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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-04-2017

La marea roja, el poder popular y el legado de Chvez

Christian Faras
Rebelin


La democracia participativa y protagnica

Hoy, como nunca antes en nuestra historia, existe la ms amplia y absoluta libertad de pensamiento y medios para expresarse en el marco de la mejor experiencia democrtica jams antes vista y vivida por nuestro pueblo. La lucha por el poder en nuestro pas, trascendi los lmites de la formalidad institucional y se ha bifurcado por los diferentes cauces del tejido econmico, poltico, social, meditico, cultural, militar, religioso, deportivo, comunitario. Es decir, vivimos un momento en el cual pareciera que toda la poblacin est involucrada en el problema de la lucha por el poder poltico y la gobernabilidad del pas, especficamente en cuanto a la estructura o el modelo econmico, las funciones de cada uno de los cinco poderes del Estado venezolano, as como los programas, planes y comportamientos de las fuerzas polticas y sus liderazgos.

Todas las estructuras de nuestro sistema de vida, estn hoy estremecidas por esta lucha. Nada ni nadie puede escapar fcilmente de ella; pero, adems, todo esto pone en evidencia que la democracia participativa y protagnica de nuestro pas, se encuentra en un momento estelar y de prueba histrica, en el sentido de que o avanza, se profundiza y abre cauces definitivos para la consolidacin de la independencia nacional y la construccin del socialismo bolivariano; o retrocede, se atrofia, se cierra dentro de la mera lgica institucional-burguesa y frustra as la inmensa posibilidad histrica de la revolucin popular, cvico-militar, anti-imperialista, de justicia y paz.



La complejidad de la coyuntura histrica

Desde esa perspectiva histrica, decimos que la coyuntura poltica actual, se caracteriza por ser extraordinariamente compleja y simple a la vez. Dos lgicas fundamentales (la del poder institucional-constituido-partidista-burocrtico y la del poder popular-constituyente-comunal-participativo) dinamizan las diferentes estructuras que conforman nuestro sistema histrico-socio-cultural. Ellas se entrecruzan y se separan en medio de una pluralidad de voces que responden a la diversidad de pensamiento que reina hoy en la sociedad venezolana. El solo reconocimiento de esos dos amplios campos antagnicos, sera una visin simple y reduccionista del fenmeno; pero, si admitimos y constatamos las mltiples dimensiones existentes al interior de cada uno de ellos, la diversidad de intereses que motivan sus interacciones, las relaciones dialgicas y contradictorias que lo dinamizan, nos daremos cuenta de la naturaleza compleja de la coyuntura histrica.

Para entender esta complejidad, es necesario precisar, primero, que ella est determinada por la contradiccin histrica fundamental en la lucha por el poder poltico, dada entre los intereses del imperio norteamericano, de un lado; y los de la nacin venezolana junto a sus aliados internacionales, por el otro. Ambos intereses son materialmente antagnicos y, por tanto, estn enfrentados en torno a la validez o no de los principios de independencia, soberana y autodeterminacin, vinculados a su vez con los conceptos de multipolaridad y multicentrismo; o unipolaridad y gendarmera, en el terreno de la geopoltica internacional. Todo ello, a su vez, est enmarcado en la gran batalla por la hegemona poltico-cultural-militar sobre el espacio geo-histrico de Amrica Latina y el Caribe, dentro del cual se gesta y se juega el futuro de la revolucin venezolana y continental, as como la rectora imperial de Estados Unidos.

Entre las causas de la actual confrontacin histrica, es imprescindible destacar dos hechos histricos fundamentales que, teniendo su origen en el territorio venezolano, pertenecen ahora a la geopoltica internacional. Uno es el desarrollo del proyecto revolucionario bolivariano consagrado en la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela, CRBV, y el Plan de la Patria. Este proyecto es hoy una alternativa para los pueblos y naciones de Amrica y allende los mares, frente a la decadencia del modelo de dominacin imperial estadounidense, sustentado en la democracia formal, excluyente y represiva. Por esa razn, resulta lgico el inters del Pentgono y el Departamento de Estado en destruir totalmente el proyecto bolivariano.

El segundo, que es realmente el hecho estratgico y definitivo, est representado por las reservas probadas de petrleo que estn en el subsuelo venezolano. Siendo stas las mayores reservas energticas del mundo, el imperio se cree con el derecho de imponer su mandato hegemnico sobre ella como si se tratara de un botn de guerra, para lo cual requiere precisamente eso: hacer estallar la guerra entre venezolanos y venezolanas para luego intervenir e imponernos su propio plan imperialista, hegemonista, saqueador y destructor, tal como lo ha hecho en Afganistn, Irak, Libia, Siria, durante los ltimos 25 aos. El imperio necesita asegurarse el monopolio de la energa en funcin de su pretendida perpetuidad hegemnica en un mundo de desigualdad, injusticias, guerras y destruccin permanentes.



La Marea roja, el Poder Popular y el legado de Chvez

Dentro de esta contextualizacin, hemos querido destacar esquemticamente los elementos polticos y geoestratgicos fundamentales del sistema de relaciones nacionales e internacionales en el que se ubica el momento histrico que hoy vive la Repblica Bolivariana de Venezuela. A partir de all, corresponde ahora establecer una valoracin tctica y estratgica de los tres elementos fundamentales que a partir del 19 de abril de 2017, se han puesto de manifiesto en el escenario de la confrontacin socio-poltica de calle para sealar la objetivacin dialctica del posible desenlace de la actual coyuntura. Estos tres elementos dinamizadores que emergen de la confrontacin social son los siguientes:

Primero, la reaparicin de la Marea Roja el pasado 19 de abril de 2017 en las calles de Caracas, como respuesta a la amenaza del frustrado asalto fascista convocado por la MUD para ese mismo da. Recordemos que la Marea Roja es el fenmeno socio-poltico, histrico fundamental de movilizacin popular que naci con Chvez para consolidar las victorias del proceso bolivariano en su primera etapa; y ahora, despus de aquella ltima y memorable del 4 de octubre de 2012, la Marea Roja reaparece bajo el liderazgo de Nicols Maduro como seal inequvoca de una segunda etapa de nuevas victorias del proyecto nacional de la patria soberana.

Esto significa no solo la reafirmacin de la CRBV y el Plan de la Patria, como fundamentos del proceso bolivariano, sino tambin la legitimacin del mandato del presidente Maduro y su gestin basada en la reactivacin y sostenimiento de los programas sociales de las Misiones y Grandes Misiones, el plan de emergencia para la recuperacin econmica con base en los quince (15) motores, el desarrollo de los Comits locales de Abastecimiento y Produccin, CLAP, el Carnet de la Patria y su propuesta poltica del Congreso de la Patria como plataforma para el re-nacimiento del proyecto bolivariano desde sus races ms autnticas y originales para derrotar las desviaciones del burocratismo, al ineficacia y la corrupcin .

Segundo, la activacin del protagonismo poltico del Poder Popular Constituyente, como elemento dinmico implcito dentro de la recuperacin anmica, poltica, moral y organizativa de pueblo bolivariano protagonista de la reaparicin victoriosa de la Marea Roja chavista. Esto quiere decir que si la Marea Roja es el evento multitudinario de mujeres y hombres de la patria en la calle, con su propia voz y mil cantos de soberana y libertad, esos mismos venezolanos y venezolanas forman parte del pueblo organizado de diferentes y mltiples maneras en sus respectivas comunidades, llmense Consejo Comunal, Comuna, CLAP, UBCH, comits, movimientos de base culturales, juveniles, deportivos, entre muchos otros que, en su totalidad, no son otra cosa sino el Poder Popular Constituyente, es decir, la base social-poltica-organizativa, cvico-militar de la revolucin y del futuro Estado Comunal, independiente, soberano y socialista.

Tercero, despus de cuatro (4) aos en el mando presidencial del camarada Nicols Maduro, esta reaparicin de la Marea Roja pone en evidente demostracin la indiscutible eficacia revolucionaria del modelo de liderazgo dialctico, tico, poltico, humanista, espiritual y profundamente amoroso, construido y desarrollado por el comandante Chvez como el legado fundamental de toda su obra histrica. Sin duda alguna, en medio de grandes dificultades y retos nada fciles, el presidente Nicols Maduro ha sabido ser absolutamente leal a ese modelo de liderazgo fundado por Chvez. Desde su propia personalidad, estilo y temple, Maduro ha seguido fielmente a su maestro y padre mentor, logrando con ello, vencer la ofensiva del enemigo imperialista y sus agentes internos agrupados en la MUD.

Es importante destacar que el modelo de liderazgo de Chvez contiene la esencia de lo alternativo frente al viejo y decadente modelo de liderazgo poltico mercantilista, parlamentario, institucional, burgus, cuya esencia es una mezcla de hipocresa, demagogia y traicin, entre tantas otras malas cosas reidas con la tica, la moral y la dignidad humana. En el modelo de liderazgo de Chvez, concebido desde su propia conducta personal, su praxis dialctica, dinmica y transformadora, encontramos las siguientes prcticas distintivas, que igualmente viene perfilando el presidente Nicols Maduro:

1.- la valenta, para enfrentar a los enemigos del pueblo y asumir los riesgos que ello comporta.

2.-La responsabilidad, para asumir los compromisos con el pueblo y honrarlos, reconocer los errores y saber rectificar con base en un sano ejercicio de crtica y autocrtica.

3.-La humildad, para saber mirar al otro en el terreno de la equidad, sin arrogancias ni pretensiones discriminatorias o excluyentes.

4.- La honestidad, como condicin esencial para generar confianza y respeto.

5.-La solidaridad, como principio de la socializacin y satisfaccin de las necesidades humanas.

6.-La religiosidad como expresin autntica de la fe y la consagracin de los misterios de donde se nutre la fuerza espiritual necesaria para enfrentar los retos de la vida humana.

7.-La tica, entendida como ciencia del saber y el hacer humano bajo la orientacin del Bien como principio indeclinable

8.-La moral, como reflejo de la tradicin propia, los hbitos, costumbres y valores que nos dignifican y enaltecen en el compromiso colectivo.

9.-El amor, como el arte de la relacin con el otro y con las cosas de la vida que necesitamos conocer, experimentar e intuir para superar la soledad y el desamparo.

10.-La capacidad proftica, sustentada en el conocimiento dialctico de la historia, para visualizar las tendencias y saber elegir la promesa o la advertencia exacta que depara el futuro.

Con esta especie de catlogo preliminar del liderazgo chavista, que puede ser utilizado como instrumento de medicin del nivel de lealtad con el legado del comandante eterno, cada quien podr hacerle su propia medicin al ejercicio de liderazgo del presidente Nicols Maduro.



La Mesa de la Unidad Democrtica, MUD

Ubicndonos, ahora en el campo de la oposicin venezolana, observamos un claro contraste con la recuperacin del chavismo y el fortalecimiento del liderazgo presidencial de Maduro. En primer trmino, es indudable que la MUD no tiene ni representa un proyecto serio de pas, como el Plan de la patria, por ejemplo. Tampoco es una fuerza cohesionada conceptual ni tericamente, es decir, no es una opcin doctrinaria o filosfica, como El libro azul de las tres races o el Libro rojo del PSUV, o las olvidadas doctrinas socialdemcrata de AD y socialcristiana de COPEI. Tampoco tiene un liderazgo que sea medianamente respetado como lo fueron, en su tiempo y a su medida, Rmulo Betancourt, Rafael Caldera, Carlos Andrs Prez; ni soar que puedan parir un liderazgo de las dimensiones inditas como el de Hugo Chvez o el de Nicols Maduro.

De manera que con esas limitaciones estructurales e histricas, ms bien ha sido mucho la supervivencia que ha tenido ese club de demagogos, embusteros y ladrones, aptridas y cipayos del imperio yanky, llamado irnicamente Mesa de la Unidad Democrtica, MUD. Su prolongacin obedece precisamente a que es un simple instrumento del imperio, utilizado para sembrar la desestabilizacin poltica del pas y provocar finalmente el estallido de la guerra civil con la cual se aspira destruirnos y someternos a condiciones de vida emparentadas con las que hubo en estas tierras durante los siglos XVIII y XIX, para facilitarle al Capital imperialista neoliberal el asalto final del petrleo venezolano y dems riquezas existentes en nuestro suelo patrio.

Pero, afortunadamente la MUD se viene pulverizando, se ha convertido en un solo saperoco o nido de locos, sin escrpulos ni pudor. No hay coherencia ni tctica ni estratgica, en su desempeo. Observamos una situacin de derrota y frustracin total en las filas de esa derecha fascista y pro-imperialista. Pero, sigue siendo un peligro y una amenaza, que no debemos subestimar, puesto que es lo nico que hay al servicio incondicional del imperio y ste la utiliza como le da su real e imperial gana. Solo por eso, la MUD es un peligro para la paz y la estabilidad de la Repblica. Por esa razn, es un deber patritico de todo venezolano digno y de toda venezolana digna, denunciar a la MUD como instrumento al servicio de los intereses del imperio norteamericano, y a sus cabecillas como ciudadanos traidores y ciudadanas traidoras de la patria.

Ya en diciembre de 2015, luego de la victoria engaosa y moralmente fraudulenta obtenida por la MUD, nosotros advertimos profticamente y a contracorriente que esa oposicin terminara entrampada en su propia trampa, es decir, derrotada y sin capacidad para sacar a Maduro del poder, por lo cual Nicols permanecera en la Presidencia el tiempo correspondiente, ejerciendo su liderazgo para derrotar las amenazas y consolidar los avances de la revolucin bolivariana-chavista. En verdad, ellos no ganaron polticamente las elecciones parlamentarias, sino que recibieron una victoria que ms que victoria era el saldo electoral generado a su favor por los efectos de la guerra econmica y la guerra meditica, puesta en marcha por el imperio a partir de la muerte fsica, mas no espiritual, del comandante Chvez.



El sentido histrico de la Marea roja

Para cerrar este anlisis, quiero insistir en el hecho histrico fundamental que significa la reaparicin de la Marea roja de Chvez, plena y vigorosa, arrolladora y cargada de presente y de futuro. Mircoles 19 de abril se recarga de historia. A 210 aos del grito caraqueo contra Emparan para abrir el horizonte independentista y soberano de la Repblica. A 20 aos de la asamblea del MBR-200 donde se proclam el liderazgo de Chvez y el proyecto constituyente bolivariano. A 15 aos del Contra-golpe del 13 de abril que consolid el nacimiento definitivo de la unidad cvico-militar, patritica, popular y revolucionaria contra el golpe fascista del 11 y todos los que intenten repetirse. La Marea de la esperanza, la marea de Caracas, la que el ejemplo dio, sigue y seguir dando en toda Venezuela para Amrica Latina, el Caribe y el mundo entero.

La Marea roja ha consagrado el liderazgo de Nicols Maduro, como resultado de su actuacin durante todo este proceso de cuatro aos duros en los que ha sabido mantener vivo el legado de Chvez: Unidad, lucha, batalla y victoria! El chavismo y los y las patriotas de Venezuela, Amrica y el mundo lo reconocen y valoran como el nuevo lder indiscutible e indestructible de la revolucin bolivariana. La reaparicin de la Marea Roja no se puede explicar de otra manera, sino a partir de esa verdad. Por eso, su extraordinaria demostracin de apoyo, afecto, respeto y amor. Tal como reza el dicho, Amor con amor se paga. Con este elemento, se despeja mucho ms el panorama del presente y el futuro inmediato de la patria. Podemos decir que este feliz retorno de la Marea Roja indica tambin que el pueblo bolivariano y chavista hoy se siente ms seguro y confiado en la capacidad y eficacia del liderazgo de Nicols para vencer la guerra no convencional que abarca cuatro dimensiones: la econmica, la meditica, lo cultural y lo criminal; lograr la recuperacin econmica y consolidar la paz constructiva del proyecto bolivariano. He all el reto inmediato que tenemos por delante.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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