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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-04-2017

El salario mnimo, una chingadera

FRAGUA


El que no trabaje, que no coma, dice la Biblia. Dura enmienda que resume bastante bien la situacin que vivimos todos los das en el capitalismo. Desafortunadamente, lo que no contempla la Biblia es que no todos tienen las mismas condiciones para obtener un empleo y mucho menos uno bien remunerado que alcance para vivir de una manera digna.

En el capitalismo todo cuesta: la renta, el gas, los frijoles... y todo va cuesta arriba. En cada familia del pueblo mexicano vemos cmo hay que apretar el cinturn, alargar el gasto y reducir todo a lo ms esencial y luego ni as alcanza. Nuestros paps se estn quedando sin una jubilacin o estn sobreviviendo con la pensin que se les da a las personas de tercera edad. Nosotros, un poco ms jvenes y fuertes, no encontramos una chamba que nos d seguro, un salario decente ni mucho menos que est cerca de la casa. La cosa pinta fea.

En este contexto, el gobierno mexicano, desde sus aviones lujosos y sus casas en zonas residenciales, dice que la desocupacin ha bajado, que ya ms mexicanos tienen empleo, que estamos moviendo a Mxico. Y s, la desocupacin baj, pero a qu precio.

El Estado habla de nmeros, nos dice que de 2015 a 2016 la tasa de desempleo baj de 4.39% a 3.92%, es decir, que ms o menos medio milln de personas pasaron de ser desempleadas a tener alguna actividad remunerada. Pero lo que no dice es que, de los 53 millones de mexicanos en edad de laborar, 30 millones no tienen seguro social y tienen salarios precarios, es decir, insuficientes para satisfacer todas las necesidades. En este rubro entran todos los trabajadores informales y las personas que ganan entre uno y dos salarios mnimos.

Ahora bien, el Centro de Anlisis Multidisciplinario (CAM) de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (UNAM) nos dice que la canasta bsica consta de 40 productos y tiene un costo de $320.16 diarios, o sea, mensualmente se deberan de gastar $9,604.80 para tener una alimentacin sana y balanceada , este gasto representa ms de cuatro veces el salario mnimo actual, un insulto.

Esto no quiere decir, solamente, que el salario mnimo debera aumentar cuatro veces para vivir dignamente, pues en el capitalismo, repetimos, todo cuesta. Entonces, para tener una buena alimentacin y pagar los servicios cotidianos, transporte, renta, vestido y acceso a actividades recreativas el ingreso del trabajador mexicano debera ser de $19,209.60, segn el propio CAM.

Esta cantidad a la mayora de los mexicanos nos parece un sueo... y lo es, en el capitalismo. Sin embargo, tambin debemos recordar la existencia de esa cosa diablica, para continuar en el lenguaje bblico, llamada plusvalor, la cual se define como la parte del valor que la clase capitalista arranca al trabajador, es decir, eso que trabajamos y no se nos paga.

En nuestro pas, en promedio, un empleado produce su salario en siete minutos, s, siete minutos! Y el resto de la jornada de ocho horas, la cual en realidad llega a ser de hasta 10 12, es pura extraccin de plusvalor, puro trabajo no pagado. Entonces, como deca aquel horrible comercial del gobierno federal: s se puede?

Definitivamente se puede. Y no, no slo basta con acabar con la corrupcin, pues un burgus puede ser bien honesto, seguir las reglas del capitalismo y no por eso deja de ser un explotador. Tampoco se trata de aumentar los programas sociales clientelares y dar despensas a diestra y siniestra, sobre todo si se acercan las elecciones. No, el problema de raz tiene que ver con la propia manera como se genera la riqueza en este sistema capitalista donde unos trabajan horas y horas y otros comen del producto de ese trabajo.

Por eso, como organizacin, enarbolamos el incremento de emergencia al salario mnimo dentro de nuestro Programa Mnimo de Lucha (PML), al tiempo que vemos necesario avanzar de manera organizada con todos los trabajadores del campo y la ciudad, del sector pblico y privado, para recuperar los derechos laborales que ganaron las anteriores generaciones de obreros tomando en cuenta que la nica manera para lograrlo es con la transformacin de este modelo de explotacin, con el fin del sistema capitalista en uno donde el producto del trabajo se quede en las manos de quien lo realiz, donde la mayora ahora explotada deje de serlo y sea la que decida el rumbo de su propia historia, un futuro al cual nosotros llamamos socialismo y por el cual lucharemos hasta vencer.

Para esto, demos un primer paso, organicmonos para luchar en contra del neoliberalismo y sus reformas, las cuales, como la laboral, nos quitan de un plumazo todos los derechos que tenamos. Formemos comits en la colonia, los centros de trabajo, las escuelas y en todos los espacios donde podamos debatir estos temas, donde podamos leer y analizar FRAGUA y el PML de la Organizacin de Lucha por la Emancipacin Popular (OLEP); realicemos campaas de informacin, de agitacin y propaganda, movilicmonos junto con el pueblo explotado y seamos firmes ante los embates del capitalismo, pues, al final, slo juntos y organizados alcanzaremos la victoria.

NOTA: Este artculo fue publicado en el No. 24 de FRAGUA, rgano de prensa de la Organizacin de Lucha por la Emancipacin Popular (OLEP), Marzo-Abril 2017.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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