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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-04-2017

Mxico arde al calor empresarial (III)

Ramn Csar Gonzlez Ortiz
Rebelin


Introduccin.

Desde Europa hasta Amrica Latina, se ha dado una proliferacin de partidos y lderes fascistas y de extrema derecha. Muestra de ello lo dan Viktor Orban, en Hungra y en Austria Norbert Hofer, quien ha dicho que Trump es una de sus fuentes de inspiracin. As como la consolidacin del partido neonazi Amanecer Dorado, como la tercera fuerza poltica en Grecia. Adems de las palabras dichas por personajes como el lder Gian Luca Ianone, en Italia, quien ha sealado que es necesario en su pas, que los hombres defiendan las fronteras y la identidad, en tanto que Nikos Michaloliakos, en Grecia, ha sostenido que los crematorios y las cmaras de gas no existieron.

Dentro de la misma lgica, en Alemania se inscriben Frauke Pegtrt, quien ha dicho que para practicar la religin no hacen falta minaretes1; en tanto que, Timo Soini, de Finlandia, ha indicado que Grecia tiene que salir del euro, toda vez que Finlandia no debe asumir ms rescates, a la vez que Gbor Vona, de Hungra, dice que en cuanto pueda su pas, eliminara el sufragio universal.

Constatndose tambin la derechizacin de los EE.UU, con el triunfo de Donald Trump, quien de acuerdo con la revista Semana Sri Bertsou, especialista en movimientos populistas y de extrema derecha de la Universidad de Zurich, la retrica empleada durante la campaa legitim los discursos racistas, misginos y xenfobos de mucha gente, y resulta poco probable que en el corto plazo sea posible regresar a la poltica de siempre. En este sentido, lejos de la moderacin de Trump ya en el poder, sus polticas efectivas han resultado tan agresivas como sus discursos2.

Todo lo cual tambin se ha visto reflejando desde hace tiempo en Amrica Latina, de suerte que desde los centros de poder econmico mundial, se han impulsado gobiernos de derecha, ya sea por la va electoral o mediante golpes de estado ms o menos solapados. Teniendo como base el hecho de que, a lo interno de los pases latinoamericanos, las burguesas no estn dispuestas a compartir los rditos de las exportaciones y el ingreso nacional con las clases populares, por lo cual luchan por el control del aparato del Estado, para usarlo a su favor en la crisis.

De manera que, el fenmeno poltico de la derechizacin en Amrica Latina, tiene su origen en la misma crisis sistmica del capitalismo y se ha visto reflejado en la derrota electoral del peronismo en Argentina, la creciente inestabilidad en Venezuela, as como el golpe de estado parlamentario contra la presidente Dilma Rousseff, todo lo cual es expresin de la crisis poltica y la disputa entre las clases sociales por el control de la renta nacional.

Teniendo como antecedentes, los golpes de estado contra presidentes legtimamente electos como Aristide en Hait, Zelaya en Honduras y Lugo en Paraguay. As como tambin se ha tenido como vctimas directas, dentro de la ofensiva de la derecha, a instituciones internacionales fundadas o refundadas bajo el liderazgo de Hugo Chvez, y que han pretendido dar un poco ms de soberana y unidad a las naciones latinoamericanas frente al control del imperialismo norteamericano, como: el ALBA, CELAC, Mercosur, etc3.

Terminados los aos de buenos precios de las exportaciones, que le permitan a la burguesa latinoamericana tomara su parte y a la vez se financiaran desde el Estado los programas sociales de "transferencias", ahora hay que hacer recortes y estos deben de ir con cargo a la clase trabajadora y no a la burguesa, quien no est dispuesta a ceder su pedazo. De forma que, la imposicin de gobiernos de derecha se han visto acompaados por fuertes medidas neoliberales; recortes del gasto social, derechos econmicos y militarizacin, con la excusa de la guerra contra el narcotrfico, como lo prueban la gestin de Macri en Argentina, Temer en Brasil y Enrique Pea Nieto en Mxico.

El constante fortalecimiento de la derecha y la burguesa en Mxico.

Con Lzaro Crdenas, el Estado mexicano incremento su poder frente a la burguesa industrial, comercial y financiera, teniendo como base el apoyo de grupos populares organizados, no obstante estas fueron sometidas al control oficial mediante la burocratizacin de sus organismos de clase, y se puso como lderes de las mismas a personajes dciles al mando gubernamental. De manera que, al acercarse el final de la administracin cardenista la oposicin de los sectores econmicamente poderosos apareci con toda su fuerza.

Censurando el decrecimiento de la productividad agrcola y la disminucin de la inversin del capital privado, a causa de la combatividad de la clase obrera, as como por el creciente control estatal. La derecha se a poyo en gran parte de la prensa nacional, la iglesia quien haba visto mermada su influencia en la educacin, adems de encontrar ayuda en fracciones del ejrcito que se vieron desplazadas de la toma de decisiones, por la coalicin de fuerzas dentro del partido oficial.

De forma que, con Manuel vila Camacho se comenzar a dar una cada vez ms estrecha identificacin de objetivos entre la lite poltica y las lites econmicas. Resultando entonces que, los programas y polticas del gobierno mexicano desde 1940, cada vez ms fueron diseados para estimular los esfuerzos del sector privado. Mientras que por el otro lado utilizo al aparato cardenista de control obrero, para someter la lucha de los trabajadores y campesinos, en una medida que no entorpeciera el crecimiento econmico. Evitando huelgas, as como se fren el reparto agrario4.

En el mismo sentido, las prioridades de Miguel Alemn Valds fueron el intento de unificar al pas en torno a la industrializacin, por lo cual enfoco su atencin hacia el sector privado nacional. Y en aras de estimular el crecimiento de la produccin, prohibi la importacin de artculos de lujo ya que estos no se producan nacionalmente. As tambin, intento elevar las tarifas arancelarias mediante negociaciones comerciales con EE.UU, adems de que no permiti el ingreso de Mxico al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT), con la intencin de asegurar para la burguesa nacional un mercado cautivo, mediante el cual pudieran enriquecerse y sobre todo expandirse. Adems, para conciliarse con los intereses de la iniciativa privada, promueve la derogacin de la educacin socialista y la inclusin del amparo en materia agraria.

Todo lo cual se convino con una proyeccin hacia los obreros y de ms grupos populares, de que la industrializacin dara autonoma econmica a la nacin y elevara las condiciones materiales y culturales de las grandes masas de la poblacin.

De suerte tal, que la iniciativa privada, principal beneficiaria de las polticas de Alemn, se mostraron agradecidas mediante reconocimientos como el de la Cmara Nacional de la Industria de transformacin o sealamientos hechos por personajes como Luis G. Legorreta, director del Banco Nacional de Mxico y Salvador Ugarte director del Banco de Comercio, quienes indicaron que, la devaluacin que muchos pensaron acarreara la depresin, se convirti gracias a la correcta intervencin del gobierno, en una prosperidad de la que todos disfrutaban5.

Pero no obstante los halagos de la clase empresarial hacia Miguel Alemn, los problemas econmicos dominaban al finalizar su gobierno. Por lo que, para intentar apaciguar el nimo de las clases populares, severamente daadas por el alemanismo, Adolfo Ruz Cortines, implemento una poltica de restriccin econmica y de control mediante organizaciones sometidas al aparato oficial, desde la poca cardenista. As, El Plan de Emergencia Agrcola, contendr las siguientes metas:

  1. El aumento en la produccin de productos de alimentacin popular, b) la concesin de crditos a los ejidatarios, c) el establecimiento de precios de garanta por el gobierno, d) la mayor concurrencia de la CEIMSA posteriormente CONASUPO en el mercado, e) la ejecucin de medidas que permitieron mayor produccin agrcola.

De forma que se puede apreciar a Ruz Cortines como un hbil negociador, que consigue obtener de los capitalistas nacionales, algunos logros para la clase obrera6. Y sin embargo, al acercarse el trmino de su administracin, privara la agitacin obrera, concentrada especialmente durante los aos de 1954 y 1958, que tienen como fondo el encarecimiento de la vida. Adems, Ruz Cortines se enfrentar con una Confederacin de Trabajadores de Mxico (CTM) combativa, que no slo responder a la crisis de 1954 sino que reclamara reivindicaciones como el reparto de utilidades7.

En tal contexto, al inicio de su mandato Adolfo Lpez Mateos logra se instaur una nueva ley respecto al reparto de utilidades, con la supuesta intencin de hacer sentir a los obreros una mayor participacin dentro de la empresa, mientras que a la burocracia se le otorgaron servicios de seguridad social como la creacin del Centro Mdico Nacional del Instituto Mexicano del Seguro Social, adems de gratificaciones anuales.

Mientras que frente el campesinado se propuso legalizar la tenencia de la tierra y derogar las concesiones de inafectabilidad agrcola y ganaderas, obtenidas al margen de la ley, as como impulsar una poltica de expropiaciones para no afectar los intereses de terratenientes nacionales, muestra de tal poltica fue la recuperacin de un latifundio que posea la empresa extranjera The Real Estate Co., de Mxico.

Sin embargo, todas las medidas de Lpez Mateos encaminadas a favorecer a diversos sectores nacionales ampliando la colaboracin social, a expensas de limitar los intereses extranjeros, no lograron contener el aumento de las contradicciones nacionales para la acumulacin de capital. En lo econmico, la implantacin del llamado Desarrollo Estabilizador, en lo social, el fortalecimiento del Instituto Mexicano del Seguro Social y en lo poltico, la introduccin de la modalidad de los diputados de partido, mediante los cuales se dar voz y voto a los grupos de oposicin, sern insuficientes ante las contradicciones capitalistas.

De manera que, al final su rgimen termina encarnando en realidad a la reaccin poltica de la clase gobernante, ante la emergente problemtica econmica, manifiesta en la presin de las organizaciones de trabajadores. Resultando confinados en el Campo Militar nmero uno, distintos lderes populares durante la emergencia del Movimiento Ferrocarrilero como: Demetrio Vallejo, Valentn Campa, Filomeno Mata, Dionisio Encinas, Alberto Lumbreras, Miguel Aroche Parra, Encarnacin Prez, Gilberto Rojas Robles, Roberto Gmez Godines, Jess Araujo y Hugo Ponce de Len. Y llegndose a casos dentro del Campo nmero uno, de asesinatos y torturas como la de Rubn Jaramillo y toda su familia, esposa embarazada e hijos menores de edad fueron masacrados por el ejrcito.

Y en consonancia con la clase beneficiada por tales hechos, durante los ltimos meses de su mandato Lpez Mateo recibi una serie de homenajes: de la Academia Mexicana de Derecho Internacional recibi un birrete; el licenciado Portes Gil le entrego un pergamino a nombre de las asociaciones culturales del pas; los empleados del Departamento de Asuntos Agrarios y Colonizacin le hicieron entrega de un caballo alazn con la silla, lo soga, el machete y las espuelas que pertenecieron a Emiliano Zapata; banqueros, comerciantes, industriales y ejecutivos de las compaas de seguros le ofrecieron un banquete, etc8.

Represin y honores que se enmarcan dentro del constante alineamiento de Mxico hacia la derecha, que supuso el Desarrollo Estabilizador, ya que se har cada vez ms necesaria la conservacin de un orden poltico estricto que permita generar la confianza de los sectores inversores. As, la agrupacin poltica de Gustavo Daz Ordaz estar integrada por miembros conservadores del grupo gobernante vinculados con el alemanismo. Mientras que miembros ms liberales ligados al cardenismo sern relativamente marginados.

As, el rgimen de Daz Ordaz continuar a ultranza con el ritmo de desarrollo econmico, a la vez que se da un avance en el proceso de reglamentacin del Estado, sobre todo en lo que respecta a las ramas centrales de la administracin pblica y las empresas paraestatales. Y acosta de preservar el desarrollo y las alianzas bsicas para el mismo, el control inicial del rgimen se transformara paulatinamente en una gran represin para con las manifestaciones de descontento, expresadas por fracciones de la clase media y que culminaron con la matanza de Tlatelolco. Y que desvaneci la idea del supuesto milagro mexicano9.

Haciendo manifiesto que si bien la estructura econmica mexicana desde dcadas a tras haba experimentado un importante incremento, este mismo incremento creo contradicciones insalvables que se reflejaron en luchas como el movimiento ferrocarrilero de 1958-58, luchas con los maestros que le siguieron despus, protestas de mdicos en 1965, la formacin de la Confederacin Campesina Independiente y la respuesta sangrienta al movimiento estudiantil, que culmino el 2 de octubre de 1968, con la muerte se calcula, de al menos medio millar de personas.

En tal escenario, los programas de estabilizacin anteriormente tiles al sistema se agotaron. La Reforma Agraria, el desarrollo de la educacin primaria, la urbanizacin, todos utilizados como vlvula de escape frente al creciente descontento y la miseria de campesinos con aspiraciones de movilidad social ya no tuvieron los resultados esperados.

Siendo que desde el principio del gobierno del presidente Luis Echeverria lvarez, este tuvo como meta ampliar la participacin del Estado en la economa, para intentar paliar la crisis, ideas manifiestas el 1o de diciembre de 1970 en su discurso de toma de posesin al sealar que si bien Mxico no aceptaba que sus medios de produccin fueran manejados exclusivamente por organismos pblicos, tambin se haban superado las teoras que dejaban por entero a las fuerzas privadas la direccin de la economa.

Sin embargo tales medidas, en los hechos a quienes realmente beneficiaron mediante el nuevo equilibrio fueron a los empresarios. Echeverria no dao a los empresarios ni dejo de dialogar con ellos, solo les retiro el papel de iniciadores y rbitros y se lo devolvi al estado. Durante su mandato se duplico la capacidad de generacin de energa elctrica, comunicaciones viales y la produccin siderrgica, as como invirti en la exploracin, expansin y la modernizacin de la industria petrolera nacional.

Ms aun, el Banco Mundial estim que los subsidios pblicos dirigidos al sector privado de la economa, implcitos en la poltica de precios y tarifas por parte de las entidades pblicas, representaron ms del 6% del PIB que represento el dficit consolidado del sector pblico. En tanto que respecto a la cuestin poltica, Echeverria opto por la llamada apertura democrtica, permitiendo as el avance de las posturas derechistas.

Posturas que ante la nueva crisis manifiesta a finales del mandato de Echeverria hicieron circular distintos rumores, para achacar la responsabilidad de la crisis sobre ste. Mediante mtodos similares a los utilizados en Chile para desestabilizar al gobierno de Unidad Popular, que presida Salvador Allende, en Mxico se hicieron presentes ideas respecto a vacunas esterilizantes que se estaban aplicando a los nios en las escuelas; llamadas telefnicas que advertan sobre la nacionalizacin de la banca y el congelamiento de cuentas; rumores sobre la inminencia de un golpe de Estado y el establecimiento de una dictadura en el pas10.

As, la iniciativa privada, vinculada a partidos de derecha, a la vez que avanzaba, iba dejando en claro su postura: que un gobierno nacionalista mantuviera alejado al Estado de la funcin rectora de la economa, a la vez que le parece cada vez ms innecesaria la moderacin en la lucha de clases.

Lucha de clases que conforme ha avanzado en Mxico la visin empresarial se ha hecho cada vez ms intensa. En 1976 se manifiesta esta situacin a partir de que los incrementos anuales en ese ao a los salarios mnimos monetarios, no fueron suficientes para restablecer el poder adquisitivo de los ingresos de los trabajadores: 10% en 1977, 14.1 en 1978 y 16.8 en 1979. Todo lo cual se convino con un constante aumento en los ndices de desocupacin en las principales zonas industriales del pas de aquellos aos: cerca de 6.5% de la poblacin econmicamente activa en 1976, ms de 8% en 1977 y ms de 7.5% en 1978 y 1979.

Mientras que en paralelo se da un aumento de utilidades e ingresos de industriales, comerciantes y banqueros. Beneficiados en parte, por la poltica de liberacin de precios y de la especulacin que se practic durante esos aos con bienes bsicos y de consumo generalizado. De suerte que, en los momentos de mayor recesin de ese entonces, expresada en la quiebra de pequeas y medianas empresas, aumento del desempleo, inflacin y la especulacin. Grupos de industriales obtuvieron enormes ganancias y consolidaron su posicin oligoplica en el mercado nacional, empresas regiomontanas como Visa y Alfa son algunos de los casos11. Logrando avanzar a partir de polticas conciliadoras como la de Jos Lpez Portillo, quien hizo amnista con partidos rivales a la vez que permiti el registro de nuevos.

As, se puede observar que en el esquema que adoptaron los gobiernos revolucionarios para construir la nacin, se les asigno un papel importante en la produccin a los empresarios nacionales, crendose las condiciones necesarias para tal fin. Y stos aprovechando ampliamente tales oportunidades, realizaron importantes inversiones en la industria, el comercio e incluso en la agricultura. A cambio de lo cual, se encontraba vedado a los empresarios el acceso a la administracin pblica, especialmente a los puestos de control poltico.

Al amparo de tal esquema, los empresarios podan manifestar a travs de las cmaras respectivas y ante las instancias correspondientes sus puntos de vista, as como defender sus intereses profesionales, pero no expresar un punto de vista global sobre el desarrollo y funcionamiento del pas. Pero con el paso del tiempo, gracias al apoyo, la promocin y el buen trato que recibi por parte del gobierno, la estructura organizativa empresarial se fortaleci. Y lo que antes era negociacin o acuerdo especfico, se transform en participacin decisiva en la definicin de polticas concretas. Aunque siempre en forma aislada, aparentemente no concertada, sin un marco de referencia explcito y totalizador respecto de la economa en su conjunto.

Sin embargo, ante la entrada en crisis del Desarrollo Estabilizador en 1976, la burguesa ve amenazada su posicin de privilegio hasta entonces alcanzada, como el prevale cimiento del capital financiero y de grupos monoplicos en distintas actividades, que se haban integrado en consorcios financieros industriales. E impulsada por los grupos ms agresivos del capital monoplico, cierra filas, se organiza mejor y precisa su proyecto para la nacin.

De tal manera, desde 1976 de forma abierta las organizaciones patronales politizan su poder econmico, realizando una autntica prueba de fuerza frente al Estado y las organizaciones de masas en las que se haba apoyado. Pasando los propietarios de incursiones coyunturales en los asuntos pblicos, a una participacin activa y permanente en el quehacer poltico nacional. Hasta haber consolidado hoy en da un posicionamiento hegemnico que abarca la cultura, lo ideolgico, las formas de hacer poltica, la moral pblica y privada, as como los gustos y el consumo.

La burguesa nacional, abiertamente apoyada desde el exterior, logra as construir un consenso (que cada vez se desgasta ms) en torno a la necesidad de restaurar el funcionamiento econmico del pas, recurriendo a una poltica econmica conservadora, totalmente favorable a los intereses empresariales y en detrimento de las demandas y necesidades de los trabajadores12.

Argumentando desde la dcada de los 80 que el sector pblico es deshonesto; mantiene un elevado nivel de gatos, ineficiencia en la administracin de las empresas estatales, ha habido una constante degradacin de las universidades pblicas, excesivos trmites burocrticos, altos impuestos, un control de precios y dems cosas que, segn su versin han sido los factores limitantes para un sano y equilibrado desarrollo econmico del pas. Han ofrecido en contrapartida, un manejo austero del presupuesto, liberacin de precios y salarios, as como una mayor participacin dentro de la poltica por parte de los mismos empresarios, para -segn ellos- no privar al pas de su sentido prctico y eficaz, para la realizacin de las cosas13.

Y con estos antecedentes, el Estado moderno iniciar formalmente en Mxico desde el 1o de diciembre de 1982, cuando asume la presidencia de la Repblica Miguel de la Madrid Hurtado, quien instaura la visin empresarial, al modernizar la poltica econmica del pas o el llamado eficientismo productivo, que garantizar desde entonces el flujo de ganancias de nuestro pas, para el pago de la deuda a expensas del gasto pblico.

Por tales motivos, a partir de De la Madrid, el proyecto de nacin ser severamente cuestionado, y pese a que el sistema preservo sus estructuras, la ideologa de los gobernantes as como los objetivos nacionales y sociales cambiaron drsticamente. Por ejemplo, De la Madrid al ver el enojo de los grupos de presin financieros, as como de empresarios nacionales y extranjeros, contra el ltimo decreto de Lpez Portillo, que fue la nacionalizacin de la banca, y contra las tradicionales instituciones presidenciales, restablece alianzas y ofrece proteger sus intereses.

As, al gobierno norteamericano, a inversionistas y al FMI-BM, les permite aplicar en nuestro pas la ortodoxia fondomonetarista y la modernizacin estructural; a los empresarios nacionales les concede un amplio programa de privatizaciones de propiedades que hasta entonces eran propiedad de la nacin, as como impone un plan de choque que aplicara a la clase trabajadora. Dentro de dicho plan se circunscribe, a seis meses de efectuarse las elecciones presidenciales de 1988-1994, por acuerdos con el FMI y el BM, y ante la amenaza de huelga general, el decreto de la firma del Pacto de Solidaridad Econmica, firmado el 15 de diciembre de 1987, durante la VII Convencin Ordinaria, de la CTM. Cuya intencin ser frenar el alto ndice inflacionario, a expensas de los trabajadores14.

Constituyndose as el sector financiero como un grupo con gran poder poltico en Mxico, adems de econmico, siendo desde entonces los aliados ms importantes de los inversionistas extranjeros para implementar en nuestro pas las polticas econmicas que les sean favorables a sus intereses. Especialmente despus de la reprivatizacin de la Banca y las modificaciones constitucionales que reglamentaban a la Bolsa Mexicana de Valores.

Proceso que tendr como reforzamiento el hecho de que desde Miguel de la Madrid los cuadros del gabinete econmico se conformar por la burocracia financiera, adems de que algunos de ellos obtuvieron grados en universidades extranjeras. Algunos casos son los de: Miguel Mancera Aguayo, director del Banco de Mxico; Hctor Hernndez Cervantes, secretario de Comercio; Adolfo Hegewisch, subsecretario de regulacin de inversiones extranjeras y transferencia de tecnologa de la Secretaria de Comercio; Luis Bravo Aguilera, subsecretario de Comercio Exterior y de la Secretaria de Comercio15, entre otros.

Pero el caso de mayor relevancia ser el de Carlos Salinas de Gortari, quien ocupo el cargo de secretario de Programacin y Presupuesto con de la Madrid, y desde ste puesto, el 10 de septiembre de 1986 mantuvo conversaciones privadas con autoridades financieras estadounidenses e internacionales.

En Washington, en 1986, Salinas tuvo conversaciones con las ms altas autoridades del gobierno de Reagan. En Nueva York, se entrevist con banqueros acreedores del pas, se manifest en sesin cerrada ante la prensa en el Consejo de las Amricas, respecto al contenido econmico del IV informe del presidente De la Madrid, reconociendo el xito del programa privatizador, ejemplificando con la venta a la iniciativa privada de Mexicana de Aviacin.

Asimismo, Salinas se entrevist con; el presidente del Banco Mundial, Barber Conable; con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Antonio Ortiz Mena; con el presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker; con el director de la Oficina de Presupuesto, James C. Miller; con el Secretario del Tesoro, James Baker y con el director ejecutivo del FMI, Jacques de Larosiere16.

As a Salinas se le fue allanando el camino para la presidencia de la Repblica, toda vez que ste significara la continuidad de la poltica econmica iniciada por De la Madrid y la ratificacin de los convenios internacionales firmados con las instituciones financieras. Por tales motivos De la Madrid expulsa del partido, apoyado por Fidel Velzquez, dirigente de la CTM, a La Corriente Democrtica representada con Cuauhtmoc Crdenas, hijo del General Lzaro Crdenas. Ya que este sector representaba un programa de gobierno distinto, que contravena al de los intereses empresariales.

En tal contexto, el 7 de julio de 1988, a la 1:30 a.m., aun sin contar de manera completa las actas comiciales, el presidente del PRI, Jorge de la Vega Domnguez, anuncia un triunfo rotundo y contundente a favor de Salinas. Obedeciendo tal acto a que la tendencia en realidad, al contar los votos iba favoreciendo a Crdenas y el 10 de julio de 1988, siendo que el margen de distancia entre Crdenas y Salinas aumentaba considerablemente a favor del primero, decide el gobierno de Dela Madrid atrofiar el sistema de cmputo, arguyendo que no se poda saber quin era el triunfador debido a que se haba cado el sistema.

A tal fraude se uni la cpula del PAN, sus cabecillas, Luis H. lvarez y Diego Fernndez de Cevallos, quienes se pronunciaron a favor de Salinas. Ante lo cual Salinas se ver obligado a compartir el poder y reconocer el triunfo de sus aliados del PAN en Baja California, donde gobernara Ernesto Rufo, mientras que a los partidos de oposicin de centro izquierda fueron boicoteados, obstaculizando sus actos, as como persiguiendo a sus lderes.

Y ya una vez que llega a la silla presidencial, Carlos Salinas de Gortari, modifica la legislacin respecto al Artculo 27 constitucional, manifiesto por medio del Diario Oficial de la Federacin, el 6 de enero de 1992, terminando con las formas tradicionales de propiedad de la nacin y la propiedad social, para privilegiar a la privada, afectando la organizacin campesina y la tradicional tenencia de la tierra, mediante seras modificaciones a los regmenes de propiedad ejidal y comunal.

En la misma direccin se inscribieron las modificaciones al artculo 28, constitucional, referentes a la ley de inversiones extranjeras y la desregulacin de la Banca, la industria petroqumica, y a la liberalizacin de la empresa estatal del petrleo, del sector elctrico, de las comunicaciones, aeropuertos, ferrocarriles satlites, etc.

En la siguiente entrega observaremos el avance del proyecto empresarial de Salinas a la fecha, as como el fortalecimiento de la derecha ante el avance del proyecto industrial.

Bibliografa.

Torres ngel Jr. El petrleo y la sucesin presidencial. Editorial EDAMEX, 1981.

Cordera Rolando, Tello Carlos. Mxico la disputa por la nacin. Perspectivas y opciones de desarrollo. Siglo Veintiuno Editores, 11a edicin, 1993.

Kolynsky Arthur. Quin domina Mxico? ANASOP, 2001.

Garca Cant Gastn. El desafo de la derecha. Joaqun Mortiz/Planeta, 1987.

Hemerografa.

La Jornada. La derechizacin del mundo. Por: Vctor Flores Olea. 03-04-2017.

Rebelin. Tras el NO en el referndum de Colombia. Las derechas profundas de Amrica Latina. Por: Massimo Modonesi, desinformemonos.org 07-10-2016.

Rebelin. Los retos que plantea la ofensiva de la derecha en Amrica Latina. Por: Olmedo Beluche. 08-09-2016.

Notas:

1 Torre de una mezquita desde la que se convoca a los fieles a la oracin.

2 La Jornada. La derechizacin del mundo. Por: Vctor Flores Olea. 03-04-2017.

3 Rebelin. Los retos que plantea la ofensiva de la derecha en Amrica Latina. Por: Olmedo Beluche. 08-09-2016.

4 Torres ngel Jr. El petrleo y la sucesin presidencial. Editorial EDAMEX, 1981. Pp. 15-39.

5 Ibd. Pp. 42-46.

6 Ibd. Pp. 51-62.

7 Sesenta das despus de la presentacin de la declaracin anual del Impuesto Sobre la Renta (ISR), las personas fsicas y morales (patrones) tienen como obligacin repartir entre sus trabajadores una proporcin de sus utilidades.

8 Torres ngel Jr. El petrleo y la sucesin presidencial. Editorial EDAMEX, 1981. Pp. 78-84

9 Ibd. Pp. 91-96.

10 Ibd. Pp. 104-108.

11 Ibd. Pp. 110-122.

12 Cordera Rolando, Tello Carlos. Mxico la disputa por la nacin. Perspectivas y opciones de desarrollo. Siglo Veintiuno Editores, 11a edicin, 1993. Pp. 42-43.

13 Ibd. Cordera Rolando, Tello Carlos. Pg. 66.

14 Kolynsky Arthur. Quin domina Mxico? ANASOP, 2001. Pg. 76.

15 Garca Cant Gastn. El Desafo de la derecha. Joaqun Mortiz-Planeta. 1987. Pg. 176.

16 Ibd. Pp. 89-90.

Ramn Csar Gonzlez Ortiz es licenciado en Sociologa y Maestro en Estudios Polticos y Sociales por la FCPyS de la UNAM. Actualmente es profesor adjunto en la misma FCPyS, de las materias: Sociologa latinoamericana: temas contemporneos y Sociologa contempornea.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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