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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2017

Guerra contra el plstico: 5 cosas, adems de las pajitas, que puedes dejar de usar ya

Luca Villa
Pblico

Guerra contra el plstico: 5 cosas, adems de las pajitas, que puedes dejar de usar ya


Imgenes en Instagram contra el uso de plsticos

Se estima que, cada ao, unas 9,1 millones de toneladas de plstico pasan directamente de la tierra al mar. Que 100.000 mamferos marinos mueren anualmente a consecuencia del plstico y que el 80% de las aves marinas lo han ingerido alguna vez. Las imgenes de las gigantescas islas de plstico flotante son slo la punta del iceberg de los miles de millones de microfragmentos de este material casi indestructible que se acumulan en el fondo de los ocanos. El plstico es ya, en definitiva, parte de un ecosistema marino gravemente amenazado.

Aunque buena parte de todo el que se produce a nivel mundial (322 millones de toneladas en 2014) se utiliza en sectores sobre los que un consumidor de a pie tiene poca incidencia, una cantidad muy importante est directamente relacionado con nuestros hbitos cotidianos. Segn un estudio de la asociacin de fabricantes Pastics Europe, el segmento que ms plsticos demanda en Europa es el de los envases (39,4%), adems de otros entre los que se incluyen bienes de consumo, el deporte, o la sanidad.

De ah que los movimientos por todo el mundo para tratar de concienciar sobre el consumo ingente que hacemos de este material no dejen de crecer. El ltimo le ha declarado la guerra a las pajitas, un utensilio bastante prescindible y del que, segn el movimiento surgido en California The Last Plastic Straw (la ltima pajita de plstico) se utilizan 500 millones de unidades al da slo en Estados Unidos. La campaa, materializada en las redes sociales con hastags como #RefusePlasticStraws o #PlasticPollutes, se basa principalmente en aadir una erre ms, la de rechazar, a las ya tres clsicas del ecologismo (reducir, reutilizar y reciclar).

Otros proyectos, como la Coalicin Pastic Pollution, pretenden extender el rechazo a todos los plsticos de un solo uso, un reto un poco menos sencillo. El blog My plastic free life (Mi vida sin plsticos) contiene una gua con 100 pasos a seguir para prescindir de este material en tu vida diaria, desde cambiar el jabn de manos lquido por uno tradicional en pastilla hasta fabricar tus propios yogures.

Sin necesidad de ponerse la vida patas arriba, s hay pequeos cambios que se pueden hacer para contribuir a frenar el impacto del plstico sobre el planeta. Estos son algunos de ellos.

Bolsas de plstico  

Es quizs el producto sobre el que ms concienciacin existe. Son diferentes las normativas que se han puesto en marcha para frenar o reducir su uso y ya son pocos los establecimientos que las proporcionan gratuitamente. An as, de media, se estima que cada ciudadano europeo utiliza unas 238 bolsas de plstico al ao y apenas un 10% se reciclan. El problema es que cada bolsa tarda unos cien aos en comenzar a degradarse y no desaparece por completo hasta pasados 400.

Podemos utilizar bolsas de tela o bolsas reutilizables para hacer la compra o utilizar las bolsas de plstico que ya tenemos para darles un doble uso.

Agua embotellada  

Aunque son muy pocas las ciudades que han prohibido o regulado su uso, las botellas de plstico constituyen tambin un serio problema, por la cantidad de ellas que se utilizan y por los cientos de aos que tardan en degradarse. Slo para embotellar el agua, un lquido que podemos obtener directamente del grifo, se utilizan en Espaa 5.000 millones de botellas cada ao y unas 89.000 a nivel mundial.

Existen botellas de vidrio o de acero inoxidable de pequeo tamao que se pueden llevar fcilmente encima y que son reutilizables. En casa, es preferible tambin almacenarla en botellas o jarras de cristal, o, si consumes a diario agua embotellada, comprar garrafas grandes con la que puedas ir rellenando otros recipientes ms pequeos.

Mejor a granel, o sin empaquetar  

Un simple paseo por el supermercado es suficiente para cerciorarse de la cantidad de alimentos que vienen empaquetados, muchos de ellos por pura comodidad y sin que primen razones de conservacin. Muchas frutas y verduras, por ejemplo, se venden envasadas en bandejas y cubiertas de plstico, totalmente prescindible. Aunque ese material es reciclable, es mucho ms ecolgico, sencillamente, no usarlo. Son preferibles los productos sin envasar, o los envasados en cartn o vidrio, mucho ms fcil de reciclar. Otra opcin es comprar a granel las pastas, legumbres, gominolas, etc.

Adis a los desechables  

Mejor una maquinilla de afeitar que las pequeas cuchillas desechables de plstico; mejor un cepillo elctrico que los manuales que hay que cambiar cada pocos meses. Mejor el caf molido que en cpsulas, que adems no son reciclables. Mejor tener un vaso de cristal o una taza en el trabajo, que usar un vasito de plstico cada vez que queremos tomar un caf o beber agua.

La razn es simple: todo aquello que no sea de usar y tirar reduce considerablemente nuestra produccin de basura.

El film de plstico  

Aunque es muy til para conservar algunos productos en casa, muchas veces es completamente prescindible o sustituible. Productos que normalmente envolvemos en film para guardarlos en el frigorfico se podran conservar igual de bien en recipientes de vidrio, de aluminio o tuppers.

Para congelar es preferible usar bolsas hermticas, que aunque son de plstico, pueden utilizarse varias veces. Otra opcin es usar papel de aluminio, que al menos es ms fcil de reciclar que el plstico.

@Luchiva

Fuente: http://www.publico.es/sociedad/plastico-guerra-plastico-cosas-ademas.html



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