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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-04-2017

Corea del Norte es realmente una amenaza para el mundo?

Aquiles Crdova Morn
Rebelin


Tengo la impresin de que todos estamos enterados del conflicto entre EE.UU. y Corea del Norte y temerosos por la creciente tensin entre ambas naciones, tensin que a cada hora nos acerca ms a una guerra nuclear que, como dije en mi artculo anterior, barrera de la faz de la tierra todo rastro de vida orgnica y de civilizacin. Lo que ya no es seguro es que todos estemos bien informados sobre la verdadera causa del conflicto ni, por tanto, de quines son los culpables de estar alimentando tan incalificable crimen contra el gnero humano. Los medios de difusin occidentales, entre los que se cuentan los mexicanos, difunden con una unanimidad sospechosa (que solo puede explicarse si suponemos una misma fuente mundial de distribucin de tales noticias) que el problema radica en la irracionalidad de los lderes de Corea del Norte, empecinados en continuar su propia carrera nuclear a pesar de la prohibicin expresa de la ONU, lo que los convierte en delincuentes internacionales a los que hay que parar y castigar a como d lugar.

Ahora bien, es realmente as? Repasemos brevemente algunos hechos recientes sobre el tema. Grosso modo, puede decirse que la divisin de la pennsula de Corea en dos repblicas separadas y, en esencia, antagnicas, es fruto de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Durante ese conflicto, la pennsula coreana fue invadida por los japoneses, entonces pertenecientes al llamado Eje Roma-Berln-Tokio y, por tanto, aliado de Hitler, y su liberacin, detalles aparte, corri a cargo del ejrcito sovitico que comenz su obra por el norte y avanz rpidamente hacia el sur. Como en otros varios frentes, Estados Unidos no estuvo dispuesto a permitir una Corea libre y unida bajo la tutela sovitica y se apresur a poner por obra su propia liberacin del sur. Como ambas potencias eran entonces aliadas, no quisieron chocar entre s y acudieron al recurso salomnico de dividir la pennsula en dos: el norte, con una organizacin socialista de su economa y de su sociedad, y el sur, totalmente dominado por el gran capital. El acuerdo se firm en el ltimo ao de la guerra, en 1945.

Sin embargo, como han documentado los historiadores del periodo, Estados Unidos, en el fondo, nunca estuvo de acuerdo con la solucin; su intencin siempre ha sido conquistar toda la pennsula coreana para ampliar las operaciones de sus grandes monopolios y, ante todo, llevar su amenaza nuclear a la frontera que Corea del Norte comparte con China y Rusia. Como consecuencia (y prueba al mismo tiempo) de esta verdad, recordemos que la guerra de Corea, que comenz en 1950 y termin con un armisticio firmado el 27 de julio de 1953, fue, de hecho y de derecho, una agresin norteamericana contra Corea del Norte que buscaba consumar por la fuerza los propsitos antes sealados. Estados Unidos aleg que se trataba de una guerra de liberacin contra la dictadura comunista, la misma vieja cantinela que seguimos oyendo hoy, con ligeras variantes, en los casos de Libia, Egipto, Irak, Afganistn y Siria. Pero hay algo ms. Tcnicamente, un armisticio no es la paz definitiva sino un cese temporal de los combates por consentimiento mutuo que puede ser roto en cualquier momento; es decir, que tcnicamente tambin, la guerra sigue. Esta es, precisamente, la situacin actual entre Estados Unidos y Corea del Norte, lo que equivale a decir que ambos pases estn tcnicamente en guerra desde julio de 1953. Ante los acontecimientos actuales, hay que saber por qu no se ha firmado la paz definitiva; quin y por qu se opone a ello. Un experto occidental, Jack A. Smith, asegura que, desde el fin de la guerra de Corea en 1953, el gobierno norcoreano ha hecho repetidos intentos de firmar la paz definitiva con EE.UU. sobre la base de los siguientes cuatro puntos: 1) un tratado de paz definitivo; 2) la reunificacin de las dos Coreas; 3) suspensin de las maniobras militares conjuntas de Corea del Sur y EE.UU.; 4) negociaciones bilaterales directas entre Washington y Pyongyang para acordar medidas equitativas que supriman las tensiones en la pennsula. La oferta esencial de los coreanos es, desde luego, que de alcanzarse tales acuerdos, ellos pondran fin de inmediato a su programa nuclear y aceptaran una rigurosa supervisin de la Agencia Internacional de Energa Nuclear (AIEN). El experto afirma que es Estados Unidos quien se niega a firmar el tratado de paz, y asegura que Corea del Norte no quiere una guerra con el Estado con ms poder militar de la historia. Quiere un tratado de paz (el subrayado es mo, ACM).

As las cosas, es claro que el programa nuclear de Corea del Norte no es solo puramente defensivo sino, adems, algo impuesto por la negativa norteamericana a firmar un tratado de paz que le garantice su soberana e independencia como nacin. Dicho programa no amenaza la seguridad ni los legtimos intereses de nadie, como lo prueba tambin la breve historia de esta pequea nacin que nunca ha invadido a nadie ni amenazado a nadie ni disparado jams siquiera un caonazo ms all de sus fronteras, nada de lo cual, por cierto, puede decirse de Estados Unidos.

Pero entonces, cul es el verdadero fondo de la tensin actual? La respuesta, desgraciadamente, no es nada tranquilizadora. Al trmino de la Segunda Guerra Mundial, el imperialismo norteamericano inici, en forma ms abierta y decidida, el proceso de expansin y de dominio que le es consustancial, como a todo imperialismo antiguo o moderno, asumindose, con cierta razn, como el nico y verdadero ganador de la guerra. Y aunque el mundo libre como totalidad le ofreci gran espacio para su desarrollo y enriquecimiento, nunca renunci a su deseo de conquista del mundo entero. Esta fue la verdadera razn de la guerra fra; no la defensa del mundo libre contra la amenaza comunista y atea, como se dijo y repiti hasta el hartazgo en su momento. Como ha escrito el historiador cataln Josep Fontana, no debi llamarse guerra fra sino guerra sucia. Con el colapso del bloque socialista, el imperialismo pens que haba cado el ltimo obstculo real que se opona a su dominio universal y se dispuso a tomar posesin de los restos del imperio sovitico. Pero se equivoc. Hoy se da cuenta que Rusia, China, India, Cuba, Corea del Norte, Venezuela entre los principales, no estn dispuestos a dejarse engullir pasivamente por la voracidad pantagrulica del imperialismo norteamericano y le han plantado cara justo cuando, como resultado natural de su acelerado desarrollo unilateral, abusador e inequitativo, su elasticidad econmica ha llegado a su fin, es decir, que ya no tiene cmo ni dnde seguir desarrollndose como hasta aqu. Conquistar la parte del mundo que an se halla sustrada a su dominio es, por tanto, una cuestin de vida o muerte. El problema, pues, no es Corea del Norte, sino todo el Oriente del mundo, cercano y lejano, por lo menos.

Para documentar esto ltimo, copio algunas frases de un interesante artculo publicado por el portal voltairenet.org con fecha 18 de abril y firmado por tres personalidades europeas, segn las llama el propio portal. El artculo se titula La OTAN amenaza nuestra seguridad y entre otras cosas dice:

La OTAN est concentrando grandes cantidades de efectivos y armamento a las puertas de Rusia. Queremos expresar nuestra inquietud ante la propaganda que deforma la realidad sobre las amenazas que se ciernen sobre la paz. Esa propaganda insidiosa inventa enemigos imaginarios para justificar el excesivo aumento de los gastos militares, la conquista de territorios o de mercados, as como las acciones tendientes a apoderarse del control del aprovisionamiento en recursos energticos y a imponer constantemente nuevas limitaciones a la democracia. Luego de un punto y aparte recalca: No! Rusia no es el agresor, ni tampoco amenaza a los pases blticos, Polonia o Suecia!. Y poco ms abajo viene algo decisivo: Olvidando que en el momento de la reunificacin alemana Estados Unidos haba prometido a los rusos que no extendera la OTAN hacia el Este, los occidentales empujaron constantemente hacia atrs, cercaron y humillaron a los sucesivos dirigentes rusos. Independientemente de lo que podamos pensar del rgimen ruso, el principal defecto de Vladimir Putin y el de muchos pases del mundo a los ojos de los occidentales, es que no se pliegan a los deseos hegemnicos de occidente. (Los subrayados son mos, ACM) No est acaso suficientemente claro?

Basta ya de patraas y de mentiras mediticas! Desconfiemos de la prensa atada al carro del imperialismo! Es hora de que los pueblos del mundo abramos los ojos y nos dispongamos a todo para defender nuestro derecho, nuestros pases, nuestra vida y la del planeta entero! Solo los pueblos organizados y conscientes pueden parar en seco el apocalipsis nuclear que pretenden desatar sobre nuestras cabezas los grandes monopolios, trusts y crteles que se han adueado de la riqueza y del poder poltico en todo el mundo. Hoy! Maana puede ser tarde

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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