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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2017

Brexit es lo que desaparece cuando dejas de creer en l

Santiago Snchez-Pags
CTXT

Con la convocatoria de elecciones, May busca infligir una derrota a los laboristas y aumentar su poder para liderar una separacin de la UE que no ser como se prometi


Theresa May. LUIS GRAENA

No voy a convocar elecciones anticipadas. He dicho muy claramente que creo que necesitamos ese periodo, esa estabilidad, para poder ocuparnos de los asuntos a los que el pas se enfrenta y celebrar entonces elecciones en 2020. Estas son las declaraciones que Theresa May hizo en septiembre del ao pasado durante una entrevista con la BBC. Siete meses ha tardado la primera ministra britnica en contradecirse y convocar elecciones anticipadas para el 8 de junio. Qu ha pasado en ese tiempo que explique semejante giro?

Muchas cosas. Tantas que relatarlas excedera los lmites de su paciencia lectora y de mi habilidad periodstica. Todas ellas conforman una apasionante historia de intrigas, mentiras, rechazos y portadas escandalosas, protagonizada por un pas sumido en una Gran Ilusin, como dira Guillem Martnez, que rueda cuesta abajo y sin frenos directo a estrellarse contra un enorme muro con la palabra realidad pintada en l. Pero es muy posible que usted no se haya enterado de ello porque en noviembre, boom! Trump.

La eleccin del magnate fue lo mejor que le podra haber pasado a Theresa May. Por dos razones. Primero porque funcion como cortina de humo; con tanto tuit destemplado, tantos rumores sobre conexiones rusas y tanta agresin a la Constitucin, el mundo no ha prestado demasiada atencin a lo sucedido en las islas britnicas. Segundo, porque la Amrica Grande de Nuevo de Trump, con su desdn hacia la Unin Europea y su presunto aislacionismo, se convirti (hasta la semana pasada, la de la convocatoria de las elecciones) en un salvavidas para el plan de los tories de crear un Reino Unido Grande y Libre pos-brexit.

Despus del arrebato xenfobo que pareci agarrar al Gobierno britnico en otoo, la realidad se fue haciendo patente hasta dejar claro que sera imposible mantener el acceso al Mercado nico prohibiendo la libertad de movimientos de personas. El Gobierno britnico prefiri entonces huir hacia adelante. La primera ministra se embarc cual papa Wojtyla en un frentico tour internacional con el fin de firmar tratados comerciales ante la perspectiva de que el Reino Unido se quedara en la calle y en pelotas, con solo las reglas de la Organizacin Mundial del Comercio como pdica hoja de parra tapndole las vergenzas.

May visit la India, donde el primer ministro Modi le indic su favorable disposicin a negociar acuerdos comerciales si el Reino Unido facilitaba los visados de estudiantes a sus ciudadanos. Pero aunque la propuesta no implicaba cambios legales apreciables, la primera ministra se neg. May senta por aquellos meses la necesidad de radicalizarse para demostrar a su partido y a los medios lo genuino de su entusiasmo por salir de la Unin pese a haber hecho campaa por permanecer en ella. As que se march de Delhi con las manos vacas.

Despus viaj hasta Washington, donde pareci encontrar cierta complicidad en Trump, que se mostr favorable a mantener un trato preferencial con el Reino Unido. Chpate eso, Obama!, debi de pensar Theresa May, que crey haberse anotado un punto. Digo crey porque despus de enterarse por fin de que los miembros de la UE no acuerdan tratados comerciales por separado sino en bloque (Merkel tuvo que explicrselo 11 veces), Trump declar la semana pasada que el Reino Unido vuelve al final de la cola y que EEUU negociar primero con la Unin. Vaya, este viaje tampoco le sali bien.

May tambin viaj a dos pases garantes de la democracia y los derechos humanos como son Turqua y Arabia Saud, donde, adems de hablar sobre comercio, cumpli con una tradicin britnica que data de los aos sesenta: vender armas a regmenes autocrticos cuando la economa tiene problemas. En definitiva, el tour de de la primera ministra sirvi poco para abrir rutas comerciales pero mucho para dibujar a los aliados del Reino Unido pos-brexit.

De vuelta en casa, la estrategia de May se apuntal con los oportunos masajes mediticos, resueltas ya todas las dudas sobre la entrega a la causa. As el siempre hiperblico Daily Mail la nombr la nueva Dama de Hierro y tild como saboteador a todo opositor al brexit. El Gobierno no encontraba apenas resistencia a sus planes cada vez ms extremos. El Partido Laborista contribuy a este dominio conservador del discurso cuando Jeremy Corbyn, en un giro sorprendente y vergonzante, afirm que la libre circulacin de personas no es irrenunciable para el laborismo britnico. El que haba sido saludado como un mesas por La Verdadera Izquierda europea y espaola, como el final del tacticismo y la realpolitik que haban marcado la poca Blair, caa en sus mismos vicios. Era evidente que Corbyn trataba de capturar a la clase obrera y depauperada del norte de Inglaterra desafecta a su partido, pero este y otros dislates le han mostrado como un lder incapaz y voluble, y han contribuido decisivamente a que Theresa May no se haya resistido a la oportunidad de infligir una derrota histrica a los laboristas. La diferencia en las encuestas entre conservadores y el laborismo oscila en torno a los 20 puntos. Con este diferencial, el sistema electoral britnico y la falta de alternativas notables (los liberales demcratas an sufren una crisis de credibilidad y los verdes estn an, eso, verdes), los laboristas sern barridos de Westminster.

La supuesta omnipotencia de los conservadores sobre el discurso hizo que resultara tan sorprendente la doble derrota que la Ley de Notificacin de Separacin de la UE (o simplemente la Ley Brexit) sufri en la Cmara de los Lores a principios de marzo. Estos reveses obligaban a May a someter a votacin en el Parlamento los trminos finales de la separacin de la UE y a garantizar los derechos de sus ciudadanos despus de que sucediera. Y aunque al final no quedaron en nada, porque las enmiendas fueron anuladas una vez la ley fue devuelta al Parlamento, este fue el primer revs en una trayectoria hasta entonces perfecta. No fue el nico. Pocos das despus, el secretario de Estado para el brexit, David Davis, aceptaba, en una involuntariamente tragicmica declaracin parlamentaria, que el gobierno no haba evaluado del todo las consecuencias de la salida del Reino Unido de la UE. Otra grieta en la aparentemente indestructible armadura de los conservadores apareci cuando May firm la carta que invocaba el Artculo 50 para ser entregada en mano a sus socios europeos. Pese a las exultantes portadas de la prensa tabloide y la agresiva retrica de los meses anteriores, incluyendo la bufonada de Boris Johnson comparando al pobre Hollande con un guardia nazi, la carta result ser bastante conciliatoria. En ella la primera ministra apelaba a negociar los trminos de un acuerdo comercial mientras se negociaba la salida de la UE. Sin embargo, los lderes europeos no tardaron en negarle esta opcin: Reino Unido tendr que esperar hasta 2019 para negociar cualquier nuevo tratado de comercio con la Unin. Y es que la realidad, como deca Philip K Dick, es lo que no desaparece cuando dejas de creer en ella.

A May tampoco le fue mucho mejor en el norte. Su entrevista con la primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, adems de un duelo de piernas como titul el nunca suficientemente rastrero Daily Mail, mostr el evidente desencuentro entre las dos principales naciones que conforman el Reino Unido y el completo desinters de May por un proyecto de Estado que no sea la preponderancia absoluta de Inglaterra. Como resultado, el Parlamento escocs demand la celebracin de un nuevo referndum de independencia en 2019. Los argumentos de May para deslegitimar la peticin escocesa, a saber, que crear nuevas fronteras sera negativo y que convocar un referndum ahora solo creara incertidumbre, han quedado a su vez deslegitimados por sus mismas justificaciones para un hard brexit y por su convocatoria de elecciones anticipadas. Por cierto, aunque el resultado de ese eventual referndum es completamente incierto, lo que es casi seguro es que el Partido Nacionalista Escocs (SNP) obtendr todos los escaos en juego en Escocia, lo que agudizar an ms el conflicto poltico entre las dos naciones.

A principios de abril, May sugiri que la libertad de movimientos de los ciudadanos de la UE se mantendr durante unos aos una vez consumado el brexit. Y aunque lo justific argumentando que es necesario un periodo de ajuste para las empresas y el Gobierno, a nadie se le escapa que eso no era lo prometido. Para colmo, lo que empez a conocerse sobre la llamada Ley de Gran Revocacin, la ley que contendr la normativa que sustituir a las leyes europeas que cesarn de estar en vigor cuando el Reino Unido salga de la UE, indicaba que la mayora de nuevas leyes britnicas sern muy, muy parecidas a la sustituidas; tan parecidas que sern las mismas. Comenz a asomar el fantasma del referendo suizo de 2014: despus de que los suizos aprobaran limitar la libre circulacin de ciudadanos de la UE, su Parlamento decidi el pasado diciembre no implementar la medida pese a que el referndum era vinculante. Y ah radica seguramente otra de las razones de May para convocar elecciones: que aunque ella hable de conseguir un mandato democrtico fuerte para negociar la salida de la UE, su propsito real es adquirir todo el capital poltico sobre un proceso que sabe que no terminar como se prometi a quienes votaron a favor del brexit.

Fuente: http://ctxt.es/es/20170426/Politica/12400/Brexit-elecciones-Theresa-May-UE.htm



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