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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-04-2017

Las disputas geopolticas de la seguridad en el ciberespacio

Miguel Angel Barrios y Norberto Emmerich
Rebelin


La geopoltica de la seguridad afirma que el territorio y la territorialidad son los insumos principales de la seguridad y que la mejora de los indicadores de estatalidad debe ser la preocupacin central de toda poltica de seguridad. Si el territorio es lo importante, el ciberespacio est en el nudo del anlisis estratgico de la seguridad.

La emergencia del ciberespacio no debilita la idea de territorialidad como espacio de ejercicio social de soberana, a pesar de que la idea del "fin de la geografa" haya seducido a muchos que a todo responden automticamente con la trasnacionalidad y la globalizacin. Lo cierto es que el Estado nacional enfrenta enormes desafos, uno de ellos en el plano del ciberespacio.

El ciberespacio no es una entidad neutra, a-histrica y supraestatal que avanza sobre los Estados. Muy por el contrario, forma parte constitutiva del Estado y en l se asumen nuevas formas de organizacin del poder y se reproducen las relaciones jerrquicas, asimtricas y nacionales que son propias del Estado. Las dimensiones tradicionales de la geopoltica (tierra, aire, subsuelo, mar) agregan el ciberespacio, obligando a una geopoltica que abarque la totalidad del escenario, incluyendo no slo la web sino todo el espacio de la red, sobretodo la Internet profunda. El anlisis geopoltico identifica intereses, tensiones y conflictos de poder alojados en los territorios.

Estas disputas se expresan en las llamadas zonas "fisicas", las estructuras de las redes y los sistemas de informacin protegida para evitar la filtracin de flujos, pero tambin en la concepcin metafrica del ciberespacio como territorio donde mltiples actores disputan poder, sobre todo los Estados. All se plantean estrategias, se implementan recursos y se lanzan pretensiones estatales de soberana, generalmente ilegales. Adicionalmente los ejercicios criminales desarrollan una territorialidad veloz, virtual y despersonalizada. Si en las guerras se asesina con un joystick, en el crimen se alardea con la tecnologa. Este anlisis de seguridad debe realizarse desde la geopoltica, no desde la infraestructura y el software.

Ignacio Ramonet dice que el nuevo sistema-mundo se caracteriza por una multiplicidad de rupturas estratgicas, cuyo significado es difcil de elaborar. Internet es el vector de los cambios y muchas crisis recientes se vinculan con las nuevas tecnologas de la informacin y de la comunicacin (TICs), con la desmaterializacin, la digitalizacin generalizada y la explosin de las redes sociales. La brecha entre la abundancia de informacin y la escasez de accesos ms la conjuncin de diseminacin de tecnologa y abundancia de reclamos, dinamiza la formacin de nuevos agrupamientos sociales instantneos (fiestas y protestas) y reproduce la radicalizacin de los procesos de criminalizacin.

Internet es un factor geopoltico, mucho ms que una simple tecnologa, como demostr el rol de Wikileaks, Facebook, Twitter y dems redes sociales en la aceleracin de la conectividad y en la permeabilidad de la solidez soberana de los Estados. Google, Apple, Microsoft, Amazon y Facebook se anudaron con el aparato del Estado en Washington, puestas al servicio de la poltica exterior de Estados Unidos y estableciendo jerarquas de centros y periferias geopolticas en el ciberespacio, cimentando la mayor capacidad de espionaje de masas jams vista. Esta alianza cre un "imperio de la vigilancia" que busca poner a Internet bajo escucha y etiquetar la privacidad como problema de seguridad nacional.

Simultneamente las estructuras de poder se difuminan por el acceso universal a la red y la utilizacin de nuevas herramientas digitales. Ramonet dice que "el ciberespacio se ha convertido en una especie de quinto elemento. El filsofo griego Empdocles sostena que nuestro mundo estaba formado por una combinacin de cuatro elementos: tierra, aire, agua y fuego. Pero el surgimiento de Internet, con su misterioso interespacio superpuesto al nuestro, formado por miles de millones de intercambios digitales de todo tipo, por su roaming, su streaming y su clouding, ha engendrado un nuevo universo, en cierto modo cuntico, que viene a completar la realidad de nuestro mundo contemporneo como si fuera un autntico quinto elemento".

Cada elemento geopoltico fue el escenario histrico de un campo de batalla y los Estados desarrollaron mbitos armados para cada uno de ellos (Ejrcito, Armada y Aviacin). El desafo actual de los Estados es incorporar un nuevo ejrcito: el ciber ejrcito encargado de la ciberdefensa, con sus propias estructuras orgnicas y sus propias armas: los superordenadores capaces de defender las ciberfronteras y llevar a cabo la guerra digital en Internet.

Los dilemas tambin se presentan en el campo de la seguridad ciudadana. Las agencias de coaccin de los Estados centrales avanzan sobre la libertad de los ciudadanos, vulnera derechos y crea inseguridad.

Adems de ser una violacin a la soberana, fortaleciendo la incumbencia de la geopoltica de la seguridad, el ciberespionaje viola el espacio ntimo de las personas y criminaliza el derecho a la informacin. En ambos casos el espacio virtual posee indicadores de estatalidad que pueden determinarse para el rea de la ciberdefensa. Lo mismo sucede en la cibercriminalidad. La invasin de la privacidad, el abuso de informacin, el acoso a la intimidad personal o el robo informtico son generalmente estrategias organizacionales. No son asuntos de ndole informtica o de resolucin tcnica, son problemticas estratgicas, territoriales, geopolticas. All tambin hay indicadores de estatalidad que deben determinarse y medirse.

Las fuerzas de seguridad de otros pases, conducidas por otros Estados, pueden violar la soberana territorial del ciberespacio, al combatir la pedofilia por ejemplo. Aunque la tecnologa puede vulnerar la seguridad, tiene dificultades en construir una territorialidad alterna, con lo cual es relativamente fcil de ser rebatida si se tiene conciencia sobre qu tipo de problemtica se trata. La habilidad de un pas para llevar adelante su defensa y su seguridad, en trminos de combatir al crimen organizado en la red, depender en cierta medida de su desarrollo tecnolgico, su infraestructura, su tecnologa, su industria y su modelo de gestin de la tecnologa. Pero sobre todo depender de su capacidad de elaborar poltica soberana en trminos de geopoltica de seguridad que incluya al ciberespacio. Si el binomio delito/delincuente adquiere carcter prioritario, se cede la soberana del ciberespacio en favor de la resolucin criminalstica del caso. Si en cambio se concibe al espacio virtual como territorio y se entiende que la poltica soberana incluye las 5 dimensiones territoriales, se evita el sobredimensionamiento del espacio virtual y se ejerce soberana territorial conjunta, dando importancia geoestratgica unificada a todos los elementos. Es lo que llamamos en su conjunto territorialidad.

Internet facilita al crimen organizado el mejoramiento de sus indicadores territorialistas y estatalistas, como afirmamos desde el punto de vista de la geopoltica de la seguridad. Crmenes cibernticos como el fraude bancario, la piratera audiovisual o la distribucin de imgenes de abuso sexual a menores de edad, encuentran en la red un vector rpido aparentemente despersonalizado. Internet tambin facilita el trfico de drogas sintticas, la trata de personas, el comercio ilegal de armas, el fraude con tarjetas de crdito y mltiples variantes del cibercrimen.

La medicin de los indicadores de estatalidad del ciberespionaje y del cibercrimen permite desentraar el carcter geopoltico de la problemtica de seguridad que se expresa en las disputas estratgicas propias del ciberespacio, donde los mbitos de seguridad nacional, de seguridad privada y de seguridad ciudadana se solapan y conjugan.

Este quinto plano geopoltico exige la reformulacin de un pensamiento estratgico sudamericano regional completo para la defensa de los intereses soberanos de nuestros Estados y de nuestros ciudadanos.


 

Miguel Angel Barrios, Profesor en Historia y Magister en Sociologa. Doctor en Educacin. Doctor en Ciencia Poltica. Ha escrito obras de investigacin entre las que se destacan "Diccionario Latinoamericano de Seguridad y Geopoltica" (Director), "Consejo Suramericano de Defensa: desafos geopolticos y perspectivas continentales" y "Seguridad Ciudadana: de lo municipal a lo continental". Profesor de Geoestrategia en la Licenciatura en Seguridad de la Universidad de Morn y creador de la Ctedra en Seguridad Ciudadana en la Universidad del Salvador, Buenos Aires. Dicta seminarios y cursos en Academias Policiales de Amrica Latina y es Consultor en Polticas Pblicas de Seguridad. Coautor con Norberto Emmerich de "Geopoltica de la Seguridad en Amrica Latina", que publicar la Editorial Biblos de Buenos Aires prximamente.

 

Norberto Emmerich, Doctor en Ciencia Poltica y Licenciado en Relaciones Internacionales. Ha escrito "Una teora poltica para el narcotrfico", "Geopoltica del Narcotrfico en Amrica Latina" y "Narcos en Buenos Aires: el caso de la Villa 31". Profesor de "Seguridad Ciudadana" y "Poltica Criminal" en la Licenciatura en Seguridad y Polticas Pblicas de la Universidad Autnoma de Ciudad Jurez, Mxico. Fue Decano del Centro de Seguridad y Defensa del Instituto de Altos Estudios Nacionales, Quito, Ecuador y Coordinador General de Investigaciones de la misma Universidad. Coautor de "Geopoltica de la Seguridad en Amrica Latina" junto a Miguel Angel Barrios, que publicar la Editorial Biblos de Buenos Aires prximamente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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