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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2017

En el primero de mayo, un abstencionismo a la vez intenso y temeroso
El voto a Macron divide al trabajo

Rafael Poch
La Vanguardia


En seis das la presidencial. Entre la ultraderechista y el neoliberal, cual es el mal menor? Los medios de comunicacin, el grueso de la clase poltica y la mayora de los franceses - en una relacin de 60% contra 40% segn sondeos- responden sealando al joven ex ministro de economa Emmanuel Macron como el mal menor.

Esa es la gran fuerza de Macron: apelar a lo que queda del desvitaminado "frente republicano". Pero el candidato no parece entenderlo. El martes cometi un nuevo error al pedir por televisin que no se vote por l para evitar la victoria de Marine Le Pen, sino con un "voto de adhesin". Es una temeridad, porque el domingo pasado, en la primera vuelta que lo clasific como primer finalista, ms de la mitad del voto para Macrn, el 54%, fue un voto "tctico", y no una opcin basada en el entusiasmo hacia su programa.

Emmanuel Macron, de 39 aos de edad, fue el arquitecto de la poltica econmica de Franois Hollande. Suyas son las dos grandes leyes econmicas de este quinquenio: el Pacto de Responsabilidad y el Crdito de Impuesto por la Competitividad y el Empleo (CICE). Juntas suponen crditos y rebajas fiscales a las empresas por valor de 100.000 millones, sin condiciones ms all del compromiso patronal de crear un milln de puestos de trabajo. No funcion: el paro aument un 30% (800.000 parados ms) y no hubo efectos en inversin, ni en exportacin, ni en I+D.

Este cruel balance tiene dos interpretaciones. Los sindicatos dicen que no vale la pena ayudar a las empresas porque de todas formas no contratan. La patronal dice que lo que pasa es que no se ha hecho lo suficiente, en lugar de 40.000 millones anuales en crditos y exenciones, deberan ser 116.000 millones. Adems, habra que profundizar la reforma laboral impuesta por decreto,  contra la que los sindicatos protestaron en primavera. Macron apoya esta tesis y quiere mantener el espritu de sus leyes y profundizar, por decreto, la reforma laboral.

As es como llegamos a la jornada de hoy, primero de mayo, con dos cortejos sindicales divididos en sus respectivas procesiones callejeras. Divididos por la consigna de voto. Por el nombre de Macron.

A un lado el cortejo de los sindicatos CGT (lder en el sector estatal) y FO (lder en la funcin pblica). Llaman a votar el domingo que viene "contra el Frente Nacional" (CGT), o a, "movilizarse contra el racismo, la xenofobia y el antisemitismo" (FO). Pero ninguno de los dos llama a votar por Macron.

Al otro lado est la CFDT, sindicato lder en el sector privado, en la estela del gobierno socialista y que apoy la reforma laboral de Macron. La CFDT llama a una "movilizacin republicana contra el Frente Nacional", pero tambin llama, "a votar por el candidato republicano". Significativamente sin mencionar su nombre.

"Nuestra diferencia de fondo es sobre el anlisis de las razones que han hecho que el Frente Nacional est de nuevo en la segunda vuelta de las presidenciales", explica Philippe Martnez, secretario general de la CGT. "Cmo es posible que quince aos despus nos encontremos en la misma situacin?", se pregunta. "Es un fracaso de la clase poltica que si no se corrige, en cinco aos nos llevar a una situacin mucho peor con el Frente Nacional que la actual", dice Martnez.

Esta diferencia, el nombre de Macron, es la que explica que hoy haya dos cortejos sindicales diferenciados. Es la misma que nutre el abstencionismo social, el de los "sectores populares", concepto que va mucho ms all del de "izquierda", como lo demuestra el voto sindical.

El 22% de los simpatizantes de la CGT, el 24% de los de FO y el 12% de la CFDT, votaron el domingo pasado por Marine Le Pen. Por Macron fueron el 12%, 14% y 44%, respectivamente. Por el izquierdista Mlenchon, 48%, 34% y 19%.

El domingo Macron fue lder  en el voto de los "cuadros superiores", fue mediano entre la juventud y escaso en los "sectores populares". Le Pen fue lder en "sectores populares" y ms floja en las otras dos categoras. Mlenchon es el que presenta el cuadro ms equilibrado: juventud, "sectores populares", cuadros y clases medias andan parejos. Es un dato que le dar futura potencia sealan los expertos.

Y ms all de estas consideraciones, hay estos das en Francia una gran intensidad popular en el deseo de abstenerse.

Al mismo tiempo esa intensidad es razonablemente temerosa: "Votemos todos en blanco (y crucemos los dedos para que el domingo no seamos demasiados)", reza el chiste que resume muy bien el ambiente.

Estudiantes: ningn voto a Le Pen

Catorce sindicatos y organizaciones estudiantiles se sumarn hoy a la manifestacin sindical CGT-FO, "para que ningn voto vaya al Frente Nacional el 7 de mayo". "Ese partido no es como los otros, pues lleva en su proyecto la xenofobia, el racismo, la islamofobia, el sexismo y la homofobia", seala su manifiesto conjunto. Sin embargo, puntualizan, "esta movilizacin contra la extrema derecha y sus ideas, no ser una adhesin a Emmanuel Macron, cuyo programa comporta mltiples regresiones para nuestras condiciones de vida". Sea cual sea el resultado el domingo que viene, "los prximos cinco aos tendremos que movilizarnos", auguran. "La extrema derecha no retroceder mientras no se ponga coto a todas las medidas de regresin social", sealan las organizaciones estudiantiles.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/edicion-impresa/20170501/422187812157/el-voto-a-macron-divide-al-trabajo.html



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