Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2017

rabes y judos deben desafiar juntos al pasado oficial de Israel

Ramzy Baroud
Monitor de Oriente


Las fuerzas de seguridad israeles dispersan a periodistas durante los enfrentamientos con manifestantes palestinos en Cisjordania; el 4 de Abril de 2015 [Nedal Eshtayah / Apaimages]

Israel ha recurrido principalmente a tres estrategias para reprimir las demandas de Palestina de justicia y derechos humanos, incluido el derecho al retorno de los refugiados. Una de ellas es reescribir la historia; otra intentar distraer la atencin de las realidades presentes; y la tercera intenta reclamar la historia palestina como una versin israel.

Esta reescritura de la historia sucedi mucho antes de lo que supondran muchos historiadores. La mquina israel de hasbara (propaganda) entr en accin casi a la vez que el Plan Dalet (Plan D), que presenci la conquista militar de Palestina y la limpieza tnica de sus habitantes.

Sin embargo, el discurso actual oficial sobre la Nabka la Catstrofe que vivi el pueblo palestino en 1947-48 se constituy en los 50 y 60. En un artculo de 2013 titulado Pensamiento catastrfico: intent Ben-Gurion reescribir la historia? Shay Hazkani revel el fascinante proceso de cmo el primer ministro israel, David Ben-Gurion, trabaj junto a un grupo de eruditos judos israeles para desarrollar una versin de los hechos de lo ocurrido en 1947-48 con la fundacin de Israel y la destruccin de Palestina.

El primer Primer Ministro de Israel, David Ben-Gurion (foto de archivo)

Ben-Gurion quera propagar una versin de la historia coherente con la posicin poltica de Israel. Necesitaba pruebas que apoyaran esa posicin. Con el tiempo, las pruebas se convirtieron en historia, y no se permita que ninguna otra versin desafiara al punto de vista de Israel sobre la Nakba. Probablemente, Ben-Gurion nunca haba escuchado la palabra Nabka; pero a principios de los aos 50, el primer ministro israel comprendi la importancia de la narrativa histrica, escribi Hazkani. El lder israel asign a varios eruditos del servicio civil la tarea de crear una historia alternativa que sigue impregnada en el pensamiento israel hasta el da de hoy.

La distraccin respecto a la historia o la realidad actual de la terrible ocupacin de Palestina lleva producindose casi 70 aos. Desde el temprano mito de que Palestina era una tierra sin un pueblo para un pueblo sin tierra hasta la afirmacin de hoy en da de que Israel es un icono para la civilizacin, la tecnologa y democracia; las distorsiones oficiales de Israel han sido implacables.

As que, mientras los palestinos se preparan para conmemorar la guerra del 5 de junio de 1967, que desemboc en la ocupacin militar de 50 aos (an vigente); Israel prepara una inmensa celebracin de su ocupacin militar sobre los palestinos y sus tierras. Por supuesto, no todos los israeles pasan por alto lo absurdo de esto.

Un Estado que celebra 50 aos de ocupacin es un Estado que ha perdido la direccin, su habilidad de distinguir entre el bien y el mal, escriba el comentarista israel Gideon Levy en Haaretz . Qu celebris exactamente, israeles? Cincuenta aos de derramamiento de sangre, abusos, deshonra y sadismo? Slo las sociedades sin conciencia celebran esta clase de aniversario. Levy sostiene que puede que Israel ganara la guerra de 1967, pero ha perdido casi todo lo dems.

Desde entonces, la arrogancia del Estado de Israel, su desprecio hacia el derecho internacional, y el continuo desprecio por el mundo, su jactancia y su acoso han llegado a niveles sin precedentes. El artculo de Levy se titula Nuestra Nabka. El clebre periodista no intentaba reclamar la historia palestina, sino registrar sucintamente que el triunfo militar de Israel fue una afliccin, sobre todo debido a que no fue seguido por ningn sentido de reflexin o intento de corregir las injusticias del pasado y del presente.

Sin embargo, el proceso de reclamar el trmino Nabka lo han seguido varios escritores israeles durante muchos aos. Para estos acadmicos, la Nabka juda se refiere a los rabes judos que llegaron al nuevo Israel independiente, en gran parte debido a la urgencia de los lderes sionistas para que los judos de todo el mundo regresaran a su patria bblica.

Un editorial del Jerusalem Post de Diciembre de 2015 se quej de que la propaganda palestina ha convencido a la opinin pblica mundial de que el trmino refugiado es sinnimo de palestino. Por lo tanto, los israeles estn intentando truncar la historia palestina y esperan crear un equilibrio en el discurso; algo que es, por supuesto, inconsistente con la realidad.

La editorial cifra el nmero de refugiados judos de la Nabka juda en 850.000, algo ms que el nmero de refugiados palestinos expulsados por las milicias sionistas tras la fundacin de Israel. Por suerte, tales afirmaciones falsas estn siendo discutidas por los intelectuales judos, as como por otros muchos. Unos pocos pero significativos intelectuales israeles y judos de todo el mundo se han atrevido a reexaminar el pasado de Israel. Estn enfrentndose, con razn, a una versin de la historia que se ha aceptado en Israel y Occidente, frente a la verdad indiscutible sobre el nacimiento de Israel en 1948, la ocupacin militar de lo que quedaba de Palestina en 1967 y otras coyunturas histricas.

Estos intelectuales estn dejando huella en el discurso Palestina-Israel all donde van. Sus voces son especialmente significativas a la hora de desafiar las perogrulladas oficiales israeles y sus mitos histricos. Por ejemplo, en Forward , Donna Nevel se neg a aceptar que la discusin sobre el conflicto en Palestina empezara con la guerra y ocupacin de 1967. Nevel critica a los llamados sionistas progresistas, que insisten en slo discutir la cuestin de la ocupacin, limitando as las posibilidades de resolucin de la solucin de dos Estados.