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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-04-2017

Demanda de prostitucin & Prostituidores
El putero, un hombre invisible

Beatriz Ranea
Feminicidio.net

Hablamos de la demanda de prostitucin en masculino porque en la inmensa mayora de los casos son hombres, y es que cuando se analizan algunos fenmenos e instituciones sociales, a menudo la masculinidad no es tenida en cuenta como situacin privilegiada y son slo las "otras" a las que se analiza, se etiqueta, se estigmatiza, y a quienes se les exige transformacin. En este artculo Beatriz Ranea pone el foco en el putero, en quin demanda la prostitucin.


El hombre invisible al que haca referencia H. G. Wells no absorba ni refleja la luz y por tanto, se poda volver invisible a ojos de los dems. Algo as parece que ocurre con los hombres que demandan prostitucin que pertenecen a ese gnero con el "don" de la invisibilidad en algunos debates y anlisis.

Hablamos de la demanda de prostitucin en masculino porque en la inmensa mayora de los casos son hombres, y es que cuando se analizan algunos fenmenos e instituciones sociales, a menudo la masculinidad no es tenida en cuenta como situacin privilegiada y son slo las "otras" a las que se analiza, se etiqueta, se estigmatiza, y a quienes se les exige transformacin. En lo que se refiere a la prostitucin y la trata de mujeres con fines de explotacin sexual, tanto en los estudios, los medios de comunicacin, como en la cultura popular, prostitucin tiende a identificarse nicamente con las mujeres dando lugar a un imaginario colectivo en el que prostitucin aparece como sinnimo de prostituta, como si sta encarnase en s misma una institucin tan compleja como es la prostitucin.

No suele centrarse ninguna atencin en el resto de actores que intervienen como la demanda, el proxenetismo, el Estado o la sociedad. En el caso de la demanda, Beatriz Gimeno sostiene que esta invisibilizacin "es en s misma consecuencia de una ideologa determinada que produce representaciones sociales y sexuales nicas y que ve la prostitucin como natural, y por tanto inevitable". En este sentido, el pensamiento crtico feminista ha de tratar de cambiar esas representaciones sociales y marcos de referencia patriarcales, preguntndonos a qu se debe, por ejemplo, que tanto desde medios de comunicacin conservadores como progresistas se siga poniendo el foco nicamente en las mujeres, ocultando uno de los correlatos que las acompaan: el de los hombres que pagan por ello.

Hay un inters claro en invisibilizar a los demandantes porque cuando nos acercamos a la demanda de prostitucin, es fcil observar como los puteros reproducen patrones de un modelo de masculinidad hegemnica, es decir, un modelo de "ser hombre" que se aleja del reconocimiento de la autonoma (sexual) de las mujeres. Para acercarse a la demanda, podemos acceder a los escasos estudios al respecto o a los foros donde stos intercambian experiencias, opiniones, recomendaciones sobre las mujeres o los espacios de prostitucin. Algunos ejemplos de comentarios encontrados en foros:


"Despus del tiempo que lleva uno en este maravilloso mundo, ando buscando nuevas experiencias. Antes se vea alguna lumi embarazada pero ahora es difcil. Alguno puede facilitar informacin de dnde follar con una preada de ms de cinco meses en Madrid". (Usuario: daddy)

"Rumanita recin llegada, no habla espaol, muy servicial, entregada, se deja dedos: Esta acompaa amiga rubia mal teida, esta rumana es castaa entregada al 100%, 20 21 aos se deja meter 3 dedos en la vagina, mientras la chupa sin condn, mejor llevar guantes de ltex, la tiras del pelo y la chupa ms rpido y no dice nada, se deja. Lo mejor la corrida dentro de su boca, se lo trata todo y adems con sonrisa incluida. 15 chupar y tragar. Follar y tragar 20". (Usuario: mortaldog)


"He estado en la glorieta ms cercana a la avenida real de pinto, donde se ponen las rumanas, y haba una que nunca haba visto, morena y con unos tetones de impresin (...) Por 15 euros, solo follar sin chupar ni nada nos hemos ido (el precio lo ha puesto ella). Cuando estaba a punto de correrme me dice que pare que voy muy fuerte, total que empiezo a ir ms despacio y claro, tardo ms, todava no me he corrido cuando la muy zorra ha cogido y se ha ido. Hija de puta como la vea la atropello, me la he tenido que pelar como un mono, y os aseguro que la he tratado bien, la he dicho que que bonita era, cuando me ha dicho lo de ms despacio ms despacio, que si donde, todo la he respetado y no ha durado ni 7 minutos la hija de la gran puta. Por favor, si alguien tiene pensado suicidarse, que antes la atropelle". (Usuario: tomaguarra)

stos son tan slo tres ejemplos del proceso de deshumanizacin de la prostituta que realizan los puteros. Las prostitutas son representadas como mera corporeidad sin subjetividad. Las mujeres son percibidas cuerpos devaluados, tambin, a travs del racismo (sexualizado) que se perpeta en las relaciones prostituyentes.

Conviene invisibilizar a la demanda,
adems, porque con la invisibilidad de la demanda subsiste el poder de la fratra masculina sobre el que se sostiene la desigualdad estructural entre mujeres y hombres. Esa fratra que cierra reuniones de negocios en el prostbulo; o que acude tras la cena de empresa; que celebra la despedida de soltero en un club; que se toma unas copas all tras la reunin del partido o del sindicato; que celebra la victoria de su equipo; que hace chistes sobre "ir de putas"; que comparte experiencias de prostitucin con sus amigos o en foros de internet... Como afirma Rita Laura Segato en referencia a esos clientes que acuden en grupo a la prostitucin "es comn que estos grupos tengan el burdel como el local para una confraternizacin entre hombres que incluye la celebracin de acuerdos, alianzas, negocios y pactos de los que se excluye a las mujeres. La fratra se erige sobre la invisibilidad de los privilegios de la masculinidad hegemnica, donde la mujer existe como instrumento para representar su hombra tanto en su autoconcepto como frente al grupo de iguales masculinos.

Los clientes de prostitucin no han conseguido alterar el ndice refractivo de la luz como lo hiciera Griffin en la novela de H. G. Wells, sino que hay un inters claro en invisibilizarlos como parte del entramado sociopoltico patriarcal donde lo que no se nombra, no existe. Cambiar el marco de referencia para abordar la prostitucin, supone toda una revuelta feminista.

Fuente: http://www.feminicidio.net/articulo/putero-hombre-invisible


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