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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2017

No habr apertura democrtica en Colombia

Fernando Dorado
Araando el cielo y arando la tierra (Blog)


Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.
Albert Einstein


El colmo de los colmos. Lo ocurrido en Colombia es para escandalizarse. Se impulsa una reforma poltica antidemocrtica usando el fast track del proceso de paz que afecta negativamente a los partidos minoritarios; el Fiscal General no acude al Congreso de la Repblica para afrontar los cuestionamientos planteados por senador Robledo en el caso de Odebrecht pero cnica y arteramente ataca al citante del debate; y el partido de la Alianza Verde es sancionado por el Consejo Nacional Electoral lo que le impedir postular candidatos a concejos en 64 municipios, incluyendo el Distrito Capital, en prximas elecciones.

Esa es la respuesta del establecimiento dominante en Colombia corrupto hasta los tutanos que no est dispuesto a democratizar el pas. Est visto que van a tratar de tapar los escndalos de corrupcin o minimizarlos al mximo. El Fiscal ahora utiliza los presuntos actos de corrupcin en Reficar, todava en investigacin, para desviar la atencin de los graves hechos de sobornos y corrupcin comprobada en el caso de Odebrecht. Ver para creer.

Acabar con el voto preferente, no implementar el voto electrnico, mantener la financiacin privada en las campaas electorales, conservar umbrales y dems trampas que afectan a los partidos minoritarios, son seales de que las castas dominantes no estn dispuestas a abrir los ms mnimos espacios de participacin poltica en el pas.

Pero lo ms escandaloso es que las fuerzas insurgentes que estn en proceso de sumarse a la poltica legal y dems fuerzas polticas aliadas o cercanas a ellas, que siempre han afirmado que el principal objetivo del proceso de paz es democratizar el pas, no se dan por afectados. Est visto que a las FARC lo que les interesa es participar en una especie de co-gobierno de transicin y que estn dispuestos a hacerlo con toda clase de polticos corruptos.

Adems, parece que no desechan aliarse con Vargas Lleras como acaba de decir Roy Barreras cuando ste se comprometa a darle continuidad al proceso de paz. Muy pronto le harn un lavado de cara al ex-vicepresidente para que haga parte del bloque gobiernista para defender el legado de Santos. ste no es otro que darle continuidad al programa neoliberal usando de cobertura de la paz. Las numerosas ONGs y contratistas que durante aos se han preparado para administrar el post-conflicto son las que verdaderamente los unifican para defender con uas y garras su permanencia en el gobierno.

Pero tambin, hemos observado cmo la gran prensa trata ocultar la profunda crisis moral del establecimiento dominante. Utilizan noticias varias como la crisis de Venezuela, las violaciones y asesinatos de nios y mujeres, los desastres naturales, el proceso de paz, etc., para tratar de tapar los escndalos de corrupcin o de generar una matriz de opinin enlodando a todos los actores polticos. La corrupcin es generalizada, ningn partido poltico se salva dicen los titulares. La descomposicin de la clase poltica tradicional se intenta legitimar como un fenmeno que involucra a todos. Es una forma de invisibilizar a los verdaderos corruptos.

La crisis de legitimidad de la falsa democracia colombiana y el marasmo existente dentro de la poblacin que no cree en nada ni en nadie que haga parte de la poltica tradicional, nos obliga a realizar los mximos esfuerzos por reaccionar, disear e impulsar una estrategia realmente nueva. Con ms de lo mismo llegaremos en 2018 a un escenario semejante al del pasado 2 de octubre. Igual a lo que acaba de ocurrir en Francia, y que se viene repitiendo en el mundo (Per, EE.UU., etc.), o sea, que en las segundas vueltas electorales hay que escoger entre lo malo y lo peor. En Colombia, entre el candidato de Uribe y el candidato de Santos (Vargas Lleras-De la Calle).

Hasta ahora, los esfuerzos individuales que hacen algunas personalidades polticas como Claudia Lpez o Jorge Enrique Robledo no logran romper la dinmica de escepticismo e incredulidad de la gente. Hay que pensar en algo diferente, que unifique a las fuerzas sanas de la nacin para constituir una fuerte tercera poltica que nos permita superar la polarizacin entre Uribe y Santos, que es el instrumento de las castas dominantes para monopolizar el Estado y evitar el surgimiento de alternativas efectivamente democrticas.

Blog del autor: http://aranandoelcieloyarandolatierra.blogspot.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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