Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Siria
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2017

Siria, la nacin que sufre y lucha

Arnaldo Prez Guerra
Punto Final


Pedro Garca Hernndez, corresponsal de la agencia informativa latinoamericana Prensa Latina en Siria, respondi desde Damasco las preguntas de Punto Final. Periodista de la Universidad de La Habana, ha sido redactor y reportero de la agencia cubana desde 1972. Desempe una corresponsala en Checoslovaquia en los 80, y colabor como guionista en la televisin venezolana, siendo revisor del programa Al Presidente, del comandante Hugo Chvez. Incursion en radios y ha sido jefe de la redaccin de Asia de Prensa Latina y profesor universitario. Asesor en idioma espaol de la Agencia Vietnamita de Noticias y editor de la oficina de Prensa Latina en China entre 2009 y 2013. Ha recibido distinciones de periodista destacado y la Orden Flix Elmuza de la Unin de Periodistas de Cuba (UPEC).

ATAQUE QUMICO Y BOMBARDEO

Sin pruebas sustanciales porque manipular es presentar lo falso como verdadero, lo negativo como positivo y lo degradante como beneficioso, las potencias occidentales volvieron a acusar a Siria de ataques qumicos. Mencionan ms de ochenta muertos y decenas de heridos por un presunto ataque con gases en Khan Sheikou, al sur de Idleb, lugar de asentamiento de la Junta para la Liberacin del Levante, una asociacin de grupos terroristas liderada por el otrora Frente Al Nusra.

Antes de cualquier posible evidencia sobre los hechos, medios occidentales e incluso con declaraciones del rgimen sionista, se dio por real el ataque con sustancias qumicas no definidas. Toda esta algazara meditica, respaldada por tres miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas: EE.UU., Reino Unido y Francia sirve como un peligroso precedente.

Los ltimos reportes sealan que el corresponsal de Al-Masdar News, Yusha Yuseha, recibi informaciones del ejrcito sirio afirmando que la fuerza area atac una fbrica de misiles en Khan Sheikou, usando un avin de combate Su-22. Todo parece indicar que en la regin, en la que murieron personas inocentes entre ellos nios y mujeres, los terroristas almacenaban productos qumicos altamente txicos y ahora tratan de demostrar lo contrario. Este hecho ha servido de pretexto para EE.UU., que bombarde con 59 misiles tipo Tomahawk lanzados sobre la base area siria de Shayrat. 23 dieron en los blancos previstos y el resto provoc al menos nueve muertos y otros tantos heridos en aldeas cercanas. Entre las vctimas civiles hay nios que se suman al trgico balance de vctimas.

Los almacenes y aviones fueron destruidos en la instalacin utilizada para ataques contra grupos terroristas como el Estado Islmico, en la regin oriental de Homs. Dos mil militares estadounidenses estn desplegados al este de la provincia de Alepo, en las cercanas de las localidades de Al Bab y Manbij, lugares de asentamiento de tropas turcas desde agosto de 2016. La agresin directa en marcha tiene de hecho consecuencias imprevisibles y es el preludio de que el espanto y el horror pueden generalizarse en una nacin sometida a las ms brbaras presiones polticas y militares.

-Hblenos del gobierno sirio y de los aspectos poco conocidos o tergiversados en Occidente por los grandes medios de comunicacin.

Bashar Al-Assad es el segundo de los cuatro hijos del presidente Hafez Al-Assad, quien gobern Siria hasta su muerte en 2000. Cuando asumi la presidencia del pas, inici una amplia poltica social participativa y una lnea econmica que aument las inversiones del sector privado, sobre todo en la industria manufacturera, de servicios (turismo), transporte y agricultura.

A pesar de las continuas tergiversaciones y manipulaciones, Siria mantuvo y ampli los tradicionales vnculos con Rusia sobre todo en el plano militar, y desarroll una eficaz relacin comercial con Europa. En la explotacin petrolera estabiliz una presencia mayoritaria del Estado, con participacin de entidades chinas, francesas y del Reino Unido. En 2009 el Emirato de Catar propuso -impulsado por EE.UU. y para reducir el papel de Rusia sobre la energa en Europa-, la construccin de un gran gaseoducto de casi cinco mil kilmetros para enviar gas natural catar a Europa a travs de Arabia Saudita, Jordania, Siria y Turqua. El presidente Al-Assad rechaz tal iniciativa por considerarla perjudicial a los intereses nacionales y a sus aliados en la regin: Rusia e Irn. Tal rechazo, con la activa participacin de las grandes transnacionales petroleras y las consecuentes polticas injerencistas que siempre han defendido, fue la chispa que activ contra Siria un vasto plan intervencionista, pensado y trabajado por las llamadas cabezas pensantes, a travs de los servicios de inteligencia occidentales como la CIA y la colaboracin del MI 6 del Reino Unido, el Mossad del rgimen sionista, Turqua y las monarquas del Golfo, como Catar y Arabia Saudita. Todo respaldado por un feroz bloqueo meditico y comercial que incluy la suspensin va satlite de las transmisiones sirias de radio y televisin, as como el saboteo y manipulacin de las redes en Internet, en las que desempearon y desempean un papel de primer orden cadenas como Al Jazeera, entre otras, dedicadas desde entonces a una intensa propaganda para satanizar la gestin de Al-Assad, con elevada dosis de sensacionalismo.

Su figura, sobre todo a partir de fines de 2010 fue falseada y virtualmente desde Occidente se pidi su cabeza, como expresaron a su tiempo la entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el presidente Barack Obama. Ante la inminente agresin a principios de 2012 -frustrada por el veto en Naciones Unidas de Rusia y China-, y cuando todas las embajadas occidentales y de algunos otros pases abandonaron Damasco, Al-Assad se mantuvo al frente del pas e incluso concedi continuas entrevistas a cadenas como la BBC, CNN, y diarios estadounidenses como Wall Street Journal, entre muchos. De esa fecha a la actualidad y en fluido ingls, el presidente sirio resulta uno de los jefes de Estado ms entrevistados a nivel mundial. Pero los medios insisten en cada encuentro en una particularidad: la constante alusin a los derechos humanos, el bombardeo a hospitales y la alianza -real, objetiva y respetuosa- con Rusia, Irn y el movimiento de resistencia libans Hezbol, en lo fundamental. Nunca -a excepcin de medios que estn por expresar la realidad-, hubo alusiones a la actuacin de los grupos terroristas o al proceso de reconciliacin nacional, amnistas y treguas constantemente instrumentadas. Es la elaboracin de una poltica parcial, manipulada y basada en la farsa tragicmica de los derechos humanos, cuyos defensores en la regin son increblemente las autocrticas monarquas del petrodlar. Esos medios y analistas polticos del mundo occidental montaron repetidas farsas acerca de Al-Assad, a quien tildaron de proteger a la minora alauita y rodearse de ellos para imponer sus criterios a la mayora.

La realidad ha demostrado con creces que en una nacin de creencia mayoritaria sunita, los principales colaboradores del presidente son de esa base confesional, incluidos altos mandos del ejrcito y las fuerzas de seguridad o de la esfera diplomtica, como Bashar Jaafari, representante permanente de Siria ante Naciones Unidas y directivo principal de las negociaciones en Ginebra o Astan para la bsqueda de la paz. Con el tiempo, y en la medida que Siria ganaba posicionamientos cada vez ms fuertes en el terreno militar, poltico y diplomtico, las entrevista y cuestionamientos al mandatario oscilaron hacia tendencias ms realistas y objetivas y en la mayora de los casos, dejaron de tomar como punto de partida su renuncia a la primera magistratura del pas, para la cual fue reelegido en 2007 tras la convocatoria a un referndum.

TERRORISMO Y CRISIS HUMANITARIA

-Siria vive una guerra civil? Cmo era la vida antes de la agresin de EE.UU., las monarquas rabes y la UE?

Hasta fines de 2011, Siria era una de las naciones del Medio Oriente de mayor nivel de vida, con un sistema de salud organizado y efectivo, autoabastecida en ms del 90% de medicamentos fabricados por una industria farmacutica en desarrollo, reconocidas escuelas de medicina en Damasco y Alepo, entre otras ciudades, as como un crecimiento econmico anual cercano al 3%, que la ubicaba en los trminos internacionales de pas en desarrollo. Posea adems, ms de 22 mil escuelas de todo tipo de enseanza -pblica, mixta y privada- y desde el nivel primario se contemplaba el estudio del Islam como una asignatura ms y no obligatoria. Junto a esas escuelas exista una cifra superior a las 23 mil mezquitas, tanto de confesin sunita como chita y ningn maestro o alumno era discriminado por su base confesional. Pude apreciar cmo en una escuela primaria en el barrio de Qadam -un foco de protestas armadas y acciones terroristas en los primeros aos de la crisis-, la manera en que rescatan sus tradiciones docentes tras el desalojo de los terroristas. Muy cercana a la mezquita del barrio, que apareci destruida en imgenes difundidas por Al Jazzera -algo que jams sucedi en realidad-, la escuela es dirigida por un profesor de origen palestino. Tiene sesenta maestros, la mayora mujeres jvenes, desde sunitas y chitas hasta cristianas o ateas.

En Siria convivan esas creencias junto a cristianos ortodoxos y maronitas, alaus, drusos y entre otras minoras tnicas de diferentes creencias, como palestinos y kurdos, quienes recibieron el derecho pleno a ser ciudadanos.

Siria se autoabasteca de alimentos y comenzaba a corregir imperfecciones en la agricultura para lograr mayor eficacia productiva, diversificar la oferta y mejorar los salarios y el rendimiento en general. De igual forma, produca diariamente 387 mil barriles de petrleo y satisfaca la demanda interna de gas licuado y otros derivados procesados en las dos nicas refineras del pas, en Bania y Homs, a partir de ms de cuarenta yacimientos distribuidos geogrficamente entre las provincias de Alepo, Homs, Raqqa y Deir Ezzor. El patrimonio histrico y cultural inclua 758 sitios arqueolgicos donde confluyen antiguas civilizaciones: bizantina, fenicia, greco-romana, rabe-islmica y de la poca de las cruzadas, en lo esencial. Desde 1979, se incluan como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco los sitios de Palmira, ciudades viejas de Alepo, Bosra y Damasco, el Crac de los Caballeros y las Aldeas del Norte, en Hasaka y Deir Ezzor.

Estado secular, tolerante y en el que se mezclan las ms variadas tendencias sociales, religiosas y polticas incluida la juda -en Damasco haba una sinagoga hoy abandonada-, Siria fue objetivo principal en el plan de las llamadas primaveras rabes desde Washington, respaldado por Francia y Reino Unido y con la activa colaboracin de Turqua y las monarquas del Golfo. Se intent promover una guerra civil a partir de una primera manifestacin pblica cuando algunos centenares de personas reclamaron las tierras del actual Aeropuerto Internacional de Damasco. Investigaciones posteriores, testimonios recogidos y publicados, demostraron que esos terrenos haban sido adquiridos legalmente por el Estado tan pronto los colonizadores franceses abandonaron el pas a fines de la dcada de los 40, cuando se proclam su independencia. Fue una clsica manipulacin de hechos sin sustentacin legal, moral y objetiva en que el dinero proveniente de los petrodlares mova multitudes, la mayora de cuyos participantes cuando vieron las armas desenfundadas y la muerte arbitraria de algunos, comenzaron a reflexionar, tal y como demostraron mltiples testimonios.

Con algo ms del 85% de la poblacin de creencia sun, Siria fue el escabroso objetivo de las grandes potencias para hacer implosionar al mundo rabe y musulmn. Datos y cifras han demostrado que no hubo manifestaciones espontneas, que los equipos y armas para los extremistas llegaron desde el exterior o fueron robados y que las clulas dormidas de terroristas fueron alentadas desde algunas mezquitas como las de Qadam.

Desde fines de 2011 y hasta 2013, las acciones de los grupos extremistas se extendieron a todo el pas, fracasaron en la capital y abarcaron entonces las regiones del norte: Raqqa, Deir Ezzor, Alepo e Idlib. Nunca las casi cien agrupaciones terroristas -an cuando lograron ocupar grandes extensiones geogrficas en un pas donde dos tercios de su territorio es desrtico-, recibieron el apoyo mayoritario de la poblacin, que en ms de un 60% vive o se desplaz hacia zonas controladas por el gobierno.

La base confesional fue exacerbada e incluso se recurri a grupos de confesin sunita o de otras tendencias extremistas para que activaran acciones, atentados y sabotajes contra instituciones del Estado, la polica o las fuerzas armadas. En el atentado a la TV Siria, en 2013, al ejecutor se le pag ms de 10.000 dlares y era de confesin sunita. Puso la bomba en horas de la madrugada, sin afectar por suerte a centenares de trabajadores. La guerra impuesta y no civil como insisten los grandes medios, adquiri ribetes destructivos, dramticos. Acab con ms de 50 instalaciones hospitalarias, cinco mil escuelas, miles de kilmetros de lneas de ferrocarril y carreteras, y la muerte, herida o mutilacin de ms de 500 mil personas. Adems, deja hasta la fecha prdidas econmicas superiores a 200.000 millones de dlares. A partir de septiembre de 2015, cuando Al-Assad solicit, segn acuerdos previos establecidos aos antes, la ayuda de la aviacin rusa, las reglas del terrible juego de guerra comenzaron a cambiar y el flujo constante desde el exterior para los grupos armados disminuy y permiti a las fuerzas armadas sirias junto a milicias aliadas revertir la situacin en los ms de doce frentes de combate en todo el territorio nacional.

DESPLAZADOS POR LA GUERRA

-Cul es la situacin humanitaria?

El nmero de desplazados es de cerca de once millones, de ellos algo ms de seis millones internamente, o sea que se refugiaron en zonas controladas por el gobierno, sobre todo en Damasco, Homs, Latakia y Tartus. Situacin que implica un notable esfuerzo por crear condiciones mnimas de habitabilidad: alimentos, albergues provisionales, atencin de salud. En estos casos vale destacar el aporte de la Media Luna Roja Arabe Siria, ONG nacionales o de diversos pases y en menor medida de la Cruz Roja Internacional y otros organismos de Naciones Unidas, an cuando las informaciones al respecto muchas veces se falsean. Existe y se mantiene un importante aporte en asistencia humanitaria por parte de Rusia e Irn y algunos aportes significativos de China, Armenia o Repblica Checa, entre otras. Objetivamente, la situacin es bastante difcil, y en ese sentido se ubica Alepo, la que fuera primera ciudad siria en poblacin y segunda por el valor de su produccin industrial.

Tras su liberacin por parte del ejrcito sirio, miles de habitantes retornaron a sus hogares pero el nivel de devastacin obliga a otros tantos a permanecer en centros de refugio. No puede decirse, en ningn caso y a pesar de la devastacin, que exista una crisis de hambruna, pero s de necesidades crecientes desde el punto de vista alimenticio, de salud y de atencin social, sobre todo en el sector educacional. El gobierno trabaja al respecto pero requiere de sistemtica ayuda internacional.

Al mismo tiempo, desde los primeros aos de la crisis, se constituy el Ministerio de Reconciliacin, con la aplicacin de programas en colaboracin con Rusia, que han permitido llevar la paz a ms de 1.200 localidades y pueblos y el retorno a zonas pacificadas de ms de 85 mil personas, as como la amnista de unas 35 mil acogidas a esa poltica. En general, la desinformacin y las falsedades rodean tambin estos temas, los medios occidentales soslayan lo que hace el gobierno. Luchar por sobrevivir en esta nacin secular del Levante tiene sin dudas una relevancia internacional de magnitudes que contribuye a un redimensionamiento de polticas sensatas y humanas frente a la prepotencia en el mundo.

(*) Publicado en revista Punto Final N 874, del 14 al 28 de abril de 2017.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter