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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2017

Somos de izquierda antiimperialista en Bolivia?

Jhonny Peralta Espinoza
Rebelin


Revolucin es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinters, altruismo, solidaridad y herosmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jams ni violar principios ticos
Fidel


El Presidente Evo Morales varias veces ha reclamado por nuevos lderes, pero despus de 10 aos los resultados son casi nulos; en contrapartida, hemos escuchado que algunos/as jerarcas del gobierno se reclaman de izquierda, vociferan contra el imperialismo y nada ms. Las preguntas que me hago en nuestro contexto son: Es til reclamarse como izquierdista? Qu significa ser antiimperialista en este contexto? La respuesta es difcil, pero es hora de debatir ante el avance de la derecha que provoca estupor y, quizs, posibles deserciones y traiciones de gente que no ha masticado bien qu es ser de izquierda y ser antiimperialista, como cuando se venan las dictaduras o el neoliberalismo.

Afirma Zibechi que en los aos 60 y 70 se repeta la frase Ser como el Che, frase que sintetizaba una tica, renuncia a las comodidades, a los beneficios materiales y al poder conquistado en la revolucin, y a arriesgar la vida. Por otro lado, Petras, sostiene que en el Ch tica y poltica son inseparables y se manifiestan en varias formas: combatir la distancia (jerarqua) entre seguidores y lderes; combatir la estructura burocrtica y las distinciones privilegiadas entre lderes y seguidores; involucrarse en el trabajo y la vida cotidianos de la gente mientras ejercen autoridad en posiciones de liderazgo; comprometerse con medios que son compatibles con los fines; y; ensear dando el ejemplo, no por decreto o mandato. Asumimos al Ch porque es el modelo de ser de izquierda y antiimperialista y lo asumimos para ser claros y contundentes, porque los valores que l encarnaba son vlidos en cualquier proceso revolucionario, pero requieren un click mental cultural muy fuerte, y por tanto ser como el Ch actualmente es muy complicado.

Por otra parte, en la generacin del Ch el poder ocupaba un lugar central, siempre que la conquista del poder beneficie al pueblo y no favorezca a intereses personales o de grupo o partido que tome el poder; pero con el zapatismo comprendimos que el poder ya no es necesario, que lo fundamental es para nosotros nada, para todos todo. Este descubrimiento zapatista hoy desconcierta e indigna a cierta izquierda que si no tienen el poder son incapaces de transformar su entorno y menos transformarse a ellos mismos. Pero cuando tienen el poder, esa izquierda de cenculo o movimiento social cooptado por el poder, no escuchan al pueblo y deciden por los dominados y explotados porque saben lo que el pueblo desea y quiere.

Vayamos por partes. Toda revolucin, incluida nuestra Revolucin Democrtica y Cultural, busca transformaciones sociales de una comunidad y no el engrandecimiento individual, para que no existan notorias desigualdades econmicas entre dirigentes y militantes, porque as los dirigentes van a compartir los mismos problemas y necesidades que el resto del pueblo, adems que no se acercaran los oportunistas que desean utilizar la poltica como medio de enriquecimiento. Todo esto implica que la conducta apegada a los principios es clave para producir resultados que nos permitan vislumbrar el futuro. En otras palabras si los dirigentes ensean con su ejemplo podremos gozar de una mejor sociedad.

Rex Nettleford, un luchador jamaiquino deca: La pregunta qu somos? Lleva al deseo de lo que queremos ser, con esto nos dice que arrancamos del presente para afirmar el futuro; y nuestro presente, para orgullo de todos, est marcado por las construcciones del Estado Plurinacional y la Democracia Intercultural que de alguna forma nos marcan horizontes de construccin intersubjetiva y la redefinicin de nuestro Proceso de Cambio en trminos contextuales planteando su legitimacin de manera local, cultural, como algo propio.

Esto nos sugiere que debemos socializarnos en nuestra comunidad e ir tomando contacto con las creencias que sustentan las prcticas comunitarias y que nos posibilitan lograr transformaciones sociales sin beneficiar a individuos aisladamente; y esas prcticas comunitarias se encuentran en nuestras comunidades indgenas donde la forma cmo se hace conforma lo que emerger en el futuro. En otras palabras slo la lucha colectiva para mejoras colectivas basadas en un esfuerzo igual nos permite visibilizar un futuro comunitario.

Como vemos, no partimos desde verdades universales o abstractas, soy izquierdista y/o antiimperialista, que quizs no den sentido a nuestras vidas cotidianas, sino que partimos desde las creencias justificadas desde nuestra comunidad, nuestro pas, nuestra Revolucin, porque no hay mejor experiencia de verdad que la que emerge desde la participacin en nuestra comunidad. Y esas creencias justificadas que palpitan en nuestra comunidad no son ms que el goce colectivo de derechos sociales dignos, porque toda dignidad humana se deriva de la dignidad de una comunidad concreta; y en nuestro caso es que la dignidad de nuestros indgenas de tierras altas y bajas, de nuestros jvenes y nios/as, de nuestros obreros, de nuestras mujeres,gocen de educacin y salud de calidad, de un proyecto de vida, de una legislacin laboral progresista, de una vida sin violencia machista

Si as asumimos nuestra identidad poltica, nuestra responsabilidad social ser con nuestra gente y con nuestras comunidades, y, por lo tanto, no concebiremos una moralidad como el inters comn de la humanidad, sino como el inters de una comunidad condicionada histricamente: nuestro Pas; donde nuestra existencia moral ms elevada y completa es aquella que slo se alcanza como miembros de nuestra comunidad. En estas condiciones ser de izquierda y/o antiimperialista en nuestro contexto parece que no tiene sentido, a no ser que alguien de un concepto claro y concreto de qu es ser de izquierda y qu es ser antiimperialista. Eso s, todos los hombres y mujeres comprometidos con nuestro Proceso de Cambio debemos estar modelados por la voluntad de sacrificio, por el apoyo mutuo y por sentirnos en cualquier lugar Comunidad. Esta nueva identidad poltica nacida de nuestro contexto cultural no puede ocurrir por evolucin espontnea, por acciones y reacciones independientes de la voluntad de cada cual; el camino del progreso moral de la construccin de esa identidad poltica en comunidad, implica la mayor inclusin de voces, de experiencias, de creencias que en otras palabras significa escucharnos entre todos y todas en un plano de reconocimiento y respeto.

Esta nueva identidad poltica construida con la voluntad de sacrificio, el apoyo mutuo y el sentirnos comunidad es el mayor desafo al capitalismo porque transformamos las relaciones sociales y, porque ya no confiemos en el capitalismo que slo nos trajo explotacin. Nuestras armas de lucha sern nuestra resistencia a convertirnos en individuos perdidos, sin identidad, que produce el neoliberalismo, nuestra rebelda a no admitir ms jerarquas, patriarcados y nuestra palabra que ser el resultado de la deliberacin abierta que nos llevar a la verdad. Lo que pretendemos, en definitiva, es ser ms humildes en la reivindicacin de nuestra identidad poltica, porque a fin de cuentas la tica poltica y social es sencillamente humana.

Jhonny Peralta Espinoza. Exmilitante de las Fuerzas Armadas de Liberacin Zrate Willka. 15 aos preso poltico en Chonchocoro.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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