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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2017

Trump: otros tratados de comercio e inversin para otro capitalismo

Gonzalo Fernndez y Juan Hernndez Zubizarreta
Gara


Trump ha sacudido el debate sobre los tratados de comercio e inversin, situndose aparentemente en contra de los mismos. En esa clave se puede entender el congelamiento del tratado con Europa (TTIP) as como su salida del acuerdo del Pacfico (TPP). A pesar de ello, mantenemos que Trump sigue siendo un fiel defensor de estos, pero desde otras claves. As, apostara por que cada Estado defienda sus propios capitales y no al capital en general en un momento crtico en el que prima la guerra entre bloques por encima de un mercado global multilateral.

Trump parte entonces de que el capitalismo universalista hegemnico desde la segunda guerra mundial est profundamente deslegitimado. Este ha defendido un mercado global nico y autorregulado, seguro para el comercio y las inversiones de las grandes corporaciones, bajo un relato de respeto de la democracia los derechos humanos y la diversidad. La nueva oleada de tratados se inscribe en esta lgica, que cada vez ms se visualiza como una propuesta que solo favorece a unos pocos, generando no solo exclusin y desigualdad de manera estructural, sino tambin amputando las capacidades de los diferentes capitales para aprovechar al mximo la captura de una ganancia en retroceso debido a la crisis.

Trump se postul as como un candidato enfrentado a las lites beneficiadas por la globalizacin neoliberal y el capitalismo universalista, y defiende la recuperacin el papel de potencia mundial de EEUU, la reversin de sus grandes desbalances macroeconmicos, as como el inicio de una nueva versin de cierta alianza interclasista a partir de la recuperacin del mercado interno, la inversin y el empleo. Sita a la progresa del Partido Demcrata y algunos movimientos sociales ms preocupados por el reconocimiento que por la redistribucin y alianza popular en el bando universalista y neoliberal, y construye una base poltica que ana capitales y sectores populares diversos azotados por la globalizacin, que ni mucho menos est conformado nicamente por el precariado blanco del centro del pas.

Bajo esta premisa Trump esboza las lneas maestras de su agenda, estructurada en torno al lema America First (Amrica primero), que se concreta en tres grandes hitos:

1. Guerra econmica. Trump entiende que la guerra econmica contra los bloques competidores de EEUU (China y UE) es la mejor va para defender sus capitales y alcanzar sus metas. Para ello plantea un programa econmico sostenido en primer lugar en una desregulacin fiscal y financiera interna, que mejore la posicin de sus empresas y que genere dinero especulativo con el que financiar su presupuesto, sin depender tanto de la compra de deuda pblica por parte de China. En segundo trmino, defiende el aumento de los aranceles para los productos provenientes de la UE y China, favoreciendo as a ciertos sectores especialmente castigados por las importaciones; tercero, apuesta por relocalizar fases del proceso industrial dentro del pas que generen nueva inversin y empleo; cuarto, se impulsa un aumento significativo del gasto pblico como motor de empleo y la inversin en cuestiones estratgicas y vinculadas a la guerra de bloques infraestructuras, ejrcito, polica, mientras que se reduce en otras especialmente en salud, financiado como decimos con nuevo dinero especulativo.

En definitiva Trump, ms all de la retrica anti-lites, promueve una desregulacin financiera y fiscal en favor de dichas lites, cuya posicin espera mejorar mediante polticas activas comerciales, industriales y de gasto pblico que reviertan la dependencia exterior. Bajo esta premisa confa en que dicha mejora tenga impactos positivos en trminos de inversin y empleo sosteniendo as su base popular y su propuesta de pacto interclasista, y que a su vez revierta los desbalances estructurales.

2. Guerra entre pobres. La legitimidad de un proyecto elitista pero pretendidamente anti-lites solo se sostiene azuzando la disputa entre sectores populares de diferentes pases. Al igual que en los aos 30, esta es la va para ocultar la responsabilidad del capital en la crisis, derivando esta en los otros. As, y ms all de los responsables del capitalismo universalista, se seala con el dedo de manera muy especial a los migrantes ilegales fenmeno directamente vinculado al neoliberalismo y al terrorismo, concepto vago en el que destaca lo rabe y musulmn. De esta manera el dedo no seala a los ricos sino a los pobres, fomentando la divisin entre estos y ocultando las verdaderas razones del atolladero actual. Se tratara de impulsar una sociedad que, en palabras de Boaventura de Sousa Santos, combinara fascismo social y cierto pluralismo poltico.

3. Unilateralismo internacional: El corolario internacional de la agenda de Trump se condensa en su negativa a que EEUU pague la factura del proyecto universalista, favoreciendo a su vez la posicin global de sus capitales. Recordemos que la UE y China son los dos grandes enemigos a batir, con los que EEUU tiene un desbalance estructural. De esta manera, Trump plantea un regreso a una lgica de potencia mundial, que acta de manera unilateral en un contexto de guerra de bloques. Esto supone, en primer lugar, una ofensiva contra el entramado multilateral social y ambiental de Naciones Unidas, haciendo saltar por los aires acuerdos como los del cambio climtico; en segundo trmino, propugna de manera ntida una geopoltica basada en el control de recursos naturales, as como en la lgica de alianzas de la guerra fra, con posibles implicaciones militaristas Amrica latina como patio trasero, recuperacin del papel de Israel en Oriente Medio, etc. . Por ltimo, y aprendiendo de la experiencia china en comercio e inversin internacional basada en negociaciones bilaterales, sin necesidad de tratados y haciendo valer su peso especfico, defiende la no firma de los grandes acuerdos en las condiciones actuales, ya que ello supondra cesin y prdida para el conjunto de capitales norteamericanos, que obtendran mejores resultados en negociaciones bilaterales y asimtricas, aprovechando el papel de EEUU como potencia.

En definitiva, Trump aboga por redisear los tratados regionales histricamente firmados como el vigente con Mxico y Canad; salirse de los recin aprobados dentro de la nueva oleada como el Transpacfico, TPP; meter en el congelador los que estaban en negociacin como el TTIP, dndole un nuevo enfoque en base a un intento de nuevo pacto bilateral con Alemania que posteriormente se impondra al conjunto del continente, o como el TISA, en funcin de una nueva negociacin cuyo fin parece previsto para 2017; e incluso firmar nuevos tratados bilaterales (caso del Reino Unido tras el Brexit) para de esta manera, por esta cudruple va, alcanzar una mejor posicin negociadora para los capitales nacionales.

Trump no plantea por tanto una estrategia anti-tratados, sino nicamente en favor de aquellos que mejor se adapten a un capitalismo en crisis y a una guerra econmica entre bloques. Se trata as de favorecer el comercio e inversin internacional, pero desde una perspectiva diferente. En su conjunto, Trump defiende una agenda explcitamente violenta, excluyente, no sabemos hasta qu punto viable, pero en todo caso muy peligrosa. Ahonda en este sentido en el fascismo social, e incluso nos sita ante un nuevo crash financiero como el de 2008, fruto de la desregulacin financiera que promueve. No obstante, el capitalismo universalista convertido en feudalismo global no nos ofrece un futuro ms halageo, y carece tambin respuesta ante el colapso ecolgico y la dominacin mltiple que sufren de manera asimtrica mujeres, hombres y pueblos.

Por ello, sea una u otra la agenda que impere, es crucial que las izquierdas impulsen relatos y agendas emancipadoras propias, situadas lejos de la trampa a la que nos aboca el estrecho margen poltico que parece imponerse entre proteccionismo encarnado en Trump y librecambismo irnicamente representado por la UE y China, entre un capitalismo u otro. Ambos no son sino las dos caras de una misma moneda, no caigamos en la trampa.

Gonzalo Fernndez Ortiz de Zrate y Juan Hernndez Zubizarreta (@JuanHZubiza) son investigadores del Observatorio de Multinacionales en Amrica Latina (OMAL) Paz con Dignidad.

Fuente: http://omal.info/spip.php?article8307



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