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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-04-2017

Posmachismo & Masculinidad hegemnica
Hombres incompletos

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com

Sobre los elementos claves que fundamentan la masculinidad hegemnica en la sociedad actual de la que se sustenta el machismo de antes y el de ahora.


Pensar que la historia se repite es un exceso, casi una visin romntica de una realidad caracterizada por lo contrario, por una continuidad invariable que nos hace creer que cuando el problema no se manifiesta en toda su intensidad ha desaparecido. Pero en verdad est ah, contina porque las circunstancias que dan lugar a l permanecen, y lo nico que cambia es su grado de expresin. Por eso la historia no se repite, simplemente no cambia. Y eso es lo que ahora demuestran los argumentos que utiliza el posmachismo para atacar a las mujeres e intentar demostrar su inferioridad.

El posmachismo no slo contina con la versin ms tradicional del machismo exhibicionista con hombres como Donald Trump, el eurodiputado polaco, Janusz Korwin-Mikke, los empresarios de Chile y su mueca hinchable, o muchos hombres annimos cada da sino que recupera ideas tradicionales con un argumento actual. Viene a ser lo que Claude Levi-Strauss llamaba la reactualizacin del mito, pero en este caso elevado a toda su potencia en lo que supone una reactualizacin del machismo. La idea de base sobre la que se levanta toda esta argumentacin es la sempiterna inferioridad de las mujeres y su dependencia de los hombres, hoy recuperada sobre referencias concretas alrededor de la debilidad fsica, la menor inteligencia y la incapacidad personal para asumir ciertas responsabilidades.

Ante este planteamiento la conclusin que utilizan para justificar su machismo no slo insiste en la inferioridad de las mujeres, sino que tratan de destacar su maldad comparndolas con los peores hombres, y dicen que si las mujeres no maltratan ms es porque tienen menos fuerza fsica, si no ocupan puestos de mayor responsabilidad y decisin se debe a que son menos inteligentes, y por tanto, si no se ven envueltas en temas de corrupcin, no es porque entiendan el ejercicio del poder de otra manera, sino porque no estn en las posiciones desde las que actuar de modo similar a los hombres.

Y para demostrar su argumentacin recurren a los tpicos casos aislados para generalizarlos y dar por cerrada su argumentacin terico-prctica sobre la inferioridad y maldad de las mujeres. El razonamiento es sencillo y sintnico con las ideas, valores y creencias tradicionales de la cultura machista, con lo cual aparecen cargados de razn y sentido, y a penas generan crtica y rechazo. Todo parte de tomar al hombre como referencia y de asignarle una serie de valores positivos a su condicin, de manera que desde el bueno de Adn hasta el ltimo hombre denunciado falsamente por violencia de gnero, la historia siempre ha sido as y con una mala mujer cerca para explicarla.

Bajo esa idea, como los hombres son fuertes, inteligentes y capaces, adems de buenos, y las mujeres no son hombres, pues se toma como referencia el elemento que da objetividad al argumento, es decir, la fuerza fsica a partir del elemento biolgico dado por el sexo, y se da por buena toda la argumentacin en lo fsico (hombres fuertes, mujeres dbiles), en los psicolgico (hombres ms inteligentes, mujeres menos inteligentes), y en lo conductual (hombres capaces, mujeres incapaces). Y adems, se le aade el otro argumento tambin por comparacin, de manera que como el hombre es bueno, de hecho slo hay que ver cmo el Derecho ha utilizado histricamente la figura del buen padre de familia para decidir sobre la conducta en trminos de justicia, pues las mujeres que no llegan a lo de los hombres son malas, y adems, perversas en su razonamiento.

Al final todo queda explicado bajo esa construccin y todo tiene sentido en esta sociedad para ocultar la desigualdad y su significado, y reducirlo todo a las consecuencias de la condicin propia de hombres y mujeres o a determinadas circunstancias. Bajo esa idea no hay desigualdad ni machismo, slo que los hombres son ms fuertes, ms inteligentes, ms capaces y ms buenos, y por tanto, las mujeres ms dbiles, menos inteligentes, ms malas y menos capaces. Nada nuevo en el fondo, pues hasta la violencia de gnero la explican bajo la idea de que algo habr hecho la mujer (mala) para que el hombre (bueno) le haya tenido que pegar.

Ya Sigmund Freud, a principios del siglo XX, lo explic y le dio trascendencia psicodinmica al hablar de complejo de castracin y de la envidia de pene, y tomar el falo como referencia y, en consecuencia, a los hombres como portadores de esa referencia de personalidad e identidad, y a las mujeres como unas eternas aspirantes en su frustrada bsqueda.

De ese modo, las mujeres siempre estarn limitadas por ser hombres incompletos, y los hombres siempre estn en riesgo ante esa castracin social a la que puede llevar no ser hombre segn el modelo tradicional, por lo que la Igualdad es presentada como la cuchilla afilada dispuesta a llevar a cabo esa amputacin social de los hombres. Que hoy, en pleno siglo XXI, todava haya hombres y una cultura que considere que las mujeres son hombres incompletos y, por tanto, inferiores, dbiles e incapaces, no demuestra ignorancia, sino cmo el conocimiento est sometido a la ideologa de quienes prefieren mantener las posiciones de poder, antes que enfrentarse a su propia y limitada realidad, no como prdida, sino como enriquecimiento para convivir en paz.

La nica castracin que existe es en los derechos de las mujeres y, por tanto, en la justicia social; por eso muchos hombres tienen miedo a la Igualdad, porque saben que el machismo, o sea, nuestra cultura, es una construccin levantada sobre el abuso y el poder, y no quieren perder sus privilegios en esa especie de falocracia cultural y social en la que viven.





Fuente: https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2017/04/17/hombres-incompletos/


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