de actividad econmica de febrero. Una frase lanzada en el terreno econmico con profundo subtexto poltico. Bachelet de este modo sala al paso de las fuertes presiones que ha tenido que enfrentar desde las cpulas empresariales y sus representantes polticos desde que gobierno puso en marcha una serie de reformas, principalmente la tributaria, que supuestamente tuvieron efectos en la economa. Una mirada ms amplia al escenario econmico local, regional y global nos conduce por otros derroteros, bastante alejados de la cerrada discusin en torno a las reformas. Los problemas de la economa chilena tienen otras causas y expresan muy diferentes fenmenos.

El retroceso de la economa chilena en febrero pasado cumple un vaticinio de inicios del ao pasado que, muy probablemente, conducir la actividad econmica a nuevos escenarios. El Imacec (Indice Mensual de Actividad Econmica) de febrero se contrajo 1,3 puntos, una marca slo comparable a los peores registros de finales de la dcada pasada. Esta comparacin estadstica no establece relaciones causales, en cuanto se trata de dos momentos muy diferentes. En 2009, base de la comparacin, la economa chilena sufra los efectos de la mega crisis global de las hipotecas subprimes , con violentas cadas burstiles y consecuencias en los precios de los principales commodities . En el momento presente, aun cuando hay factores coyunturales como la larga huelga de Minera Escondida, de BHP Billiton, la debilidad de la economa chilena no responde a motivos directamente atribuibles. Febrero arrastra un proceso de largos meses y aos de virtual estancamiento, con un PIB que en 2016 aument escasos 1,6 puntos, guarismo que tambin nos remite a finales de la dcada pasada bajo los efectos de la crisis global.

 

Si esta es la descripcin del momento, las proyecciones han ingresado en un terreno sombro. El Banco Central redujo a inicios de abril su proyeccin de crecimiento para el ao en curso a un rango entre uno y dos por ciento, comparable al ao pasado. La construccin, que es el sector que expresa mejor los cambios econmicos, prev un retroceso en la actividad respecto a 2016, con una cada en las inversiones y fuertes efectos en el empleo. El sector estima que el desempleo en la construccin se elevar este ao por encima del diez por ciento.

 

Al observar otros indicadores econmicos, vemos que en el freno en el crecimiento, expresado con inusual fuerza en el retroceso de febrero pasado, hay una serie de otros elementos, ninguno de ellos asociado a los programas polticos del actual gobierno, y menos relacionado a un alza tributaria. La mermada actividad econmica, que arrastra a prcticamente todos los sectores de la economa, est anclada en parte en un comercio exterior ms acotado. Durante 2016 las exportaciones, que sumaron casi 60 mil millones de dlares, se estrecharon un 3,7 por ciento respecto al ao anterior, en tanto las importaciones, que llegaron a cerca de 59 mil millones de dlares, tambin cayeron en un guarismo similar. En ambos casos la minera ha sido el sector ms afectado.

 

DE REGRESO A LA CRISIS

 

Aun cuando la comparacin con 2015 parece mnima, una mirada de largo plazo entrega otros resultados. Los 60 mil millones de dlares de 2016 expresan sin duda una cada fuerte respecto a las exportaciones de inicios de la dcada: en 2012 el total exportado alcanz a 78 mil millones, y en 2011 a 81 mil millones. Una cifra ms o menos similar a las exportaciones del ao pasado la podemos hallar en 2009, tras la crisis global de las subprimes . Al revisar las importaciones observamos una escena muy similar: estas han cado durante la dcada desde un techo de 80 mil millones a la cifra citada del ao pasado. El comercio exterior expresa una merma clara y general en la produccin y las ventas.

 

Hay dos variables clave para la economa neoliberal que desde hace un tiempo estn si no en contraccin, estancadas. Consumo e inversin, que durante dcadas pasadas, en pleno auge y fruicin de los mercado alcanzaban diariamente nuevas marcas, hoy palidecen. Cifras de inversin del Banco Central confirman que no se trata de una coyuntura, sino de un proceso de contraccin que se arrastra desde los ltimos tres aos. Este retroceso estuvo matizado durante ese periodo por el auge en la construccin, sector que hoy sufre un evidente freno.

La inversin extranjera (IED), bandera neoliberal para los gobiernos de la transicin, hoy muestra tambin una contraccin. Si en 2015 baj cerca de un diez por ciento respecto al ao precedente, en 2016 la cada ha sido intensa. Segn cifras preliminares del Banco Central, la IED del ao pasado habra sido un 40 por ciento menor que en 2015.

 

El consumo, caballo de batalla del retail y otras actividades orientadas a los mercados internos, pasa un mal momento. Desde 2012 este indicador marca un claro declive, en una tendencia concordante con la baja de la actividad en general.

Durante la primera semana de abril emergieron estudios sobre la economa chilena que no iluminan este panorama. De acuerdo al informe Monitor de deuda global, del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, su sigla en ingls), los crditos tomados por empresas de mercados emergentes han aumentado ms de siete veces durante los ltimos aos, pasando de 7,4 billones de dlares (millones de millones) en 2006 a 56 billones el ao pasado. El anlisis afirma que las firmas en China, Turqua, Chile y Arabia Saudita han visto los mayores incrementos en sus niveles de deuda durante la ltima dcada. En este poco auspicioso ranking , las empresas chilenas aparecen en el cuarto puesto mundial, con una deuda corporativa del 107 por ciento del PIB. En este espacio crediticio, surge otro dato no menos complejo. La deuda de los hogares chilenos lleg a 41 por ciento del PIB, frente al promedio de 35 por ciento de los emergentes y de 20% en Amrica Latina. Los chilenos son, de lejos, los ms endeudados de la regin.

 

Pese a este oscuro escenario que nos muestra una economa estancada, las grandes corporaciones festejan. Mientras la sociedad en su conjunto se debate entre la sobrevivencia y el endeudamiento, en movilizaciones, dramas y tragedias ms o menos cotidianas y en circunstancias en que el pas y sus estructuras sociales y polticas peleaban unas reformas, el gran capital, que haba pronosticado el apocalipsis econmico como consecuencia de esos debates polticos, exhibe sus flamantes resultados financieros. Como en los mejores tiempos de la transicin y del auge neoliberal, las grandes empresas internacionales ancladas en Chile y las nacionales transregionales lograron el ao pasado aumentar sus ganancias en torno a un 25 por ciento respecto al ao anterior.

 

GANANCIAS CONTRA

TODO EVENTO

 

Ni crisis china, ni cada de los precios de los commodities ni recesiones en la regin. Ni corrupcin generalizada, manifestaciones y huelgas. Tampoco menores ventas y consumo. Pese al escenario econmico descrito, el corporativo sigue por su propio y rentable camino. Los informes publicados en marzo por las sociedades annimas revelaron que las empresas que cotizan en el mercado burstil nacional registraron un alza superior al 25 por ciento en sus utilidades, las que sumaron un total de 18.025 millones de dlares de ganancias en 2016.

Estos nmeros no tendran mayor inters en tiempos de alto crecimiento econmico, de profusas inversiones y consumo. Pero s lo concitan al ser la expresin de una escena estancada con muy bajos ingresos operacionales para estas compaas. Aumentaron un 25 por ciento sus ganancias, pero los ingresos o ventas tuvieron una mnima expansin del 2,3 por ciento.

 

Al observar con ms detalle las utilidades, vemos la panoplia conocida: aunque el liderazgo en las ganancias lo tiene el sector industrial, con un aumento superior al 800 por ciento, tras este anormal dato aparece el retail , con un aumento del 55 por ciento en las ganancias, commodities , 17 por ciento, y utilities (gas, agua, electricidad), con un 15 por ciento. La banca, en tanto, fue el nico sector que tuvo una rebaja en sus utilidades, con una cada del 4,4 por ciento.

Cul es el factor clave en este crecimiento de las utilidades? Cmo se explica que pese a menores ventas las empresas ganen ms? Desde la industria la versin canalizada a travs de la prensa empresarial apunta a una supuesta buena gestin, operaciones cambiarias y a la reduccin general de costos. Ante la desaceleracin, la cada de los precios internacionales y las menores ventas, la solucin ha sido recortar gastos. En palabras ms claras: reducir personal, externalizar y recortar salarios. Es por ello que los efectos de tales medidas, puestas en marcha desde comienzos del ao pasado, han comenzado a sentirse slo a partir de ahora.

Este contexto de clara desaceleracin ya tiene sus efectos en el empleo, de modo que es posible observar que el nmero de trabajadores ocupados ha disminuido, no con fuerza, pero de manera sensible. Para ello es necesario observar de cerca la cifra gruesa del desempleo nacional, en este momento de 6,4 por ciento. Tras este nmero se esconde una cada de los trabajos asalariados y un aumento de las actividades por cuenta propia. Un proceso que conduce a una mayor desproteccin y precarizacin laboral, a una expansin fuerte de la informalidad econmica.

 

Un estudio sobre el empleo asalariado publicado a finales de marzo por el centro de estudios Cenda confirma que este tipo de trabajo no ha crecido durante los ltimos meses. Ello ha venido sucediendo en cuatro de los cinco meses transcurridos desde agosto pasado. En el caso de los hombres, dicha proporcin se ha estancado o decrecido por quinto mes consecutivo. Todo ello confirma que la economa viene entrando en recesin desde agosto de 2016, consigna este informe.

La economa y los mercados transparentan la estrategia local e internacional del capital, la que queda demostrada con claridad meridiana bajo estos nuevos registros. Pero no es la primera vez que sucede. La rentabilidad histrica de las grandes corporaciones corre por un carril diferente y aislado al resto de las actividades econmicas y laborales. Es por ello que Chile ha sido sealado por organismos econmicos neoliberales -desde el fin de la dictadura, y no slo desde entonces-, como el lder en productividad y rentabilidad en la regin. Un espacio logrado con la abierta ayuda de todos los gobiernos desde la dictadura, que estara exhibiendo hoy seales de agotamiento. Porque es evidente que las altas ganancias a costa de los recortes de costos no son sostenibles en el tiempo.

 

Hay otro aspecto an ms oculto por las elites controladoras. Aqu vemos con nitidez la maquinaria neoliberal a plena marcha. Las grandes corporaciones crean su propia riqueza sin crear empleos ni estimular la economa. Si las empresas aumentaron en un virtual estancamiento sus utilidades, hay otros que las multiplicaron sin moverse de sus butacas. Los Forbes chilenos, los ricos entre los ricos, aumentaron en varios puntos y millones su capital durante el magro 2016 y le dieron una nueva vuelta a la soga de la desigualdad. Una dinmica que nos conduce al deterioro social y la violencia, que tiene a la poltica en el resumidero de la historia y al pas bajo el control del gran capital. Desde estos y otros lugares de la economa, es un pas sin salidas.

 

 

Publicado en Punto Final, edicin N 874, 14 de abril 2017.

[email protected]

www.puntofinal.cl



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