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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-04-2017

La oposicin democrtica en Venezuela: peor que el fascismo

Atilio A. Boron
Rebelin


La secuencia de los acontecimientos que tienen lugar en la Repblica Bolivariana de Venezuela demuestran que la estrategia de la mal llamada oposicin democrtica es una conspiracin sediciosa para destruir el orden democrtico, arrasar las libertades pblicas y aniquilar fsicamente a las principales figuras del chavismo, comenzando por el mismsimo presidente Nicols Maduro, su familia y su entorno inmediato. Los opositores estn recorriendo metdicamente los pasos indicados por el manual desestabilizador de no violencia estratgica (sic!) del consultor de la CIA Eugene Sharp. No puede haber el menor equvoco en la interpretacin de las criminales intenciones de esa oposicin y de lo que, si llegaran a triunfar, seran capaces de hacer. Si sus jefes lograsen involucrar militarmente a Estados Unidos en la crisis venezolana propiciando la intervencin del Comando Sur con la tradicional colaboracin militar de los infames peones de Washington en la regin, siempre dispuestos a respaldar las aventuras de sus amos del Norte- arrojaran una chispa que incendiara la reseca pradera latinoamericana. Las consecuencias seran catastrficas no slo para nuestros pueblos sino tambin para Estados Unidos que seguramente cosechara, como en Girn, una nueva derrota en nuestras tierras.

Esa es la apuesta de esta oposicin, canallescamente exaltada por la prensa hegemnica mundial -como antes lo hiciera con los combatientes por la libertad en Nicaragua y, despus, en Libia e Irak- y que miente descaradamente al presentar lo que realmente est ocurriendo en Venezuela. La tentacin de la derecha venezolana de internacionalizar el conflicto y atraer al msculo militar del imperio cobr nuevos bros al conocerse las recientes declaraciones del jefe del Comando Sur, Almirante Kurt Tidd, ante la Comisin de Fuerzas Armadas del Senado de Estados Unidos, y sobre todo cuando se hizo pblica la designacin de Liliana Ayalde como Vice Jefa Civil del Comando Sur. Esta se desempe como embajadora de Estados Unidos en Paraguay en vsperas del golpe parlamentario contra el gobierno de Fernando Lugo, ocasin en que se movi tras bambalinas para garantizar el xito de los golpistas. Luego de unas breves vacaciones retorn a la regin para ocupar el mismo cargo pero esta vez en Brasilia, donde alent y auspici el derrocamiento institucional de Dilma Rousseff. Consumada su obra regres a Estados Unidos en busca de nuevas misiones desestabilizadoras y la encontr en el Comando Sur. En otras palabras, la nmero dos esa organizacin es mucho ms peligrosa que su jefe: hija de un mdico colombiano radicado en Estados Unidos, Ayalde es una temible experta en demoliciones polticas, y fue designada (seguramente por obra del azar!) para el cargo que hoy ocupa en Febrero del corriente ao, en coincidencia con la intensificacin de las protestas violentas en contra del gobierno bolivariano. Segn puede leerse en el sitio web del Comando Sur su misin es monitorear el desarrollo y refinamiento de la estrategia regional del Comando Sur y sus planes de cooperacin en materia de seguridad. Lo que la oposicin democrtica venezolana desea es precipitar una violenta transicin al pos-chavismo, re-editando en la patria de Bolvar y de Chvez la tragedia ocurrida en Libia o Irak. Ese es su plan, el modelo que se desprende de las desaforadas e irresponsables arengas violentistas de sus lderes y lo que el Comando Sur y su tenebrosa vice jefa tienen en carpeta. Pocas designaciones podran haber sido ms oportunas que sta para alentar a los sectores violentos de Venezuela. Y pocas actitudes seran ms suicidas del gobierno venezolano que pretender apaciguar a los violentos con concesiones de distinto tipo. Desgraciadamente ha llegado la hora de los hornos y slo podr verse la luz, como deca Jos Mart, si el estado aplica todo el rigor de la ley y apela a la eficacia de su fuerza para someter sin miramientos al vandalismo de la derecha y aplastar el huevo de la serpiente antes de que sea demasiado tarde.

Fascistas? S, por sus mtodos, similares a los empleados por las bandas armadas de Mussolini y Hitler para aterrorizar a italianos y alemanes sembrando destruccin y muerte por la nueva oleada terrorista; fascistas por su contenido poltico, pues su propuesta es intrnsecamente reaccionaria al pretender borrar de un plumazo, como infructuosamente se intentara en el golpe de estado del 11 de Abril del 2002, todas las conquistas populares alcanzadas desde 1999 en adelante. Fascistas tambin por la absoluta inmoralidad e inescrupulosidad de sus lderes, que alimentan el fuego de la violencia, incitan a sus bandas de lmpenes y paramilitares a atentar contra la vida y la propiedad de los venezolanos y las agencias e instituciones hospitales, escuelas, edificios pblicos, etctera- del estado y que no se arredran ante la posibilidad de sumir a Venezuela en una cruenta guerra civil o, en el improbable caso de prevalecer, convertir a ese pas en un abominable protectorado norteamericano.

Dicho todo lo anterior los opositores venezolanos son peores que los fascistas en la medida en que estos conservaban, por lo menos, un cierto sentido nacional. Sus congneres italianos y alemanes ni remotamente se arrastraron en el fango de la poltica internacional para ofrendar sus pases a una potencia extranjera como lo hace, hundida para siempre en eterna ignominia, la derecha venezolana que alternativamente gime o alla para que su patria, la patria de Simn Rodrguez y Francisco de Miranda, de Simn Bolvar y Hugo Chvez, se convierta en una abyecta colonia norteamericana. Tratarlos de fascistas sera hacerles un favor. Son mucho peores y ms despreciables que aquellos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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