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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2017

El futuro de Corea en manos de los coreanos

Xulio Ros
Rebelin


El culebrn coreano se asemeja cada da ms a una montaa rusa. Un da estamos al borde de la guerra y al siguiente a un paso de una entrevista indita Trump-Kim (otro tanto ocurri con China: un da Trump habla con Tsai Ing-wen para desairar a Xi Jinping y poco despus se deshace en elogios a l y descarta volver a conversar con Tsai sin su permiso). En perspectiva, recurdese que, alternativamente, anteriores administraciones de EEUU ya ensayaron con Corea del Norte la firmeza y el dilogo. Y si el dilogo brind relativos rditos y valiosos momentos de calma (reunin de familias, inversiones, etc), la poltica de sanciones ha sido un fracaso. La actual estrategia, de haberla, tiene altas probabilidades de fracasar igualmente.

El escenario ante nosotros es tan desconcertante como desestabilizador. Si trascendemos Corea del Norte, la razn inmediata ms poderosa que podra explicar este repentino y acusado inters de Trump por agitar las tensiones con Pyongyang pudiera ser la de contribuir a que Sel elija en las elecciones anticipadas del 9 de mayo un candidato dispuesto a continuar con la instalacin del sistema de defensa antimisiles THAAD, pieza que algunos consideran clave en una hipottica poltica de contencin de China. Tras la desastrosa presidencia de la conservadora Park Geun-hye, el gran favorito en esta eleccin es Moon Jae-in, candidato que desea recuperar el dilogo con Pyongyang y repensar la pertinencia de dicha instalacin, promovida con calzador en un contexto de grave inestabilidad poltica en Sel. . La exacerbacin de las tensiones puede inclinar al electorado hacia las opciones de fuerza. O no. Se han registrado importantes enfrentamientos entre las fuerzas del orden y los habitantes de Seongju, que pretenden paralizar el despliegue.

Por otra parte, es verdad que Kim Jong-un ha persistido en los ltimos aos y meses en sus desafos; tambin lo es que las intensas maniobras militares de EEUU y sus aliados han preocupado incluso a muchos surcoreanos, inquietos por la falta de control de los acontecimientos por parte de su propio gobierno, siempre a expensas de las opciones unilaterales de Washington. Pyongyang ha respondido con mucho ruido, pero de baja intensidad final: pruebas fallidas de misiles, ejercicios de artillera, etc.

El secretario de Estado Tillerson declar en su gira por la zona que EEUU no quiere cambiar el rgimen y que ansa una solucin negociada. Pero la presin militar aumenta como consecuencia de una sorprendente cuando menos consideracin del rgimen juche como el principal desafo de su poltica exterior. Ante el simulacro de lanzamiento de una bomba nuclear contra los principales objetivos de Corea del Norte o la presencia del portaaviones USS Carl Vinson y su grupo de ataque en unos ejercicios coordinados con Sel y considerados los ms grandes de la historia, la preocupacin sube enteros.

La justificacin de la instalacin del sistema THAAD es la amenaza norcoreana. Beijing y Mosc aseguran que las intenciones reales van ms all, abarcando el norte, noreste y algunas zonas del este de China, as como el extremo oriente de Rusia. De hecho, dicen, no podr neutralizar los misiles norcoreanos si Pyongyang los lanza a gran escala. Ambos pases estudian medidas militares de respuesta a lo que consideran una provocacin. En un contexto de distensin Sel-Pyongyang, los argumentos estadounidenses flojearan. Beijing presiona para demostrar su capacidad de gestin de la crisis y evitar un desenlace negativo para sus intereses. Si Kim Jong-un va por libre, puede pagar un alto precio.

La presin ambiental puede devenir en resultados contrarios a los esperados por los estrategas de la Casa Blanca, especialmente si lo que buscan realmente es garantizar la continuidad del THAAD a toda costa. Moon Jae-in, segn las encuestas, dobla las expectativas de su rival ms directo, Ahn Cheol-soo, y casi triplica al candidato del partido hasta ahora gobernante, Hong Joon-pyo.

Puede que Trump gesticule una vez ms con las amenazas y advertencias, con tcticas oportunistas con las que espera obtener a cambio no se sabe muy bien qu, pero con este proceder pierde credibilidad en la mayora de los pases de la regin, confundidos por un manejo desconcertante de la tensin. Por el contrario, la propuesta china de doble suspensin (de pruebas a un lado y de ejercicios militares a otra) puede abrir camino a la recuperacin de la sensatez. Habr un punto de inflexin el 9 de Mayo? El futuro de la pennsula de Corea deben decidirlo los coreanos.

Xulio Ros es director del Observatorio de la Poltica China

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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