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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2017

Afganistn, tragedia y farsa

Guadi Calvo
Rebelin


Era presumible que un simple especulador inmobiliario, como es el actual presidente norteamericano, no fuera un erudito en historia y mucho menos en historia centroasitica. Aunque siguiendo el rumbo de sus polticas en la regin, tendr que ponerse al da con varios miles aos de atraso para entender de qu va ese complejo pas por donde pasaron colosales imperios y al que finalmente ninguno pudo asirse a esa geografa tan hostil como enmaraada, entre ellos Alejandro Magno (329 A.C.) o Genghis Khan (1219) quien apenas lo pudo conquistar gracias a grandes mareas de sangre.

El Afganistn que conocemos es la resultante de la unificacin de retazos de territorios que pertenecieron al imperio Timurido (Uzbekistn), al Safav (Irn) y el mongol del norte de la India. Lo que explica la multiplicidad de etnias y tribus que a principios del siglo XVIII, con el Islam como fuerza aglutinante, configurando un pas, que a pesar de su diversidad lingstica y cultural en 250 aos ha resistido a la colonizacin occidental.

All se han dado de bruces el Imperio Britnico, con quien libr tres encarnizadas guerras 1839 -1842, 1878-1880 y en 1919; la Unin Sovitica (1978-1992) y los Estados Unidos, quien a pesar de tenerlo invadido desde 0ctubre de 2001, y ms all de las colosales inversiones en hombres y armamentos, el Talibn encarnado en el espritu de sus antecesores resurge con la misma fuerza obligando a Donald Trump a reforzar la intervencin tras los fracasos del empetrolado George W. Bush y el plido Barack Obama.

La frustrante Operation Enduring Freedom (Operacin Libertad Duradera), llamada en un primer momento Infinite Justic (Justicia Infinita), a la que debieron cambiar el nombre para no ofender la susceptibilidad musulmana ya que solo Allah puede otorgar la Justicia Infinita, encabezada por los Estados Unidos, que acompaaron un cumulo de casi cuarenta pases, entre ellos las potencias ms importantes de occidente (Reino Unido, Alemania, Canad y Francia). Y ms all de poner en fuga a los 40 mil combatientes que para entonces contaba las fuerzas del Mullah Omar, nada han podido hacer ms que instaurar una democracia absurda por extica y contra natura.

Ya con dos gobiernos democrticamente elegidos por el pueblo afgano el de Hamid Karzai con dos mandatos (2004 -2014) acusado de graves hechos de corrupcin incluso de proteger el narcotrfico y el actual presidente Asharf Ghani que nada han podido hacer para salir del marasmo social, econmico y militar que el pas vive desde la cada del gobierno Mohammad Najibul en 1987, hoy la violencia del Talibn estrangula el cadver no nato del Afganistn democrtico, moderno y occidental.

Trump evala seriamente tras el informe del Jefe del Pentgono, el general James Mattis, quien la semana pasada realiz una visita sorpresa al pas (Ver, Afganistn: La vuelta del Perro Rabioso), de enviar unos 5 mil hombres a contener la anunciada campaa de primavera llamada Operacin Mansouri, con el objetivo segn el mando talibn de acabar con la ocupacin de las tropas extranjeras y expulsarlas del pas.

La operacin lleva el nombre del asesinado Mullah Akhtar Mansur, en 2016, quien se haba hecho cargo de la organizacin tras conocerse la muerte en 2013 del fundador del grupo el Mullah Omar.

Las rdenes del actual jefe talibn Haibatullah Akhundzada, es de que la organizacin oper en todo el pas particularmente donde en los frentes del norte, sur y este y no solo en el aspecto militar. A diferencias de otras campaas, tendr tambin un sesgo poltico para: aumentar nuestra legitimidad entre la poblacin del pas, establecer mecanismos para una nueva justicia social y de desarrollo y combatir a quienes nos han engaado.

Se reiteran los casos pobladores, por lo general pobres, que tras no encontrar justicia en los tribunales formales, donde la corrupcin judicial campea, prefieren acudir a los tribunales religiosos controlados por los talibanes.

En otro mensaje dirigido a las fuerzas de seguridad el Mullah Akhundzada, anunci que el objetivo principal de la campaa sern las fuerzas extranjeras ya que tropas de Estados Unidos cuentan con 9800 hombres y el resto de la OTAN con otros 5 mil.

La operacin Mansouri seguir implementando sus ataques convencionales con explosivos improvisados en rutas (IED, por sus siglas en ingls) y puentes, tomas de unidades militares, aldeas y pueblos y hasta capitales provinciales, secuestro de armas, guerra de guerrillas y ataques suicidas.

Esta presentacin de su plan de guerra se realiz una semana ms tarde de su ataque a la unidad militar de Mazar-e Sharif en el norte del pas, donde oficialmente la cifra de soldados muertos ha llegado a 150, aunque algunas versiones hablan de 250 y segn un comunicado del portavoz talibn Zabihullah Mujahid seran 500, en su mayora jvenes reclutas que apenas comenzaba con su entrenamiento, en venganza por las muertes de los gobernadores talibanes de Khunduz y Baghlan y enviar un claro mensaje a todos los integrantes de las fuerzas de seguridad afganas. Aadiendo que las acciones por venir sern ms brutales y dolorosas en un ao extremadamente duro.

Las cuentas de Trump.

Con los informes que el Secretario de Defensa Mattis ha llegado a Washington despus de su viaje a Afganistn, sin duda altamente negativos, es que el presidente Trump ha comenzado a dar seales de reactivar la presencia norteamericana en Afganistn, ya que desde 2014 era el gobierno central de Kabul quien ha tomado el control de la seguridad en el pas.

Desde entonces la endeble democracia afgana no ha dejado de perder posiciones frente no solo al talibn, sino tambin al Daesh, cuyos militantes acosan hasta varias capitales provinciales.

Por lo que desde el Pentgono enviarn ms tropas para darle la vuelta a la tortilla, segn lo ha pedido ya hace varios meses el Jefe de las unidades norteamericanas y de la OTAN en el pas, el General John Nicholson, ya que segn un informe del Pentgono de fines del ao pasado ms del 43% de Afganistn ha quedado bajo el control de los fundamentalistas.

Para la administracin Trump el tema no solo se reduce al nuevo posicionamiento de estas organizaciones sino tambin al crecimiento de la influencia en el pas de otros jugadores regionales como Rusia, China, Irn y Pakistn, preocupados por sus propias suertes ya que segn informes del Pentgono, en todo el espectro de Asa Central, se han contabilizado cerca de un centenar de organizaciones armadas.

Ha generado tambin un fuerte escozor entre los analistas de seguridad del Pentgono un informe que habra llevado el general Mattis al presidente Trump, acerca de que Mosc estara asistiendo militar y tcnicamente, desde hace casi dos aos, a los insurgentes en las provincias de Helmand, Kandahar y Uruzgan.

Aunque esta informacin corre hace tiempo, Mosc ha negado la acusacin, ya que tambin operan en su territorio causando importantes y sangrientos atentados.

A pesar de la desmentida Rusa, Mattis declar que Trabajaremos con Rusia diplomticamente. Haremos lo que podamos, pero tendremos que enfrentar a Rusia, si lo que hacen es contrario al derecho internacional o niega la soberana de otros pases.

Ya el primer contingente compuesto por unos 30 marines estadounidenses, de un total de 500 llegaron a una base militar en la provincia de Helmand , al sur de Afganistn, fronteriza con Pakistn, que se encuentra controlada en gran parte por el Talibn y de donde Estados Unidos se retir en 2014. La capital provincial Lashkar-Gah, con cerca de 50 mil habitantes, se encuentra amenazada por fuerzas del talibn con capacidad operacional para tomarla. Helmand es la mayor productora del opio afgano, el 95% del total que se produce en el mundo, y con el que el talibn financia su guerra.

Como esta dicho tras los informes de Mattis, Trump evala el envi de entre 3 y 5 mil hombres, en las prximas semanas. Lo que podra ser anunciado durante la cumbre de seguridad de la OTAN prevista para este 25 de mayo en Bruselas, a los que se le podran sumar otros 8 mil de sus socios europeos, lo que doblara la actual dotacin de militares occidentales en Afganistn y volveran a foja cero las urgencias de la administracin Obama, que haba anunciado el retorno de todos sus hombres para 2011. El ex presidente no solo fracas en su momento, sino que sigue fracasando a ms de tres meses de haber dejado el cargo.

La presencia de 26 mil soldados occidentales en Afganistn abrira decididamente una guerra que en primer lugar, sera altamente costosa en vidas y recursos para los gobiernos occidentales y lo que sin duda no tendr el aval de sus votantes. Por otro lado el Talibn recibira importantes refuerzos en hombres y materiales por parte de naciones y organizaciones amigas, condenando a Afganistn a perpetuarse en aquello de Marx: primero como tragedia y despus como farsa.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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