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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-04-2017

Ausencia de ideologa de cambio y giro a la derecha

Bruno Lima Rocha
Barmetro Internacional


Es lugar comn or en anlisis y expresiones venidas de todas las camadas de la izquierda y de la centro-izquierda, algo cmo cuando este pueblo va a levantarse indignado? Adems del sentimiento de revuelta y frustracin totalmente compartido por este que escribe la afirmacin tambin trae elementos de cierta condescendencia con el gobierno depuesto (hablamos del segundo gobierno de Dilma Rousseff, de enero de 2015 a abril de 2016) y algo de la peligrosa inocencia poltica. En este breve texto, intento demostrar como la categora ideologa fue despreciada y, por obvia consecuencia, la relacin con el oligopolio de los medios en especial con la empresa lder, las Organizaciones Globo y Globo Participaciones, el quinto mayor grupo de medios audiovisuales del mundo fue naturalizado.
Si tuviramos en consideracin los 13 aos de gobierno petista en la Presidencia (2003-2016), nos damos cuenta de que faltaron elementos fundamentales para un proyecto de poder prolongado. Cuando me refiero la proyeccin de una poltica, no significa perpetuar en el Poder Ejecutivo a este o aquel partido, pero s a construir condiciones de conquistas permanentes y no retorno. No retornar para situaciones anteriores implica ir adems de mejoras materiales aunque estas sean fundamentales pero tambin dar un significado ideolgico para la base de la sociedad.
La investigacin aplicada por la Fundacin Perseu Abramo (FPA, para la investigacin ver http://migre.me/wr8hh), vinculada al Partido de los Trabajadores (PT), donde el partido de gobierno que fue depuesto trae elementos para reflexin. En esta investigacin cualitativa realizada en la periferia de So Paulo capital, los resultados son la difusin de un liberalismo popular creciente y la prdida de reservas electorales para el subttulo que financi el trabajo. Ms all de las constataciones del voto mutable, la carga de valores y comportamiento, reforzada despus de trece aos de mandato popular en Brasilia, trae elementos de reflexin.
Considerando quin convive con estas camadas sociales, o de forma ms pertinente, con la pobreza y la exclusin espacial en las regiones metropolitanas, nada de eso se trata de novedad. Tal vez el elemento nuevo sea tornar visible el debate y traerlo a la superficie. Luego, apunto aqu la necesidad ms urgente de una primera inflexin, ms all de una reflexin. O sea, abordo algo que no pasa slo por una exterioridad (ya antes abordada por m en esta publicacin), pero por la ausencia de un protagonismo poltico a partir de alguna forma de ideologa de cambio.

Un momento especial que lo primero gobierno Lula dej pasar
Entiendo que se puede acumular lecciones histricas de la poltica brasilea, se trata de no repetir errores, y a la vez, reeditar ejemplos positivos, revitalizndolos. Grandes campaas demarcan los momentos cruciales. A travs de actividad de conmocin colectiva, podemos movilizar un largo sector de una sociedad, a la vez, corriendo el riesgo (en mi forma ver un riesgo positivo).
Una campaa fundamental y que motiv al golpe poltico de 1954 consumado con el suicidio de Vargas en 24 de agosto de aquel ao fue la campaa el petrleo es nuestro (en 1953). En la ocasin, el pas no tena una empresa petrolfera nacional y el nacionalismo sustituy el clasismo como motivador de anhelos populares. Cuando vivimos una campaa de esta envergadura, aunque por algunos meses, la sociedad se polariza, proyectando un destino colectivo. Cuando las campaas populares consiguen sumar la idea de nacin con la del inters de la mayora, de las clases subalternas, del pueblo, entonces es una ocasin para movilizar corazones y mentes. As, en situaciones lmite, regionalizadas como en las huelgas del ABC [1] de 1978, 1979 y 1980 o nacionales, est dado un momento para acumular fuerzas duraderas.
La cuenta es de llegada y una oportunidad de oro pas. No por desatencin, pero s por las elecciones, por las opciones de pacto interno del lulismo. Al reconocer en fracciones irreconciliables del enemigo interno un posible compaero, el gobierno Lula, an en su primer mandato y pasando el susto del escndalo del Mensalo (en la primera mitad de 2005, cuando se denunci que una parte de base aliada parlamentaria era paga con soborno), entreg una rebanada de la revolucin tecno-cientfica para la Red Globo. Afirmo que el patrn tecnolgico de transmisin de datos sera el equivalente contemporneo al periodo de la modernizacin en el post Segunda Guerra Mundial. En el embate por el patrn del Sistema Brasileo de Televisin Digital Terrestre (SBTVD-T) tendramos una oportunidad concreta de entrar con los dos pies el siglo XXI, ah s arriesgando desarrollo, ms all del refuerzo de los factores de cambio que ya tenamos en 2002.
El tema es complejo, pero vale observar la posicin del gobierno Lula a travs del entonces ministro de las Comunicaciones Hlio Costa (l an, senador por el PMDB partido oligarca aliado- y ex-correspondiente de la Voice of America en Brasil en los peores momentos de la dictadura militar, ver http://migre.me/wr9o3). En el mismo sentido, hay resaltar el vigor de los consorcios brasileos de investigacin que consiguieron llegar a la condicin de prototipo del mismo Sistema (ver http://migre.me/wr9rg) y la dimensin ttrica del Decreto de 2006 (ver http://migre.me/wr9t8). Afirmo el compromiso de sanar las dudas de todo este proceso en el debate posterior la publicacin o entonces en comunicacin directa; para este artculo, traigo el tema del SBTVD-T slo para demostrar como un recurso de movilizacin podra haber sido utilizado, armando desde la base de la comunicacin popular del siglo XXI -como en las radios comunitarias, puntos de cultura y todo un universo de activismo perifrico con un proyecto nacional, popular (por los multicanales) y soberano (por el operador pblico).
Operar una campaa de esta envergadura habra acosado la derecha y dicho a que vena un proyecto nacional y popular que ultrapasara los arreglos pre-determinados ya en la Carta al Pueblo Brasileo (escrita por Lula en 2002, como un arreglo de gobernabilidad), un pacto que el piso de cima hizo a disgusto y en la oportunidad debida, volc la mesa y de lado. Reforzando el argumento, ms all del nacionalismo poli clasista de la campaa 'el petrleo es nuestro', la defensa del SBTVD-T sera nacional y clasista. Luego, ms incisiva, operando tambin como un autntico divisor de aguas en el ambiente domstico.
 
Una conciliacin ideolgica que nunca hubo y jams debera haber sido meditada
Al largo de los trece aos del lulismo como ideologa hegemnica, no tuvimos un momento siquiera de tensin, de acumulacin de fuerzas, con la salvedad de la rebelin popular de 2013. En la ocasin, fue colocado en las calles un desafo para ir adems del pacto conservador con distribucin de renta hecho pblico con la Carta al Pueblo Brasileo en 2002. Otros momentos de tensin interna elevada fueron los segundos turnos de las elecciones presidenciales de 2002, 2006, 2010 y principalmente 2014. En la secuencia, la campaa permanente de desestabilizacin peg duro y por derecha en el segundo gobierno de Dilma Rousseff. Por izquierda, o en la falta de esta, el proyecto popular qued relegado al llamamiento electoral y no al trabajo cotidiano de organizar la lucha colectiva, dar significado a las conquistas de la mayora y no permitir que el aumento de la llamada clase C viniera junto a una nocin de individualismo emprendedor.
El cotidiano de la mayora, y en especial de la pobreza territorial en las llamadas periferias es atravesado por fuerzas importantes: iglesias neo pentecostales, exposicin meditica de la TELE abierta, corrales electorales y clientelismo poltico, caciquismo y complicidad, adems de una constante lucha por la supervivencia, incluyendo iniciativas formales e informales de micro empresas. El avance ideolgico de un neoliberalismo difuso es proporcional a la ausencia de un proyecto de Poder del Pueblo, y obviamente, por la poca expresin de las izquierdas en el universo simblico del da a da.
Al subestimar la categora ideologa, y en especial al no osar un enfrentamiento ms directo con los barones de las empresas de medios de comunicacin, el lulismo entreg la mentalidad poltica de la mayora para los buitres de siempre. Revertir esa derrota es tarea de largo plazo, aunque el tiempo corra contra los intereses de la mayora.
[email protected]

[1] Nota del editor: se refiere al ABC paulista, una regin industrial compuesta por los municipios Santo Andr (A), So Bernardo do Campo (B), So Caetano do Sul (C) y otros municipios de la regin metropolitana de So Paulo, como Diadema, Mau, Ribeiro Pires e Rio Grande da Serra.

Fuente: http://barometrolatinoamericano.blogspot.com.es/2017/04/brasil-ausencia-de-ideologia-de-cambio.html


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