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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2017

El poder de llamarse Ana

Ana Carla Jimnez Hernndez
Contexto Latinoamericano


El 11 de septiembre de 2001, a quince cuadras de los edificios de las torres gemelas de New York se haba terminado la jornada matutina de las clases y yo sala a recoger el pan de la merienda que con tanto esmero mi madre me haba preparado. Del aula al lugar donde los nios guardbamos las bolsas de comida haba un televisor bastante grande y me detuve a mirar lo que pareca una de las mejores pelculas de accin que haba visto nunca. De la primera de las torres sala humo y las imgenes no dejaban de proyectar como un avin se estrellaba contra la segunda. Ante la desesperacin, los trabajadores de los pisos ms altos, sabiendo que no podan utilizar ninguna de las vas de escape, decidan lanzarse al vaco cayendo estrepitosamente contra el pavimento.

En medio de la histeria y el pnico popular, el gobierno decide dar la informacin: se trataba de un ataque terrorista. Ana, al conocer la noticia, sale a un telfono pblico y realiza la llamada para advertir que Cuba podra estar en peligro. Llamada que acabara con su carrera y su libertad definitivamente. El 20 de septiembre de ese mismo ao la apresan y en 2002 la condenan a 25 aos de crcel por entregar a Cuba informacin que le permitiera conocer los planes de agresin de Estados Unidos contra la isla. Condena que nada tena que ver con los ataques del 11 de septiembre, pero el FBI no poda perder ms tiempo y arriesgarse a que una espa de Castro siguiera libre en Washington.

Ana Beln naci en Alemania en 1957 mientras su padre, el doctor puertorriqueo Alberto Montes, cumpla misin militar en aquel pas. La chica, siempre inteligente y muy disciplinada, estudi en instituciones privadas y selectas que su familia dispuso para ella. Se gradu de la universidad de Virginia en 1979 y en 1985 comenz a trabajar como analista para la Defence Intelligence Agency, ms conocida como DIA, donde se especializ en asuntos cubanos. Durante su carrera dentro de la Inteligencia estadounidense recibi un sinnmero de condecoraciones y reconocimientos por su trabajo que le llevaron a ganarse el apelativo de La Reina de Cuba.

Lejos de odiar al rgimen de Castro su labor como analista especializada en el tema Cuba, la llev a enamorarse de la pequea isla del Caribe que lo nico que pretenda era mantener su soberana y ayudar a los pueblos desposedos del tercer mundo. No entenda por qu Estados Unidos se empecinaba en perturbar el bienestar de aquel pas y decidi apoyar su lucha de la mejor manera que crey posible, pasando informacin al gobierno cubano de posibles ataques de que poda ser vctimas, por parte del gobierno norteamericano. As se mantuvo durante casi quince aos.

Bajo el nmero 25037-016 cumple condena en la crcel de mxima seguridad de Carswell, situada dentro de las instalaciones militares de la Estacin Area de la Marina estadounidense en Fort Worth, Texas. Estados Unidos no hace distinciones entre presos polticos y presos comunes; por ello, Ana Beln comparte prisin con otras mujeres que han cometido secuestro, asesinato, entre otros crmenes. La presa ms famosa de esa crcel le abri la barriga a una muchacha embarazada para robarle a su beb. En este entorno, el ao pasado, Ana fue operada de cncer de mama y se mantuvo ingresada durante varios das con extremo dolor, pues en ese pas la primera opcin ante la enfermedad siempre es quitar el seno a las pacientes. En su declaracin ante el juez de un tribunal federal de Washington DC, el 16 de octubre de 2002, Ana Beln Montes expres:
Existe un proverbio italiano que quizs sea el que describe de la mejor forma en lo que yo creo: Todo el Mundo es un solo pas. En ese pas mundial el principio de amar al prjimo tanto como se ama a uno mismo resulta una gua esencial para las relaciones armoniosas entre todos nuestros pases vecinos.

Este principio implica tolerancia y entendimiento para las diferentes formas de actuar de los otros. l establece que nosotros tratemos a otras naciones en la forma en que deseamos ser tratados, con respeto y consideracin. Es un principio que, desgraciadamente, yo considero nunca hemos aplicado a Cuba.

Honorable, yo me involucr en la actividad que me ha trado ante usted porque obedec mi conciencia ms que obedecer la ley. Yo considero que la poltica de nuestro gobierno hacia Cuba es cruel e injusta, profundamente inamistosa, me consider moralmente obligada de ayudar a la isla a defenderse de nuestros esfuerzos de imponer en ella nuestros valores y nuestro sistema poltico.

Nosotros hemos hecho gala de intolerancia y desprecio hacia Cuba durante cuatro dcadas. Nosotros nunca hemos respetado el derecho de Cuba a definir su propio destino, sus propios ideales de igualdad y justicia. Yo no entiendo cmo nosotros continuamos tratando de dictar como Cuba debe seleccionar sus lderes, quienes no deben ser sus dirigentes y que leyes son las ms adecuadas para dicha nacin. Por qu no los dejamos decidir la forma en que desean conducir sus asuntos internos, como Estados Unidos ha estado haciendo durante ms de dos siglos? Mi mayor deseo sera ver que surja una relacin amistosa entre Estados Unidos y Cuba. Espero que mi caso, en alguna manera, estimule a nuestro gobierno para que abandone su hostilidad en relacin con Cuba y trabaje conjuntamente con La Habana, imbuido de un espritu de tolerancia, respeto mutuo y entendimiento.

Hoy vemos ms claro que nunca que la intolerancia y el odio por individuos o gobiernos lo nico que disemina es dolor y sufrimiento. Yo espero que Estados Unidos desarrolle una poltica con Cuba fundamentada en el amor al vecino, una poltica que reconozca que Cuba, como cualquier otra nacin quiere ser tratada con dignidad y no con desprecio. Una poltica como esa llevara nuevamente a nuestro gobierno a estar en armona con la compasin y la generosidad del pueblo estadounidense. Ella permitira a los cubanos y estadounidenses el aprender cmo compartir unos con los otros. Esto permitira que Cuba abandone sus medidas defensivas y experimente cambios ms fcilmente. Y esto permitira que los dos vecinos trabajen conjuntamente y con otras naciones para promover la amistad y cooperacin en nuestro pas mundial y en nuestra nica patria mundial.
Entonces hoy, en un contexto en que se despliega un proceso de restablecimiento de relaciones entre ambos pases, que los Cinco cubanos ya estn en casa, que el prximo 17 de mayo lo estar tambin Oscar Lpez; por qu ella sigue presa? Su condena ha expirado, su acusacin no tiene ningn fundamento. Ana debe ser libre.

Fuente: http://www.contextolatinoamericano.com/site/article/el-poder-de-llamarse-ana


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