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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2017

La (verdadera) fundacin de la Unin Europea

Joaqun Roy
IPS


Hace apenas unas semanas (el 25 de marzo) se celebr con notable sonoridad la firma del Tratado de Roma (1957). Se conmemoraron los 60 aos de vida de la que entonces se llam Comunidad Econmica Europea (CEE). En realidad, fue un parto doble, ya que simultneamente se dio vida a la Comunidad Europea de Energa Atmica (conocida como Euroatom).

La CEE fue casi inmediatamente aludida como el Mercado Comn, debido a que su reglamentacin se basaba en el entramado econmico.

En cada aniversario de la CEE me asalta un sentimiento de resquemor porque se olvida que el nacimiento de una Europa unida debe retraerse a la puesta en marcha de la Comunidad Europea del Carbn y del Acero (CECA). Jurdicamente se plasm por el Tratado de Pars de 1952, pero anunciada el 9 de mayo de 1950, por la Declaracin Schuman, proclamada en la misma capital francesa.

Robert Schuman, a la sazn ministro de Relaciones Exteriores de Francia, bsicamente se dedic pudorosamente a leer el guin que le prepar el verdadero padre de Europa, Jean Monnet.

Este heredero de un negocio de licores, al que su padre mand por el mundo tempranamente para expandir la empresa, recapacit durante aos sobre el fracaso de los intentos anteriores de proporcionar los mecanismos de paz para Europa y conseguir la colaboracin de los gobiernos.

El desastre de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), que casi destruy la civilizacin europea, convenci a los sobrevivientes que deban abrir otra va. No poda repetirse la grandiosidad de las grandes coaliciones o los esquemas intergubernamentales, como el de la Sociedad de Naciones, de cuyo sub-secretariado ya se haba encargado el mismo Monnet.

Haba que explorar otra senda, ms prctica y ms eficaz. En lugar de intentar acaparar todas las dimensiones de la funcin gubernamental. Monnet experiment con la seleccin de unas pocas actividades que resultaran cruciales para la cooperacin. Al mismo tiempo deban conseguir amaestrar el poder los Estados, culpables de la mutua destruccin.

En primer lugar, se deba conseguir el reconocimiento de culpa y con ella la necesidad de la reconciliacin. Monnet ya haba observado que algunos de los dirigentes de unos pases clave eran de la rama de la Democracia Cristiana. El mismo Robert Schuman comparta esa inclinacin con Konrad Adenauer en Alemania y con Alcide de Gasperi en Italia.

Se seleccionaron dos sectores estratgicos, el carbn y el acero. Se trataba de unos productos imprescindibles para la construccin de armas, vehculos del casi suicidio de los contendientes en varias guerras europeas. La propuesta era que ambas industrias pasaran a ser de propiedad comn y que su uso y comercializacin estuvieran controlados no por los gobiernos, sino por unos entes innovadores.

Monnet, que no era un intelectual, se haba guiado por los pensamientos de un filsofo suizo, Henry-Frdric Amiel. Siguiendo las mximas de uno de sus libros que se haba convertido en lectura de cabecera de Monnet, la atencin se pos en el papel de las instituciones. Amiel consideraba que su imprescindible protagonismo era crucial, pues eran la base de la civilizacin. Todo era posible por labor de los hombres, pero nada poda ser duradero sin las instituciones.

Pero esas instituciones no podan tener la debilidad de las que haban dominado trgicamente la escena europea desde la primera guerra franco-prusiana. No podan estar protegidas por su omnipotencia poltica, sino que deban estar aderezadas por sus cualidades.

En primer lugar, las instituciones deban ser independientes, libres de los ligmenes estatales. En segundo lugar, deban tener un presupuesto para poder ejercer eficazmente sus funciones. Las instituciones que no fueran independientes y no contaran con medios seran simplemente burocracias estriles.

As naci la idea de que mediante la ubicacin de las industrias del carbn y el acero bajo la produccin y la administracin comunes de unas instituciones se conseguira el milagro de garantizar que la guerra fuera impensable y que, adems, fuera materialmente imposible (tal como rezan las palabras explicitadas de la Declaracin).

Monnet y Schuman consiguieron dominar el panorama durante cierto tiempo, gracias al papel de la institucin central, llamada entonces Alta Autoridad, que luego se transform en la Comisin Europea, brazo ejecutivo de la Unin Europea (UE).

Monnet sigui recomendando la continuidad del mtodo sectorial y de ah que se explorara el de Energa Atmica. Pero ya haba llegado el momento de planes ms ambiciosos, y complejos, con la ampliacin horizontal a toda la produccin y el nacimiento del Mercado Comn. Este se basara en la libre circulacin no solamente de bienes, sino tambin de capitales, servicios, y de personas.

La historia de la UE es una sucesin de intentos globales y de insistencia en los sectores concretos (como el euro o la libertad de movimientos del Acuerdo de Schengen). En todo momento se debe recordar la deuda a Jean Monnet y Schuman.

Joaqun Roy es Catedrtico Jean Monnet y Director del Centro de la Unin Europea de la Universidad de Miami.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2017/05/la-verdadera-fundacion-de-la-union-europea/



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