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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2017

El gobierno golpista siente la fuerza del movimiento popular

Emir Sader
ALAI Agencia Latinoamericana de Informacin


El ensayo fue largo, pero el paro general despunt y paraliz Brasil. De norte a sur, en las ciudades grandes, medianas y pequeas, el pas se detuvo y sali a la calle para manifestar la defensa de los intereses de todos contra la ofensiva antipopular del gobierno golpista.

Si estaba apostando al fracaso del paro general para seguir adelante con la anulacin de los derechos de la mayora de la poblacin, el gobierno se equivoc. Se apresur para aprobar la liquidacin del Cdigo de Trabajo (CLT, por sus siglas en portugus), la tercerizacin, la eliminacin de la seguridad social pblica, para ponerse al servicio del mercado y los medios de comunicacin, pero ahora se choca con el pas real.

Hasta ahora el gobierno se apoy en la mayora conservadora en el Congreso, como si ella fuese representativa de la sociedad, para llevar adelante su programa regresivo. Fue acumulando resistencias, en el movimiento popular y en su propia base de apoyo.

Los movimientos populares, por su parte, fueron acumulando fuerzas, hasta el gran reto de la huelga general. Hay quienes piensan que es la solucin definitiva de los conflictos. No es as. Es una gran demostracin de fuerza y, al mismo tiempo, un momento de gran toma de conciencia por parte de los trabajadores de su papel de productores de toda la riqueza que tiene el pas.

Su xito eleva la lucha contra el gobierno golpista a un nivel superior. Las condiciones de rechazo a poner fin a la seguridad social ya existan, ahora se trata de frenar la eliminacin del CLT en el Senado, con el fin de poner un lmite a los avances del Gobierno y hacer que pierda la iniciativa y pase a temer cualquier nueva votacin en el Congreso.

La lucha de clases irrumpe directamente en los enfrentamientos democrticos entre gobierno y oposicin. Si el gobierno trata de mantener el centro de los enfrentamientos en el Congreso, valindose de la mayora que todava detiene, los movimientos populares lograrn ocupar las calles, donde la correlacin de fuerzas le es totalmente favorable.

La dinmica de avanzar con el paquete de maldades del gobierno genera, al mismo tiempo, resistencias populares cada vez ms amplias y, por lo tanto, pone lmites al paquete. Cuanto ms nos acercamos a las elecciones de 2018, el gobierno est encontrando con ms resistencias dentro de su propia base de apoyo en el Congreso. Sumando las resistencias populares, se va configurando una tormenta perfecta para el gobierno, sobre todo a partir del segundo semestre mitad de este ao.

Luego del paro general, el movimiento popular precisa seguir movilizando a sectores cada vez ms amplios de la sociedad a partir de la conciencia de cmo se est vulnerando sus derechos, de cmo el pas est retrocediendo, de cmo Brasil solo con la restauracin de la democracia puede volver a crecer y a distribuir el ingreso. Necesita, al mismo tiempo, aumentar la presin sobre los legisladores para impedir la aprobacin de la anulacin de la seguridad social pblica en el Congreso, de la eliminacin del CLT en el Senado.

El movimiento popular necesita, al mismo tiempo, luchar para garantizar el derecho de Lula a ser candidato presidencial, que es la condicin para que tengamos elecciones democrticas y de la recuperacin del derecho del pueblo a decidir libremente, mediante el voto, sobre los destinos que desea para el pas. Se trata de trabajar para anular toda capacidad de iniciativa del gobierno, para que ste vea que cualquier accin que realice ser rechazada polticamente, que tendr respuestas cada vez ms drsticas y amplias de la poblacin.

El paro general, por su xito, es un nuevo marco en la lucha por la democratizacin del pas y por la obstruccin de la accin mortfera del gobierno golpista contra Brasil. Refuta a quienes acusan al pueblo brasileo de una falta de voluntad de luchar por sus derechos y por los destinos del pas. Muestra que la sociedad brasilea, movilizada y consciente, es capaz de restaurar la democracia y reconducir al pas de nuevo por los caminos que fueron interrumpidos por el golpe.

Traduccin: ALAI

Emir Sader, socilogo y cientfico poltico brasileo, es coordinador del Laboratorio de Polticas Pblicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ)

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/185153



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