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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2017

Reciben los cubanos un salario de 25 dlares al mes?

Ernesto Escobar Soto
Rebelin


En un artculo que le hace poco, el autor trataba el tema de las enormes desigualdades econmicas existentes en el mundo. La informacin publicada en un video por Yahoo.com, se basaba en los datos estadsticos recopilados en el 2014 por la pgina digital Nationmaster.com (una empresa especializada en estadsticas) la que comparaba los sueldos mensuales netos de la poblacin mundial tomando como divisa principal el dlar. De acuerdo a esta investigacin, Suiza con 6.300 dlares mensuales, es el pas donde se devengaban superiores salarios, seguida por Luxemburgo (4.479 dlares). Estados Unidos ocupaba el lugar 13 con 3.258 dlares. El informe se convierte en caricaturesco al sealar que Cuba era la nacin del mundo donde menos salario se reciba cada mes. En ese escalafn, la Isla, con el nmero 176, ocupaba el ltimo lugar del mundo al presentar un salario mensual de 25 dlares.

Al comparar a Cuba con sus vecinos caribeos se sealaba a Hait. De acuerdo al artculo los haitianos ganaban 712 dlares anuales, para una mensualidad media de 59,33 dlares. Con marcada intencin agregaban que en Angola, en cuya guerra civil murieron ms de 2.000 soldados cubanos, el ingreso promedio por mes era de 2.650. A todas luces con estas comparaciones se quera denigrar a Cuba y a su sistema socialista. Cualquiera, sin ser un especialista en economa, de inmediato se percata de que esta informacin era falsa. El paralelo con la hermana Hait es irracional. Este pequeo y heroico pas, sumido en la mayor miseria, es el ms pobre del continente americano. El mundo desarrollado, comenzando por Francia (su ex metrpoli) y los Estados Unidos le hicieron y le hacen pagar muy caro la hazaa de haber realizado la primera y nica revolucin en la historia triunfante de esclavos, y de negros por aadidura.

Las estadsticas que muestran los salarios per cpita de las naciones capitalistas no reflejan la realidad. Desconocen la dispar distribucin de la riqueza entre la poblacin, en la que unos pocos poseen amplias riquezas y la generalidad no. En estas estadsticas anuales, se suman los ingresos que reciben los ms privilegiados econmicamente, con los salarios de todos los trabajadores del pas, y el resultado se divide entre el nmero de habitantes. Con este engaoso promedio se oculta el bajo nivel de las entradas salariales de los ms desfavorecidos.

Para un observador juicioso las pruebas evidentes de la miseria de la poblacin de una nacin son, entre otras, el hambre y la pobreza, visibles en ciudades en los que deambulan ancianos, mujeres y nios descalzos, con ropas radas y a veces sin siquiera un sitio modesto para dormir; un analfabetismo generalizado y nios que no tienen escuelas; la falta de atencin mdica y las aterradoras epidemias que matan impunemente a miles de personas desvalidas; poblaciones enteras que sin proteccin estatal, caen en la indigencia ms espantosa cuando ocurren graves fenmenos climticos, ssmicos o de otra ndole; los hombres y mujeres sin trabajo; la baja esperanza de vida de la poblacin y la elevada mortalidad infantil. Este triste escenario de la sufrida Hait y el de muchos otros pases, no es el de Cuba.

Estas comparaciones con la que intentan demeritar a Cuba y a su sistema social, forman parte de la permanente campaa contra nuestro pas. Estas supuestas investigaciones son disparatadas y difamatorias, pues establecen paralelos sin explicar las diferencias que existen entre lo que se denomina como el salario nominal y el salario real.

En primer trmino, no negar el bajo nivel salarial de los trabajadores cubanos, ni tampoco los elevados precios de los productos del campo y los de las tiendas de divisas (CUC) (1), muchos de ellos gravados exageradamente por las grandes empresas comercializadoras cubanas. Son patentes las insuficiencias, falta de organizacin y la no generalizacin del inmenso caudal de innovaciones tecnolgicas que ofrece la ciencia cubana, para que la agricultura produzca ms. Igualmente es preciso perfeccionar el control del trasiego de los intermediarios, mejorar el mercadeo de los productos y abaratar los precios. Pese las amplias subvenciones estatales, un segmento de la poblacin cubana no logra satisfacer convenientemente sus necesidades. Los Lineamientos del 7mo Congreso del PCC van dirigidos a corregir y a enmendar estos problemas. Solo pretendo ser objetivo, e intentar mostrar cuales son las indudables particularidades que nos desigualan en relacin a las naciones del resto del planeta.

El mundo actual se compone de casi una treintena de pases capitalistas ricos integrados por Estados Unidos, Canad, la mayora de los europeos, Japn, Australia, cuyos PIB nacional y per cpita son altos. En los ltimos aos se les han incorporado varios estados, casi todos asiticos. En el otro extremo se hallan ms de 150 pases tambin capitalistassalvo las conocidas excepcionescuyos PIB en general son mucho ms bajos. Estas naciones que algunos denominan como pases en desarrollo, emergentes o subdesarrollados, casi siempre han sufrido histricamente el colonialismo, la explotacin y el saqueo, primero por parte de los imperios colonialistas y ahora por los estados capitalistas hegemnicos.

En ese pequeo grupo de naciones del 1er Mundo, los salarios son altos, lo que les permite a sus habitantes en general, recibir diversos beneficios (2). Por supuesto, la poblacin del resto del planeta mayoritariamente pobre no los puede disfrutar. Son significativos los gastos en que incurren los ciudadanos de las capas medias y pobres de esos pases ricos para pagar los alquileres de sus viviendas, y los servicios (privados) de educacin de sus hijos y los de salud de la familia. La suma de los tres egresos antes sealados, puede representar para un habitante promedio la mitad o ms de sus ingresos mensuales.

En Cuba a diferencia de la generalidad de las naciones del planeta, ms del 85 % de las viviendas habitadas pertenecen a sus propietarios, o sea, los que viven en sus casas son dueos de ellas y no pagan ningn alquiler, ni impuesto sobre ellas, ni tampoco sobre el suelo en que estn asentadas. Y los que no son propietarios de sus inmuebles le pagan al Estado no ms de un 10% de sus ingresos. En Cuba no ocurren los inhumanos desalojos por no pago de los alquileres de las viviendas tan comunes en el resto del mundo.

La salud, uno de los Derechos Humanos esenciales, en Cuba es pblica y gratuita, tiene cobertura universal, y algo primordial, en contraste con la generalidad de los sistemas de salud en el mundo, el de Cuba prioriza la prevencin de las enfermedades por medio de campaas mdicas contra numerosas enfermedades, lo que incluye la vacunacin masiva de la ciudadana. El sistema de salud pblica cubana contempla la atencin primaria, el ingreso y permanencia en hospitales, las operaciones quirrgicas y todos los tratamientos posteriores sin excepcin. Decenas de miles de mdicos cubanos han prestado y prestan servicios en ms de 60 pases, en la mayora de ellos de manera gratuita. Aunque la salud pblica cubana se ha visto daada por espacio de ms de 25 aos a causa de la severa crisis econmica (Periodo Especial) y del bloqueo por parte de Estados Unidos, cuenta con mdicos, enfermeros y personal tcnico muy capacitados y una alta sensibilidad humana, en los ltimos aos ha comenzado a reactivarse el sistema con nuevas inversiones y equipos de ltima generacin, remozamiento de locales, etc.

En otros pases existen conjuntamente la salud privada y la pblica (la tendencia neoliberal imperante en el mundo es relegar a esta a un segundo plano), por ello, para muchos, resultan muy costosos los servicios mdicos. En los Estados Unidos, con la comercializacin de la salud, no tener un seguro mdico es una verdadera tragedia para la familia. Podemos resaltar que an para no pocos de los asegurados, ese convenio no cubre todo tipo de enfermedades y a veces las empresas aseguradoras con argucias legales tratan de evadir responsabilizarse cuando las dolencias son muy graves y requieren gastos superiores. Una muestra grfica e irrebatible de esto, es el gran nmero de cubanos con residencia permanente en el exterior que aprovechan sus visitas a Cuba para recibir atencin mdica.

La educacin, otro de los obligatorios Derechos Humanos, en nuestro pas es tambin pblica y gratuita para todo tipo de instruccin hasta el nivel universitario. Es sabido que se requiere pagar elevadas sumas de dinero para cursar una carrera universitaria en el resto del mundo. De igual forma el sistema de enseanza fue seriamente daado en estos aos de severa crisis econmica en Cuba y ahora se realiza un intenso trabajo de revisin y reordenamiento para elevar su calidad. El pas presenta uno de los niveles de escolaridad e instruccin ms altos del mundo. Cuba ha ofrecido y ofrece becas gratuitas a miles de jvenes de otros pases para cursar diferentes estudios.

Nuestra Isla es una de las naciones del orbe que mayor por ciento de su presupuesto invierte en los sectores de la salud y la educacin. Pese a las reconocidas deficiencias en los sistemas pblicos de salud y educacin cubana, causadas principalmente por la intensa crisis econmica padecida por espacio de ms de dos decenas de aos, la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) y la Organizacin para la Educacin, la Ciencia y la Cultura de las Naciones Unidas (UNESCO), en reiteradas ocasiones los han valorado altamente como ejemplos a seguir.

En otros pases, los trabajadores sujetos a la precariedad laboral y los denominados como informales no tienen el derecho a pensiones. En contraste, los trabajadores cubanos, tanto los de las entidades estatales, como los de las privadas, al alcanzar la vejez pueden, debido a este sistema pblico, beneficiarse de la Seguridad Social con pensiones y aquellos que por diversas razones nunca trabajaron o se encuentran desamparados reciben atencin por la Asistencia Social. Es preciso sealar que las actuales pensiones no garantizan todas las necesidades de los jubilados, lo que se prev atender en la medida que se fortalezca la economa. En cuanto a la Asistencia Social, unas 80 mil familias con situacin precaria reciben ayuda econmica. Solo una veintena de los estados desarrollados puede enorgullecerse de contar con un sistema as, pese a las limitaciones lgicas, dada la difcil situacin econmica de nuestra nacin.

De igual manera esta implementado desde los primeros aos de la Revolucin el sistema que le garantiza a cada familia al mes una cuota alimenticia. El Estado gasta miles de millones de dlares para comprar parte de esos alimentos en el extranjero y ofrecerlos a la poblacin a precios nfimos. Los alimentos que se ofrecen subvencionados, si bien significan una manera innegable de recibir ingresos (en productos) para la familia cubana, solo satisfacen un por ciento del consumo lo que obliga a comprar la otra parte ms caros, en las tiendas que venden en la moneda convertible (CUC) y en los mercados creados para la venta de productos liberados en la llamada moneda nacional (MN). Se ha planteado que cuando las condiciones econmicas lo permitan se eliminar este sistema y la ayuda econmica se realizar de modo directo a las familias ms desfavorecidas.

Debemos referirnos tambin a la importante subvencin por el Estado de un alto por ciento de los gastos que realiza cada familia en: la electricidad, el telfono, el agua, el gas, el transporte pblico, los crculos infantiles, los asilos para ancianos, los servicios fnebresSon tambin gastos en que incurre el Estado para beneficiar a la poblacin cubana los realizados en el amplio desarrollo de la cultura, el deporte y la ciencia, as como en la oferta de eventos y espectculos artsticos, recreativos y deportivos con entradas a precios muy bajos (comparados con otros pases).

Es indiscutible que el salario de una parte considerable de los cubanos no satisface todas sus necesidades y existe un reclamo general por elevarlos. Pero no se puede olvidar y echar a un lado lo antes sealado. A precios medios de pases subdesarrollados, los ingresos salariales y los servicios que reciben los cubanos equivaldran a varias veces la supuesta paga mensual de 25 dlares. Si al salario nominal que reciben directamente los trabajadores cubanos por su labor realizada en un ao, le sumramos todos los servicios subvencionados por el Estado que la poblacin recibe y a esta suma la dividiramos entre los 11 millones de cubanos, nos dara, para sorpresa de muchos, un per cpita de ingresos o sea un salario real mucho ms alto. Faltara por agregar, que la inmensa mayora de los cubanos, como son dueos de sus viviendas no pagan alquileres.

Por estas razones se puede asegurar con absoluta certeza que los cubanos no ganan solamente los 25 dlares mensuales que seala el escalafn antes nombrado. Si esto fuera as, imperara una miseria ms atroz que la sufrida actualmente por Hait, cuyos trabajadores reciben 59,33 dlares cada mes, o sea, 34,33 dlares ms que los cubanos. Cmo explicar entonces que con un salario de solo 25 dlares mensuales, existan en Cuba, sobre una poblacin de unos 11 millones de habitantes, ms de un milln y medio de graduados universitarios y casi 2 millones de tcnicos medios? Cualquier familia cubana cuenta entre sus hijos a ingenieros, mdicos, cientficos. Cmo explicar qu todos los nios, jvenes (sin tener en cuenta su raza, sexo, posiciones polticas, ideolgicas o religiosas de ellos o de sus familias) tienen garantizados la enseanza y la atencin medica? Cmo explicar el alto nmero de intelectuales, artistas y una intensa y variada vida cultural? Cmo explicar que no hay un solo nio cubano sin maestro o un rincn de la Isla que no cuente con una escuela? Cmo explicar que toda la poblacin cubana reciba atencin mdica y como consecuencia de ello haya alcanzado un promedio de 78 aos de vida? Cmo explicar que Cuba muestra uno de los ms bajos ndices de mortalidad infantil y materna del mundo? Cmo explicar el extraordinario nivel alcanzado por la ciencia cubana, especialmente en la esfera de la ingeniera gentica y la biotecnologa? Cmo explicar que por las calles cubanas no vagan ancianos, nios, mujeres y enfermos pidiendo limosnas, como sucede en casi todos los pases del orbe, incluyendo a los ms desarrollados?

El respetado Silvio Rodrguez en su blogs Segunda Cita seal unos aos atrs: En los 65 barrios jodidos de Cuba en los que he actuado, an no he visto a un slo nio sin escuela, zapatos o asistencia mdica. Y todo esto ocurre en un pequeo pas pobre, sin recursos naturales, sometido al bloqueo ms largo de la historia por la nacin ms poderosa del mundo.

Para tratar de comprender la situacin actual de Cuba hay que valorar entre otros aspectos, la enorme crisis econmica a partir de 1990, provocada por la desaparicin de la URSS, al tiempo que Estados Unidos de manera paralela redobl su inhumano bloqueo, a los que se le aadieron los errores y las faltas que se cometieron. Ha sido una dilatada etapa casi apocalptica, de pica resistencia. El objetivo esencial de la sociedad socialista cubana es lograr el mayor bienestar posible, tanto material como espiritual de la poblacin. Los Lineamientos de la poltica econmica y social del Sptimo Congreso del PCC, han proyectado restituirle a los salarios su valor como instrumento motivador para el desarrollo de una economa sana.

Est previsto que el crecimiento de los ingresos de los trabajadores de las nuevas empresas estatales estar en proporcin directa y proporcional a las utilidades que alcancen cada ao esas entidades. Se requiere que echen a un lado todo aquello que las frena y se conviertan lo ms rpidamente posible, en empresas de nuevo tipo, capaces de obtener ptimos resultados econmicos. El desarrollo integral de las cooperativas (de todo tipo), debe permitir el acrecentamiento progresivo de los ingresos de sus miembros. En el caso de los cuentapropistas sus entradas financieras, dependern de las ganancias obtenidas en el desempeo de sus oficios, rentas o pequeos negocios. En el caso de los empleados que laboran en este sector, sus salarios obedecern a los resultados econmicos del centro en que se hallen y de las regulaciones que se establezcan.

El ansiado e imprescindible aumento de los salarios del amplio sector administrativo pblico, as como de las pensiones, en general, deber seguir al acrecentamiento de la produccin y los servicios del pas y al mejoramiento de las finanzas internas. De todos, el crecimiento de los ingresos en este segmento laboral constituye el ms complejo a solucionar, pues incluye, entre otros, a los sectores de la administracin pblica, a los de la salud, y educacin, a los de orden interior y defensa.

Elevar la masa salarial de todo el sector pblico sin un correspondiente respaldo productivo en el pas, provocara la subida de la inflacin con graves consecuencias. La ineludible disminucin del excesivo nmero de trabajadores de la administracin pblica cubana, podra permitir el aumento de los salarios de los que permanezcan en estos centros. Por otra parte, el Estado, con la disminucin del nmero de funcionarios administrativos y una mejor organizacin, podra ser menos burocrtico, ms gil y eficiente, y contribuira a eliminar las muchas trabas burocrticas centralizadoras que impiden acelerar el desarrollo del pas, as como enfrentar de manera resuelta la corrupcin y evitar su crecimiento.

Notas:

(1) Es criterio general que sobrepasadas las circunstancias que obligaron a imponer los gravmenes a las -mercancas de vital importancia para la canasta familiar- en las tiendas de divisas (CUC), se debe aprobar una nueva y mayor rebaja de esos precios, permitiendo un acertado margen de ganancia a las empresas estatales. Esto contribuira a mejorar el nivel adquisitivo de la poblacin y a motivar el espritu de trabajo. Esta rebaja de precios en las tiendas que venden en CUC, podra contribuir, cuando ocurra la unificacin de las monedas, a aliviar posibles fenmenos como el de la inflacin, que afectara a las capas ms vulnerables de nuestra sociedad. Por otra parte es indispensable el aumento de la produccin agropecuaria, la eliminacin de la generalizada extensin del monopolio ejercido por los intermediarios y la consiguiente rebaja de sus precios en el mercado.

(2) Muchos observadores consideran que el sueo americano de los estadounidenses y el estado de bienestar social de los europeos occidentales que imper en estos pases a partir de la culminacin de la II Guerra Mundial, parecen haber llegado a su fin a causa de las polticas neoliberales de sus gobiernos, sometidos al sector financiero mundial. Se advierte un paulatino e irreversible retroceso de las conquistas sociales y los derechos civiles logrados por sus pueblos a travs de cientos de aos de luchas.

Ernesto Escobar Soto. Escritor y periodista cubano. Autor de la novela El largo regreso de Jos publicada por la editorial Letras Cubanas en 2014.

Fuente: La Polilla Cubana

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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