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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2017

​Declaracin de Socialismo 21
Todos a una contra la corrupcin

Rebelin


La corrupcin poltica esta arrastrado al pas a una crisis sistmica desoladora. La corrupcin que es un componente indispensable de oscuros intereses econmicos nos est saqueado econmicamente.

La mayora social es vctima de un atraco diario. Somos los ciudadanos, lo sepamos o no, los esquilmados. Cada da que pasa la trama corrupta nos mete la mano en la cartera y nos despoja de nuestros derechos.

Se estima que la corrupcin le cuesta al estado espaol una prdida de decenas de miles de millones de euros al ao, por concepto de sobrecostes, comisiones, obras innecesarias, elusin impositiva de las grandes fortunas, fraude fiscal y robo directamente.

Las decenas de miles de millones de euros salteados de las arcas pblicas significan menos educacin, menos sanidad, menos pensiones, menos trabajo, ms desigualdad y ms miseria. Representan la cifra del escndalo. El dinero del pillaje. La indignidad de la poltica coludida con el capital.

Sabemos quines son. Son los integrantes de las lites corruptas del expolio de los bienes pblicos y de los recortes de los derechos sociales, son aquellos que tienen el dinero en Suiza, Andorra y otros parasos fiscales para no pagar impuestos y esconder el dinero mal habido.

Ya nadie cree en la hiptesis de las manzanas podridas del PP, que tiene cerca de 900 imputados. No estamos hablando de sus votantes, hablamos una organizacin dentro del PP que ha transformado ese partido en un entramado mafioso solo comparable en sus objetivos y mtodos al crimen organizado.

Hay una emergencia democrtica


Al pueblo le parecen grotescas las explicaciones de Ciudadanos y del PSOE, que con su actitud mantienen y amparan al PP en el gobierno. El circo lo ponen estos partidos. Sus afirmaciones son fuegos de artificio. Estn destinadas a distraer la atencin y evitar comprometerse con el clamor popular.

Particularmente, los socialistas deben allanarse a conversar para aprobar la mocin de censura y discutir el programa de un nuevo gobierno que tenga como objetivo limpiar al pas de la lacra de la corrupcin. Los partidos que no acten en consecuencia sern, de alguna manera, cmplices de los latrocinios cometidos por una mafia transmutada en organizacin poltica.

Mientras no haya una respuesta ciudadana, los prceres del PP seguirn actuando con descaro, insolencia y arrogancia ante las cmaras de televisin. Tienen todava la impunidad que les da el poder y el dinero. Estn convencidos que Espaa les pertenece. Por dcadas, desde el franquismo, han parasitado las instituciones.

Ante las irrefutables evidencias de sus fechoras, las ms altas esferas del gobierno ha decidido liquidar -en la prctica- la divisin de poderes. El poder judicial ha sido intervenido por un fiscal anticorrupcin que opera como integrante de la trama.

Estamos en una emergencia democrtica. Pero no todo est perdido, porque esta vez se han equivocado, han ido demasiado lejos. La reciente rebelin de jueces y fiscales ha puesto al descubierto unas artimaas de los poderosos y su actitud nos interpela a todos.

Aqu y ahora no valen las excusas porque los corruptos siguen maniobrando desesperados para asegurarse la impunidad. Deber imponerse la dignidad de un pueblo capaz de reaccionar ante tanto peculado.

La hora de la accin


La mocin de censura de Unidos Podemos y el llamamiento a la movilizacin del Frente Cvico nos muestra el camino que debe transitar la gente justa y responsable. Las nuseas deben transformarse en auto-organizacin.

El prximo 15M debe ser un hito en la lucha por la democracia y contra la corrupcin. En este combate no hay diferencias polticas que valgan. Cuando los corruptos roban y estiran la mano para las coimas no preguntan por nuestra filiacin poltica o creencia religiosa. Hay que fomentar la unidad y desterrar los intentos sectarios de apropiarse de las protestas.

Debemos prepararnos para una movilizacin sostenida en el tiempo. Entre el 15M y las marchas de la Dignidad -que convergern en Madrid el 27 de Mayo- solo hay 12 das de diferencia. En esos das los ciudadanos deberamos ganar calles y plazas para explicar que lo que est en juego son los fundamentos mismos de la democracia.

No basta con lamentarse o mendigar dimisiones que, apenas son un brindis al sol. No podemos quedarnos con los brazos cruzados. Toda explicacin poltica que eluda decir la verdad no est a la altura del desafo que enfrentamos.

Si estamos por luchar contra la corrupcin hay que llamar a votar a favor de la mocin de censura para terminar con el gobierno del partido de la podredumbre y la corrupcin sistmica. Es la hora de movilizarse como propone el Frente Cvico.

Basta Ya. A la calle, que es hora. Recuperemos la dignidad como pueblo y la categora de ciudadanos.



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