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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-05-2017

La democracia y la paz en Amrica Latina estn amenazadas por el organismo regional
La OEA: un cadver viviente

Hugo Moldiz Mercado
La Epoca (Bolivia)

Lejos de reflejar fortaleza, las acciones del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, expresan la debilidad del organismo regional y la crisis de hegemona de Estados Unidos. Las acciones torpes, sin un mnimo apego a las formas, solo abren el riesgo para la democracia, la paz y el multilateralismo


La paz y la democracia estn amenazadas en Amrica Latina. De eso no cabe la menor duda. El riesgo real de que la regin se convierta en una zona polticamente inestable y socialmente convulsiva no procede de grupos subversivos como los llamara el establishment estadounidense, sino de las acciones adoptadas -sin el menor apego a los fines formalmente establecidos ni a su larga institucionalidad construida, pero si congruente con su larga historia-, por la Organizacin de Estados Americanos (OEA) y su actual Secretario General, Luis Almagro.

La decisin de la Repblica Bolivariana de Venezuela de salirse de la OEA no es la confirmacin de la tendencia autoritaria del gobierno de ese pas, al que se lo acusa de haber violado hasta su propia Constitucin, sino ms bien es una demostracin de lo mal que est el organismo regional constituido en la pos guerra, en 1948, como una expresin muy clara de la hegemona conquistada por el imperialismo estadounidense. La OEA se est inhabilitando an dentro de sus estrechos mrgenes histricamente formulados- como espacio de concertacin y de resolucin de conflictos. Y quiz sea esto ltimo la hegemona- lo que nuevamente est en juego en la regin, donde desde 1998 se ha agudizado la contradiccin entre emancipacin y dominacin.

La naturaleza de la OEA se ha puesto en evidencia en varios momentos de la historia del continente: ser un instrumento de los intereses imperiales en la regin o, como dijo en canciller cubano Ral Roa Bastos, un Ministerio de Colonias de los Estados Unidos. Pero, los niveles a los que ha llegado estos dos ltimos aos, en pleno siglo XXI, es algo que no se le habra ocurrido ni al mejor de los futurlogos o al ms grande de los pesimistas.

Y si bien los individuos no cambian, por s mismos, el carcter de las instituciones, si pueden desnudar, ocultar o matizar la naturaleza de las mismas. Y esto es lo que hace su actual Secretario General, quien desvela con claridad las razones geopolticas y polticas que tiene la burguesa imperial y la derecha continental para destruir la revolucin venezolana y cualquier intento de proyecto reformista o emancipador en Amrica Latina. El matiz que le agrega a la lnea formulada en Washington, es la obsesin personal que tampoco puede descuidarse al momento del anlisis poltico- que el uruguayo tiene acumulado contra el presidente Nicols Maduro y la Revolucin Bolivariana, a pesar de que de Venezuela se sirvi para llegar al organismo regional. De manera ya grosera, Almagro no desaprovecha ningn hecho poltico ni renuncia a ningn espacio para lograr respaldo a su propuesta de activar la Carta Democrtica Interamericana, que en lenguaje comn es un llamado a que Estados Unidos intervenga en la nacin sudamericana.

Almagro quiere que el debate se focalice entorno a Venezuela, cuando en realidad la situacin es mucho ms compleja y peligrosa para la regin. La toma de partido del uruguayo un otrora izquierdista al que le se atribuye como sus mayores debilidades la bsqueda permanente del poder y la fama, adems de su tendencia por el alcohol-, no da lugar a las dudas cuando se trata de hechos objetivamente verificables. La OEA bajo su mando hizo todo lo que est a su alcance, a pesar de las resistencias de varios pases (Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, El Salvador y otros), por bajar de intensidad informativa y poltica a la denuncia de golpe congresal contra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en 2016. Almagro tampoco impuls ninguna comisin ni pronuncio ningn criterio luego que la realidad comprobara que detrs del golpe en Brasil estaba una verdadera red de corrupcin del ahora presidente Temer. Pero si de inaccin se habla, es el silencio cmplice del Secretario General de la OEA sobre la situacin de la democracia en El Salvador, donde si hay ms de una decena de sentencias que confirman el papel golpista de la Sala Constitucional contra el gobierno del presidente Salvador Snchez Cern.

Por eso, Venezuela no puede quedar aislada. Eso es lo que busca el Secretario General de la OEA. La reaccin de los pases contra ese plan no solo debe estar motivada por la solidaridad con un pas que ha contribuido mucho al renacimiento del espritu latinoamericanista, cuya nica expresin hasta antes del triunfo de Chvez a fines del siglo XX solo se mantena viva a nivel de estados a travs de Cuba, una revolucin que resiste heroicamente desde hace 57 aos un criminal bloqueo estadounidense, a pesar que durante veinticuatro veces consecutivas la Asamblea General de la ONU ha aprobado resoluciones que piden el fin del denominado embargo comercial y financiero.

Los pases de Amrica Latina deben reaccionar antes que sea tarde. Lo que est en peligro no es solamente los gobiernos progresistas y revolucionarios (pues no es serio hablar de fin del ciclo progresista, como no fue serio hablar del fin de la historia o de las ideologas tras el colapso de la URSS y el campo socialista). Lo que se est poniendo en peligro es la democracia con sus diferentes tonos- y a la propia Amrica Latina como zona de paz.

Lejos de expresar fortaleza, lo que hace Almagro con sus torpes y obsesivas acciones es poner en evidencia la crisis de hegemona de los Estados Unidos y el agotamiento del Sistema Interamericano de la Organizacin de Estados Americanos (OEA). Desde su fundacin en 1948, al influjo de la Doctrina Monroe (Amrica para los Americanos), la OEA nunca ha dejado de ser el instrumento por el cual Estados Unidos ha pretendido camuflar sus poderosos intereses en la regin: en la dcada de los 60 a travs de la Alianza para el Progreso y la expulsin de Cuba por razones ideolgicas, en los 80 con el consenso de Washington y en los 90 con el Acuerdo de Libre Comercio para las Amricas (ALCA) y los Tratados de Libre Comercio (TLC). Un mecanismo creado para darle oxgeno a la deteriorada hegemona de los Estados Unidos en la regin ha sido La Cumbre de las Amricas impulsada por Clinton en 1994 en Miami.

Si bien quedan en el recuerdo el silencio cmplice de la OEA ante las invasiones militares estadounidenses a Guatemala (1954), Repblica Dominicana (1965), Granada (1983), Panam (1989) y Hait (1994), hay otros hechos que confirman el agotamiento de la OEA y el Sistema Interamericano: la violacin de territorio ecuatoriano por las fuerzas armadas de Colombia con el objetivo, logrado, de asesinar el jefe rebelde de las FARC en marzo de 2008; los golpes de estado contra el presidente Manuel Zelaya de Honduras en junio de 2009 y contra Fernando Lugo del Paraguay en 2012; los fracasados golpes de estado contra Hugo Chvez en Venezuela (2002), Evo Morales de Bolivia en 2009 y Rafael Correa de Ecuador de 2010. A esta larga lista se pueden sumar ms hechos, como la inutilidad que tuvo ese organismo regional y su mecanismo el TIAR para defender a la Argentina en la guerra de las Malvinas en 1982.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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