Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2017

Abbas teme a los presos palestinos en huelga de hambre

Jonathan Cook
Counterpunch

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


El presidente palestino Mahmoud Abbas se reunir con Donald Trump en la Casa Blanca el mircoles para discutir acerca de revivir el cadver del proceso de paz, fro desde hace tiempo.

De vuelta a casa, las cosas se estn calentando. Hay ira en Cisjordania, tanto en las calles como en las filas del movimiento Fatah de Abbas. El detonante es la huelga de hambre de los presos palestinos iniciada hace dos semanas.

El jueves pasado los palestinos cerraron sus negocios en una muestra de solidaridad y al da siguiente los jvenes se enfrentaron con el ejrcito israel en un da de furia.

Aproximadamente un cuarto de los 6.500 presos polticos encarcelados por Israel - casi todos ellos en territorio israel, en violacin del derecho internacional - estn rechazando los alimentos en protesta por el trato degradante. Quieren reformas en el sistema industrial de prisiones de Israel. Unos 800.000 palestinos el 40 % de los hombres - han pasado por las celdas de Israel desde 1967.

Israel espera quebrar el nimo de los presos. Ha encerrado a los lderes en rgimen de aislamiento, niega a los presos el acceso a un abogado, les ha quitado las radios y la semana pasada comenz a confiscar sus raciones de sal - el nico sustento junto con el agua que estn tomando los presos.

La huelga est dirigida por Marwan Barghouti, el lder palestino de ms alto rango en la crcel y el ms popular, segn las encuestas.

Abbas apoya pblicamente a los presos, pero en privado se dice que quiere que la protesta acabe lo antes posible. Informes del fin de semana revelan que haba instado al presidente de Egipto, Abdel Fattah el-Sisi, a interceder ante Estados Unidos e Israel para ayudar.

Abbas teme en parte la influencia de Barghouti, un hombre al que a menudo se ha calificado de Nelson Mandela palestino y se le considera probable sucesor de Abbas. Cabe destacar que el presidente palestino lo ha dejado de lado en varias ocasiones dentro de Fatah.

Pero a Abbas tambin le preocupa que la huelga de hambre vaya a provocar choques violentos en Cisjordania con las fuerzas de seguridad israeles, lo que daara sus esfuerzos para convencer a Trump de que respalde su campaa diplomtica por un Estado palestino.

En cambio, Abbas quiere demostrar que puede sofocar cualquier signo de lo que Trump podra considerar terrorismo. Para ello se requiere una estrecha cooperacin con Israel.

La visita a Washington y la huelga de hambre han puesto de relieve la mayor lnea de falla del movimiento nacional palestino.

La estrategia de Abbas est en abierta decadencia. Su punto de partida es que para alcanzar un Estado [palestino] ahora se puede confiar en los Estados occidentales, que han traicionado constantemente al pueblo palestino durante muchas dcadas.

A partir de esta hiptesis dudosa Abbas ha buscado suprimir cualquier cosa que se vea mal en las capitales occidentales. La presin se ha intensificado bajo Trump.

Por el contrario, la batalla de los estmagos vacos es prueba de una estrategia en alza de las bases que cobra relevancia, una resistencia no violenta de masas. En esta ocasin, las demandas se limitan a la reforma de la prisin, pero se podra extender el impacto de la huelga.

No menos importante es el hecho de que, en caso de tener xito, el modelo de la protesta podra incidir en un pblico palestino desilusionado con el enfoque de Abbas. Ellos tambin estn viviendo en celdas aunque un poco ms grandes y al aire libre, pero bajo el mandato de Israel.

Resulta ms difcil que nunca ignorar la lgica totalmente diferente de estas dos estrategias.

Para tener la esperanza de ganarse a la administracin Trump, Abbas debe persuadirla de que l es la nica voz de los palestinos.

Eso significa que debe mantener la huelga de hambre en silencio con la esperanza de que se esfume antes de que los presos comiencen a morir y se desencadene la furia palestina en los territorios ocupados. Al parecer su enfoque crea graves tensiones dentro de Fatah.

Con el nico deseo de aumentar esas dificultades, el primer ministro israel, Benjamin Netanyahu exigi la semana pasada que Abbas ponga fin a la ayuda financiera a las familias de los presos, que calific de compensacin por el terrorismo.

Abbas tambin se siente obligado a afirmarse a s mismo en contra de sus rivales de Hamas en Gaza. Por eso la semana pasada dej de financiar el combustible necesario para generar electricidad all, cort los servicios mdicos y los salarios de los funcionarios pblicos de Gaza.

Su esperanza es que si aprieta las tornas, Hamas caiga o se vea forzado a someterse a su gobierno.

Pero lo ms probable es que la fisura con Hamas se profundice y obligue al movimiento islamista arrinconado a otro enfrentamiento sangriento para liberarse del bloqueo impuesto desde hace diez aos por Israel. La mayora de los palestinos entienden cada vez ms que estas divisiones debilitan su causa en vez de fortalecerla. La resistencia no violenta masiva, como la huelga de hambre, por el contrario, tiene el potencial de reunir a Fatah y Hamas en la lucha y de volver a empoderar a una cansada poblacin palestina.

Hay informes que sugieren que Barghouti ha llegado a un acuerdo con los lderes encarcelados de Hamas comprometindose a una lucha en los territorios ocupados una vez que Abbas se haya apartado.

Una lucha popular de la no violencia, como el bloqueo de las carreteras a los asentamientos o marchar a Jerusaln derribando muros, sera difcil de calificar de terrorismo, incluso para Trump. Ese es el escenario de pesadilla para el ejrcito de Israel, porque es la nica confrontacin para la que no tiene una respuesta adecuada.

Sin embargo, esta campaa de desobediencia civil no tiene ninguna posibilidad de xito mientras Abas est ah para minarla e insista en seguir obediente ilusiones en Washington.

Una versin de este artculo apareci originalmente en The National, Abu Dabi.

Jonathan Cook gan el Premio Especial Martha Gellhorn de Periodismo. Sus ltimos libros son Israel and the Clash of Civilisations: Iraq, Iran and the Plan to Remake the Middle East (Pluto Press) ) y Disappearing Palestine: Israels Experiments in Human Despair (Zed Books) . Su sitio web es www.jkcook.net.

Fuente: http://www.counterpunch.org/2017/05/01/abbas-fears-the-prisoners-hunger-strike/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter