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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-05-2017

Del proteccionismo al proteccionismo

Juan Francisco Martn Seco
Topoexpress


En das pasados con ocasin de las Jornadas de primavera del FMI se reunieron en Washington los ministros de Economa y los presidentes de los Bancos Centrales del G-20. Sobre estos foros sobrevolaron como pjaros de mal agero el Brexit y la posible aplicacin de las fanfarronadas que Trump lanz en la campaa electoral y que contina manteniendo en la actualidad. Ambos factores se inscriben dentro de lo que el FMI y el discurso hasta ahora oficialmente hegemnico en la escena internacional consideran graves amenazas a la marcha futura de la economa mundial.

As y todo, el FMI en sus previsiones de primavera ha elevado la tasa de crecimiento mundial previsto y ha concedido al Reino Unido el privilegio de ser el pas entre los desarrollados cuyas previsiones de crecimiento para 2017 se han revisado ms al alza -0,5 puntos-, con lo que, al menos implcitamente, se desmiente que el efecto del Brexit vaya a ser tan catastrfico para su economa como se pensaba, al menos en 2017. El Fondo considera que el efecto se trasladar a 2018 y siguientes. Puede ser, sin embargo, que segn se vayan acercando esos aos se reconozca que todo ha sido un espejismo y que tampoco en ellos el resultado acabe siendo tan negativo.

Respecto al nuevo Gobierno estadounidense, el G-20 no sabe a qu carta quedarse. La mayora de los participantes piensan que hoy por hoy las amenazas de Trump han quedado solo en palabras y confan en que no aplique su programa electoral, al menos en todo lo que hace referencia a las restricciones a los mercados. El ministro de Finanzas alemn, Wolfgang Schuble, que ejerci de anfitrin, puesto que Alemania ostenta la Presidencia rotatoria, quiso transmitir un mensaje de tranquilidad y manifest su confianza en que primar el entendimiento y en que no habr confrontacin en materia de comercio con EE.UU. en la prxima cumbre que se celebrar este verano. Nadie quiere creerse -y menos que nadie Alemania, la gran beneficiaria de la situacin actual- que Trump vaya a cumplir sus promesas de la campaa electoral, pero lo cierto es que la condena al proteccionismo desapareci del comunicado final en la pasada cumbre por la oposicin de EE. UU.

En ese intento por desembarazarse de estos fantasmas son muchos los que quieren ver una diferencia entre el comercio justo que proclama todos los das Trump y las polticas proteccionistas. La misma Christine Lagarde en una entrevista concedida a varios medios se afianzaba en esta idea: "Cuando EE. UU. Pide comercio justo algunos traducen automticamente: Oh, riesgo de proteccionismo! Pero la idea de un comercio libre, justo y global, va en la buena direccin. En las reuniones de primavera del FMI hay que sentarse y discutir qu es comercio justo". Lo cierto es que Trump parece que tiene muy claro, si no lo que es, s lo que no es. Arremete fuertemente contra Alemania y China por el ingente supervit en la balanza de pagos por cuenta corriente que ambos pases mantienen, en especial Alemania, y considera insostenible esa situacin, adems de perniciosa para los intereses de EE. UU. y de sus ciudadanos.

En este asunto a Trump no le falta razn. El 17 de noviembre del ao pasado mantena yo en este diario digital que todos somos proteccionistas, ya que hay muchas formas de serlo. El proteccionismo no se reduce exclusivamente a establecer contingentes y aranceles. Las contiendas comerciales pueden adquirir tambin la forma de una guerra de divisas. El actual presidente de EE. UU. acusa a China y a Alemania de obtener beneficios al mantener un yuan y un euro artificialmente devaluados frente al dlar. La primera, por el especial control de la economa que ejerce el gobierno de Pekn, y la segunda, por ser tambin la moneda de todos los componentes de la Eurozona, lo que origina que para la economa alemana el tipo de cambio est infravalorado, mientras que permanece sobrevalorado para casi todos los dems miembros.

Pero existe otro tipo de proteccionismo mucho ms sibilino pero que practican casi todos los pases, el de obtener competitividad frente al exterior no mediante el incremento de la productividad, sino por el abaratamiento de los costes sociales, laborales y fiscales (una especie de devaluacin interior), lo que incrementa la desigualdad. No es extrao por lo tanto que los que se sienten perjudicados aboguen por otro tipo de proteccionismo que no recaiga sobre sus espaldas. Los mandatarios internacionales empiezan a vislumbrar el problema. Aunque parezca paradjico, el FMI lo viene insinuando desde hace ya tiempo, colocando la desigualdad social como el mayor peligro de cara a la globalizacin y a los mercados internacionales.

Schuble destac en la reunin del G-20 la necesidad de defender lo que denomin un nuevo crecimiento "inclusivo", que no excluya a amplias capas de poblacin de las ventajas resultantes del crecimiento econmico y que espante, por consiguiente, el fantasma de las guerras comerciales. "Mucha gente siente que no se beneficia del crecimiento y la globalizacin, tenemos que encararlo. De lo contrario, veremos ms proteccionismo", afirm. Este proteccionismo, aadi, "sera nefasto para la economa mundial". Se le olvid decir que especialmente para Alemania.

La incongruencia, sin embargo, se manifiesta en que los mandatarios no renuncian a la poltica que causa la desigualdad y en que parecen esperar que se reduzca de manera espontnea y sin corregir ninguna de las medidas que la han ocasionado. Alemania y otros pases del norte de Europa no estn dispuestos a enmendar su supervit exterior, que tanto daa a otros pases de la Eurozona y que obliga en cierta medida a sus gobiernos a instrumentar polticas muy duras para sus ciudadanos, en particular para las clases bajas. El FMI, que lleva tiempo denunciando el peligro que para la economa mundial puede representar el incremento de la desigualdad, contina aconsejando la misma poltica y las mismas medidas que la causan.

La propia Christine Lagarde en la entrevista citada, tras alabar al Gobierno espaol por la poltica realizada y las reformas acometidas, amn de ponderar los esfuerzos que han hecho los espaoles, plantea, con la excusa de la dualidad del mercado de trabajo, la necesidad de una nueva reforma laboral que, por supuesto, significara una nueva vuelta de tuerca en contra de los derechos de los trabajadores.

Nuestro pas, ciertamente, presenta en la actualidad una tasa de crecimiento, junto con EE. UU. y Gran Bretaa, de las ms altas de los pases desarrollados, y ha cerrado 2016 con un supervit de la balanza de pagos por cuenta corriente del 2%, dato en extremo importante si queremos ir amortizando la deuda externa. Pero todo ello se ha debido, aparte de a factores externos como el abaratamiento del petrleo, al profundo sacrificio de una buena parte de la poblacin. Sangre, sudor y lgrimas. En el futuro es totalmente improbable que se produzcan los mismos factores exteriores, ms bien su evolucin ser la contraria; ni tampoco los ciudadanos estarn dispuestos a someterse al mismo grado de padecimientos; Es lgico que reclamen otro tipo de proteccionismo del cual no sean ellos las vctimas.

Se quiera o no, un cierto proteccionismo, por mucho que hoy su solo nombre haga temblar al pensamiento econmico oficial, se ir imponiendo. Una porcin importante de la poblacin de los pases desarrollados concibe ya la globalizacin como una carga de la que hay que huir. En las elecciones presidenciales francesas celebradas el pasado fin de semana, ms del 40% de los franceses votaron a formaciones que, aunque mantienen posiciones antagnicas en otros temas, coinciden en rechazar la globalizacin y la UE. Ante esta perspectiva, son muchas las voces que comienzan a proclamar que si se quiere controlar la situacin, los beneficios deben repartirse. En realidad es un brindis al sol. Empresa imposible. Al margen de las buenas intenciones, en la propia esencia de la globalizacin y de la libertad absoluta de los mercados se encuentra incrementar la desigualdad. No puede ser otro el resultado cuando el poder poltico democrtico abdica de sus competencias y concede la supremaca a los mercados.

Artculo publicado originalmente en Contrapunto

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/del-proteccionismo-al-proteccionismo/



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